Premio
Nacional de Literatura / Modalidad Literatura infantil y juvenil 2016
Emociones, sensaciones, sentimientos. Son las alteraciones, impresiones y estados afectivos del ánimo que genera la lectura de esta tierna y dura historia, contada en primera persona desde el punto de vista de varios personajes, niños y adultos. Con papeles muy claros, definidos y acertados, pareciendo reales. Estando esos cambios de narradores muy bien adaptados a cada edad.
Sonia
es profesora en un colegio de primaria.
María
es psicóloga, orientadora en ese colegio.
Guille
es un niño de 9 años, precoz, hipersensible, con mucha imaginación.
Su
padre es un superviviente.
Y
Nazia es una niña pakistaní, cuya vida no deja indiferente.
Está
muy bien conseguida la naturalidad de los niños, su espontaneidad,
su sinceridad, la lógica en sus respuestas, sus conversaciones. Así
como las reacciones y actitudes de los mayores ante ellos. Porque
cuando un pequeño se refugia en la magia de Mary Poppins, y no
porque quiera parecerse a ella sino porque quiere ser ella, entonces
un adulto tiene que tener muy clara la diferencia entre querer ser
como alguien o querer ser alguien.
La
estructura del relato te hace preguntarte ¿qué es real? ¿qué es
imaginario? ¿dónde está la madre de Guille? Activando la
imaginación del lector mientras vas sintiendo cada vez más empatía
con los personajes, notando esos golpes que da la vida y como
intentamos sobrevivir como se pueda.
Una
narración, complementada con algunas ilustraciones en blanco y
negro, llena de momentos memorables, de pequeños detalles que los
hacen grandes. Y es que cada personaje, en especial Guille, encierra
dentro de sí mismo más de lo que vemos.
Te
recomiendo a Alejandro Palomas porque es un autor con mucha
sensibilidad y creador de unos personajes inolvidables, tanto en este
libro de “Un hijo” como en otros libros suyos “Una madre”
(reseña aquí) o “Un perro” (reseña aquí).
Algunas frases del libro:
“La
mente humana es como la vida: un laberinto que a veces saca de quien
se pierde en él cosas que jamás habría imaginado.”
“Creo que el Guille que vemos es la pieza de un rompecabezas, y que debajo de esa felicidad hay un … misterio. Un pozo del que quizás esté pidiendo que le saquemos.”
“Qué cierto es eso de que cuando llevamos mucho tiempo buscando la verdad, el día que por fin la descubrimos llega lo más difícil. ¿Qué hacer con ella?”
Contracubierta
o parte de la misma:
“Mamá,
papá me dice que te escriba
pero
es que aquí no cabe nada. Solo
supercalifragilisticoespialidoso.
Te
echo de menos ¿Cuando vuelves?
Guille”
Fotografía de la cubierta: “Free your mind” de Catrin Welz Stein
