En la cubierta lleva el
subtítulo de “Versos, canciones y trocitos de carne I”
Al comienzo tiene una
guía de personajes que me ha llamado la atención porque ya te dice el nombre y
apellido del asesino. Me ha dejado intrigada sobre quién es Gabriel García,
porque te dice quién es su madre biológica pero no quién es él, y en esa guía
no le he encontrado relación. Y el último personaje, que simplemente pone
Pílades, sin más datos. Así que ya he empezado a leer con cierta intriga y
curiosidad.
Al final hay una relación
de la banda sonora, que habrá que escuchar como complemento a esta lectura.
Recopilación del poemario. Y una nota del autor muy sincera.
Entre medias está la
historia de un asesino, personaje que no puede sentir pena por nada ni por
nadie, cuyos pensamientos son desagradables, parece enfadado con la humanidad,
sabremos que está marcado por su pasado, que siente rechazo a lo socialmente
establecido, tiene angustia provocada por las relaciones afectivas y necesidad
de aislamiento. “La metamorfosis” de Kafka es su biblia. Es un asesino en
serie, proyecto de poeta y pirata informático.
El inspector de
homicidios, Ramiro Sancho, tiene poca paciencia, no tiene un pelo de tonto, es
respetuoso con su equipo y confía en él. En medio de la investigación inicia
una relación amorosa con la Doctora especialista en psicolingüística, Martina
Corvo, que juega un papel especial en la trama.
Además, resulta clave un
psicólogo criminalista, Armando Lopategui conocido como Carapocha. Un personaje
curioso en todos los aspectos, destaca, sobre todo, porque da muchas lecciones
de historia. También explica en relación a un asesino que hay que entender por
qué mata, luego viene el cómo, cuándo, dónde, a quién y a cuántos. Pues es muy
importante conocer el funcionamiento de la mente criminal.
Por toda la narración
encontramos expresiones latinas, siempre explicadas a pie de página, empezando
por el título “Memento mori” que significa “recuerda que morirás”. Así mismo la
música tiene un papel muy importante, yo diría que las canciones a las que se
hacen referencia son otro personaje de la novela, y está claro que tras la
lectura apetece escucharlas.
Me ha gustado la manera
de enfocar la acción, el desarrollo de los hechos desde el punto de vista del
asesino, haciendo que este libro sea distinto a otros del mismo género. Más el
ritmo trepidante, algún giro sorprendente y un final abierto, lo que me ha
dejado con ganas de seguir con la siguiente parte, y supongo que después me
apetecerá la tercera. Sin duda conviene no perderle la pista a su autor, César
Pérez Gellida.
Algunas frases del libro:
“No creo que buscar el
sentido de las cosas sea tarea vuestra; lo que tenéis que hacer es atrapar al
desalmado que hizo esto.”
“Una canción para cada
momento y un momento para cada canción.”
“El ser humano es capaz
de todo, solamente deben darse las circunstancias apropiadas.”
Contracubierta o parte de la misma:
Septiembre de 2010.
Aquella mañana de domingo
nada le hacía presagiar al inspector de homicidios de Valladolid Ramiro Sancho
que acababa de dar comienzo una pesadilla que lo dejaría marcado para el resto
de sus días.
La investigación del
asesinato de una joven ecuatoriana a la que le han mutilado los párpados y en
cuyo cuerpo han encontrado unos versos amenazantes ocupa las primeras páginas
de esta novela negra narrada con un dinámico y atrevido lenguaje
cinematográfico. Sin embargo, el autor nos arrastra por un camino inesperado al
describir los hechos desde la perspectiva del propio asesino: un sociópata
narcisista influenciado por la música más actual y por las grandes obras de la
literatura universal.
La evolución frenética de
los acontecimientos desemboca en la intervención de uno de los especialistas
más reconocidos en el comportamiento de los asesinos en serie. Este complejo
triángulo emocional, unido a la intriga que envuelve al siniestro cómplice del
asesino, hace que “Memento mori” se convierta
en un profundo thriller de acción con banda sonora que atrapará al lector de
principio a fin.











