Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

jueves, 28 de febrero de 2013

EL CUENTO NÚMERO TRECE de Diane Setterfield


Dos mujeres protagonizan esta novela, Margaret una joven apasionada por los libros, que ha crecido en la librería de su padre, en Inglaterra, dónde aprendió el alfabeto con “A de Austen, B de Brontë, C de Charles y D de Dickens”, un lugar que convirtió en su hogar, que fue su escuela y su universidad, que es donde trabaja. Para ella es un refugio para leer, para disfrutar de los libros, de esas novelas escritas en otras épocas, olvidadas por muchos, y que ella adora. Siente entusiasmo por ese espacio que le hace sentirse viva. Pero también es una mujer que siempre ha tenido la sensación de que le faltaba algo, una impresión de pérdida que le produce tristeza y soledad, como si fuese media alma.
Y Vida Winter, una famosa escritora que le pide a Margaret que escriba su biografía, porque quiere que se sepa toda la verdad. “¿Cuál es el secreto que la señorita Winter ha estado ocultando al mundo durante toda su vida?” Ella es una inventora de historias, una mujer, ya anciana, con gran fragilidad física pero que derrocha energía. Su historia es la del pueblo de Angelfield, de la casa y la familia Angelfield, sus acontecimientos, sus desasosiegos y sus fantasmas la han acompañado desde niña.
Las protagonistas tienen en común varias cosas, desde un sentimiento especial por Jane Austen hasta que ambas conviven con los fantasmas de su pasado. Y los dos temas son la esencia de esta novela, el primero para todo aquel o aquella que sea amante de la literatura y el segundo para quienes se sientan atraídos por un misterio que consigue sorprender e inquietar.
Tras unas primeras páginas donde la descripción de los sentimientos de Margaret hacia los libros me ha parecido magnífica y envidiable, ya me gustaría a mi vivir en una librería como la descrita, y más que nada, sentir sus mismas emociones. Donde, además, la autora hace un homenaje a los grandes autores del XIX. Entonces nos hace traspasar ese mundo literario para meternos en un misterio que iremos poco a poco descubriendo con el relato de los recuerdos de la señorita Winter, que como un puzzle irán acoplando en la historia, y cada personaje irá encontrando su lugar.
Aparte, este libro, también tiene otro aspecto que me ha llamado bastante la atención, y es todo lo relacionado sobre los gemelos, y que he leído y releído atentamente, porque soy madre de mellizas y me han fascinado las referencias a este tema.
Una estupenda novela para recuperar el aroma que deja la lectura de un buen libro.

Algunas frases del libro:
“La librería era mi vida”

“Gemelas, siempre juntas, siempre dos. Si en su mundo era normal ser dos, ¿qué pensaban de las personas que no venían de dos en dos, sino de una en una? Debemos parecerles mitades, consideró el ama. Y recordó una palabra, una palabra que se le había antojado extraña en su momento, que hacía referencia a los seres que habían perdido parte de sí mismos. Mutilados. Eso es lo que somos para ella. Mutilados.”

“No hay una vieja casa que no tenga sus historias, no existe una vieja casa que no tenga sus fantasmas,”

“En cierta manera podríamos considerar a las gemelas dos hermanas que se han repartido un conjunto de características. Mientras que una persona sana y normal experimenta todo un abanico de emociones diferentes y muestra una extensa variedad de comportamientos, podría decirse que las gemelas han dividido ese abanico de emociones y comportamientos en dos y cada una ha asimilado una parte.”

“Estar viva no es lo mismo que vivir”

“Todo el mundo tiene una historia. Es como la familia. Quizá no la conozca, quizá la haya perdido, pero así y todo existe. Puede alejarse de ella o darle la espalda, pero no puede decir que no tiene. Lo mismo sucede con las historias.”

“Todos tenemos nuestras aflicciones, y si bien el perfil, el peso y el tamaño del dolor son diferentes para cada persona, el color del dolor es el mismo para todos.”

Contracubierta o parte de la misma:
Entre mentiras, recuerdos e imaginación se teje la vida de la señora Winter, una famosa novelista ya muy entrada en años que pide ayuda a Margaret, una mujer joven y amante de los libros, para contar por fin la historia de su misterioso pasado.


“Cuénteme la verdad”, pide Margaret, pero la verdad duele, y sólo el día en  que Vida Winter muera sabremos qué secretos encerraba “El cuento número trece”, una historia que nadie se había atrevido a escribir.


Traducción de Matuca Fernández de Villavicencio

miércoles, 13 de febrero de 2013

LA CASA DE LOS AMORES IMPOSIBLES de Cristina López Barrio

En un pueblo de Castilla a finales del siglo XIX una joven, Clara Laguna, se enamora, pero ella y su madre, conocida como la bruja Laguna, viven bajo el peso de una maldición, que heredarán generación tras generación, y así recorreremos la historia desde los años de la guerra de España con Cuba hasta la movida madrileña de los años 80. Porque aunque lo importante son las vidas de estas mujeres, la autora, hace las referencias históricas oportunas para situarnos en qué época nos encontramos en cada momento de la lectura.
Una generación tras otra intenta romper con el pasado, dejar atrás la deshonra que supone estar malditas. Pero a nadie le importa que se destruyan entre ellas. Y acaban dedicando su vida a la venganza, es su destino.
Más de la mitad de la novela tiene un ritmo trepidante porque dedica pocas páginas a las primeras generaciones, pero los datos que conoceremos de cada una de las mujeres son suficientes, porque lo importante es el conjunto de todos los personajes, no su individualidad.
Con un estilo cercano al realismo mágico en algunos momentos nos recordará a Isabel Allende o a Laura Esquivel. Sus descripciones de la naturaleza y de la cocina nos despertarán los cinco sentidos. Todavía me parece escuchar el repique de campanas entremezclado con los diferentes olores y sabores de las madreselvas y los bollos de canela.
Me ha gustado porque es una historia que desborda ardor, venganza, amor, rencor, drama y esperanza, porque pasé todo el tiempo deseando que las protagonistas pudiesen dejar atrás la condenada maldición. No sabía cuántas generaciones me iba a encontrar y este punto me ha ayudado a mantenerme atenta en la lectura y desear ir avanzando en la novela. También me ha encantado el uso de metáforas, que hace que la narración sea muy bella. Así como las referencias a los cuentos, al mar y a los narradores orales.

Algunas frases del libro:
“No se puede renegar del destino que nos está dado.”

“Ese mar no creció. Tampoco crecieron los marineros, pero sí lo hizo Manuela al calor de los cuentos, con la imaginación llena de espuma y de olas, de gaviotas y acantilados que los montes y encinares nunca supieron comprender.”

“El diluvio había convertido la rosaleda en un cementerio multicolor.”

“Las ramas de las madreselvas que descansaban dócilmente unas sobre otras parecían guardar una ausencia, parecían esperar un regreso que las secaba y las hacía florecer de nuevo. Vivían y morían esperándolo, una y otra vez, en una condena perpetua en un círculo de nieve, hojas secas y lamentos solares.”

“Las noches alumbradas por la chimenea y el sabor de los cuentos.”

Contracubierta o parte de la misma:
Las mujeres Laguna han cargado con una terrible maldición desde el principio de su linaje: una tras otra sufren mal de amores y sólo dan a luz niñas que perpetúan esta cruel herencia. Pero cuando después de décadas de pasiones prohibidas y amores trágicos nace el primer varón, se abre la puerta de la esperanza. ¿Será éste el fin de la maldición?


lunes, 4 de febrero de 2013

VEINTICUATRO HORAS EN LA VIDA DE UNA MUJER de Stefan Zweig


En la época de entreguerras mundiales se hospedan en una pensión en la Riviera francesa un matrimonio alemán aficionado a las excursiones y las fotos, un danés a quien le gusta la pesca, un matrimonio italiano que realiza escapadas a Montecarlo, una inglesa apasionada de los libros, y el narrador que pasa su tiempo entre un sillón del jardín y su trabajo. Forman un grupo reposado, que apenas sólo se ve en las comidas, y que con la llegada de un joven francés y la posterior desaparición de una mujer, ven alteradas esas charlas insustanciales dando pie a un acalorado debate sobre las buenas costumbres, llevándolos a juzgar la psicología femenina en el juicio moral que se plantean. Pero el narrador opinará de forma diferente, sintiendo respeto por esa mujer porque ha tenido valor para obrar según su voluntad, y sin juzgarla ni condenarla. En esta situación es cuando la dama inglesa, Mrs. C., de 67 años se sincera al narrador, de nombre desconocido, en un intento de absolverse a sí misma mientras habla con él. Es la confesión de un secreto que pesa sobre su alma. Necesita hablar para sentirse liberada de algo que le oprimía.
Su relato expresa angustia, desesperación, excitación y sufrimiento.
Mrs. C. años atrás tuvo un impulso cuando vio a un joven que expresaba la desesperación, el absoluto abandono de sí mismo, la apariencia de la muerte y una total indiferencia hacia la propia vida. Ella sintió curiosidad porque vio en él a un ser humano. Se obsesionó con que debía salvarle la vida, sin pensar en las consecuencias de sus actos.
Una vez más, por los libros que llevo leídos, Stefan Zweig nombra a su personaje principal con tan sólo la inicial de su nombre. Y es que da igual como se llame, lo importante es su personalidad, la condición humana, en este caso una mujer que situándonos a principios del siglo XX reacciona de una manera atípica para la época, fuera de las normas establecidas de comportamiento de una dama.
En esta novela realiza un profundo análisis de la naturaleza humana centrándose en una situación de desesperación, consiguiendo transmitir la inquietud y el desasosiego de una mujer ante otro ser humano que se encuentra al borde del abismo.
Un libro donde la narración es magnífica, y desde el principio el autor dirige al lector hacia las veinticuatro horas de una mujer.

Algunas frases del libro:
“Luego, ocurrió algo tan terrible que apenas  puede describirse, pues la naturaleza humana, en momentos de violenta tensión, presta a menudo a los individuos actitudes de una expresión tan sumamente trágica, que ni la imagen ni la palabra sabrían reproducirlas con suficiente intensidad.”

“No hay cosa más insoportable que pasar toda una vida obsesionada por un solo punto, por un solo día de existencia.”

“Ningún escultor, ningún pintor, ni Miguel Ángel, ni Dante, me habían hecho sentir nunca tan angustiosamente el gesto de la extrema desesperación, de la extrema miseria de este mundo, como aquel hombre, vivo aún, que se dejaba azotar por los elementos, demasiado abatido, demasiado destrozado para intentar un solo movimiento y guarecerse de ellos.”

“El tiempo, sin embargo, posee una fuerza profunda y la vejez un poder singular para quitar intensidad a los sentimientos.”

Contracubierta o parte de la misma:
“--¿Usted no encuentra, pues, odioso, despreciable, que una mujer abandone a su marido y a sus hijas para seguir a un hombre cualquiera, del que nada sabe, ni siquiera si es digno de su amor? ¿Puede usted realmente excusar una conducta tan atolondrada y liviana en una mujer que, además, no es ya una jovencita y que ni siquiera por amor a sus hijas hubiese debido preocuparse de su propia dignidad?”.


Traducción de María Daniela Landa

Otros libros de este autor reseñados en este blog: "Novela de ajedrez" (enlace aquí); "Carta a una desconocida" y "Leporella" (enlace aquí)



viernes, 25 de enero de 2013

EL INVIERNO DEL MUNDO de Ken Follett


Por fin he leído la segunda novela de la trilogía The Century, más de novecientas páginas que hacen un recorrido por parte de la historia del siglo XX, empezando en 1933 y hasta 1949, centrándose principalmente en la Segunda Guerra Mundial y, por tanto, con largas referencias al nazismo y Alemania, así como al papel que jugó la Unión Soviética, y la descripción de momentos clave en la historia de Estados Unidos como el ataque a Pearl Harbor y el desarrollo de la bomba atómica, incluso nos recuerda la ocupación francesa y la Guerra Civil Española.
Esta vez los protagonistas son los hijos de las cinco familias que conocimos en “La caída de los gigantes” (reseña aquí), procedentes de distintos países y diferentes clases sociales. Manteniendo Ken Follett la magia de los encuentros fortuitos, por muy raro que puede parecer, incluso en una frase hace referencia a este hecho: “el mundo de la diplomacia internacional era como un pañuelo”. Y es que algunos miembros de las diferentes familias cruzan sus caminos en algún momento, por lejano o extraño que nos pueda parecer el lugar. Y al ir creciendo cada familia es más lioso identificar a cada personaje, así que en esta ocasión si he tenido que recurrir varias veces a la guía de principio del libro, por cierto, muy útil. Tal vez por este motivo me ha costado más terminar esta novela, junto a que ningún personaje me ha atraído especialmente,  y me daba un poco lo mismo conocer su futuro, por lo que no me he enganchado a las distintas historias, no he sentido la necesidad de no poder parar de leer porque ansiaba saber qué les iba a suceder. Sensación completamente contraria a la que tuve en el primer libro.
También he notado otra diferencia entre las dos novelas, en la primera las escenas bélicas son bastante descriptivas y recrean el pánico, en este libro son como más superficiales, porque lo que se describe minuciosamente y consigue transmitir el horror, llegando a revolver el estómago, son las escenas de matanzas a seres humanos por ser: viejos o discapacitados o mujeres o niños u hombres o pensar diferente o tener otra religión o ..., sin excepción. Alemanes asesinando a otros alemanes, alemanes a rusos o rusos violando a las mujeres alemanas. Crueldad y terror indiscriminado.
Todas estas vivencias van marcando la vida de los personajes, que ven como va cogiendo fuerza el fascismo y el nazismo, como paso a paso se llega a la Segunda Guerra Mundial, como el mundo está en manos de unos locos. Unos locos al mando de otros locos. Y como se tiene la sensación de que por mucho que se intente evitar no se puede hacer nada o apenas nada, y el conflicto estalla a nivel mundial. Mientras las personas intentan sobrevivir como pueden, teniendo  que tomar a veces decisiones muy difíciles, por ejemplo las mujeres alemanas que sienten estar pagando las decisiones fáciles que los hombres alemanes tomaron un tiempo atrás. Esto se puede relacionar con el libro “El lector” de Bernhard Schlink (reseña aquí) cuando habla de que la generación siguiente al holocausto siente sobre sí misma el peso de la herencia que les han dejado por ser alemanes.
Al principio de la novela está este párrafo: “a mediados de la década de los veinte estábamos más o menos bien. Teníamos un gobierno democrático y la economía crecía. Sin embargo, todo se fue al traste con el crash de Wall Street de 1929. Y ahora estamos sumidos en una gran depresión. Por cada oferta de trabajo se forman colas de hasta cien hombres. Los miro a la cara y veo la desesperación reflejada en su rostro. No saben cómo van a alimentar a sus hijos. Luego los nazis les ofrecen un poco de esperanza y entonces se preguntan a sí mismos: ¿qué puedo perder?”
Y he sentido miedo, por aquello de que la historia son ciclos que se repiten.
Una gran novela épica que hace un resumen de una parte muy importante del siglo XX, que se puede leer independiente de la primera, aunque siempre es mejor leer todas las partes y por orden. En la que he echado de menos que sucede con los padres de Eva Rothmann (después Eva Murray). Que aunque no ha conseguido atraparme en una lectura voraz sino que ha sido más pausada, si espero leer la última parte porque me parece interesante el repaso que hace Ken Follett de la historia y la forma en que lo hace.

Algunas frases del libro:
“Tus amigos nazis no saben nada de historia. Los antiguos egipcios construyeron las pirámides cuando los alemanes aún vivían en cuevas. Los árabes dominaban el mundo en la edad Media y los musulmanes eran expertos en álgebra cuando los príncipes alemanes no sabían ni escribir su nombre. Como ves, la raza no importa.”

“Tenía toda la vida por delante y no quería vivir en una dictadura represiva.”

“La gente debía rebelarse contra la crueldad y las injusticias.”

“Todo porque creía en un mundo mejor.”

“Aquello era peor  que cualquier cosa que hubiera podido imaginar. Hasta ese momento, la idea de la contienda le había evocado el valor ante el peligro, el estoicismo ante el sufrimiento, el heroísmo ante la adversidad. Sin embargo, lo que estaba viendo en ese instante era la agonía, los gritos, el terror irracional, los cuerpos mutilados y la total desconfianza en la lógica de su misión.”

“Yo no puedo creer en un Dios que permite que los nazis maten a niños.”

“Seguían estando en guerra y la vida era algo fugaz. Cada día que pasaban juntos era muy valioso porque podía ser el último.”

“Todo el mundo vivía con la sensación de que podía morir en cualquier momento, de modo que la gente quería disfrutar de la más mínima alegría que pudiera proporcionarles aquella vida de penurias y sufrimiento.”

“Era extraño que en aquel inhóspito paisaje urbano los manzanos y los cerezos lucieran espléndidos, con sus flores blancas y rosadas, y que en los momentos de silencio entre explosiones ella oyera el canto de los pájaros, tan alegres como todas las primaveras.”

Contracubierta o parte de la misma:
En esta novela narra la historia de los hijos de las cinco familias protagonistas desde los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial hasta los inicios de la Guerra Fría. El nazismo, la invasión de la Unión Soviética, el ataque a Pearl Harbor, la guerra civil española y el desarrollo de la bomba atómica son algunos de los acontecimientos que marcarán sus vidas.

Solapa:
En el año 1933, Berlín es un foco de agitación política y social. Lady Maud, ahora la esposa de Walter von Ulrich y madre de dos hijos, publica en una revista semanal artículos que ridiculizan al Partido Nazi, mientras que Walter manifiesta su oposición en el Parlamento. Sin embargo, parece que nada podrá frenar el poder ascendente del canciller Adolf Hitler. Cuando Ethel Williams y su hijo Lloyd visitan a la familia von Ulrich, todos serán testigos de la tiranía y la represión de la nueva Alemania.
El dominio del Tercer Reich se extenderá hasta Francia y más allá de la frontera rusa. Mientras, en Inglaterra, Lloyd Williams, activista político como su madre, luchará en el ejército británico para intentar frenar el avance de los nazis y se alistará en las brigadas internacionales durante la guerra civil española. Participará en la ofensiva de Zaragoza y la batalla de Belchite.
En Gwyn, la mansión familiar de los Fitzherbert en Gales, se alojarán los oficiales británicos y, durante su estancia, el teniente Lloyd Williams se sentirá atraído por la mujer de Boy Fitzherbert, la rica heredera americana Daisy Peshkov.

Traducción de ANUVELA

Fotografías de la cubierta: despedida del transatlántico Normandie BETTMANN / CORBIS; puerta de Branderburgo HULTON-DEUTSCH COLLECTION / CORBIS; berlineses IMAGNO / AUSTRIAN ARCHIVES; marino estadounidense regresa a casa BETTMANN / CORBIS

Gracias a la editorial Plaza y Janés por el envío de este libro.

miércoles, 16 de enero de 2013

UNA SONRISA ROJA COMO LA SANGRE de Adam Gidwitz


La verdadera y horrible historia de Hansel y Gretel.

Parece que se han puesto de moda algunos cuentos clásicos infantiles con estrenos de versiones cinematográficas y, por supuesto, con nuevas ediciones de libros. Este es el caso, aprovechando los 200 años de los cuentos de los Hermanos Grimm, se ha publicado esta novela en la que su autor ha recopilado las auténticas leyendas sobre la historia de Hansel y Gretel, presentando la parte más dura, triste y terrorífica de las aventuras vividas por estos niños. Viendo la cubierta ya podéis haceros una idea de su interior.
Hasta ahora conocíamos versiones de los cuentos bastante dulces y suaves, adaptadas a lo que se consideraba adecuado para los niños. Pero los auténticos cuentos son muy distintos, son terribles y oscuros. No aptos para los más pequeños, pero si atractivos para los más jóvenes que sueñan con entrar en un mundo mágico con escenas violentas y sangrientas. Este tratamiento del tema crea un aire misterioso que incita a seguir leyendo para saber qué más puede sucederles a Hansel y Gretel. Porque los acontecimientos transcurren a buen ritmo poniendo las cosas cada vez más crudas y emocionantes.
Entre las leyendas hay intercaladas breves explicaciones del narrador, en las que, sobre todo, indica que si hay pequeños cerca que se vayan o que no escuchen estas historias porque pueden tener pesadillas, reiterándolo en varias ocasiones. Estas intervenciones tienen un toque de humor irónico a la vez que inocente, donde se resalta la crueldad de los hechos, a la vez que hace hipótesis sobre lo que podría pasar o no.
Una versión original, diferente, novedosa, de un cuento popular, que creía conocer y que me ha descubierto y cambiado la perspectiva que tenía de los cuentos que escribieron Jacob y Wilhelm Grimm.

Algunas frases del libro:
“Es la historia de dos niños que descubren el significado de las cosas.”

“El reino de los Grimm puede ser un lugar angustioso.”

“En esta vida, es en las zonas más oscuras donde uno encuentra la belleza más radiante y la sabiduría más luminosa.”

Contracubierta o parte de la misma:
¡Las maldiciones más mortales!
¡Las armas más certeras!
¡Las brujas más crueles!
¡Los últimos modelos de hornos, con capacidad para albergar cómodamente a dos niños!
Descubre las leyendas originales en que se basaron los hermanos Grimm para escribir algunos de sus cuentos más famosos, como Hansel y Gretel.


Una novela deliciosa... solo para estómagos fuertes.


Traducción de Pepa Devesa

jueves, 27 de diciembre de 2012

EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ de Jonas Jonasson


Allan Karlsson es un anciano que ha visto mucho mundo y ha vivido innumerables experiencias a lo largo de su extensa vida, nacido en Suecia en 1905, el día que cumple 100 años decide fugarse por una ventana de la residencia en la que vive porque quiere dejar atrás su vida anterior. A partir de ese instante una larga lista de sucesos marcarán un nuevo cambio en su existencia.
Tras el encuentro fortuito con una maleta empezará una aventura en la que Allan no estará solo, se verá acompañado por un ladrón de tres al cuarto, un vendedor de salchichas y una mujer con una mascota un tanto diferente. Entre todos conseguirán que Aronsson, un policía solitario, encadene una serie de indicios que den fuerza al caso que está investigando, y mantengan en vilo a medio país.
Para este abuelo tan peculiar una frase de su padre “las cosas son como son y así seguirán siendo” define su filosofía de vida. Una vida caracterizada por la soledad. Siempre ha sido una persona con suerte, de las que tienen siete vidas. Que sabe lo que hace, sin haber dedicado tiempo a pensar las cosas antes de hacerlas. Y que le gustan las conversaciones normales, sin política ni religión. Su sueño es ir a algún lugar donde pueda tomar una copa de aguardiente sin tener que oír discursos políticos.
Alternando el presente, 2005, relatado día a día, con el pasado, desde 1905, en períodos de tiempo de varios años, conoceremos todas sus peripecias y los curiosos relatos de su vida, dejando pasmados a sus nuevos amigos y, por supuesto, a nosotros los lectores, con sus increíbles historias, esas que nos llevarán a viajar por medio mundo desde Suecia, España, EEUU, China, Himalaya, Irán, Rusia, Corea hasta Balí, y con referencias estrafalarias a personajes históricos por todos muy conocidos, dándonos una versión un tanto grotesca de parte de la historia del siglo XX.
Es un libro divertido, sorprendente, misterioso, difícil de predecir, con escenas buenísimas e inolvidables, donde Allan Karsson es todo un personaje, con una fuerte personalidad y una vida sencilla, que no ha cambiado nada desde su infancia y juventud, una figura que más de una vez me ha recordado a otro grandísimo personaje, esta vez de película, Forrest Gump, porque ciertas respuestas son su tipo.
La cubierta con esa fotografía y el título tan largo y especial son para no olvidar, pero su contenido con el relato de una vida de 100 años de un personaje al que le iría muy bien aquello de “vive y deja vivir”, y cada una de sus experiencias, a cual más rocambolesca y estrambótica, son los ingredientes esenciales para pasar un rato entretenido de lectura, que podría terminar con un “Colorín colorado, este cuento se ha acabado”. Y quién lo haya leído sabrá por qué.

Algunas frases del libro:
“Las cosas son como son y así seguirán siendo”.

“Allan pensó que, por lo visto, era un rasgo común en todos los líderes mundiales que quisieran invitarlo a comer en cuanto se sentían satisfechos por algo.”

“Porque si algo había aprendido Allan a lo largo de su vida era que la gente se empeñaba en pensar de una manera u otra.”

“Allan Karlsson no exigía gran cosa de la vida. Le bastaba una cama, comida suficiente, algo que hacer y, de vez en cuando, una copita de aguardiente. Si tenía eso, era capaz de soportarlo casi todo.”

“La armonía suprema se hallaba en una tumbona a la sombra de un parasol en un país de clima soleado y cálido donde te sirvieran bebidas de todo tipo.”

“Pero si pensamos en positivo seguro que todo se arreglará.”

“La vida había sido emocionante de principio a fin, pero no hay nada que dure para siempre, salvo, tal vez, la estupidez generalizada.”

Contracubierta o parte de la misma:
Momentos antes de que empiece la pomposa celebración de su centésimo cumpleaños, Allan Karlsson decide que nada de eso va con él. Vestido con su mejor traje y unas pantuflas, se encarama a la ventana y se fuga de la residencia de ancianos en la que vive, dejando plantados al alcalde y a la prensa local. Sin saber adónde ir, se encamina a la estación de autobuses, el único sitio donde es posible pasar desapercibido. Allí, mientras espera la llegada del primer bus, un joven le pide que vigile su maleta, con la mala fortuna de que el autobús llega antes de que el joven regrese y Allan, sin pensarlo dos veces, se sube con la maleta, ignorante de que en el interior de ésta se apilan, ¡santo cielo!, millones de coronas de dudosa procedencia. Pero Allan Karlson no es un abuelo fácil de amilanar. A lo largo de su centenaria vida ha tenido un montón de experiencias de lo más singulares: desde inverosímiles encuentros con personajes como Franco, Stalin o Churchill, hasta amistades comprometedoras como la esposa de Mao, pasando por actividades de alto riesgo como ser agente de la CIA o ayudar a Oppenheimer a crear la bomba atómica. Sin embargo, esta vez, en su enésima aventura, cuando creía que con su jubilación había llegado la tranquilidad, está a punto de poner todo el país patas arriba.

Traducción de Sofía Pascual Pape

Ilustración de la cubierta: T. Archibald / Getty Images / S. Zygart


Al calor de los libros os desea Feliz Año Nuevo 2013


jueves, 20 de diciembre de 2012

LAS TRES REINAS DE ORIENTE de Teresa Duran


Ilustraciones de Lluís Farré

Este álbum ilustrado contiene la historia secreta de los reyes magos, y no es que eran andaluces como se comenta en las últimas noticias, sino que tiene que ver con sus esposas y el papel tan importante que desempeñaron para que cada día 6 de enero llegue a nuestros hogares “un juguete... ¡o más!”
Una versión diferente de una historia que tiene unos dos mil años, y que nunca hubiésemos imaginado que se podía narrar e ilustrar de una forma tan simpática y sorprendente.
Un libro adecuado para los más peques de la casa, y para los que lo somos de corazón.

Algunas frases del libro:
“Qué podéis hacer para que todos los niños y niñas del mundo, sean blancos, amarillos, negros, verdes o rojos, sepan que los queréis como si fueran hijos vuestros.”

Contracubierta o parte de la misma:
Una noche, una estrella señala un camino.
Tres reyes magos la siguen hacia Belén.
Cuando vuelven, sus esposas les piden una explicación:
¿Adónde han ido? ¿Qué han visto?
La respuesta de los tres reyes las sorprende un montón...


Gracias a la editorial La Galera por el envío de este libro



Al calor de los libros os desea ¡Feliz Navidad!



martes, 11 de diciembre de 2012

COSAS POR LAS QUE LLORAR CIEN VECES de Kou Nakamura

Tenía apuntada esta novela desde que leí una reseña en el blog Leer sin prisa, y su opinión más el título y que el autor es japonés, me han llevado a desear leerla. Además, en la contracubierta la enmarca en la línea de títulos como "Un grito de amor desde el centro del mundo" de Kyoichi Katayama (reseña aquí), que fue mi primer contacto con la literatura japonesa, Por cierto ésta me gustó más, porque me llegaron más los sentimientos de los personajes.
“Cosas por las que llorar cien veces” es la historia de dos jóvenes, Fujii y Yoshimi, que comparten la ilusión de tener una vida juntos, en pareja. Pero a veces las cosas no salen como las pensamos y la vida da un giro inesperado.
El narrador es el propio Fujii y será quién nos transmita sus sensaciones, poniéndonos primero en antecedentes sobre su pasado y la relación tan especial con una perrita llamada Book, también sabremos como a su vez ésta conectaba con su moto, y como algunos acontecimientos marcan unos puntos y si trazamos una línea entre ellos es como se teje la historia de dos personas, su historia.
La primera parte del libro es complementaria de la segunda, aunque yo esperaba más tristeza desde el principio, seguramente por el título, y sin embargo prácticamente hasta el final no he sentido emoción, en realidad ha sido posteriormente, al terminarla, cuando he reflexionado sobre la situación que plantea, cuando me he puesto en el lugar de los personajes y me he hecho preguntas sobre como podría vivir una experiencia así.
En la novela es Fujii quien se plantea que si ha compartido con su pareja alegrías, penas y risas, por qué no pueden también compartir la enfermedad o incluso la muerte, por qué uno tiene que vivir más que el otro. Le ha tocado un momento difícil de vivir, donde tiene que sacar fuerzas para ayudar y apoyar, para compartir el tiempo, aunque el dolor sea profundo. Y aceptar lo que no se puede aceptar y continuar mirando el futuro.
Y aunque el título sea tan rotundo, y a la vez tan bello, Nakamura narra los hechos con suavidad y sencillez, dedicando más espacio a la descripción de las piezas del carburador de la moto que a las escenas más dolorosas, pero después aquel momento que compartieron Fujii y Yoshimi será muy especial, como muchos de los pequeños detalles que casi se pasan por alto pero que son parte esencial en su relación, o en la de cualquiera, porque esta pareja podría ser cualquiera en cualquier lugar del mundo.
Me ha llamado la atención la fecha escogida para empezar a vivir juntos, el 7 de julio, que explica en nota a pie de página que ese día en Japón se celebra Tanabata, la festividad de las estrellas Vega y Altair, que representan a dos enamorados que sólo pueden cruzar la Vía Láctea para encontrarse una vez al año. Además esta información está en la página 89. Comento esto porque  yo me casé el 7 de julio del 89. Deseo que sea la única casualidad de mi vida con este libro.
Volviendo a mi opinión sobre esta novela, esperaba más, me ha dejado un poco fría, no he sentido tristeza ni pena, ya he comentado que por el título y la comparación con “Un grito de amor desde el centro del mundo” había imaginado otra historia que me hubiese hecho sentir emociones.

Algunas frases del libro:
“Lo que el maestro le ha enseñado, el discípulo debe explicárselo a su pareja.”

“Aceptar, eso era lo importante. Entendía la situación en la que se encontraba ella en ese momento y cómo avanzaría su tratamiento.”

“La única esperanza existente era la esperanza de ir hacia atrás.”

“¿Por qué tiene que existir la enfermedad y la muerte?”

Contracubierta o parte de la misma:
Book es una perrita sensible que su dueño encontró en la calle dentro de una caja de cartón delante de la biblioteca. Lo que más le gusta a Book es oír el sonido del motor de la moto de su joven amo. Cuando Book enferma, su amo vuelve a casa de sus padres para pasar con la perra los que tal vez sean sus últimos días. Pero Book se recupera, su dueño regresa a casa u decide pedirle  a su novia que se case con él. Ella le propone que hagan antes una prueba y vivan juntos durante un año. Pero esta vez será la chica la que caerá enferma, circunstancia que modificará completamente sus planes.


Traducido del japonés por Jordi Juste y Shizuko Ono

Fotografía de la cubierta: Seiji Tajima / amanaimages / Corbis

domingo, 2 de diciembre de 2012

EL ENREDO DE LA BOLSA Y LA VIDA de Eduardo Mendoza


Esta es una novela que si ya has leído a Eduardo Mendoza no te va a sorprender, porque su estilo satírico es característico. Pero si es la primera vez que lo lees, cuidado, tiene un humor particular. En la contracubierta ya te indica que te puedes reír a carcajadas o por lo menos sonreír. Yo me he quedado en lo último, pero he pasado un rato entretenido de lectura que me ha servido para desconectar del día a día. Bueno más bien para sonreír sobre el día a día.
En este libro Eduardo Mendoza vuelve a recuperar al detective sin nombre de “El misterio de la cripta embrujada”, “El laberinto de las aceitunas” y “La aventura del tocador de señoras”, aunque no es necesario haberlos leído antes, pero si lo haces también genial porque son novelas que te harán pasar un buen rato.
El protagonista es un personaje peculiar, peluquero de señoras en una peluquería sin clientes, con un crédito de La Caixa que no puede pagar, que echa de menos las cosas buenas de la vida, que no tiene vocación de investigador ni de aventurero pero que a lo largo de su existencia se ha encontrado obligado a resolver misterios. Y que gracias a su atrevimiento, su tenacidad y sus habilidades ha conseguido solucionarlos. Sin embargo, no ha sabido desenvolverse en el terreno sentimental y siempre ha deseado una estabilidad laboral.
Los otros personajes todavía son más variopintos y extravagantes, entre ellos su equipo de ayudantes que son un conjunto de artistas callejeros que tienen en común el bolsillo vacío y que saben, o por lo menos intentan, buscarse la vida.
Del resto me ha parecido como más especial el abuelo Siau, un honorable anciano chino, observador y con oportunos comentarios.
Es una crítica satírica de la vida actual, ambientada en una Barcelona con sus estatuas vivientes, que trata temas como la crisis, el terrorismo internacional, los bazares chinos, los centros de meditación, la inmigración y hasta aparece una invitada especial del mundo político.
Una aventura que roza el absurdo parodiando la realidad, a medias entre la picaresca y el esperpento, donde su autor ha sido perspicaz y agudo hasta con el nombre de algunos personajes como: Rómulo el Guapo, Quesito, Pollo Morgan o Pashmarote Pancha. E incluso con el de los locales como: el bar del Gordo Sopla Gaitas, el restaurante Se vende Perro o el hotel la Tita Freda. Para que os hagáis una idea de lo que os podéis encontrar entre sus páginas.

Algunas frases del libro:
“Antepasados y descendientes son importantes. Pasado y futuro. Sin pasado y futuro, todo es presente, y presente es fugaz.”

“La experiencia me ha enseñado que, en una investigación como la que yo estaba llevando a cabo, poco se consigue con la fuerza o con la audacia y mucho con la perseverancia.”

“Nada mitifica tanto como la ausencia.”

Contracubierta o parte de la misma:
Años después de dejar el sanatorio mental donde compartieron celda, Rómulo el Guapo le propone un golpe a nuestro protagonista. Su negativa y la misteriosa desaparición de Rómulo serán el arranque de un enredo para resolver un caso de repercusiones internacionales con la ayuda de un infalible equipo: la adolescente Quesito, el timador profesional Pollo Morgan, el africano albino Kiwijuli Kakawa, conocido como el Julio, la Moski, acordeonista callejera, el repartidor de pizza Manhelik y el señor Armengol, regente del restaurante “Se vende perro”.

Otro libros de este autor reseñado en este blog: "Tres vidas de santos" (enlace aquí)



miércoles, 21 de noviembre de 2012

EL LECTOR de Bernhard Schlink


Una novela que no deja indiferente, como me ocurrió con "La cena" de Koch (reseña aquí), ambas plantean temas que llevan a generar un debate ético.
Dividida en tres partes, en la primera conoceremos la relación entre Michael y Hanna, a finales de los años 50 en una ciudad alemana, él es un adolescente que descubre el amor y las relaciones sexuales junto a una mujer veintiún años mayor, que le da seguridad y le hace sentirse bien consigo mismo, sin tener un mundo común pero que a ambos les conviene, sintiéndola cercana y distante a la vez. Donde la lectura era su manera de hablar con ella. Una mujer que un día desaparece y que después sabrá Michael que esconde un gran secreto.
En la segunda se centra en el juicio, a mediados de los 60, contra cinco mujeres acusadas de crímenes de guerra nazis. Michael es estudiante de derecho y es de una generación que nació al acabar la Segunda Guerra Mundial, y su asistencia al juicio es en parte una manera de contribuir a revisar el pasado, porque es imposible comprender lo que es incomprensible. Él forma parte de la siguiente generación, la que siente vergüenza, la que recibió la información sobre los horrores del exterminio de los judíos, la que ve que sólo unos pocos son condenados y castigados, y sienten culpabilidad por unos hechos tan terribles que vivieron de primera mano la generación anterior, creando un conflicto generacional sobre el drama de la historia alemana. Además, Michael se verá envuelto en una dicotomía trascendental donde la comprensión y la condena le producirán muchas preguntas sin respuesta, agravando sus miedos y reproches a sí mismo.
Y en la tercera es el cumplimiento de la pena y el desenlace, donde continúan las dudas sobre si es responsable o cómplice por haber amado a alguien que hizo algo terrible, teniendo la sensación de no estar haciendo lo correcto ni ante ella ni ante el mundo.
Esta novela contiene muchas preguntas y cuestiones que llevan a la reflexión sobre qué hacer o cómo sentirse ante el hecho de conocer el pasado de alguien a quién amaste y que en realidad no conocías. Un pasado que no te va a gustar nada y que te es difícil comprender, que quieres condenar, y no puedes olvidar, porque no sólo te afecta a ti sino a toda la humanidad. Sabes que no tenía derecho a hacerlo y qué hay una gran responsabilidad moral ante unos acontecimientos horrorosos. Sentimientos encontrados que llevan a plantearte como debieron sentirse muchos alemanes en la posguerra y posteriormente, porque ellos vivieron con el amargo recuerdo del holocausto. Y que el propio autor ha debido conocer, pues nació en 1944, ¿acaso tiene algo de autobiográfico?
Y es esta parte de reflexión la que más me ha llegado, porque la relación erótica entre un menor y una adulta queda absorbida por el juicio de crímenes de guerra nazis, por lo que Michael va enterándose y descubriendo, ese amor de juventud apenas es una introducción para llevarnos al eje principal del libro, que genera multitud de preguntas y dudas sobre las normas éticas que rigen la conducta humana, y la responsabilidad que tenemos cuando realizamos algún acto. Planteando cuestiones trascendentales cuando el amor y el horror se entremezclan.
Un libro que para mi va de menos a más, que he leído despacio porque necesitaba encontrar respuestas, que me ha mostrado un análisis diferente del holocausto nazi, y que recomiendo leer. Por cierto, también hay película, aunque no la he visto.

Algunas frases del libro:
“¿Por qué lo que fue hermoso, cuando miramos atrás, se nos vuelve quebradizo al saber que  ocultaba verdades amargas?”

“¿Qué era la justicia? ¿Lo que decían los libros o lo que se imponía y aplicaba en la vida real? ¿O más bien lo que, independientemente de los libros, obligaba a cumplir el ordenamiento de la época?”

“Yo sabía por propia experiencia que la vergüenza puede forzarlo a uno a mostrarse esquivo, a ponerse a la defensiva, a ocultar y desfigurar cosas, incluso a herir a los demás.”

“Quieres entender cómo es que hubo gente capaz de hacer cosas tan terribles.”

“Quería tener sitio en mi interior para ambas cosas: la comprensión y la condena. Pero las dos cosas al mismo tiempo no podían ser.”

“Cuando nadie te entiende, tampoco te puede pedir cuentas nadie. Pero los muertos sí. Ellos sí que te entienden.”

“No importa lo que hice o no hice, ni lo que ella me hizo a mí: es mi vida, eso es todo.”

Contracubierta o parte de la misma:
Michael Berg tiene quince años. Un día, regresando a casa del colegio, empieza a encontrarse mal y una mujer acude en su ayuda. La mujer se llama Hanna y tiene treinta y seis años. Unas semanas después, el muchacho, agradecido, le lleva a su casa un ramo de flores. Éste será el principio de una relación erótica en la que, antes de amarse, ella siempre le pide a Michael que le lea en voz alta fragmentos de Schiller, Goethe, Tolstói, Dickens... El ritual se repite durante varios meses, hasta que un día Hanna desaparece sin dejar rastro.
Siete años después, Michael, estudiante de Derecho, acude al juicio contra cinco mujeres acusadas de crímenes de guerra nazis y de ser las responsables de la muerte de varias personas en el campo de concentración del que eran guardianas. Una de las acusadas es Hanna. Y Michael se debate entre los gratos recuerdos y la sed de justicia, trata de comprender qué llevó a Hanna a cometer esas atrocidades, trata de descubrir quién es en realidad la mujer a la que amó...

Traducción de Joan Parra Contreras

martes, 13 de noviembre de 2012

LA FABULOSA HISTORIA DE HENRY N. BROWN de Anne Helene Bubenzer


Aunque estaba super avisada de que el protagonista es un oso de peluche, en la foto podéis ver lo bien acompañado que venía el libro, también en la contracubierta te pregunta si no te molesta que lo sea, pero aún así me he sentido desconcertada en las primeras páginas, me ha costado meterme en la piel de este personaje, me ha pasado como cuando leí “Firmin” de Sam Savage, no asumía que el protagonista no fuera un ser humano, y algunas actitudes me ha sido complicado entenderlas. Después sin remedio le coges cariño, porque transmite ternura y calidez, y es que Henry escucha y consuela, mientras él es un testigo silencioso y nadie le consuela nunca, además un osito de peluche llora para sus adentros, y esa soledad interior te conmueve. Es curioso, observador, ávido de conocimientos, mira por la ventana o desde una vitrina o desde donde lo hayan colocado y contempla la vida, aprende a vivir con la gente, aunque sólo percibe fragmentos de la vida, lo que sus ojos pueden ver y lo que escucha, lo demás lo tiene que intuir. Sus comentarios parecen la conciencia del resto de personajes, a veces son reflexiones incisivas sobre situaciones políticas, para las que utiliza un lenguaje sencillo casi infantil, que transmiten esa inocencia y sinceridad que sólo los niños (y los peluches) son capaces de utilizar para mostrarnos una visión clara de la realidad.
La vida de Henry es larga, desde 1921 hasta la actualidad, ha tenido muchos dueños: Alice, Lili, Leo, Robert, Friedrich, Marlene, Charlotte, Franziska, Melanie, Julchen, Isabelle, Giulia, Laura, Nina. De edades y países diferentes. Con ellos ha compartido algunos de los momentos más importantes de la historia del siglo XX, y ha vivido muchas vidas, unas mejores que otras, incluidos los años sin hogar, pero de cada una ha aprendido, le ha aportado algo y ha contribuido a su enriquecimiento interior. Siente que no querría prescindir de ninguna de esas vidas, porque de todas ha reunido imágenes, pensamientos y vivencias. Henry está satisfecho de lo que ha sido capaz de dar a sus distintos dueños, y el secreto lo tiene guardado dentro.
Para mi esta novela tiene altibajos, porque cada historia que recuerda con cada uno de sus dueños tiene diferente intensidad, unas son más largas que otras con lo que hay personajes que llegas a conocer más y otros apenas, de la mayoría no sabes que será de ellos, no he conseguido empatizar con ninguno, tan sólo unos me han caído más simpáticos que otros. He echado de menos un poco más de profundidad. También según la época que narra produce más o menos interés por los acontecimientos que suceden. Aunque consiguen mantenerte en vilo las escenas del momento presente que figuran al final de cada capítulo.
Un libro diferente porque su protagonista también lo es.

Algunas frases del libro:
“El amor es un lenguaje en el que todo puede decirse sin palabras”

“Nadie vive sin dejar huella.”

“Quien siempre está solo con sus pensamientos aprende a explicarse historias a sí mismo.”

“Soy un observador, un nómada a través de países y épocas, de la guerra y la paz.”

“Mi naturaleza no prevé guerras. No estoy hecho para odiar.
Qué lleva a la gente a dispararse mutuamente es algo incomprensible para el corazón de un osito. Yo no soy amigo de los niños, ni amigo de las mujeres o de los hombres, ni amigo de los soldados ni amigo de los que oponen  resistencia: yo soy amigo de los seres humanos, esa es mi disposición natural. En mi pecho hay amor, nada más.”

“Nadie puede decidir sobre los demás. Ya seas una persona o un oso de peluche, sólo tú mandas sobre tus ideas.”

“Se fueron y yo me quedé despierto en la quietud de la noche, preguntándome qué clase de personas permitían que una niña sufriera por cuestiones políticas.”

Contracubierta o parte de la misma:
Soy ciudadano del mundo, pero nací en Bath el 16 de julio de 1921, cuando Alice me cosió mi segundo ojo. Me llamo Henry N. Brown y soy un osito de oeluche. Pero no soy un osito cualquiera, pues Alice introdujo en mí un secreto que ella llamaba “amor” y que me hace diferente.
Ahora que ya tengo ochenta años y no soy el juguete preferido de los niños, me he dejado convencer para contaros mi historia. Mi historia que es también la de todos aquellos a quienes he amado a lo largo de los años en Inglaterra, Francia, Alemania, Noruega, Italia, Hungría... y ¡hasta en Nueva York!
Os hablaré de la guerra que asoló Europa y entristeció muchos corazones, pero también de la felicidad de compartir, de aportar consuelo y alegría, de formar parte de una familia, de haber conquistado a adultos y niños. Tengo tantas cosas que contar... Esta es mi historia.
Y que sea un osito de peluche no os molesta, ¿verdad?

Traducción de Lidia Álvarez Grifoll

Fotografía de la cubierta: ALE + ALE

Gracias a la editorial Grijalbo por el envío de este libro