Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

miércoles, 3 de julio de 2013

EL CIELO EN UN INFIERNO CABE de Cristina López Barrio

Intriga, misterios, enigmas, inquisidores, hermandades secretas, herejías, magia y amor envuelven la vida de los personajes de esta novela. 
Berenjena es la testigo principal en el juicio de una mujer acusada de hechicería por el Tribunal de la Santa Inquisición en Toledo en el año 1625. Narra hasta los más mínimos detalles de la vida de Bárbara de la Santa Soledad o ¿es Isabel de Mendoza? Siguiendo un orden para que se pueda comprender su historia, así sabremos que todo empezó cuando veintiséis años antes fueron unidos en una caja de salazones la belleza y la fealdad. Hasta entonces la existencia de Berenjena se reducía a fregar y lavar cuando se le ordenaba en el hospicio de la Santa Soledad, mas la llegada de Bárbara y Diego llenaron su vida. Ellos se complementaban, mientras trastocaban la vida de esta huérfana, de la nodriza Blasa y de la hermana Ludovica.
Con una primera parte, encabezada por unos versos de Lope de Vega, de los que se extrae el título, se inicia una trama con misteriosos acontecimientos, un chal con unos extraños dibujos y las manos ardientes de un bebé, que intrigarán a Berenjena e iniciará una investigación para saber el origen de esta niña. Pero esa curiosidad por entender la verdadera naturaleza de esta pequeña que encierra ciertos poderes mágicos, le puede costar su propia vida. En el camino de su investigación se cruzará con la muerte de otras personas.
En la segunda parte, encabezada por unos versos de Francisco de Quevedo, la trama pierde algo de fuerza, aquí la lectura se me ha hecho más lenta por no haberme atrapado tanto la intriga. Pero lleva a un final que va sucediéndose con algunas sorpresas, para mi ha sido insospechado en cuanto a algunos personajes.
Es un libro donde la Inquisición, los herejes y las hermandades secretas tienen un papel principal, bien documentado tal y como aporta la autora en la bibliografía del final, y a la vez dándole su propio toque personal y novelado. Pero entre ese mundo de cábalas, fórmulas, ceremonias, dones, alquimia, endemoniadas y beatas, donde el poder de la vida y de la muerte hace que se mezclen el lado más amable, bello y bondadoso, junto al más terrorífico y salvaje. Hay un trasfondo que puede ser más importante que es el triángulo amoroso entre Bárbara, Diego y Tomás. Si ella esconde un misterioso pasado ellos no son menos. Con destinos marcados desde la infancia y guiados por las estrellas sus vidas se entrecruzan una y otra vez.
También nos encontramos con otros personajes secundarios que resultan curiosos, como el notario Rafael de Osorio que es insomne y el fiscal Iñigo de Moncada que es sonámbulo, y un gigante que encandila con su bello canto.
Ya me gustó esta autora en su novela “La casa de los amores imposibles” (reseña aquí), y lo ha vuelto a hacer. Esta vez por el tema, ese acercamiento a una época de brujería, pasadizos secretos y magia, acechados de cerca por la Inquisición. También por su estilo narrativo, sus minuciosas descripciones y el vocabulario que te traslada a aquel tiempo donde solo sobrevivían los elegidos.

Algunas frases del libro:
“La codicia de los hombres, señorías, es como un velo que ciega sus conciencias.”

“Comenzaba a comprender que en la observación paciente de los seres radica la sabiduría respecto a ellos. Tarde o temprano la verdad soma tras sus gestos, sus miradas, o simplemente tras los hechos que cometen cuando se creen solos, a salvo de los demás.”

“El aprendizaje del dolor es un arte que nunca se olvida: marca el corazón como herrero con el fuego de su fragua, y el hierro que un día quemó toda bondad deja serpiente en cicatriz negruzca.”

“El destino juega con la vida de los hombres, los separa para reunirlos de nuevo cuando se le antoja y en el lugar más insospechado.”

“Pocas veces el hombre tolera lo que no entiende, así que lo destruye.”

Contracubierta o parte de la misma:
El Santo Tribunal de la Inquisición juzga a una bella y misteriosa mujer de la que se dice que puede sanar y destruir con el roce de sus manos. Pero lo que comienza siendo un proceso rutinario por hechicería acaba revelando una trágica historia de amor repleta de intriga, pasión, muerte, orgullo y pecado.

Ilustración de la cubierta: Rebeca Luciani

Gracias a la Editorial Plaza y Janés por el envío de este libro.



viernes, 21 de junio de 2013

LA PIEL DE MICA de Paloma Bravo

Mica es huérfana, triste, intensa, inteligente, soberbia, indómita, tierna, entregada y exigente. Ha pasado gran parte de su vida condicionada por la ausencia de su padre y por un grave accidente que la dejó en coma un par de semanas. La tristeza y la desesperanza han sido sus acompañantes. Asidua de un psicoanalista, continua sin saber quién es, se siente vacía y le da miedo ser ella misma. Ahora con 38 años atraviesa una nueva y complicada etapa en la que hace un repaso a su vida a través de su currículum.
Encuentra apoyo en sus amigos Manu y Diego, con ellos es, con el resto del mundo parece.
Manu es la ventana en que Mica empezó a asomarse a la vida, es su risa y su sentido común.
Diego es el hombre con el que puede hablar de todo lo que importa. Con quien puede aprender y mejorar. Es su cerebro.
También está Ana, que le da paz y luz, es su camino y su meta. Es su alma.
Y en ellos se refugia, aunque estén lejos siempre están ahí. Ha tenido mucha más suerte con sus amigos que con sus parejas. De las que también hablará con detalle en este Currículum Vitae, especialmente de Miguel.
Esta reconstrucción de su pasado le sirve para hacer una crítica a la situación política, económica y social actual. Pero, sobre todo, a las situaciones laborales relacionadas con el mundo de la comunicación.
Es una novela sencilla. Diferente de otras por la forma, por ese uso del CV para abrirnos el alma y mostrarnos la piel de su protagonista. Un personaje con el que apenas he empatizado, dejándome un poco fría. Pero intentando exprimir al máximo el contenido de este libro aún me he llevado en positivo la relación con sus hermanos, que siempre están cuando toca, así como su meta de ser ella misma, ser feliz, disfrutar con lo que hace e intentar cambiar el mundo. Y también he encontrado una curiosidad o coincidencia y es cuando Mica habla del permiso laboral por defunción, y de una manera cínica, critica quién y cómo se ha calculado cuántos días son necesarios para incorporarse al trabajo. Tema que hace sólo unos días fue actualidad por las declaraciones del director de Relaciones Laborales de la CEOE, José de la Cavada.

Algunas frases del libro:
“Sólo tú más yo podemos ser nosotros.”

“Lo que tú crees que pasa una vez en la vida ocurre mil veces cada minuto.”

“Lo que quiero es que dejéis de intentar arreglarme la vida, que las vidas no tienen arreglo, sólo hay que vivirlas.”

“Siempre he querido ser libre antes que cualquier otra cosa.”

“Bienvenidos al siglo XXI, bienvenidos a la crisis, bienvenidos a esta nueva realidad que es la de la Edad Media: si el emperador va desnudo y nadie se lo dice, morirá devorando a sus hijos, a sus ciudadanos y a sus negocios, habiendo consumido sus recursos.”

Contracubierta o pare de la misma:
Redactar el currículum cuando acabas de ser despedida, no tienes pareja estable y sólo hace seis días que murió tu madre exige un optimismo inalcanzable, por mucho sentido del humor que se tenga. En ello anda Micaela Salazar, Mica, de 38 años, periodista, divorciada, sin hijos y... huérfana. Especializada en solucionar los problemas de los demás e incapaz de resolver los propios, con buen criterio para elegir amigos y muy malo para los amantes, Mica está empeñada en cambiar un mundo en el que no han dejado de mandar los de siempre.

Fotografía de la cubierta: Getty Images

Gracias a la Editorial Plaza y Janés por el envío de este libro.

jueves, 13 de junio de 2013

LA NIETA DEL SEÑOR LINH de Philippe Claudel

Linh está viejo y cansado, ha perdido todo y sabe que es imposible volver al pasado, ha huido de su país porque está en guerra y sólo queda muerte y destrucción, pero conserva una antigua fotografía, un saquito con tierra y, sobre todo, tiene a su nieta, debe de ser fuerte por ella, es su razón de vivir. Su destino es un país extraño donde nada le es familiar, ni los olores, ni la gente, ni el idioma. Él vivía en una aldea con una sola calle de tierra, eran doce familias que se conocían y saludaban. Ahora se encuentra en una gran ciudad con vehículos, ruidos, mucha gente yendo siempre deprisa. Nada más llegar es llevado a una casa de acogida donde comparte habitación con dos familias que le respetan por ser mayor, como es costumbre en su cultura, pero que le ignoran. Es un refugiado que se refugia en su nieta Sang Diu, y en la breve canción tradicional que le tararea suavemente, y con la que él mismo siente paz. Por el bebé sale a la calle y pasea, así de forma casual conocerá en un parque a un hombre, el señor Bark, otra persona mayor y solitaria. No hablan el mismo idioma, pero los gestos o el tono de voz les reflejan su estado de ánimo. Con una sonrisa se transmiten más cosas que con palabras. Su cita en el banco del parque se convierte en un hecho agradable y necesario, disfrutan de compartir unos momentos juntos. Uno al otro se están dando mucho apoyo. Gracias a esta amistad para este extranjero el país extraño empieza a tener una cara, un olor y una voz familiar.
Es una corta historia llena de pequeños detalles con muchísimo significado. La cual, más que nada, me ha sorprendido por su final, a la vez que en su conjunto me ha entristecido y conmovido. Nos acerca al drama de las guerras, del exilio y de los refugiados, unido a la desesperanza de las personas, a la soledad de la vejez, a la necesidad de los humanos por agarrarnos a algo para sobrevivir, a intentar encontrar un sentido a la vida y una razón para existir. Tremendos los sentimientos que nos transmite el personaje del señor Linh después de una vida con tantas derrotas y con tantas huidas, viéndose obligado a alejarse de muchas cosas, sintiéndose en ocasiones como un animal acorralado. Preguntándose porqué le han quitado su libertad, si él no ha cometido ningún delito, por tanto ese edificio donde vive no debería ser una prisión, pero como tampoco está enfermo, no puede ser un hospital, entonces porqué le aislan del resto del mundo. Siente tristeza, nostalgia y vacío en su interior. Su único alivio es su nieta que le recuerda a su hijo y a su nuera, porque le llevan hasta el recuerdo de su propia mujer.
Aunque también he encontrado una gran belleza en la descripción paso a paso de la amistad que se fragua entre los dos hombres, que sin hablar ni entender el mismo idioma se comunican más que toda esa gente que va de un lado a otro de la ciudad ignorándose como si fueran ciegos y sordos. Hasta me ha salido alguna sonrisa cuando pronuncian la única expresión que han aprendido del otro idioma.
No importa desconocer cual es el país de origen o a cual llega, podemos imaginar uno u otro, lo importante es lo que representa el señor Linh, todo lo que nos quiere decir el autor de forma sutil, con la dureza justa, sin profundizar en el horror. Pero acercándonos con sencillez los sentimientos más profundos del alma humana.
Philippe Claudel es un escritor al que voy a continuar leyendo, me ha gustado su estilo literario. Como curiosidad hace unos meses pasé un rato muy agradable viendo una película francesa, “Silencio de amor”, dirigida por Philippe Claudel, de la que también es su guionista, pero entonces no relacioné que director y escritor eran la misma persona.

Algunas frases del libro:
“Pensar en la aldea, aunque sea en pasado, es un poco como estar en ella, pese a saber que ya no existe, que todas las casas fueron quemadas y destruidas, que todos los animales, perros, cerdos, patos y gallinas, han muerto como la mayoría de sus habitantes, y que los supervivientes se han dispersado por los cuatro rincones del mundo, como él.”

“Está a miles de kilómetros de una aldea que ya no existe, a miles de kilómetros de unas tumbas huérfanas de sus cuerpos, muertos a unos pasos de ellas. Está a miles de días de una vida que antaño fue hermosa y feliz.”

“Sí, se dice, puede que la vida sea también esto. De vez en cuando un milagro, oro y risas, y de nuevo la esperanza cuando crees que a tu alrededor todo es destrucción y silencio.”

Contracubierta o parte de la misma:
Una fría mañana de noviembre, tras un penoso viaje en barco, un anciano desembarca en un país que podría ser Francia, donde no conoce a nadie y cuya lengua ignora. El señor Linh huye de una guerra que ha acabado con su familia y destrozado su aldea. La guerra le ha robado todo menos a su nieta, un bebé llamado Sang Diu, que en su idioma significa “Mañana dulce”, una niña tranquila que duerme siempre que el abuelo tararee su nana, la melodía que han cantado durante generaciones las mujeres de la familia. Instalado en un piso de acogida, el señor Linh sólo se preocupa por su nieta, su única razón de existir hasta que conoce al señor Bark, un hombre robusto y afable cuya mujer ha fallecido recientemente. Un afecto espontáneo surge entre estos dos solitarios que hablan distintas lenguas, pero que son capaces de comprenderse en silencio y a través de pequeños gestos. Ambos se encuentran regularmente en un banco del parque hasta que, una mañana, los servicios sociales conducen al señor Linh a un hospicio que no está autorizado a abandonar. El señor Linh consigue, sin embargo, escapar con Sang Diu y adentrarse en la ciudad desconocida, decidido a encontrar a su único amigo. Su coraje y determinación lo conducirán a un inesperado desenlace, profundamente conmovedor.

Traducción del francés de José Antonio Soriano Marco

Ilustración de la cubierta: Ric Ergenbright / CORBIS

miércoles, 5 de junio de 2013

BRÚJULAS QUE BUSCAN SONRISAS PERDIDAS de Albert Espinosa

Después de haber visto la película “Planta 4ª”, de haber leído Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven” (reseña aquí) y ahora este nuevo libro, me sigue aportando energía positiva y esperanza este autor, a pesar de los dramas que engloban sus historias. Porque también en este caso el protagonista de “Brújulas que buscan sonrisas perdidas” ha tenido una vida marcada por tristes experiencias, a cual más traumática, y aunque no todas han sido en la niñez pero sí hace referencia en varias ocasiones a esos traumas de la infancia que nos marcan tanto. Sus tragedias le han llevado a un estado de no vivir, de desconcierto, de ver pasar el tiempo rápidamente, pero su propia evolución como persona le devuelven al mundo. Y ese trayecto desde no ser hasta volver a ser es la historia de Ekaitz.
Narrada por él mismo va haciendo un recorrido por el presente y el pasado, alternando datos y detalles que nos irán componiendo su vida y la de su familia. La relación complicada con su padre, ahora enfermo de cáncer y de alzheimer, quien sufre dolor y casi a la vez lo olvida. La pasión positiva y el amor que le transmitía su madre, con esas sonrisas que siempre conseguía sacarle de una forma casi mágica. El alejamiento que tienen los 4 hermanos y como pasaron a ser una familia rota. La buena influencia de su mujer, quién también tiene su pasado, y cómo las enseñanzas del libro “De profundis” de Oscar Wilde le ayudaron a dejarlo atrás. Las sensaciones que le produce su cuñada, ese terreno neutral que le da paz. El significado especial de los “tun” de sus hijas gemelas, su palabra favorita. Y entre todos los recuerdos que le llegan y los momentos de reflexión sabremos que el odio había cegado su personalidad. Pero también sabremos como poco a poco va encontrando cuál será su destino.
Me han parecido preciosas algunas partes del libro,  sobre todo, cuando cuenta la historia del hotel donde en lugar de bombones o encuestas sobre la almohada, ponían citas o frases, sentencias nocturnas para la gente que vive veloz y a veces se va a dormir sin ninguna reflexión.  Y también es muy bonita la parte donde se sabe el significado del título del libro.
Sin embargo, lo que menos me ha gustado, porque me ha parecido exagerado, es la cantidad de dramas que le toca sufrir, demasiadas desgracias para una sola persona.
Resulta curioso como entrelaza momentos que posteriormente tienen un gran significado en la historia, como la dedicatoria de un libro que le regaló su abuela a su padre. El hotel y sus citas vitales. La primera película que rodó su padre. Son pequeñas situaciones que pasan desapercibidas pero que regresan con toda su fuerza.
Creo que Albert Espinosa es un autor con un estilo muy personal y que lo define, que gusta o no gusta, sin términos medios.  Yo soy de las primeras, porque lo que me encontré en el primer libro que leí, “Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven”, ahora lo he vuelto a encontrar en esta novela. La forma en que trata temas muy duros y dolorosos, de manera suave y delicada,  con frases cortas y sin grandes descripciones, adelantando pequeños avances de lo que ocurrió, como para que poco a poco vayamos asimilando el tremendo suceso. Ese aire de esperanza, de superación, de transmitir que se puede llegar a ser lo que uno quiera, que hay segundas oportunidades. El uso de conceptos que al leerlos te llenan y te llevan a la reflexión. La continua utilización de puntos suspensivos, como dejando al lector que piense en lo que acaba de decir. El conjunto da como resultado un tipo de novela, que sin ser de autoayuda, consigue que cambie tu perspectiva en algunos aspectos de la vida, aunque lo mismo para conseguirlo necesitaríamos encontrar esas brújulas que buscan sonrisas perdidas...

Algunas frases del libro:
“Una vida, si tiene un buen discurso y unos buenos argumentos, puede tocar a cientos de otras...”

“Aquello fue un regalo, vida que te retornan. Fue eso, vida que te retornan cuando ya pensabas que la habías perdido...”

“Siempre he sido más de exteriores que de interiores.. Si podéis, jamás pongáis muchos interiores en vuestra vida...”

“Y ésa es la grandeza de estar en el pozo, que si lo deseas y la ayuda es sencilla, una simple indicación, leve pero acertada, te puede llegar a sacar de allí...”

“Y es que, si uno no se comprende a sí mismo, ¿cómo va a comprender a los demás?”

Contracubierta o parte de la misma:
Nunca dejaré de buscar mi archipiélago de sinceridad... ¿Quieres formar parte de él?

Ilustración de la cubierta: Llorenç Pons Moll

Gracias a la editorial Grijalbo por el envío de este libro

lunes, 27 de mayo de 2013

TÚ, MÍO de Erri De Luca

Es una novela que descubrí gracias a Carol del blog 10.15 Saturday night.
Un adolescente de 16 años pasa los veranos en una isla frente a la costa de Nápoles, son meses de libertad, donde un chico de ciudad se asilvestraba, mientras que a su vez a cada uno se le iba manifestando y afirmando su carácter. Y así seguramente aquellos chiquillos cuando crezcan serán fruto de una isla más que de la tierra firme.
Son mediados de los 50, años de posguerra, tiempos difíciles como consecuencia del pasado tan cercano. Este joven siente necesidad de saber más sobre la guerra, recuerda que cuando era pequeño se hablaba en casa de este tema, pero cuando ha tenido la edad de preguntar y necesidad de saber, sus padres le han remitido a los libros. La Segunda Guerra Mundial fue una experiencia tremenda, su madre se encontró con que tenía que salvar a la familia, y su padre optó por sobrevivir. Ahora él tiene interés en conocer aquello porque es la historia de su familia, y quisiera aprenderla de viva voz. Además, siente curiosidad porque todavía había testigos de lo sucedido, por un lado víctimas que han sobrevivido y por otro verdugos que han salido inmunes. Se pregunta ¿quién es quién? Porque allí mismo en la isla cualquier turista podría ser uno u otro, pasean y disfrutan de las terrazas italianos, alemanes y personas de otras nacionalidades.
Será Nicola, un amigo de su tío, quien le cuente historias de su juventud, de cuando el ejército le envió a Yugoslavia, de todo aquel tiempo que estuvo expuesto a un cielo de bombas. No sabe de política pero si de los sentimientos que tuvo. Y se lo contará mientras navegan y faenan, porque también le enseñará todo sobre el mar y la pesca.
Y en medio de este aprendizaje conocerá a Caia, de la que al principio sabrá muy poco, tan sólo que es huérfana y que nació en Rumanía. Ella ha padecido tanto que se lo guarda todo para sí misma, lleva consigo mucho dolor y un gran secreto. Pero les abrirá los ojos y la mente a unos chicos que están de vacaciones y no saben nada de judíos y alemanes.
Es una novela corta, 123 páginas, pero suficientes para abarcar varios temas, uno es la adolescencia: con el descubrimiento del primer amor, la libertad que se siente en vacaciones sin horarios, los días de pesca, las noches en la playa, la sensación de un verano increíble. Otro es la posguerra: la necesidad de olvidar junto a la de recordar, el intento de corregir el pasado aunque no solucione nada, la cercanía de un bando y de otro sin saberlo ocultos tras la imagen de turistas. Este último tema, con todos los pensamientos que exponen los distintos personajes, lleva a la reflexión.
Y no hay que olvidar que todo transcurre en una hermosa isla donde la pesca ocupa buena parte del día y, a veces, de la noche. Mientras que Tú, mío veremos que es el reflejo de un pasado.
Un autor al que tras esta lectura me apetece mucho seguir descubriendo.

Algunas frases del libro:
“Se obtiene del mar lo que nos ofrece, no lo que queremos.”

“Historias sobre las vidas que se habían salvado en la ciudad, sobre noches rotas, sobre niños que ni siquiera lloraban, sobre la buena suerte de algunos soldados y, alrededor, las órdenes alemanas escritas en los carteles: antiguas historias que acompañaban la infancia.”

“Los niños se hacían mayores a fuerza de escuchar.”

“Uno se enamora así, buscando en la persona amada el lugar no revelado a nadie, que es concedido como un presente sólo a quien escruta, escucha con amor.”

“¿Sabemos reconocer los peces en el mar, las estrellas en el cielo y debemos ignorar a las personas en la tierra?”

Contracubierta o parte de la misma:
En las playas de una isla de la costa napolitana, allá por los cincuenta, un joven de dieciséis años pasa los días navegando con Nicola, un curtido pescador que le habla sobre la guerra y le descubre la complicidad de su país con el nazismo, al tiempo que le enseña a amar las olas y la sal con pasión y respeto.
Bajo el sol de verano, durante las largas vacaciones, también conocerá a Caia, una figura angelical que le despertará sentimientos desconocidos y que compartirá sólo con él el secreto sobre su pasado y su identidad.

Traducción de Juan Carlos Gentile Vitale

Imagen de la cubierta: Vittorio Pandolfi

martes, 21 de mayo de 2013

MENDEL EL DE LOS LIBROS de Stefan Zweig


Me ha parecido extraordinario como en tan solamente 57 páginas Stefan Zweig expresa de manera tan sutil un alegato a favor de la cultura y en contra de la exclusión social.
Debemos situarnos a principios del siglo XX, en los años previos, durante y posteriores a la Primera Guerra Mundial, en el Café Gluck de Viena donde durante 36 años una mesa, siempre con libros, fue el hogar de Jakob Mendel, un inmigrante judío ruso. Conoceremos su historia por el narrador, de quién no sabremos mucho más, y de los recuerdos de la Señora Sporschil, un personaje especial.
Mendel es un hombre muy particular, librero de viejo, con un impresionante saber sobre los libros, conocedor de todos los detalles de cualquier publicación, una auténtica enciclopedia, como un gran catálogo universal, entendido de cada materia, incapaz de olvidar un título, con una memoria incomparable. Vive por, para y con los libros, casi de forma obsesiva, ensimismado en sus quehaceres diarios, en su rutina metódica, y muy concentrado entre sus páginas. Tanto que ignora que sucede a su alrededor, ya no sólo en el Café, también en el mundo, porque fuera de sus libros para él no hay nada más. Por ese motivo, por ese despiste, por vivir sin preocupaciones sobre otros aspectos de la vida y de la sociedad que le rodea, se ve envuelto en un suceso de lo más absurdo e inverosímil, pero que le perjudica muchísimo. Fue en ese momento en que Europa había perdido la razón, cuando Mendel ya nunca más fue el mismo.
Esta corta novela escrita en 1929 recoge una crítica social y política de la época en que suceden los hechos, escrita como una parábola, tiene algo de estudio psicológico del género humano, recurso común en otras obras de Zweig.
Como siempre que he leído a este autor destaco su narración, el perfil de sus personajes, y la capacidad de profundizar en un tema con tan pocas páginas. No necesita extenderse para hablarnos de la cuestión que quiere transmitir. Desarrolla una historia yendo a lo concreto, sin descripciones innecesarias.
Es un placer leer a Stefan Zweig y, en esta ocasión, aún ha sido más satisfactorio haber conocido a un personaje legendario y admirable, que gracias a su memoria ejercitada por la concentración, representa el símbolo del conocimiento. Él es: Mendel el de los libros.

Algunas frases del libro:
“El vasto misterio de la concentración absoluta, que hace tanto al artista como al erudito, al verdadero sabio como al loco de remate, esa trágica felicidad y desgracia de la obsesión completa.”

“Él lo sabe todo y lo consigue todo. Él trae el libro más singular del más olvidado de los anticuarios alemanes. Es el hombre más capaz en toda Viena y además auténtico, un ejemplar de una raza en extinción, un saurio antediluviano de los libros.”

“Mendel ya no era Mendel, como el mundo no era ya el mundo.”

“El recuerdo siempre une.”

Contracubierta o parte de la misma:
Escrito en 1929, “Mendel el de los libros” narra la trágica historia de un excéntrico librero de viejo que pasa sus días sentado siempre a la misma mesa en uno de los muchos cafés de la ciudad de Viena. Con su memoria enciclopédica, el inmigrante judío ruso no sólo es tolerado, sino querido y admirado por el duelo del café Gluck y por la culta clientela que requiere sus servicios. Sin embargo, en 1915 Jakob Mendel es enviado a un campo de concentración, acusado injustamente de colaborar con los enemigos del Imperio austrohúngaro. Un breve y brillante relato sobre la exclusión en la Europa de la primera mitad del siglo XX.


Traducción del alemán de Berta Vias Mahou

En la cubierta, fragmento de La bibliothèque  (1921), de Félix Vallotton

Otros libros de este autor reseñados en este blog: "Veinticuatro horas en la vida de una mujer" (enlace aquí); "Novela de ajedrez" (enlace aquí); "Carta a una desconocida" y "Leporella" (enlace aquí)


lunes, 13 de mayo de 2013

MIL SOLES ESPLÉNDIDOS de Khaled Hosseini


Un recorrido por los últimos treinta años de la historia de Afganistán, un país que desde la antigüedad ha sufrido invasiones desde los Macedonios, Sasánidas, Árabes, Mongoles, Soviéticos. Hasta que las áreas tribales, con antiguas leyes, se sublevaron contra los comunistas y su decretos orientados a liberar a las mujeres. Y llegaron los talibanes con sus propias leyes, muy diferentes, restrictivas y prohibitivas, en la edición que he leído están en la página 256, tremendas. Con el paso del tiempo diversos presidentes ascendieron al poder y fueron asesinados. Terminaron viejas guerras y otras comenzaron. Como consecuencia hubo matanzas, palizas, hambre, que marcaron la vida de los afganos con un sufrimiento inimaginable. Y obligó a muchos a huir del país, llegó a haber ocho millones de refugiados fuera de Afganistán. A pesar de ser un imperio derrotado, la fortaleza de este pueblo les ha hecho encontrar el modo de sobrevivir y seguir hacia delante. Y será con la historia de Mariam y Laila con quienes sentiremos el desconsuelo, la decepción, el miedo, la derrota, pero también la esperanza, los sueños y los pequeños detalles que les dan la fuerza para seguir viviendo.
A Mariam la conoceremos en 1974, cuando tenía 15 años, hija ilegítima de Yalil, un acaudalado hombre de negocios. Mariam vive en Herat con su madre, Nana, una mujer que siempre ha sido desdichada e infeliz, emociones que le ha transmitido a su hija junto a pensamientos negativos sobre que sin ella no sería nada, haciéndola sentir que querer vivir con su padre sería un error porque aquel no era su lugar. Como consecuencia de las situaciones que se producen de forma precipitada acepta casarse con un hombre llamado Rashid treinta años mayor que ella. En un instante su vida cambió, se fue a Kabul, a otra casa, donde todo le era extraño, y le llegó la nostalgia de su madre, del ulema Faizulá, de su antigua vida.
A Laila la conoceremos en 1987, cuando tenía 9 años. También tiene una madre que le marca bastante, Mammy es triste y depresiva, sólo tiene en su mente a sus hijos que están luchando, e ignora a su hija. Por suerte Laila tiene el apoyo de su padre, Babi, y la amistad de Tariq. Pero a los 15 años su vida sufre un importante revés. Y siente la falta de esas personas que habían sido mucho para ella: sus hermanos Ahmad y Nur, su amigas Hasina y Giti, sus padres y, por supuesto, Tariq.
Y es en este momento cuando la historia de estas dos mujeres, Mariam y Laila, se entrelaza. Dos desconocidas que por circunstancias tienen que compartir mucho en el día a día, primero tienen un sentimiento de intromisión, de duda, de miedo, hasta que con una mirada supieron que ya no serían enemigas. Su relación se estrecha como la de hermanas o, por la diferencia de edad, como madre e hija, haciéndose todavía más fuerte cuando nace Aziza. Esta pequeña les da la vida. Para Mariam tanto tiempo de sufrimiento en su vida se desvanece gracias a Laila y Aziza, a quienes considera prolongación de su propio ser. Mientras Laila, que también lleva sobre sus espaldas mucho dolor, siente que Mariam le da fuerza y por ello siempre la llevará en su corazón, donde brilla con el esplendor de mil soles.
Me ha llamado la atención la descripción sobre el uso del burka: “Era como una ventana solo para ella. Desde su interior, podía observarlo todo, protegida de las miradas curiosas de los desconocidos.”
Una novela impactante, tremenda y terrible por lo que relata basado en la realidad de un país. Aunque sentí más dureza y dolor con las descripciones de este autor en su otro libro “Cometas en el cielo” (reseña aquí), en aquel se me saltaron las lágrimas. En este, a pesar de lo espeluznante de ciertas situaciones, deja más paso a la imaginación al no detallar mucho, y siempre está presente la esperanza.

Algunas frases del libro:
“El vuelco que había dado su vida, dejándola desarraigada, desplazada, como una intrusa en la existencia de otra persona.”

“Nunca dejaría una huella indeleble, como habían hecho sus hermanos, porque el corazón de su madre era como una playa donde las huellas de Laila se borrarían siempre bajo las olas de su dolor, que crecían y se estrellaban contra la arena, una y otra vez.”

“Pero hay cosas que, bueno, hay que verlas y sentirlas.”

“Se sentía perdida entonces, como si fuera la única superviviente de un naufragio y se hallara en el agua sin tierra a la vista, sola ante la inmensidad del mar.”

“Era la primera vez que decidía por sí misma el rumbo de su propia vida.”

“Eran incontables las lunas que brillaban sobre sus azoteas o los mil soles espléndidos que se ocultaban tras sus muros.” (Poema sobre Kabul de Saib-e-Tabrizi S. XVII)

Contracubierta o parte de la misma:
Hija ilegítima de un rico hombre de negocios, Mariam se cría con su madre en una modesta vivienda a las afueras de Herat. A los quince años, su vida cambia drásticamente cuando su padre la envía a Kabul a casarse con Rashid, un hosco zapatero treinta años mayor que ella. Casi dos décadas más tarde, Rashid encuentra en las calles de Kabul a Laila, una joven de quince años sin hogar. Cuando el zapatero le ofrece cobijo en su casa, que deberá compartir con Mariam, entre las dos mujeres se inicia una relación que acabará siendo tan profunda como la de dos hermanas, tan fuerte como la de madre e hija. Pese a la diferencia de edad y las distintas experiencias que la vida les ha deparado, la necesidad de afrontar las terribles circunstancias que las rodean – tanto de puertas adentro como en la calle, donde la violencia política asola el país --, hará que Mariam y Laila vayan forjando un vínculo indestructible que les otorgará la fuerza necesaria para superar el miedo y dar cabida a la esperanza.

Traducción Gema Moral Bartolomé

jueves, 2 de mayo de 2013

LA BIBLIOTECARIA DE AUSCHWITZ de Antonio G. Iturbe


Un día escuché en la radio una entrevista a Antonio G. Iturbe, llamándome la atención el título de la novela que presentaba y cómo había llegado hasta esa historia basada en hechos reales. Toda su investigación empezó cuando leyó en el libro “La biblioteca de noche” de Alberto Manguel la mención a la existencia de una pequeñísima biblioteca en un campo de concentración. Este hecho todavía me hizo prestar más atención a sus palabras, yo tengo ese libro en casa, lo leí hace tiempo, pero no tuve la capacidad de este señor de indagar, de averiguar más sobre algo tan inesperado. Tal vez por ello sentí necesidad de leer “La bibliotecaria de Auschwitz” y descubrir qué más podía esconderse en ese hecho tan inusual, una biblioteca en un lugar donde los libros estaban prohibidos. Junto con el acontecimiento de que aquella bibliotecaria todavía vive. Su nombre real es Dita Polachova y actualmente tiene más de 80 años, en 1944 era una chiquilla de 14.
Es casi imposible no conocer que fueron los llamados campos de concentración que en realidad eran de exterminio. Allí llevaban a personas a las que les habían quitado todo: su trabajo, su casa, su dignidad. Y eran hacinadas, tratadas como animales, los marcaban y sacrificaban en esas fábricas de la muerte, lugares donde cada día se apagaban para siempre cientos, a veces miles, de voces.
Pero en Auschwitz-Birkenau había un campo familiar, un intento por parte de los nazis de ocultar la verdad ante el resto del mundo, esta zona donde había niños iba a ser la imagen de normalidad ante los observadores de la Cruz Roja. Aún así pretendían que tan solo fuese un almacén de niños, donde por supuesto estaba prohibido cualquier tipo de enseñanza. Sin embargo gracias, sobre todo, a Fredy Hirsch se abrió una escuela clandestina, en un intento de que los niños en lugar de reses en un establo pudieran sentirse personas, tarea complicada pero efectiva gracias a que los pequeños tienen la capacidad de sentir la felicidad con cualquier detalle.
Y esta escuela tenía una minúscula biblioteca de 8 libros y media docena de libros vivientes, estos últimos son las personas que se sabían historias casi de memoria y las contaban.
Así, a pesar de que se les estaba arrebatando su infancia, gracias a las clases y los libros la vida de más de 500 niños pudo parecer algo más normal.
Dita que tan sólo tenía 14 años y era una chiquilla, se convirtió en la guardiana de esa pequeña biblioteca, que defendió ante los nazis a pesar de que eran el aparato militar de destrucción más poderoso de la historia.
Estos son los dos temas principales de esta novela, por un lado la descripción del horror en un campo de prisioneros que se ha convertido en un campo de derrotados. La injusticia, la barbarie, el día a día en la lucha por sobrevivir, donde una miga es un tesoro, las risas más escasas que el pan, y reír se convierte en un acto de rebeldía en un lugar diseñado para llorar. Y reír y llorar les recuerda que son personas. Viven el presente, minuto a minuto, porque les es imposible soñar con un futuro, aunque por lo menos les queda el pasado, y cada día que sobreviven es una batalla ganada. Ya sólo conocen el miedo, acentuado cuando notan la presencia de Mengele, definido como examinador de seres humanos, dueño de la vida y la muerte. En sus ojos no hay nada, ninguna emoción, su mirada es vacía y neutra, les produce escalofríos. Y si todo lo anterior son las sensaciones que produce el campo de Auschwitz, las que se recogen del de Bergen-Belsen son todavía más terroríficas, así como el estado de sufrimiento al que les someten: “Ya no están delgadas o famélicas: simplemente son marionetas de madera con los brazos y las piernas de palo.” Creo que no hace falta más descripción.
Por otro lado está el tema de la escuela clandestina, con la que pretenden transmitir que la vida sigue, lo mismo que con los libros, aunque oficialmente no existen en Auschwitz. Pero para Dita son el refugio para escapar de una realidad que le produce asco y rabia, y sólo con la lectura consigue hacer volar su imaginación y evadirse, trasladarse a otro mundo. Por muchas trabas que le pusiesen los Reichs del mundo, si abría un libro podría botárselas todas. Son su fuerza. Un motivo para sobrevivir cada día, una ocupación que le mantiene la mente activa, una ráfaga de aire puro. Ocho libros que cuidó a la vez que ellos la cuidaban.
No es una novela más sobre el nazismo, la diferencia está en que trata unos hechos muy concretos, una parte poco conocida, con el añadido de estar basada en sucesos reales, contados en parte por la propia protagonista. Aún así el autor ha querido modificar el nombre de algunos personajes, como cuenta en el epílogo. Así como hace un resumen de lo que fue su investigación. Cuestión que me ha parecido muy interesante, llamándome la atención la información sobre una novela de Ota B. Kraus titulada “The Painted Wall” ambientada en el campo familiar.
También dentro de la propia historia hace una referencia a Ana Frank, quién dejó su testimonio en su “Diario”.
Y después de leer una novela que transmite tanto sufrimiento y tanto horror, me quedo con los libros-persona, me ha encantado su ocupación. Y con la heroicidad cultural de aquel grupo de personas que consiguieron sacar adelante una escuela y una biblioteca en el bloque 31 del campo familiar BIIb en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, en medio de la más absoluta barbarie que se ha cometido contra la humanidad.

Algunas frases del libro:
“En Auschwitz la vida humana vale menos que nada.”

“No importa cuántos colegios cierren los nazis, les contestaba. Cada vez que alguien se detenga en una esquina a contar algo y unos niños se sienten a su alrededor a escuchar, allí se habrá fundado una escuela.”

“Siempre han perseguido con saña los libros. Son muy peligrosos, hacen pensar.”

“La libertad tiene olor de bosque mojado.”

“Las novelas le añaden a la vida lo que le falta.”

“En verdad existe la máquina del tiempo: son los libros.”

“Los cuentos no han de cesar para que la imaginación no pare y los niños sigan soñando.”

“En ese lugar, la muerte pierde cualquier dignidad y reduce a las personas a la categoría de despojos.”

Contracubierta o parte de la misma:
Sobre el fango negro de Auschwitz que todo lo engulle, Fredy Hirsch ha levantado en secreto una escuela. En un lugar donde los libros están prohibidos, la joven Dita esconde bajo su vestido los frágiles volúmenes de la biblioteca pública más pequeña, recóndita y clandestina que haya existido nunca.
En medio del horror, Dita nos da una maravillosa lección de coraje: no se rinde y nunca pierde las ganas de vivir ni de leer porque, incluso en ese terrible campo de exterminio, "abrir un libro es como subirte a un tren que te lleva de vacaciones"

Fotografía de la cubierta: Jill Battaglia / Arcangel / Compañía

Gracias a la editorial Planeta por el envío de este libro


miércoles, 24 de abril de 2013

MARAVILLAS de Brian Selznick


Una novela contada con dibujos y palabras.

Ilustraciones a lápiz (más de 460) y texto se combinan para desvelarnos los sueños y los secretos de Ben y de Rose.
En 1977 Ben, con 12 años, siente como su vida sufre un cambio trascendente, que a pesar de su corta edad no es la primera experiencia importante que soporta, se ha pasado su existencia deseando conocer algo, intentando entender sus sueños, conocer los secretos que nunca le contó su madre, una mujer independiente, bibliotecaria en una pequeña población de Minnesota, que siempre quiso proteger a su hijo. A partir de ese momento Ben inicia una búsqueda de su identidad.
En 1927 Rose es una niña que vive en Nueva Jersey, tiene como afición hacer maquetas de los rascacielos de Nueva York que ve a través de su ventana y adonde no la dejan ir. Un día huye en busca de su madre, una artista famosa, Lilian Mayhew , quedándose a cargo de su hermano Walter.
Son dos historias que suceden con 50 años de diferencia pero que avanzan en el libro de manera paralela. Teniendo un nexo común que es el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Precisamente las referencias, descripciones y explicaciones sobre este museo y sus colecciones son muy detalladas, haciendo una especial mención a los dioramas, centrándose en concreto en los lobos, que también tienen su propio significado dentro del desarrollo de la historia. Es más el autor juega con el efecto de introducir un libro dentro de la propia novela, ya que Ben encuentra un libro que se titula “Maravillas” que es una guía pormenorizada de una exposición que hubo en el MAHN.
Aunque los protagonistas tienen más vínculos en común que es mejor no saber e irlos descubriendo según les acompañemos en su búsqueda.
Me ha llamado la atención cómo nos presenta a los personajes, las 5 primeras ilustraciones avanzan acercándonos cada vez más el detalle, llevándonos a una imagen que a mi me ha recordado una estrella en el firmamento, y que aunque representa otra cosa, según he ido conociendo a Ben le he encontrado más sentido a mi apreciación. Por otro lado, conoceremos a Rose principalmente por ilustraciones, comenzando las 6 primeras alejándose una tras otra, justo lo contrario que con el otro personaje.
Como ya hizo con su primer libro "La invención de Hugo Cabret" (reseña aquí), de nuevo Brian Selznick me ha atrapado con su técnica narrativa, palabras e imágenes como formas de comunicación. Destacables varias cosas de esta novela: el trabajo artístico de los dibujos a lápiz realizados por el propio autor; la referencia al cine de finales de los años 20 y el inicio del cine sonoro, con un doble sentido dentro de la temática del libro; y las explicaciones del propio Selznick de cómo se inspiró y se documentó para ofrecernos esta maravillosa novela gráfica.

Algunas frases del libro:
“Si te pierdes alguna vez, basta con que busques la estrella Polar y ella te mostrará el camino a casa.”

“Todos estamos en el fango, pero algunos miramos las estrellas.” (cita del libro “El abanico de Lady Windermere” de Oscar Wilde

“Vio un mapa del museo. Leyó los nombres de las salas. Igual que en la biblioteca, el universo entero estaba allí, organizado y dispuesto para todo aquel que quisiera comprenderlo.”

“Quisiera encontrar mi lugar.”

“Aprender a hablar en lengua de signos me abrió todo un mundo. Me podía comunicar.”

Solapa:
Ben y Rose anhelan en secreto que sus vidas sean diferentes. Ben añora al padre al que nunca conoció; Rose sueña con una famosa actriz cuya trayectoria registra en su álbum de recortes. Cuando Ben hace un hallazgo sorprendente en la antigua habitación de su madre y Rose lee un llamativo titular en un periódico, cada uno se embarca en un viaje con un destino incierto.

Traducción de Ana H. de de Deza


lunes, 15 de abril de 2013

LA REINA DESCALZA de Ildefonso Falcones


En primer lugar conviene situarse temporalmente y geográficamente para entender los escenarios descritos en este libro, que se desarrollan en España, sobre todo entre Sevilla y Madrid, en la mitad del siglo XVIII. Y que como podemos leer al final del mismo, en una nota del autor, algunos de los hechos relatados tienen una base histórica.
Como curiosidad en ese Madrid de la Ilustración, de cambios y mejoras en la Villa y Corte, ya aparece, y es nombrada varias veces, la calle Barquillo, y digo que me resulta curioso porque en ella nació una de mis abuelas, además, también se menciona la calle del Pez, y allí vivió una de sus hermanas. Son esas coincidencias que por un momento, tras leer el nombre, te llueven los recuerdos.
Volviendo al hilo de mi opinión sobre esta lectura, una de las cosas que más me han llamado la atención de esta novela es el símil entre dos pueblos, el negro y el gitano, el primero representado por un único personaje, Caridad, y el segundo representado por varios, destacando a Melchor, Milagros y Ana entre muchos otros. Dos razas que desean, defienden y aman la libertad, porque para ellos es lo más preciado.
Tienen en común que han sido perseguidos, con detenciones injustas por ser diferentes, que han sufrido el arrebato de unos gobernantes cuyo objetivo era su extinción, que tras la expulsión de los moriscos les tocaba el turno a los gitanos. Y en medio de esta vorágine se ve envuelta Caridad, quién de pequeña fue arrebatada de manos de su madre, llevándola de África a Cuba, teniéndola esclava en las plantaciones de tabaco, y cuando, por fin, consigue la libertad se encuentra en un país extraño, España, y con muchas dificultades para poder desenvolverse, su experiencia le lleva a pensar en que poco había cambiado su vida, curiosa libertad la que le toca vivir. Llegando a conformarse con todas las situaciones que se encuentra en el camino.
Vidas casi paralelas las de estas mujeres cuyo delito es haber nacido hembras y por tanto se han visto sometidas a los hombres. Entre ellas surge una amistad que no distingue colores en la piel tan solo son seres humanos que se necesitan, que se escuchan, que se ayudan, que comparten el dolor, la desgracia, que desean la felicidad,
Aunque se habla del pasado de Caridad, que pienso que de manera simbólica representa a toda su raza, y nos transmite su sufrimiento durante la esclavitud, esa pérdida de la libertad, esa tremenda injusticia a la que se ve sometida. Es mucho mayor el espacio dedicado a los gitanos, con un acercamiento a su cultura, a sus orígenes, a su historia, a sus leyes. Ésas que defienden la naturaleza, la tierra, los caminos, la libertad, ese ir y venir de un lado a otro sin que nadie ni nada los ate, la unidad en las familias, en definitiva, el orgullo de raza. Junto a los hechos acontecidos en ese tiempo histórico como fue el encarcelamiento de 12.000 gitanos, perseguidos, detenidos y declarados culpables por pertenecer a ese pueblo, enfrentándose desde ese momento a otro tipo de esclavitud. Encontrándose negros y gitanos en una situación similar con un futuro mísero y muy incierto.
No me ha convencido el final de la novela, el como se desarrollan los hechos, aunque es lo deseado pero a mi parecer le quita un poco de realismo. No puedo explicarlo mejor para no desvelar nada, quién haya leído la novela seguramente sí lo sepa interpretar. Sin embargo, el conjunto es bueno, es una temática interesante donde se trata la intolerancia en una época determinada, y nos acerca el sentir de un pueblo del que conocía y conozco más tópicos que su realidad.
Pero entre las páginas de esta historia también encontraremos otros referentes como la música, el cante y el baile. Y un sitio para la belleza, cuando en Triana, entre naranjos, nos deleitemos con el hechizo que sufre Melchor al escuchar el canto de una mujer. Y con el tiempo ella, gracias a él, conocerá, sentirá, amará y será libre.

Algunas frases del libro:
“Sus lágrimas son tan tristes como las nuestras.”

“Somos una raza perseguida desde hace muchos años; nos tienen por maleantes solo por ser diferentes.”

“Todos los negros cantamos igual. No sé..., es nuestra forma de hablar, de quejarnos de la vida. Allí, en las plantaciones, mientras trabajábamos nos obligaban a cantar para que no tuviésemos tiempo de pensar.”

“Sonrió la una. Lo hizo también la otra. No se atrevieron a fundirse en un abrazo a la vista de la gente, pero en un solo segundo se dijeron mil cosas en silencio.”

“La vida es un momento: este.”

“Tu belleza está en el orgullo de gitana que nunca perdiste.”

Contracubierta o parte de la misma:
En la España del siglo XVIII, una conmovedora historia de amistad, pasión y venganza une dos voces de mujer en un canto desgarrado por la libertad.

Solapa:
En enero de 1748, una mujer negra deambula por las calles de Sevilla. Atrás ha dejado un pasado esclavo en la lejana Cuba, el hijo al que nunca volverá a ver y un largo viaje en barco hasta las costas españolas. Caridad ya no tiene un amo que le dé órdenes, pero tampoco un lugar donde cobijarse cuando se cruza en su camino Milagros Carmona, una joven gitana de Triana por cuyas venas corre la sangre de la rebeldía y el arte de los de su raza.
Las dos mujeres se convierten en inseparables y, entre zarabandas y fandangos, la gitana confiesa a su nueva amiga su amor por el apuesto y arrogante Pedro García, de quien la separan antiguos odios entre ambas familias. Por su parte, Caridad se esfuerza por acallar el sentimiento que está naciendo en su corazón hacia Melchor Vega, el abuelo de Milagros, un hombre desafiante, bribón y seductor aunque también firme defensor del honor y la lealtad para con los suyos.
Pero cuando un mandato real convierte a todos los gitanos en proscritos, la vida de Milagros y Caridad da un trágico vuelco. Aunque sus caminos se separan, el destino volverá a unirlas en un Madrid donde confluyen contrabandistas y cómicos, nobles y villanos; un Madrid que se rinde a la pasión que emana de las voces y bailes de esa raza de príncipes descalzos.

Gracias a la Editorial Grijalbo por el envío de este libro

martes, 2 de abril de 2013

EL MIEDO de Gabriel Chevallier


Una descripción en primera persona de los horrores de la guerra, en este caso la Primera Guerra Mundial. Nos encontramos sin medias tintas con el retrato pormenorizado de las imágenes que percibe Jean Dartemont, un joven francés protagonista de esta historia, que bien podría ser el mismo Gabriel Chevallier, autor de este libro publicado por primera vez en 1930, un texto contra la guerra que se encontró con otra en el camino.
El miedo visto desde la perspectiva del que lo está viviendo, porque es imposible no sentirlo cuando sabes que puedes ser despedazado vivo en cualquier momento.
Y ese sentimiento se reconoce en las descripciones llenas de crudeza, que no son para nada exageradas ni inventadas, porque nada podría superar en horror esa realidad de: miembros troceados, cadáveres en serie, personas aterradas, el enfrentarse a la noche que esconde lo desconocido y la muerte, una desolación abrumadora, un decorado siniestro, el horror de aquellos bombardeos, el pánico, la vuelta a primera línea, la amenaza de muerte. Emociones y vivencias bajo el mandato del miedo, que recoge este joven que se siente cada vez más embrutecido, fatigado, vacío de pensamientos, y que tiene grabada en la retina la impresión más horrible del frente que fue la visión repentina de un cadáver.
Le impresiona la muerte, la de sus compañeros soldados, la de esos jóvenes que ha conocido en la batalla, pero sobre todo le conmueve la muerte de esa persona a la que conocía de antes de la guerra.
Le parece despreciable y le enoja lo que está sucediendo, que la juventud esté envejeciendo mientras pierde la alegría. Les pedían ser héroes cuando eran víctimas, mientras los jefes de Estado se sentían orgullosos y conseguían que los ejércitos, veinte millones de hombres, combatiesen por una buena causa y tuviesen ansia de vencer, de avanzar hacia la gloria. Pero Jean Dartemont (o Gabriel Chevallier) grita ¡basta! y se pregunta ¿qué hacemos aquí? Y nos lo hace saber palabra tras palabra con el relato de su propia experiencia, de su día a día en una contienda en la que se vio obligado a participar. En estas páginas de esta novela autobiográfica, o más bien podría calificarse dentro del género literario de ensayo, Chevallier se enfrentó a la sociedad de su época por decir la verdad sobre la guerra, por escribir lo que el había vivido y sentido: el miedo.

Algunas frases del libro:
“En la guerra se daba rienda suelta a todos los instintos, sin ningún control, sin más freno que la muerte, que golpeaba ciegamente.”

“Unos prolongados aullidos humanos dominaban, a veces, todos los ruidos, repercutían en nosotros cual olas de horror y nos recordaban, hasta hacernos flaquear las piernas, la triste debilidad de nuestra carne, en medio de aquel volcán de acero y fuego.”

“Miedo de verdad, miedo a que me rematen...”

“Porque la guerra los ha habituado a encontrar natural lo que es monstruoso.”

“Los jóvenes, los del país de Balzac y los del país de Goethe, a los que se obligó a dejar las facultades, los talleres o los campos, estaban provistos de puñales, de revólveres, de bayonetas, y se los lanzaba a unos contra otros para que se degollaran, mutilaran, en nombre de un ideal del que se nos prometía que la retaguardia haría un buen uso.”

“La paz: ese silencio que ha vuelto a hacerse en la línea, que llena el cielo, que se extiende sobre toda la tierra, ese gran silencio de entierro...”

Contracubierta o parte de la misma:
<< ... ¡Le preguntamos qué hizo usted!
>>--¿Sí?... Pues bien, estuve de marcha día y noche, sin saber adónde iba. Hice ejercicio, pasé revistas, abrí trincheras, trasladé alambradas, sacos terreros, vigilé en la tronera. Pasé hambre sin tener nada que comer, sed sin tener nada que beber, sueño sin poder dormir, frío sin poder calentarme, y piojos muchas veces sin poder rascarme... ¡Eso es todo!
>>--¿Todo?
>>--Sí, todo... O mejor dicho, no, no es nada. Les voy a decir la gran ocupación de la guerra, la única que cuenta: HE TENIDO MIEDO>>.


Traducción de José Ramón Monreal

Ilustración de cubierta: by Historial de la Grande Guerre, Péronne (Somme)