Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

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domingo, 23 de mayo de 2010

LA LADRONA DE LIBROS de Markus Zusak


Este libro tiene dos caras, una es la lectura amena porque los personajes, Liesel, Hans, Rudy, Rosa, Max y otros, son simpáticos y agradables. Incluso algunas de las escenas que les ocurren son divertidas. Hasta el personaje de la muerte tiene su parte irónica.
La otra es la parte dura y cruel, sobre todo, porque no es fantasía, lo que nos cuenta el autor es una realidad, una sinrazón que sucedió y que sufrieron millones de personas, entre ellos los propios padres de Markus Zusak, en cuyas vivencias se ha inspirado para relatarnos este drama.
La novela tiene prólogo, 10 partes y epílogo. A su vez cada parte presenta otros capítulos. El título de cada parte corresponde a un título de libro o de relato. Casi al final hace referencia a esto:
“la historia se dividía en 10 partes, todas ellas encabezadas con títulos de libros o relatos, que explicaban cómo habían afectado a su vida”.En el prólogo se presenta la narradora de la historia que es la muerte. Y nos introduce en la historia describiéndonos brevemente las tres ocasiones que conoció a la ladrona de libros. Luego nos invita a acompañarla porque nos va a contar algo.
En el primer capítulo nos dice que la ladrona de libros se llama Liesel Meminger, y tiene 9 años. Acaba de morir su hermano. Es 1939 en Alemania está a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial.
La muerte como narradora nos cuenta situaciones en las que ha estado presente, nos habla de personajes que ha conocido pero que no era su hora. Las veces que los ha visitado. Nos adelanta acontecimientos intercalando mensajes que aclaran situaciones, dándonos atisbos del final para suavizarlo, algo que va muy bien para que la lectura no sea tan dura. Y por si se nos olvida su presencia nos lo recuerda con frases como esta:
“se acercaban las bombas... y yo con ellas” o esta otra “quinientas almas. Me las llevé en las manos como si fueran maletas. O me las eché al hombro. Sólo llevé en brazos a los niños”.Y frases tan fuertes como: “al menos ellos tenían una oportunidad de salvarse. Ese sótano no era una ducha de gas. Para esa gente la vida todavía era posible”.Aunque también tiene otras más suaves: “hasta la muerte tiene corazón”.En medio de todo este paisaje tan desolador Liesel intenta vivir su infancia y adolescencia como mejor puede, encontrando un gran apoyo en Hans, su padre de acogida, un personaje muy especial. En Rudy, su amigo, quién está enamorado de ella. En Max, un judío que esconden en su casa, con todo lo que ello entraña en la Alemania nazi. Y con los libros, quienes consiguen hacerle olvidar por momentos la cruel realidad.
Me ha encantado leer este libro, a pesar del drama que nos cuenta. Porque también es una historia llena de momentos hermosos.


Otras frases del libro:

“El día era gris, el color de Europa”.

“Cuando empezó a escribir su historia, se preguntó por el momento exacto en que los libros y las palabras no sólo comenzaron a tener algún significado, sino que los significaban todo”.

“Las personas viven momentos cruciales sobre todo durante la infancia”.

“Las palabras y la escritura le habían salvado la vida en una ocasión”.

“Él era el chalado que se había pintado de negro y había desafiado al mundo.
Ella, la ladrona de libros sin palabras.
Pero, créeme, las palabras estaban de camino, y cuando llegaron, Liesel las sujetó entre las manos como si fueran nubes y las escurrió como si estuvieran empapadas de lluvia”.


“Fue la mejor época de su vida. Aunque quedaría sembrada de bombas. No lo olvides”.

“Le habían entregado una razón para escribir sus propias palabras, para que descubriera que las palabras también le habían salvado la vida”.

Contracubierta o parte de la misma:
Érase una vez un pueblo donde las noches eran largas y la muerte contaba su propia historia.
En el pueblo vivía una niña que quería leer, un hombre que tocaba el acordeón y un joven judío que escribía cuentos hermosos para escapar del horror de la guerra.
Al cabo de un tiempo la niña se convirtió en una ladrona que robaba libros y regalaba palabras. Con esas palabras escribió una historia hermosa y cruel que ahora ya es una novela inolvidable.


Traducción de Laura Martín de Dios