Intriga, misterios, enigmas,
inquisidores, hermandades secretas, herejías, magia y amor envuelven la vida de
los personajes de esta novela.
Berenjena es la testigo principal
en el juicio de una mujer acusada de hechicería por el Tribunal de la Santa
Inquisición en Toledo en el año 1625. Narra hasta los más mínimos detalles de
la vida de Bárbara de la Santa Soledad o ¿es Isabel de Mendoza? Siguiendo un
orden para que se pueda comprender su historia, así sabremos que todo empezó
cuando veintiséis años antes fueron unidos en una caja de salazones la belleza
y la fealdad. Hasta entonces la existencia de Berenjena se reducía a fregar y
lavar cuando se le ordenaba en el hospicio de la Santa Soledad, mas la llegada
de Bárbara y Diego llenaron su vida. Ellos se complementaban, mientras
trastocaban la vida de esta huérfana, de la nodriza Blasa y de la hermana
Ludovica.
Con una primera parte, encabezada
por unos versos de Lope de Vega, de los que se extrae el título, se inicia una
trama con misteriosos acontecimientos, un chal con unos extraños dibujos y las
manos ardientes de un bebé, que intrigarán a Berenjena e iniciará una
investigación para saber el origen de esta niña. Pero esa curiosidad por
entender la verdadera naturaleza de esta pequeña que encierra ciertos poderes
mágicos, le puede costar su propia vida. En el camino de su investigación se
cruzará con la muerte de otras personas.
En la segunda parte, encabezada
por unos versos de Francisco de Quevedo, la trama pierde algo de fuerza, aquí
la lectura se me ha hecho más lenta por no haberme atrapado tanto la intriga.
Pero lleva a un final que va sucediéndose con algunas sorpresas, para mi ha
sido insospechado en cuanto a algunos personajes.
Es un libro donde la Inquisición,
los herejes y las hermandades secretas tienen un papel principal, bien
documentado tal y como aporta la autora en la bibliografía del final, y a la
vez dándole su propio toque personal y novelado. Pero entre ese mundo de
cábalas, fórmulas, ceremonias, dones, alquimia, endemoniadas y beatas, donde el
poder de la vida y de la muerte hace que se mezclen el lado más amable, bello y
bondadoso, junto al más terrorífico y salvaje. Hay un trasfondo que puede ser
más importante que es el triángulo amoroso entre Bárbara, Diego y Tomás. Si
ella esconde un misterioso pasado ellos no son menos. Con destinos marcados
desde la infancia y guiados por las estrellas sus vidas se entrecruzan una y
otra vez.
También nos encontramos con otros
personajes secundarios que resultan curiosos, como el notario Rafael de Osorio
que es insomne y el fiscal Iñigo de Moncada que es sonámbulo, y un gigante que
encandila con su bello canto.
Ya me gustó esta autora en su
novela “La casa de los amores imposibles” (reseña aquí), y lo ha vuelto a hacer. Esta vez por
el tema, ese acercamiento a una época de brujería, pasadizos secretos y magia,
acechados de cerca por la Inquisición. También por su estilo narrativo, sus
minuciosas descripciones y el vocabulario que te traslada a aquel tiempo donde solo
sobrevivían los elegidos.
Algunas frases del libro:
“La codicia de los hombres,
señorías, es como un velo que ciega sus conciencias.”
“Comenzaba a comprender que en la observación paciente de los seres radica la sabiduría respecto a ellos. Tarde o temprano la verdad soma tras sus gestos, sus miradas, o simplemente tras los hechos que cometen cuando se creen solos, a salvo de los demás.”
“El aprendizaje del dolor es un arte que nunca se olvida: marca el corazón como herrero con el fuego de su fragua, y el hierro que un día quemó toda bondad deja serpiente en cicatriz negruzca.”
“El destino juega con la vida de los hombres, los separa para reunirlos de nuevo cuando se le antoja y en el lugar más insospechado.”
“Pocas veces el hombre tolera lo que no entiende, así que lo destruye.”
Contracubierta o parte de la misma:
El Santo Tribunal de la
Inquisición juzga a una bella y misteriosa mujer de la que se dice que puede
sanar y destruir con el roce de sus manos. Pero lo que comienza siendo un
proceso rutinario por hechicería acaba revelando una trágica historia de amor
repleta de intriga, pasión, muerte, orgullo y pecado.
Ilustración de la cubierta: Rebeca Luciani
Ilustración de la cubierta: Rebeca Luciani









