Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

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viernes, 7 de junio de 2019

ANTES DE LOS AÑOS TERRIBLES de Víctor del Árbol


Las novelas ofrecen mucho, por un lado trasladar al lector a mundos de ficción que nos harán soñar, viajar y evadirnos, pero por otro también están las que hablan de mundos no tan ficticios, las que se basan en situaciones reales, y contribuyen a hacer al lector consciente de hechos históricos. Y así es la historia que cuenta Víctor del Árbol, que tiene mucho de verdad, una verdad que no es demasiado lejana en el tiempo, que incluso hoy en día aún sucede, y a la que se le ha dado la espalda y casi olvidado porque el continente africano se ve desde la distancia.
Este libro comienza con un prefacio que se desarrolla en el verano de 2017 en España, cuando Isaías Yoweri decide contarle su propia historia a Cécile, una periodista con la que le vincula un hecho que marcó sus vidas. A partir de ahí los capítulos alternan fechas del 2016 con un pasado más lejano, de 1992 a 1994. Para concluir con un posible epílogo que es un final que remata el final y que tiene su conexión con el prefacio.
Isaías empieza a contar el relato de su vida cuando alguien de su pasado, Emmanuel K., va a verlo en Barcelona, unos veinte años después de que se hubieran visto por última vez. Este personaje le propone regresar a Uganda para asistir a un congreso, pues el gobierno trabaja en la reconciliación del país, y su testimonio es fundamental para que el mundo conozca lo que les hicieron.
Isaías duda qué hacer, tiene 36 años, una pareja estable, Lucía, esperan un hijo, tiene un negocio de arreglo de bicicletas, en definitiva, una nueva vida. Y regresar sería enfrentarse a su pasado, a sus fantasmas, como la sensación de que fueron víctimas pero no inocentes. Odia todo lo que significa para él ese país. Aunque también tiene sus vivencias y recuerdos antes de los años terribles, con una primera infancia feliz, vivida y compartida con sus padres, su hermana mayor Rebeca, su hermano pequeño Joel, su abuela y su amiga Lawino.
Pero con el apoyo de su pareja opta por ir a Uganda, llevándose otro golpe porque no es bien recibido. A su vez él en España también ha tenido que soportar ser “otro inmigrante negro”. Así que siente que no es nada en ninguna parte. Es un superviviente que se refugia en su propio interior, en el niño que lleva dentro. El que dejó de ser a los 12 años, cuando el LRA llegó a su poblado. Y junto a él, su hermano Joel, de solo 8 años, defendió a su padre. Ahí cambió todo.
Y es que la historia de Uganda es complicada. Los ingleses llegaron, se impusieron y se largaron dejándolos en el caos interno, a pesar de ser un país rico. Pero también había disputas y odios entre tribus. Siendo el pasado siempre presente. Ellos mismos eran el infierno y el paraíso. Y la creación del LRA con líderes como Joseph Kony que reclutaban niños (no decían secuestrar) para la guerra, aún fue más terrorífico.
Ante un tema tan espeluznante como el que se trata, que pone los pelos de punta y lo peor es que está basado en una realidad, aún así, la forma en que lo ha expuesto el autor, alternando el presente y el pasado en cada capítulo, ha conseguido que se vaya completando el puzzle de manera pausada, que podamos ir asimilando la información, la secuencia de unos hechos terribles, y que nos metamos en la piel de este muchacho, Isaías Yoweri, que representa a los miles de niños soldados secuestrados por el LRA, bajo el mando de personas irracionales. Quienes masacraron el país con matanzas, secuestros y guerrillas. Dejando a su paso una huella que persiguió también a quienes huyeron y pudieron ponerse a salvo, dejándoles tremendas secuelas psicológicas. Porque ¿cómo superar algo así? No solo por lo que tuvieron que vivir y las atrocidades que tuvieron que soportar, sino también en aquellos momentos ¿qué decisiones podían tomar? ¿cómo tenían que actuar?
Víctor del Árbol no solo ha contado una historia muy verídica que sirve de ejemplo y abre los ojos ante lo que sucedió en Uganda, sino que remueve conciencias, porque hoy en día aún hay niños soldados en el mundo. Para esta crítica social no ha dejado ningún cabo suelto, desde la referencia al libro “El corazón de las tinieblas” de Conrad, y el significado de que se lo regale a Isaías el malvado mercenario Christian MF, hasta la referencia a la fabricación de armamento en España, tan solo son un par de párrafos, pero suficientes para poner en entredicho a esa industria y a quien la sustenta. Así como relata lo difícil y complicado que es salir de un país en guerra, el paso por los campos de refugiados y la situación extrema y desesperada en que viven en ellos. La labor y la humanidad de las ONG y la ayuda internacional. Y sin dar demasiados detalles, pero bien reflejada, cuenta la odisea de recorrer, en este caso, 8600 km hasta llegar a Europa, pasando y sufriendo lo indecible. Para por fin en su llegada sentirse a salvo y respirar. Aunque el peso traumático siga sobre su espalda.
“Antes de los años terribles” es uno de esos libros que era necesario escribir para que la sociedad no olvide.

Algunas frases del libro:
“Yo solo trataba de olvidar y sobrevivir. No confiaba en que contar las cosas pudiera cambiar nada. No me quedaba rebeldía, ni orgullo, ni perdón que pedir o dar. No tenía nada que decir. Solo quería continuar con mi vida.”

“Yo no alcanzaba a imaginar lo difícil y heroico que puede ser el amor en tiempos de odio. Me parecía que lo natural era que si dos personas querían estar juntas pudieran estarlo sin más.”

“Cuando la gente está furiosa la verdad no importa. Solo necesitan un chivo expiatorio.”

“¿Cuánto daño podemos soportar sin rompernos por dentro? ¿Y cuánto de ese daño somos capaces de infligir a otros sin inmutarnos?”

“Tardé en darme cuenta de cómo funciona el juego de la crueldad y el afecto: aniquila cualquier posibilidad de resistencia. Nunca sabes a qué atenerte, nunca sabes qué esperar, qué sucederá. ¿Será el palo o la zanahoria esta vez? Al final te entregas sin esperar más que lo que quieran ofrecerte, y lo que llega, sean golpes o caricias, lo aceptas con naturalidad.”

“¿Cuál es la decisión cuando quieres hacer el bien? ¿Cómo sabes que no te equivocas?”

“Callar para proteger, callar porque ya no se puede cambiar lo que ha pasado.”

Contracubierta o parte de la misma:
La vida de Isaías volvió a empezar el día que llegó a Barcelona siendo un muchacho y dejó atrás su mundo. Después de mucho tiempo ha construido una nueva vida junto a su pareja, mientras intenta abrirse camino con un negocio de restauración de bicicletas. Todo cambia el día que recibe la visita de Emmanuel, un antiguo conocido que lo convence para que regrese a Uganda y participe en un encuentro sobre la reconciliación histórica de su país. Aceptar esa propuesta hará resurgir un pasado que Isaías creía haber dejado atrás. Se verá forzado a enfrentarse al niño que fue, mirarlo a los ojos sin concesiones y perdonarse a sí mismo, si quiere seguir adelante con su vida y no perder a su mujer, que pronto, y de la peor manera, descubrirá una terrible verdad: no siempre lo conocemos todo de aquellos a quienes amamos.

Fotografía de la cubierta: Alexander Grabchilev - Stocksy

Gracias a Ediciones Destino por el envío de este libro



jueves, 13 de marzo de 2014

UN BALÓN POR UNA BALA de Rafael Salmerón

Es un libro enfocado al público juvenil pero que trata un tema muy importante (y espeluznante) como es el drama de los niños soldados, por desgracia una realidad durísima.
Se desarrolla en Sierra Leona, un país destrozado por la guerra y las guerrillas. De este lugar pudo marcharse Willy Wome con 15 años (un afortunado), rumbo a Londres a casa de sus tíos, y en un partido de fútbol de aficionados lo ficharon y su vida cambió. Convirtiéndose en Willy Wonder, Woder Wome, el señor Doble W, el 9 del Northchester United, el mejor jugador del mundo y balón de Oro.
Se fue de su casa para encontrar una oportunidad, en busca de futuro. Y ahora que se ha retirado del fútbol regresa a su hogar para continuar la labor de su padre. Quiere fundar una escuela de fútbol, un refugio para chicos solos, abandonados, huérfanos de la guerra. Busca quién fue, su lugar, a la vez que desea luchar por un futuro mejor para su país, para ayudar a los que no tenían nada. Planteando si ¿hay futuro después de la guerra?
Utilizando como trasfondo el fútbol, Rafael Salmerón nos relata la terrible realidad que viven y han vivido miles de niños que no conocen la infancia porque han sido reclutados a la fuerza para combatir. El autor intercala algunas descripciones muy gráficas sobre las experiencias que han podido sufrir, acercando al lector unos hechos que normalmente sólo vemos a través de la pantalla del televisor, y que una vez más cuando los lees sientes que se te remueve todo por dentro.
Este tipo de novelas consiguen que jóvenes lectores conozcan un poco más la realidad del mundo en que viven.

Algunas frases del libro:
“No olvides nunca quién eres ni de dónde vienes.”

“El futuro no es como uno lo dibuja en el salón de su casa, en un bonito cuaderno, con unos nuevos y afilados lápices de alegres colores. El futuro es extraño, terrible a veces, y además de inesperados contratiempos también puede traerte regalos, tan inesperados como maravillosos.”

Contracubierta o parte de la misma:
El futbolista Willy Wome afronta el final de su exitosa carrera deportiva. Ha decidido volver a su tierra y montar un centro especial para que los niños aprendan a jugar al fútbol y, así, tengan una oportunidad de futuro. Y es que Willy es de Sierra Leona, un país donde las guerrillas convierten a los niños en soldados en contra de su voluntad. Willy está a punto de enfrentarse al mayor reto de su vida.

Hace unas semanas en Valencia (España) vi en directo esta actuación http://www.youtube.com/watch?v=TwbsCZo4gYQ&list=UUizb9X0vzwDNRSv5RC2Mq9g
dentro de la programación de Russafa Cultura Viva www.russafaculturaviva.org

Creo que es muy ilustrativa sobre el tema de los niños soldados, a mi desde luego me impactó mucho y consiguió ponerme los pelos de punta. Ya comentáis que os parece.