Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

viernes, 22 de julio de 2011

LOS ACUARIOS LUMINOSOS de Sophie Bassignac

Nada mas empezar esta lectura me encuentro con la siguiente pregunta: “¿Adónde va a parar, después de nuestra muerte, todo lo que realizamos?” Esta interrogación nos deja entrever cómo es el personaje de Claire, la protagonista de esta historia, y si leemos la primera frase de la contracubierta: “una joven parisina hipocondríaca”. Podemos deducir que no nos vamos a encontrar con un personaje psicológicamente sencillo.
Claire tiene muchas fobias, como al ruido y a las enfermedades. También manías y excentricidades, como ir a los museos porque allí se calma, se siente observada por los personajes de los cuadros, pasando del mundo visible a la alucinación. Todas sus sensaciones hacen que se sienta angustiada, desquiciada, con falta de confianza en si misma, siente temblor ante la vida. Lleva diez años yendo a una psicoanalista, Mónica, a la cual la vida de Claire le resulta incomprensible y está convencida de que nunca se curará de su miedo a curarse.
También acude a un osteópata, Christian Dietrich, con quien mantuvo una relación y les ha quedado una estrecha amistad.
Tanto Mónica como Christian intentan ayudarla, pero ella es una persona a quien le cuesta relacionarse y abrirse a los demás.
Desde la infancia ha tenido estas actitudes y sus padres siempre han ejercido mucha influencia sobre ella.
Trabaja de correctora de textos para una editorial, donde su editor, Legrand, la tiene muy bien considerada, tanto que en sus conversaciones le llega a hacer confidencias personales. Su trabajo le entusiasma, y lo realiza en casa, por lo que pasa mucho tiempo sola, y desde su ventana ve transcurrir la vida de sus vecinos, le interesa observar a la gente.
La primera frase del libro dice:
“el patio del edificio recordaba un poco el de Hitchcok, pero Claire no era Grace Kelly.” Esta no es la única referencia cinematográfica y también las hay literarias.
Lleva cuatro años viviendo en ese edificio de un viejo barrio de París y conoce a casi todos sus vecinos:
El señor Lebovitz a quien considera un tipo especial que posee una intensa presencia intelectual.
Los señores Bluard, Louise y Antoine, un matrimonio ha punto de romper, con una hija pequeña, Lucie. Ésta cree que Claire es un espíritu libre que le cuenta historias muy divertidas sobre las personas del edificio.
La señora Courtois, una vieja dama elegante y etérea.
La portera chismosa.
Con todos tiene cierta relación, pero sobre todo con Ishida, un vecino japonés que lleva poco tiempo en el edificio, y con quien establece una incipiente amistad, comparten buenos momentos, conversando o sencillamente estando juntos en silencio, y aunque le parece desconcertante, se siente a gusto con él. Es una persona que deja huella en su vida.
Así transcurre el día a día en el mundo de Claire, hasta que llega un nuevo inquilino, un italiano, Paul Rosetti, y todo empezará a cambiar.
Para ser la primera novela de esta autora no está mal, pero no transmiten tanto los personajes como los de
Juntos, nada más” de Anna Gavalda (reseña aquí) ni tiene el contenido filosófico de "La elegancia del erizo" de Muriel Barbery (reseña aquí). Tres obras que tienen en común que transcurren en un edificio en París, la relación entre los vecinos y que sus autoras son francesas.
En
“Los acuarios luminosos” me ha gustado el personaje del Sr. Lebovitz, porque con las pocas referencias sobre él he sido capaz de imaginarme su vida. Y la pequeña Lucie, quien claramente representa la naturalidad de los niños.
Con respecto al título de esta novela, casi al principio explica el por qué. Pero no lo voy a contar. Para saberlo hay que leer el libro.

Algunas frases del libro:
“La increíble distancia que separa a dos seres humanos cualquiera que sea su grado de intimidad.”

“Desde la infancia tenía la costumbre de sentir, como ella decía, la vida de la gente simplemente plantándose a su lado y dejándose llevar por su existencia.”

“Era impensable interrogar a los demás, pero observarlos constituía un pozo sin fondo.”

“Claire cogió dos libros de una estantería, uno en cada mano. Hay tanta diferencia entre este y este otro como entre usted y yo. Con los libros, un día estás en Praga en 1912 con jóvenes intelectuales judíos, al siguiente en Tokio en 1823 charlando con geishas en una casa de té, en París en 1930 en los barrios residenciales o en Nueva York en 1896 en la cabeza de un joven plebeyo ambicioso... ¿Qué ser humano podría proponerme semejantes viajes, qué vida me permitiría conocer a tanta gente?”

“La diplomacia y la delicadeza de algunos niños representaban para Claire la nobleza en estado puro. Antes morir que herir. Ella no había tenido aquella grandeza de alma y volvía a verse como diligente delatora revelando a quien quisiera escucharla los pequeños defectos de sus padres o de su hermana. Había necesitado la adolescencia y la literatura para descubrir la voluptuosidad del secreto y la elegancia del silencio.”

“En los parques parisinos, los sentidos de Claire se aguzaban. En momentos así recordaba que echaba de menos la naturaleza de su infancia: la humedad del amanecer, el intenso olor de la niebla, el rocío de la mañana que desvelaba las telarañas entre las zarzas, las moscas que catalogaban el verano, la libertad en el campo, sobre su bicicleta, que conducía sin sujetar el manillar, haciendo equilibrio con las rodillas. No sentía nostalgia de nadie, solo de los decorados que tanto le habría gustado recuperar.”

Contracubierta o parte de la misma:
Una joven parisina hipocondríaca, una portera chismosa, un apuesto japonés amante del silencio, una niña de gran sensibilidad, un nuevo vecino misterioso...Corazones solitarios que se acercan unos a otros a través de la indiscreción de unos ventanales. Maniáticos, excéntricos y entrañables. Los vecinos de un inmueble de París se convierten en los protagonistas de un relato sutil y evocador acerca del individualismo en las ciudades y la sempiterna necesidad de amar.

Traducción de Rosa Alapont Calderaro

viernes, 15 de julio de 2011

EL CAZADOR DE ESTRELLAS de Ricardo Gómez

III premio Alandar

Esta historia está protagonizada por un niño de 12 años que vive en un campamento de refugiados saharauis. Bachir sufre una dolencia pulmonar que lo mantiene recluido sin salir de su jaima. Nos cuenta sus inquietudes, sus sentimientos, sus deseos, sus sueños y los de las personas que lo rodean, así vamos conociendo las costumbres y algunas de las circunstancias que han originado la situación actual del pueblo saharaui.
Este libro me ha llegado muy adentro, me ha hecho sentir el sufrimiento de este niño y me ha transmitido con mucha claridad la situación de injusticia que viven los saharauis.
Está escrito con un lenguaje muy sencillo que consigue, a pesar de la dureza que relata, una lectura agradable. He tenido la sensación de que el autor ha tratado a todos los personajes con mucha delicadeza.
El personaje de Bachir, y creo que cada personaje de esta historia, me ha enseñado mucho sobre la vida. Por la situación que vive Bachir ha aprendido a conocer el mundo a través de los sonidos y sabe que el silencio es una forma de comunicación. Piensa que sería más justo si Alá repartiese el dolor entre todos los seres humanos, a él no le importaría sufrir dos o tres horas a la semana durante toda la vida, sería mejor que estar bien durante unos meses y luego estar mal durante unas semanas. Le avergüenza no saber leer pero aún así le complace rodearse de libros que sabe que le abrirán las puertas a mundos distintos al suyo. Sus padres le han inculcado el respeto por la edad, tiene muy claro que un joven nunca puede mostrarse insolente o indiscreto al dirigirse a un anciano. Se pregunta cuando dejará de ser refugiado y podrá volver a su tierra.
Su madre, Ageila, su hermana Magali, su tío Abd’salam, su amiga Dajba, incluso su otra hermana Fiuna, le tratan con tanto cariño y de una manera tan especial que te deja la buena sensación de que Bachir tiene mucha suerte de tenerlos tan cerca. Y ya cuando aparece el personaje de Jamida, la relación que entablan, el cómo se conocen, me ha encantado. Ha habido algunas escenas que me han parecido muy tiernas y bellas.
Al final del libro están los agradecimientos donde Ricardo Gómez nos cuenta que Magali, Bachir, Ageila... son personas que ha conocido y que viven en los campos saharauis de Smara. Les ha pedido prestados no solo sus nombres, sino, en algunas ocasiones, parte de sus vidas, costumbres y desgarros, que ha pretendido dejar aquí reflejados. Los agradecimientos continúan y aconsejo leerlos, igual que el libro, porque merece la pena que no olvidemos lo que nos cuenta.
También hace mención a Gonzalo Moure que fue quien le abrió las puertas del Sáhara, este escritor que se considera ciudadano del mundo tiene mucho que enseñarnos sobre la vida que nos rodea. Su página web la podéis consultar aquí. Y una reseña en este blog sobre un libro suyo que leí hace un tiempo aquí.

Algunas frases del libro:
“Durante sus períodos de enfermedad, la tienda era su universo y Bachir era el gobernante de un territorio mullido y polícromo, con valles alfombrados, montañas de cojines y cielos de lona.”

“Bachir sentía que tenía la capacidad de ver el mundo a través de sus oídos.”

“Muchas de esas historias se contaban en la escuela, cuando las maestras trataban de que los niños no perdieran la memoria colectiva. Para Bachir, cada palabra era una confirmación de que sus abuelos y sus padres habían sufrido mucho. Más incluso que él con su enfermedad. No tenía derecho a quejarse porque, después de todo, él no tenía que preocuparse por el agua o la comida.”

“Se puede lo que se quiere, si se quiere con el corazón. Tendrías que preguntarte qué quiere tu corazón.”

“Esparcida sobre el pecho, esa esfera parecía herida, como él. También su vida estaba descompuesta. Cada pieza podía representar un pedazo de su vida: Brahim, Ageila, Fiuna, Jamida, Dajba, su enfermedad, la escuela... Si supiera atar esas piezas, la esfera podría rodar. Si supiera cómo ordenar sus sentimientos, su vida tendría algún sentido. Pero ¿cómo hacer una cosa y la otra?”

“Muchas personas en el mundo están enfermas. Es el designio de Alá, cuya razón nunca podremos conocer. Las dolencias del cuerpo no son las peores. Hay que protegerse más de las enfermedades del alma, porque hacen sufrir a los demás. La envidia, el odio, la pereza o la codicia causan en el mundo más daño que la peor de las pestes. Puede que algún día te cures del todo. Pero también puede que no. Muchas personas aprenden a convivir con su enfermedad y son mejores y más sabias que otras con el cuerpo sano. Tú no puedes conocer tu destino, pero sí puedes elegir cómo quieres ser.”

“Nuestro pueblo corre peligro, pero no por la falta de lluvia. En realidad, bastan dos hombres para matarnos de sed. Solo dos soldados pueden cerrar la llave del grifo que nos abastece, y todos comenzaríamos a morir. Eso, o que los conductores de los camiones que traen la ayuda internacional se nieguen a venir. O que algunos países dejen de ayudarnos con sus alimentos o sus medicinas.
¿Y no podemos hacer nada?
Sí, podemos gritar pidiendo auxilio.
Y luchar. Mi tío dice que podemos luchar.
Ya luchamos, cada día que pasa. Sobrevivir es nuestra forma de lucha. Solo con eso le decimos al mundo que seguimos aquí. Que se está cometiendo una gran injusticia con el pueblo saharaui.”


Contracubierta o parte de la misma:
Bachir vive en un campamento de refugiados saharauis. Una dolencia pulmonar le obliga a permanecer inválido en su tienda, desde donde escucha atentamente los sonidos que llegan hasta él. A través del oído trata de imaginar lo que sucede a su alrededor.Una noche conoce a Jamida, un sorprendente anciano, mezcla de sabio y de guerrero, con quien habla de la historia de su pueblo y del nombre de las estrellas. Ese encuentro le permitirá ver un mundo más allá de los opacos limites de su jaima.

jueves, 7 de julio de 2011

TRES AÑOS EN NUEVA YORK de Ana Galán

Con esta cubierta, este título y tras leer la contracubierta y las primeras páginas del libro, esperaba más de esta historia. Estaba preparada para recorrer Nueva York de la mano de un adolescente recién aterrizado en la gran manzana.
Para nada imaginaba que de esta ciudad apenas se hablaría, y que la novela se centraría en la actitud de un chaval de 14 años en un instituto estadounidense y su círculo de amigos.
Pero después de terminado el libro, y habiendo cambiado en mi mente la temática del mismo, ha habido partes pasables y otras que no me han gustado.
Por una parte los personajes adolescentes, empezando por el propio protagonista, Ignacio López-Lagos, que es quien narra el relato en primera persona, me han resultado poco creíbles por su forma de actuar. Tienen 14 años y ya roban coches, fuman porros, beben alcohol, se escapan de casa por la noche,... En muchos momentos la sensación es que tienen dos o tres años más.
Tampoco me han convencido las pocas referencias a los padres, quienes transmiten que son ilusos, simples y permisivos. Como cuando se van de viaje y se dejan al hijo de 14 años y la hija de 16 años solos, y supuestamente se van a quedar en casa de unos amigos, pero ni conocen a los otros padres ni hablan con ellos, y a la vuelta se encuentran la casa destrozada porque ha habido una fiesta de jóvenes, tal y como les informa la policía, y ellos se quedan convencidos que han sido unos gamberros y que sus hijos no están implicados. Y ya está no pasa nada.
En general a todos los personajes les falta fuerza, me han parecido muy superficiales.
Por otra parte me ha llamado la atención que siendo una novela juvenil, destinada a que la lean adolescentes de la edad del protagonista, en ocasiones utilice un lenguaje soez.
Y pienso que le sobran los comentarios un tanto despectivos hacia los homosexuales y la actitud machista de Ignacio.
Pero todo no va a ser negativo en este libro, tengo que destacar el que al intercalar frases en inglés, por lo menos puede servir para practicar otro idioma.
Algunas de las descripciones de la sociedad americana son bastante acertadas, se nota que la autora ha vivido en EE.UU.
También me ha llamado la atención que hace una referencia al libro “El guardián entre el centeno” de J.D. Salinger, un libro que ya comenté en el blog, y que es referente para muchos adolescentes en ese país.
Y hablando de nuevo de Ignacio López-Lagos tiene momentos en los que si refleja bastante bien los sentimientos que le producen ese cambio de vida: otro país, otro idioma, otro instituto, otros amigos, lejos de su novia y, además todo este proceso le sucede en plena adolescencia. Lo que le lleva a sentirse inseguro, a dudar de quien y como era en Madrid y quien es y como es en Nueva York. Por tanto a veces se pueden entender alguna de sus reacciones. Para él esta situación se convierte en vivir nuevas experiencias.
Resumiendo, es una novela juvenil, de lectura ágil y entretenida, con protagonistas adolescentes en Estados Unidos. Toca diversos temas, sin profundizar en ninguno, relacionados con esta edad y el instituto, así como la adaptación de una familia española en Nueva York. Podría haber sido diferente pero entonces hubiera sido otra novela.

Algunas frases del libro:
“Ésa fue una de las primeras lecciones que aprendí: en Nueva York no puedes ir por ahí pensando que la gente no entiende lo que estás diciendo. Lo más seguro es que tengas a alguien al lado que hable español.”

“Era incapaz de expresar mis ideas con mis propias palabras.” (Refiriéndose a cuando tiene que hablar en inglés)

“Me daba la sensación de que estaba perdiendo los mejores años de mi vida entre las paredes de aquella casa tan grande, en aquel pueblo tan aburrido, en medio de la nada americana.”

“A partir de ese momento mi vida en Nueva York cambió de manera radical. Pasé de ser un simple espectador que se limitaba a observar y describir las escenas y la gente que me rodeaba, a ser parte del elenco y meterme a tope en la acción. Lo que yo no sabía es que me iba a meter tan de lleno.”

“La oportunidad de vivir algo emocionante me resultaba irresistible.”

“Ya no sabía ni quién era. Sin poder evitarlo, empecé a llorar.”

Contracubierta o parte de la misma:
«¡¿Tres años en Nueva York?!» Cuando mis padres nos anunciaron a mi hermana y a mí que nos íbamos a mudar a Nueva York… ¡no me lo podía creer! ¿Qué pasaría con mis amigos? ¿Y mi equipo de fútbol? ¿Y Alejandra? No. Yo no me quería ir. Sin embargo, casi sin darme cuenta, ya estaba en mi nuevo high school, con un nuevo grupo de amigos, hablando un inglés casi perfecto… y metido en más de un lío.

miércoles, 29 de junio de 2011

UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR de Luis Sepúlveda

Premio Tigre Juan 1988

Es una historia corta pero intensa, ágil de lectura pero con frases que te hacen parar a reflexionar, llena de sentimientos pero con una parte de aventuras.
Este libro es un elogio a la naturaleza, un homenaje al Amazonas.
Al principio del libro hay una nota del autor que dice:

"Cuando esta novela era leída en Oviedo por los integrantes del jurado que pocos días más tarde le otorgaría el Premio Tigre Juan, a muchos miles de kilómetros de distancia e ignominia una banda de asesinos armados y pagados por otros criminales mayores, de los que llevan trajes bien cortados, uñas cuidadas y dicen actuar en nombre del progreso, terminaba con la vida de uno de los más preclaros defensores de la amazonía, y una de las figuras más destacadas y consecuentes del Movimiento Ecológico Universal.Esta novela nunca llegará a sus manos, Chico Mendes, querido amigo de pocas palabras y muchas acciones, pero el Premio Tigre Juan es también tuyo, y de todos los que continuarán tu camino, nuestro camino colectivo en defensa de este el único mundo que tenemos"
La novela nos cuenta como Antonio José Bolívar Proaño tiene que solucionar la tragedia que ha causado un gringo al haber matado a los cachorros de un tigrillo y herido al macho, dejando a la hembra enloquecida de dolor y a la caza del hombre. Entre tanto vamos conociendo a este personaje, sus inquietudes, sus pensamientos, sus sentimientos. Y junto a él vamos sabiendo de otros personajes como su mujer (Dolores Encarnación del Santísimo Sacramento Estupiñçan Otavalo), el alcalde (apodado la Babosa porque no para de sudar), el dentista (doctor Rubicundo Loachamín), los shuar (indígenas). Todos forman parte de ese pequeño mundo donde vive, un pequeño pueblo, El Idilio, en la selva amazónica. Un lugar tranquilo y hermoso que de vez en cuando se ve alterado por los buscadores de oro y esos gringos que quieren dominar la selva “poderosas lenguas avanzaban desde occidente hurgando en el cuerpo de la selva.”. “Unos colonos que destrozan la selva construyendo la obra maestra del hombre civilizado: el desierto.”
Antonio José Bolívar Proaño es un hombre cuidadoso, organizado y sencillo, sabe leer pero no escribir, y empieza a interesarse por los libros, esta inquietud le lleva a irse durante cinco meses a otra ciudad donde la maestra lo acoge y pone a su disposición la pequeña biblioteca, allí define sus gustos literarios. “Por fin, luego de revisar toda la biblioteca, encontró aquello que realmente deseaba. “El Rosario”, de Florence Barclay, contenía amor, amor por todas partes. Los personajes sufrían y mezclaban la dicha con los padecimientos de una manera tan bella, que la lupa se le empañaba de lágrimas.”
Me ha gustado esta novela que, como ya he comentado, se lee enseguida, habiéndome dejado una buena sensación porque al personaje principal le coges simpatía y cariño, y porque deja bastante clara la situación del Amazonas. Es un libro sencillo, hermoso y con mensaje.
Destacaría el último párrafo que me ha parecido un buen resumen de los sentimientos del protagonista, así como también resaltaría las muchas palabras que se usan en Sudamérica: cuajarones, babosada, guarisapo, achiote, guatusa, capibara, cuy, chonta, mamacita, hurgahocicos, palpalenguas,... Un lenguaje que le da riqueza al texto.

Algunas frases del libro:
“Leía lentamente, juntando las sílabas, murmurándolas a media voz como si las paladeara, y al tener dominada la palabra entera la repetía de un viaje. Luego hacía lo mismo con la frase completa, y de esa manera se apropiaba de los sentimientos e ideas plasmados en las páginas.”

“Nunca pensó en la palabra libertad, y la disfrutaba a su antojo en la selva.”

“La vida en la selva templó cada detalle de su cuerpo. Adquirió músculos felinos que con el paso de los años se volvieron correosos. Sabía tanto de la selva como un shuar. Era tan buen rastreador como un shuar. Nadaba tan bien como un shuar. En definitiva, era como uno de ellos, pero no era uno de ellos.”

“Fue el descubrimiento más importante de toda su vida. Sabía leer.”

“Antonio José Bolívar Proaño dormía poco. A lo más, cinco horas por la noche y dos a la hora de la siesta. Con eso bastaba. El resto del tiempo lo dedicaba a las novelas, a divagar acerca de los misterios del amor y a imaginarse los lugares donde acontecían las historias.”

"Al revisar los textos de geometría se preguntaba si verdaderamente valía la pena saber leer, y de esos libros guardó una frase larga que soltaba en los momentos de mal humor: "La hipotenusa es el lado opuesto al ángulo recto en un triángulo rectángulo". Frase que más tarde causaba estupor entre los habitantes de El Idilio, y la recibían como un trabalenguas absurdo o una abjuración incontestable."

“Tengo nombre de gringo. Onecén es el nombre de un santo de los gringos. Aparece en sus moneditas y se escribe separado con una letra “te” al final. One cent.”

“Esa paz que debía cuidar porque de ella dependían los momentos placenteros frente al río, de pie ante la mesa alta, leyendo pausadamente las novelas de amor.”

Contracubierta o parte de la misma:
Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -«del verdadero, del que hace sufrir»- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo Loachamín para distraer las solitarias noches ecuatoriales de su incipiente vejez. En ellas intenta alejarse un poco de la fanfarrona estupidez de esos codiciosos forasteros que creen dominar la Selva porque van armados hasta los dientes pero que no saben cómo enfrentarse a una fiera enloquecida porque le han matado las crías. Descritas en un lenguaje cristalino, escueto y preciso, las aventuras y las emociones del viejo Bolívar Proaño difícilmente abandonarán nuestra memoria.


lunes, 20 de junio de 2011

IRSE DE CASA de Carmen Martín Gaite


El hilo conductor de esta novela es el personaje de Amparo Miranda, una mujer diseñadora de modas que vive en Nueva York, y que cuarenta años después regresa a la ciudad de provincias que la vio nacer. Una mujer de las que mezclan el misterio con la melancolía, como nos la describe la propia autora.
¿Qué sentido tiene este viaje? En una nota que deja a sus hijos, María y Jeremy, les dice que ha sido un impulso súbito porque simplemente necesita una bocanada de olvido.
Ella sabe muy bien que la ciudad es otra, que ha cambiado, pero tiene que afrontar esos cambios. Se engaña creyendo que va a encontrar una bocanada de olvido en el lugar adonde se dirige. Sabe que no ha ido a desenterrar fantasmas. Aunque el por qué da igual ya que forma parte de la aventura el irse enterando de los motivos, caso de que los haya. En el fondo no es capaz de encontrarle sentido a su viaje. Y sin embargo, no se que quiere ir. No puede. La ciudad la tiene atrapada.
Una ciudad en la que se mueve entre extraños, porque ni se ha visto reconocida ni la ha reconocido. Un lugar lleno de recuerdos, de rincones y de personas que han sido parte de su infancia y adolescencia, donde quiere pasar desapercibida, donde camina, mira y escucha mientras va encontrando el sentido de su vida.
En esta búsqueda del pasado, del presente y del futuro aparecen y desaparecen diferentes personajes y situaciones. Un ir y venir de vidas en una ciudad que ha seguido coexistiendo a su propio ritmo. Unas historias entrelazadas y otras que parecen independientes. Pero todas llenas de descripciones, símiles y metáforas. Contadas con un vocabulario muy rico y expresivo. Historias y personajes que por si solos podrían ser diferentes novelas pero que en esta ocasión la autora ha conseguido que ninguna destaque por encima de las demás. Todas son importantes y juegan su papel en esta maraña de circunstancias.
Las vidas de estos personajes y de Amparo Miranda se cruzan. Y la novela va cogiendo fuerza y dando sentido a una historia muy personal. Donde su madre, Ramona, nos hace entender por qué es como es Amparo. Y donde tiene mucha importancia el guión que ha escrito su hijo Jeremy y que lleva por título “La calle del Olvido”. La experiencia que está viviendo en su regreso a España le hace sentir que “necesita tomar notas de todo aquello, rumiarlo a solas. Ya empezaba a haber argumento.” Tenía muchas cosas que apuntar para inyectarle vida al guión de Jeremy.
Me costó entrar en la novela, al principio se me hizo algo liosa por el cambio de personajes y de situaciones en cada capítulo, hasta que conseguí entrelazar los argumentos. Volví a reiniciar la lectura y empecé a disfrutarla. Me han encantado los pequeños detalles y las pinceladas que ha utilizado Carmen Martín Gaite para unir las vidas de tan variopintos personajes.
Una gran escritora a la que ya había leído en otras ocasiones y que una vez más me ha hecho desear encontrar ese ratito para leer.
Tengo dos curiosidades que compartir, la primera es sobre los capítulos, el primero se titula "pórtico con rascacielos", a continuación van numerados del 1 al 28, para terminar con el titulado "apertura a otros pórticos", lo que le da mucho significado a la historia de esta novela.
La otra curiosidad y sin hacer comparaciones ni nada por el estilo, tan sólo quiero contaros el pequeño sentimiento que he notado en esta lectura y es que en algunos momentos he vislumbrado el estilo de Pedro Almodóvar, empezando por el título de ese guión “La calle del Olvido”.

Algunas frases del libro:

“Es curioso, uno así mismo siempre se reconoce por los ojos, porque en ellos es donde anida ese miedo a dejarse de reconocer, a haber perdido algún eslabón de la propia herencia, el miedo es lo que une el yo de ahora con los de antes, un ansia de pesquisa que imprime al rostro la expresión más incondicional, como una lucecita al fondo de la pupila.”

“Que nos unen las cerezas o que nosotros mismos somos cerezas que se enganchan –pensó-, veo más adecuado expresarlo así. Cada uno de nosotros, hasta los que tanto presumimos de ir por libre, puede salir enganchado con quien menos se espera del canasto de la vida, basta con tirar sin querer de un cabo de miedo cercano al tuyo y ya las has liado, igual le pasa a mi madre con los hilos del costurero, somos cerezas en un canasto.”

“Llevaba dos mañanas viniendo tempranito a sentarse allí y seguía sin pasar casi nadie, o los que pasaban no la veían, en eso consistía la magia del lugar, la misma que le llevó de adolescente a elegirlo como escondite, tan inconfundible para ella como invisible para los demás; y recuperar esa sensación de privilegio vino a suponer el primer acontecimiento digno de reseña en su travesía del desierto.”

“Qué quieres decir con siempre? Quiero decir siempre, el siempre que no se atiene a juramentos ni corre peligro de ahogarse en la rutina.”

“Las cosas cuando pasan no se piensan, se piensan mucho más tarde, y generalmente por la noche. Por las noches es cuando entra el prurito de despiezar lo que ya queda tan lejos que no puede entenderse, cuando salen esos perros raros que se ponen a excavar la tierra sin saber tan siquiera lo que buscan.”

“La geografía del tiempo está surcada por caminos de memoria y grutas de olvido.”

“Apuñalar el propio pasado y luego huir, tras haberlo dado por muerto, es crimen que no siempre queda impune.”


Contracubierta o parte de la misma:

Amparo Miranda, una exitosa diseñadora de modas con sede en Nueva York, vuelve a la ciudad de provincias que abandonó cuarenta años atrás, una de esas ciudades donde la vida marcha a otro ritmo, como entre un pasado que ya no gusta y un porvenir sin dibujar. Amparo, de origen humilde e hija de soltera, no ha regresado corroída por la nostalgia ni tampoco para exhibir sus triunfos ante aquellos que nunca la aceptaron. Quiere, por el contrario, pasar desapercibida: viene a mirar, a intentar recomponer a solas un discurso que quedó interrumpido, a introducir palabras en una historia de silencios.Pero durante la semana que pasa en la ciudad, allí están ocurriendo otras muchas cosas, desarrollándose otras conversaciones, trenzándose el destino de otras gentes. Con unas se tropieza Amparo, otras no inciden en su deambular, pero ese batir simultáneo de escenas que se reflejan fugazmente unas en otras despoja a la visitante de un protagonismo que Carmen Martín Gaite reparte armoniosamente entre cada uno de los seres que van poblando los diferentes capítulos. El logro más llamativo es que ninguno resulte accesorio.

viernes, 3 de junio de 2011

ASESINOS SIN ROSTRO de Henning Mankell

En mi primer contacto con el escritor sueco Henning Mankell y con su personaje el inspector Kurt Wallander, puedo decir que el resultado ha sido positivo. He disfrutado de volver a leer novela negra.
Es una historia de intriga que comienza con un brutal asesinato que, sin embargo, no se recrea en describirlo, lo cual para mi gusto es de agradecer. En general no utiliza las descripciones, más bien proliferan las frases cortas, lo que le da ritmo a la lectura. Esto junto a como nos va introduciendo en el misterio de ¿quiénes serán los asesinos? Contribuye a devorar la novela casi de un tirón.
Me ha gustado de este autor como ha conseguido tenerme en suspense y, la verdad, me ha sorprendido el desenlace, para nada lo imaginaba. También me ha parecido muy acertado como trata la xenofobia, porque ha sabido abordar un tema importante en la sociedad.
Y que decir del inspector Kurt Wallander, no me ha llegado tanto como Montalbano (el comisario de las novelas de Andrea Camilleri porque es un personaje muy singular), pero me han gustado sus reflexiones, que le guste la ópera y su tenacidad para resolver este caso. De este personaje me quedo con esta frase donde se dice su reacción cuando inspecciona una vivienda:
“Cada vez que Kurt Wallander entraba en un piso desconocido, pensaba que estaba mirando las tapas de un libro que le acababan de dar. El piso, los muebles, los cuadros, los olores, eran el título. Entonces empezaría a leer.”

Yo acabo de empezar a leer a este escritor y me quedan muchos de sus libros por delante, en concreto de este personaje hay 10 más publicados. Así que tranquilamente iré conociendo un poco más a Wallander.

Algunas frases del libro:

“Era peor de lo que imaginaba. Mucho peor. Más tarde diría que era lo peor que jamás había visto. Y había visto mucho.”

“En circunstancias normales, la ansiedad estimulaba su energía y determinación, condiciones imprescindibles en cualquier trabajo policial; y él pensaba que era un buen policía. Pero en ese momento se sentía inseguro y cansado.”

“De pronto estaba de nuevo en marcha. Volvía a ser policía. La angustia que sentía por su hija y su esposa tendría que esperar. En aquel momento empezaba la laboriosa tarea de cazar al asesino.”

“Una vez, hace mucho tiempo, éramos amigos. Compartíamos un sueño imposible. Cuando el sueño reventó como un globo, ya no quedaba nada. Posiblemente era verdad que los dos amábamos la ópera. Pero ¿no serán también imaginaciones nuestras?”

“Tengo que hablar con Mona –pensó-. Tengo que hablar con ella sobre todo lo que ha pasado. Y tengo que hablar con mi hija. Tengo que visitar a mi padre para ver lo que puedo hacer con él. En medio de todo esto también debería atrapar a un asesino...”

“Durante un segundo vertiginoso un solo deseo ocupó toda su conciencia. Romper con todo. Huir. Empezar una nueva vida.”

“Pensó que aquella semana era la más intensa que había vivido en todos sus años como policía. Al ver su cara en el espejo retrovisor pensó que cada rasguño, cada chichón, cada matiz entre morado y negro le recordaban aquella semana.”

“Como policía, seguía viviendo en un mundo antiguo. ¿Cómo iba a aprender a vivir en esta nueva era? ¿Cómo se maneja la enorme inseguridad que se siente ante los grandes cambios, que además ocurren demasiado deprisa?”

Contracubierta o parte de la misma:

Abandonado por su mujer, con una hija que no le habla y un padre dispuesto a martirizarle con sus reproches, el inspector Kurt Wallander no se encuentra, precisamente, en el mejor de sus momentos. Además, el crimen de dos ancianos salvajemente torturados ha gatillado la alerta pública: posiblemente, se trata de asesinos extranjeros. Y sobre Wallander pende, como una bomba de relojería, una posible explosión xenófoba.

Traducción de Dea M. Mansten y Amanda Manjonell

martes, 24 de mayo de 2011

LA PUERTA DE LOS TRES CERROJOS de Sonia Fernández-Vidal


Si digo que este libro trata sobre la física cuántica, mucha gente seguramente decida no leerlo. Pero si añado que este tema está mezclado con la fantasía, la aventura y el misterio y, además, está escrito con un lenguaje dirigido a un público juvenil, la situación cambia y, tal vez, sean más los posibles lectores.
Sonia Fernández-Vidal es licenciada en Física y doctora en Información y Óptica Cuántica. Como física cuántica ha trabajado en los centros más importantes del mundo, combinándolo con la docencia.
En esta novela nos habla de la relatividad, de los agujeros negros, del principio de superposición, de la teleportación, del átomo, neutrón, electrón, quark, antiquark, de la velocidad de la luz, de la dilatación del tiempo, etc. Términos que con sólo leerlos parece que no vayamos a entender casi nada. Pero que la autora los explica con un lenguaje sencillo e inteligible, consiguiendo que la ciencia nos pueda parecer accesible. Incluso como le pasa al protagonista de esta historia nos deja “un sincero deseo de comprender el universo.” A mi me ha parecido un libro interesante para que, sobre todo, los más jóvenes se introduzcan en la aventura de la física cuántica y la entiendan. Aunque, como siempre suelo decir, es un libro juvenil que también podemos disfrutar los adultos.
Me ha gustado porque es una novela científica que por su sencillez está al alcance de todos los lectores. También porque es entretenida, misteriosa y te hace plantearte muchas preguntas sobre el mundo que nos rodea.
Un libro para todos los públicos.


Algunas frases del libro:

“El espacio y el tiempo son relativos... y dependen de lo rápido que vayas.”

“¿Nadie te ha dicho que para ser científico no hace falta hablar raro?”

“Si preguntas, parecerás tonto un día; si no preguntas, serás tonto toda tu vida.”

“Desde que había atravesado la puerta de los tres cerrojos se había visto envuelto en un sinfín de fenómenos que no comprendía”.

“Más importante que las cosas que has visto, más incluso que el conocimiento y la tecnología del mundo cuántico, es saber hacerse las preguntas correctas. Eso es lo que ha permitido evolucionar a la ciencia y a los seres humanos. De ese modo desarrollarás tu inteligencia cuántica.”

Solapa:

Niko Mir, un chico solitario de catorce años, no se imagina las consecuencias que le acarreará no seguir el camino que cada día recorre para llegar al instituto. Al variar su ruta, descubre una casa que nunca antes había visto. Atraído por el misterio, se adentrará en ella y se verá inmerso en un extraño universo.
Dentro del Mundo Cuántico ocurren cosas sorprendentes, desde una guerra entre la materia y la antimateria hasta las desapariciones del gato de Schrödinger, pasando por un taller de relojería donde se pone a prueba la relatividad del tiempo.
Inmerso en esta aventura inesperada, Niko tiene la misión de devolver el equilibrio, ahora en peligro, entre su mundo y el universo cuántico que acaba de descubrir.


martes, 17 de mayo de 2011

¡INDIGNAOS! de Stéphane Hessel


Un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica.

Con el prólogo de José Luis Sampedro.


Hoy, 17 de mayo de 2011, hace exactamente dos años que Stéphane Hessel dio un discurso improvisado en la explanada de las Glières, en ocasión de la reunión anual Palabras de Resistencia, convocada a iniciativa de la asociación Ciudadanos Resistentes de Ayer y de Hoy. Recordando que el motivo de la Resistencia había sido la indignación. Hessel pronunció: “¡Encontrad vuestros propios motivos de indignación, uníos a esta gran corriente de la historia!”. Recogida por el cineasta Gilles Peret en la película “Walter, retour en résistance”, esta intervención es el punto de partida del texto publicado en este libro.

Desde la experiencia que dan 93 años de vida Hessel nos invita (sobre todo invita a los jóvenes) a reaccionar de forma pacífica, a despertar del largo letargo que sufren, que sufrimos. Porque después de todos los logros conseguidos tras la II Guerra Mundial, a nivel de libertades, derechos humanos, una sociedad justa, y que ahora se están perdiendo. Hay que movilizarse como se hizo entonces. Porque estamos viviendo una época de indiferencia, apatía y resignación. (No sé decir cual de los tres términos es peor)
Necesitamos una sociedad de la que podamos sentirnos orgullosos. Donde no haya injusticia social.
En apenas 60 páginas habla sobre todo refiriéndose a Francia, pero su argumento es extensible a todos los países.
El prólogo es de José Luis Sampedro y empieza así:

“Yo también nací en 1917. Yo también estoy indignado. También viví una guerra. También soporté una dictadura. Al igual que a Stéphane Hessel, me escandaliza e indigna la situación de Palestina y la bárbara invasión de Irak. Podría aportar más detalles, pero la edad y la época bastan para mostrar que nuestras vivencias han sucedido en el mismo mundo.”
Casi me ha gustado más el prólogo que el libro. Está claro que Stéphane Hessel podía haber profundizado mucho más sobre algunos de los temas, pero eso no quita que haya conseguido movilizar a los jóvenes (y no tan jóvenes), quienes a través de las redes sociales y los blogs están creando un movimiento social.
Aún así es un libro que no deja indiferente, que nos hace pensar sobre la situación actual de la sociedad en que vivimos. Un motivo para reflexionar, para buscar nuestro motivo de indignación y compartirlo con los demás, para de forma pacífica mejorar el mundo que nos rodea.


Algunas frases del libro:

“Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, que tengáis vuestro motivo de indignación. Es un valor precioso. Cuando algo te indigna como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido. Pasas a formar parte de esa corriente de la historia, y la gran corriente debe seguir gracias a cada uno.”

“La peor actitud es la indiferencia, decir: paso de todo, ya me las apaño. Si os comportáis así, perdéis uno de los componentes esenciales que forman al hombre. Uno de los componentes indispensables: la facultad de indignación y el compromiso que la sigue.”


“El porvenir pertenece a la no violencia, a la conciliación de las diferentes culturas. Es por esta vía que la humanidad deberá superar la próxima etapa.”


Contracubierta o parte de la misma:

Cuando alguien como Stéphane Hessel llama a la insurrección pacífica, a desperezarse, a rebelarse, hay que escucharlo. Porque Hessel, a sus 93 años, sabe de lo que habla: miembro de la Resistencia francesa, militante a favor de la independencia argelina y defensor de la causa palestina, este eterno luchador es, además, el único redactor vivo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.
Por eso, cuando reclama un motivo de indignación para todos hay que hacerle caso. Porque las razones para indignarse pueden parecer hoy menos nítidas o el mundo demasiado complejo, pero siguen ahí, en la dictadura de los mercados, en el trato a los inmigrantes, a las minorías étnicas. Buscad y encontraréis, nos dice, coged el relevo, ¡indignaos!, porque la peor actitud es la indiferencia. Si os comportáis así, perdéis uno de los componentes esenciales que forman al hombre: la facultad de indignación y el compromiso que la sigue.


Traducción de Telmo Moreno Lanaspa

Fotografía de la cubierta: fotosearch

Nota personal:
¿Tú sueñas?
¿Tú respiras?
¿Tú sombra y la mía son del mismo color?
No somos tan diferentes.
Somos personas.
Somos ciudadanos del mundo.


miércoles, 11 de mayo de 2011

LA VUELTA DE LOS 25 de Marc Serena

En la cubierta está escrito: “Un atlas generacional de Johannesburgo a Moscú”
Y es que este libro es un retrato del mundo, un viaje a través de la diversidad de las culturas, una representación de la juventud del mundo. El objetivo de Marc Serena, periodista, era dar la vuelta al mundo y entrevistar a 25 jóvenes de su edad, 25 años, de 25 países. Y lo consiguió. Se embarcó en esta aventura motivado por su curiosidad infinita y, como él mismo dice, cierta inconsciencia. Sin tener una ruta clara, es más hasta que no pisó un país concreto no empezó a pensar cuál debería ser el siguiente eslabón en esta cadena mundial. Cada capítulo empieza con el nombre del joven, profesión, ciudad, país y la fecha en que Marc llegó. La forma de conocer a los 25 jóvenes fue de mil maneras distintas incluso en ocasiones por casualidad, y es en el prólogo donde nos explica cómo y por qué. Aunque utiliza pocas descripciones ya que se centra en los hechos, en las acciones y la palabra del otro. Habla poco de sí mismo pero mucho del mundo. Nos hace un muestreo de cómo viven el presente y como ven el futuro los jóvenes de 25 países. Nos cuenta que en algún momento se siente como un viajero inmaduro e irresponsable, ya al final del viaje acumula demasiadas emociones. Y es que esta experiencia no es para menos, recorrer todos los continentes en un año, conocer a una gran diversidad de gentes se convierte en un aprendizaje de la vida y desde luego en una inolvidable aventura. A mi me ha servido para hacerme un mapa del mundo, de cómo viven y piensan en otros lugares, a veces, tan lejanos y diferentes a mi ciudad. Este libro me ha parecido un mapamundi de la sociedad mundial, un espejo donde mirarnos y ver que no somos tan distintos, que nuestras inquietudes, nuestras sensaciones, nuestros sentimientos, son muy similares.

Algunas frases del libro:
“Cuando parece que ya es demasiado tarde... es el momento de empezar.”

“Me estoy acostumbrando a observar y ser observado. Nunca sé quién está más sorprendido.” 

“En las cuestiones importantes somos muy similares. En pequeños detalles, muy diferentes.”

“Ambos tenemos ideas e ilusiones.”

“Compartimos el mismo momento vital.”

Contracubierta o parte de la misma:
Una ecologista china, una madre de familia del sur de África, un chamán peruano, un pescador filipino, una maorí de Nueva Zelanda, una futura cosmonauta rusa... Y todos de la misma edad. ¿Qué tienen en común? ¿Qué les preocupa? ¿Cómo viven? ¿Cómo afrontan el futuro?
Éstas son las preguntas que durante un año el periodista Marc Serena ha planteado a 25 jóvenes durante un viaje que lo llevó a dar la vuelta al mundo y a convivir con chicos de su misma edad, 25 años, de 25 países diferentes. Jóvenes pobres. Ricos, con estudios, sin estudios, revolucionarios, conformistas, de grandes ciudades, de pequeños pueblos... Perfiles muy diferentes, pero todos actuales, sorprendentes, llenos de matices, que ofrecen nuevos puntos de vista sobre el mundo en que vivimos.El resultado es una crónica amena, sincera y divertida, que conforma un retrato generacional. 

Imágenes de cubierta: Thinkstock

Gracias a ediciones B por el envío de este libro


jueves, 28 de abril de 2011

CUENTOS DE SAN CAYETANO de José Antonio Labordeta


Finales de los años 40, posguerra española, tiempos duros y difíciles, complicados, contados desde la perspectiva de unos adolescentes que empiezan a descubrir la vida.
Labordeta nos narra estas vivencias, tal vez sus propias vivencias, en su propia ciudad, Zaragoza, hace un recorrido por sus calles, sus plazas, los lugares que transitaba en aquellos primeros años del franquismo. Y lo hace contándonos doce pequeñas historias entrelazadas entre sí. Narradas con un lenguaje casi poético, “cuando la noche arrecia, cuando el frío se hace insoportable y las luces apenas iluminan el rostro del compañero de al lado, Sanz inicia: desesperadamente busco y busco un algo capaz de comprender esta agonía.”
Según iba leyendo recordaba su “Canto a la libertad” y sus acordes me han hecho de banda sonora de este libro.
Me ha parecido un libro entrañable por los pequeños detalles, como todas las dedicatorias, la primera a Juana, su mujer, después un poema de su hermano Miguel

“Dónde encontraremos todo aquello que éramos,
en las tardes de los sábados,
cuando el violento secreto de la vida,
era tan sólo una dulce campana enamorada.”

Y cada uno de los capítulos o cuentos dedicado a alguien muy cercano a él.

Algunas frases del libro:

“Y mientras la piedra sigue agrietando el silencio, el hombre se dispone a contar pasajes de la guerra, de la derrota, del exilio, de los años en el maquis contra los nazis y contra los franquistas y, al final, repite siempre: vivir una vez para tanta muerte, es demasiado.”

“Son, como siempre decía Palacios en sus paseos por la orilla del río, tiempos duros para ser contados.”

“Huérfano de veranos quise huir, escribiendo esto de las memorias agrestes de aquellos años grises, represivos y adocenados.”


Contracubierta o parte de la misma:
Primeros años del franquismo. Sanz, Perdiguera y Palacios, los adolescentes protagonistas de estos Cuentos de san Cayetano, aprenden la vida desde las aulas del Central, colegio seglar y liberal, que tiene algo de refugio. Aprenden entre el perfume barato de la putas y el aroma a verduras que sube desde el Mercado, entre personajes exiliados en su propia ciudad, intentando abrigarse a la vez del cierzo y de los gélidos recuerdos de la guerra civil, en medio de un mundo implacable que parece inamovible.
Pero frente a los que quieren imponer el fervor por la muerte y obligan a sus niños a besar la mano del cadáver del obispo, José Antonio Labordeta nos explica, con humor y ternura, cómo unos pocos muchachos son capaces de hacer resonar, contra las paredes de ese calabozo en que se había convertido este país, los poemas de todos los poetas prohibidos. En definitiva, el poder de la vida, la esperanza, el sexo y la amistad.
Una mirada cercana a la de las películas de Berlanga y Azcona. Una hermosa lección de humanidad.

Fotografía de la cubierta: Archivo Heraldo de Aragón

sábado, 23 de abril de 2011

nota bibliográfica

Hoy se celebra el día del libro y me ha parecido una buena ocasión para publicar esta entrada.
El domingo pasado en la Feria del Libro tuve la ocasión de conocer en persona a Eloy Moreno, el autor de "El bolígrafo de gel verde", que me pareció muy agradable y simpático. Intercambiamos unas palabras, de manera muy breve ya que él estaba allí para firmar sus libros. Y aunque era temprano ya empezaba a tener cola. Eso sí, tengo que decirlo, impresionante la cola de al lado con Laura Gallego, pero Eloy acaba de empezar como escritor, todo llegará.
Esta es su dedicatoria agradeciendo la reseña que publiqué sobre su libro (para leerla pulsa aquí). Dedicada naturalmente al blog, es la primera que tiene AL CALOR DE LOS LIBROS, y me hace mucha ilusión compartirla con todos/as los/as seguidores/as y con quienes la visitáis.

¿Os habéis fijado en el detalle del color de la tinta? en efecto, utilizó un bolígrafo de gel verde.

lunes, 18 de abril de 2011

UN MES CON MONTALBANO de Andrea Camilleri


Como ya comenté en otra reseña, que podéis leer aquí, Andrea Camilleri creó el personaje de Salvo Montalbano en homenaje al escritor Manuel Vázquez Montalbán, porque es un gran admirador y seguidor del detective Pepe Carvalho. En este libro de “Un mes con Montalbano” el prólogo es del propio Manuel Vázquez Montalbán, en el que nos dice que “este libro es magnífico para adentrarnos en el universo de Camilleri y su personaje.” “El resultado es un muestrario de todas las pinceladas que componen el efecto Montalbano y una manera de abrir boca para las restantes novelas.”
Y yo pienso lo mismo. “Un mes con Montalbano” está compuesto por 30 historias, que pueden leerse poco a poco, incluso como indica el título, una cada día, o engancharte y leer una tras otra. Sea como sea el resultado es el mismo, es conocer con mayor profundidad al comisario Salvo Montalbano. Aunque recomiendo haber leído antes alguna novela de este personaje, porque sino creo que puede no entenderse su forma de ser. Ya que es un personaje muy peculiar.
Estos relatos a pesar de su brevedad me han parecido muy completos, me han recordado a alguno de esos anuncios que a pesar de durar veinte segundos te queda la sensación de haber visto una película. Y así me he sentido prácticamente cada vez que acababa una de las 30 historias. Algunas me han gustado más, como “Las siglas”, “Una giganta de amable sonrisa”, “Milagros de Trieste”, “La advertencia”, “Being here...”, “El pacto, “Lo que contó Aulo Gelio o “El tirón”, y otras tal vez un poco menos. Pero en todas estaba presente la fuerza de Salvo Montalbano.
En todo momento los 30 casos de este libro ponen a prueba la sagacidad psicológica y deductiva del comisario. Haciendo continuas referencias a su personalidad, su pasión por la literatura, amante de la buena cocina y su buen instinto para resolver casos.
Un libro genial para leer en esos pequeños momentos que, por fin, puedes sentarte a hacerlo.

Algunas frases del libro:
“Había llegado el momento más difícil, el de jugar la partida y lanzar los dados. El comisario dudó un segundo y luego inició el farol.”

“Estaba seguro de que durante el sueño, un parte de su cerebro permanecía en vigilia pensando en algún problema. Y en un momento determinado lo llamaba a la realidad.”

“¿Se puede ser policía de nacimiento, llevar en la sangre el instinto de la caza, como lo llama Dashiell Hammett, y al mismo tiempo cultivar buenas y hasta refinadas lecturas? Salvo Montalbano lo era.”

“¿Adónde quiere llegar, comisario?
A una conclusión. Pero llegaremos juntos, no lo dude.”

“Lo primero que hacía por la mañana en cuanto se levantaba era asomarse a la ventana a mirar el cielo y el mar que tenía a dos pasos de su casa: si los colores eran vivos y claros, así era su comportamiento durante el día; en caso contrario, las cosas iban mal para él y para todo aquel que se le ponía a tiro.”

“Algo lo inquietó, aunque no supo cómo ni por qué. En esto consistía el privilegio y la maldición de policía nato: captar a ras de piel, olfatear la anomalía, el detalle en ocasiones imperceptible que no cuadraba con el conjunto, el mínimo fallo con respecto al orden establecido y previsible.”

Contracubierta o parte de la misma:
"Un mes con Montalbano" consta de treinta casos que Montalbano debe resolver, cada uno de los cuales nos revela una faceta diferente de este policía tan peculiar. El abanico de delitos es amplio. Premeditados, pasionales, financieros, mafiosos, políticos, y han sido cometidos por todo tipo de sujetos, jóvenes o adultos, hombres o mujeres, ignorantes o cultos. Algunos ocurrieron al inicio de su carrera, cuando Salvo aún creía en el poder de la justicia por encima de todo; otros demuestran que, en ocasiones, la inteligencia humana no es suficiente para comprender los móviles de un crimen. Una fina ironía y, sorprendentemente, una gran capacidad de compasión pueden ser igual de importantes para llegar a la verdad. Enmarcada sin duda en la tradición de la gran narrativa siciliana, la escritura de Camilleri es también un homenaje a Sicilia, a su gente dura, terca, de pocas palabras, pero a la vez apasionada y con un gran amor por su tierra. Ellos son los habitantes de Vigàta y Camilleri los retrata como sólo un siciliano de pura cepa puede hacerlo.

Traducción del italiano de Elena de Grau Aznar

Ilustración de cubierta: Eva Rubinstein, Photonica (Cover)

jueves, 7 de abril de 2011

NOVELA DE AJEDREZ de Stefan Zweig


Cuando terminas esta cortísima novela, tan sólo tiene 94 páginas, entiendes lo acertado del título.
Bajo la temática del ajedrez se esconde una clara denuncia a los métodos que utilizó la Gestapo durante el Nazismo para presionar a los ciudadanos y sacarles información.
Me ha gustado la forma en que está estructurada esta novela porque te va introduciendo poco a poco en la verdadera trama. Primero te presenta a unos personajes que te hacen creer que son los protagonistas, pero su papel es encaminar al lector hacia el señor B.. Quién una vez más Stefan Zweig llama con la inicial del nombre, recurso que usa, por lo menos, en las otras novelas que he leído de este autor.
El señor B. es un exponente de como puede reaccionar la mente humana en situaciones límite. Él mismo nos describe una vivencia que le llevó prácticamente a la desesperación y a la locura.Ya metidos de lleno en la historia no puedes dejar de leer porque es casi imposible imaginar el final.
Me ha parecido un libro con una narrativa magnífica, en el cual juega un papel muy importante la psicología humana mientras que el ajedrez se convierte en algo más que un juego.
Creo importante resaltar que este libro lo escribió Stefan Zweig en 1941. Y añadir una breve nota sobre su biografía: nació en Viena en 1881. Novelista, poeta y dramaturgo. Enemigo del nacionalsocialismo, se exilió a Brasil donde, junto a su esposa, se suicidó en 1942 ante el avance de Hitler sobre Europa.

Algunas frases del libro:
“Nada en el mundo puede oprimir tanto el corazón del hombre como la nada.”

“Sólo entonces adquirí conciencia de la diabólica eficacia de aquel sistema para aniquilar el espíritu. En un campo de concentración tal vez habría tenido que acarrear piedras hasta que me sangrasen las manos y los pies se me helasen en los zapatos, me habría visto hacinado con una veintena más de prisioneros sufriendo de frío y pestilencia. Pero habría visto otras caras, habría podido mirar un campo, un carro, un árbol, una estrella, cualquier cosa... Aquí no. Aquí siempre había lo mismo, repitiéndose con horrible monotonía. Aquí no había nada que pudiera distraerme de mis pensamientos, de mis alucinaciones, de mis recapitulaciones enfermizas. Y eso era justamente lo que pretendían, que me intoxicara cada vez más con mis propios pensamientos.”

“Había interiorizado la imagen del tablero y de las piezas y me bastaba con mirar las fórmulas del libro para plasmar en mi mente la posición correspondiente, del mismo modo, quizás, que un músico experto puede oír el acorde de unas voces con una simple ojeada a la partitura.”

“El ajedrez posee la maravillosa cualidad de no fatigar la mente.”

Contracubierta o parte de la misma:
Sin capacidad para cualquier otra actividad intelectual, Mirko Czentovicz se reveló, ya desde niño, como un genio del ajedrez, del que ha llegado a ser campeón del mundo. Pero, en un viaje en barco de Nueva York a Buenos Aires, se le presenta un enigmático contrincante: el señor B., noble vienés que huye de los nazis. Uno de los pasajeros del vapor se acerca a los dos personajes acompañando al lector a la confrontación entre los dos jugadores. Si “Novela de ajedrez” nos presenta el choque de dos naturalezas antagónicas, nos muestra también, y en buena medida, la capacidad de resistencia del ser humano sometido a una presión extraordinaria. Y todo ello con unas grandes dosis de intriga y maestría.

Traducción del alemán de Manuel Lobo

jueves, 24 de marzo de 2011

EL BOLÍGRAFO DE GEL VERDE de Eloy Moreno


El comienzo del libro nos habla de los recuerdos de la infancia del protagonista. Sus veranos con su amigo Toni, en el pueblo de uno y de otro. La importancia de esa amistad. Para él los recuerdos de los viejos tiempos son como un tesoro.
En esta primera parte conocemos algunos hechos que marcan su vida. Como cuando nos cuenta porqué a los 12 años se hizo adulto.
Para continuar a modo de diario de recuerdos relatándonos unos hechos que acontecieron en su vida hace seis años. Cuando había perdido el rumbo de su vida y, además, quería alejarse de su pasado.
Hacia los 40 años se da cuenta que su vida está estancada, que vive en 445 m², los metros de su casa, del trabajo, de la cafetería, etc., los únicos sitios donde día a día “vive”. Por falta de tiempo no puede disfrutar de su hijo, ni de su pareja, con quien la rutina está dejando huella. Necesita volver a vivir. Tiene un proyecto de cambio. Pero a veces las situaciones se complican.
Es una historia que según he ido avanzando en su lectura ha ido cogiendo más fuerza, más intensidad. Hasta que enganchadísima al relato la he devorado.
Aparte del personaje principal, que me ha transmitido muchísimo por su actitud ante la vida y la decisión tan clara que tiene de cambiar porque se siente muerto y quiere volver a vivir, y el valor que demuestra al hacerlo. Hasta el más pequeño personaje, como pueda ser Pippi o el hombre del pelo cano, me han llenado mucho. Al igual que muchas de las frases que he ido marcando según iba leyendo. También destaco lo bien que refleja el autor lo injustos que podemos ser, a veces, al catalogar a una persona por su comportamiento, cuando en realidad no la conocemos, y nos podemos sorprender como en el caso del personaje de Estrella.
Me he sentido identificada en muchos momentos, así como he visto reflejadas a otras personas de mi entorno, por tanto, he sentido como muy real toda la narración. Y muy actual.
Este libro es una estupenda reflexión sobre nuestra propia vida, sobre todo, cuando la hemos ( o se ha) convertido en rutina, cuando no somos capaces de tener tiempo para nosotros mismos, cuando día a día repetimos los mismos actos y sin darnos cuenta ya no disfrutamos de la vida, cuando nos olvidamos de lo importante que son las pequeñas cosas, cuando somos incapaces de valorar lo que tenemos, cuando nos sentimos vacíos.
Me pregunto a mi misma y hago extensivo a los demás dos preguntas que aparecen en el libro:


¿Te gustaría cambiar de vida?
¿Eres feliz?


Una novela que recomiendo porque entretiene, es reflexiva y ayuda a ver la vida de otra manera.

Algunas frases del libro:
“Una rutina más dentro de nuestras vidas, o una vida más dentro de nuestras rutinas. Llegaron los días en que no supe, o no quise, o realmente no pude, apreciar la diferencia. Llegaron los días en que me vi incapaz de distinguir la frontera entre casa y hogar, entre vida y existencia, entre amor y amistad; y esto último, sin duda, fue lo más doloroso. Llegó un momento en el que el futuro y pasado dejaron de ser distinguibles: mañana fue igual que ayer, ayer será igual que mañana.”

“Y pienso ahora –desde un tren sin paradas, porque así lo he querido, porque tenía miedo a bajarme en la primera y volver—qué clase de sociedad permite que un padre vea a su hijo sólo veinticinco minutos por la mañana y otros tantos por la noche. Qué clase de sociedad, permite que un niño de dos años se levante a las siete para, diariamente, mudarse a otra casa.”

“Con chaqueta, corbata y camisa, apoyé mi cabeza sobre la mesa. Y allí cerré los ojos para permitirme treinta segundos de soledad, de pensamientos sin sentido, en el interior de una vida que tampoco tenía.”

“Hace años que tuvimos que contratar a alguien que hiciera lo que nosotros no podíamos. Nos ha faltado siempre tiempo. Nos ha faltado tiempo porque hemos tenido que trabajar demasiado. Hemos tenido que trabajar tanto porque, hoy en día, para todo se necesita dinero. Dinero para mantener a un niño al que apenas veíamos; dinero para contratar a una persona que nos limpiara la casa en la que apenas estábamos; dinero para vivir una vida que no hemos disfrutado. Todo tan circular, todo tan ridículo.”

“Comencé allí a confeccionar un plan para cambiar nuestras vidas. No pensé, en aquel momento, en decirle nada a Rebe, sería una sorpresa. Una sorpresa que implicaba demasiadas cosas: cambiar de casa, de lugar, de trabajo, en definitiva, de vida. En definitiva, comenzar a vivir.”

“Lo que puede cambiar la vida si en un determinado momento se toma una decisión.”

“Día tras día, la existencia se fue convirtiendo en un mero trámite, salpicado de pequeñas alegrías cada vez más pequeñas, cada vez menos alegres.”

“Creo, ahora, que este boli no ha sido más que una excusa para llenar de algo una vida vacía.”

“Hay días, y son la mayoría, en que viajo de las cuatro paredes de mi casa a las cuatro paredes del trabajo y, de nuevo, a las cuatro paredes de mi casa. ¿Y sabes quién me espera? Nadie. Eso es la auténtica soledad. Estar solo porque se quiere estar solo, nunca es soledad. Soledad es estar solo sin quererlo.”

“Hay relaciones especiales con personas y también hay relaciones con personas especiales. No hay diferencias, ambas te dejan huella, ambas te dejan un recuerdo para toda la vida. Y en cambio otras, normalmente las más cotidianas, las más reincidentes, se quedan allí abajo, en el poso de los recuerdos.”

“Aprendí tantas cosas en aquel sofá, aquella noche... Aprendí que la mente es capaz de crear historias sólo creíbles para uno mismo; que los celos son capaces de empañar cualquier verdad, de encumbrar cualquier mentira; que en los malos momentos raramente se acude a la razón, al diálogo mutuo, a la franqueza... se acude, en cambio, a las sospechas, a la desconfianza, a los recelos de una verdad que debe serlo sólo por el hecho de haber nacido nuestra. Aprendí la fortaleza del odio cuando acecha la duda, la resistencia de la desconfianza cuando el amor ya no es como era, la confusión de pensamientos cuando las cosas dejan de funcionar...”

Contracubierta o parte de la misma:
Superficies de vida
Casa: 89 m²
Ascensor: 3 m²
Garaje: 8 m²
Empresa: la sala, unos 80 m²
Restaurante: 50 m²
Cafetería: 30 m²
Casa de los padres de Rebe: 90 m²
Casa de mis padres: 95 m²
Total: 445 m²

¿Puede alguien vivir en 445 m² durante el resto de su vida?
Seguramente sí, seguramente usted conoce a mucha gente así. Personas que se desplazan por una celda sin estar presas; que se levantan cada día sabiendo que todo va a ser igual que ayer, igual que mañana; personas que a pesar de estar vivas se sienten muertas.
Ésta es la historia de un hombre que fue capaz de hacer realidad lo que cada noche imaginaba bajo las sábanas: empezarlo todo de nuevo. Lo hizo, pero pagó un precio demasiado alto.
Pero si de verdad usted quiere saber cuál es el argumento de esta novela, mire su muñeca izquierda; ahí está todo.
Esta novela no ha sido galardonada con ningún premio literario; ni siquiera uno desconocido.


diseño de cubierta: más!gráfica

jueves, 10 de marzo de 2011

SÁKARA de Ana Díaz Barge


Este libro es una mezcla de novela fantástica y aventuras. Los protagonistas son cuatro adolescentes de 14 años, Ari, Aldo, Silvana y Elene, dos chicos y dos chicas, que con esta edad tan temprana tienen que coger las riendas de sus vidas y enfrentarse al exterior.
Son diferentes al resto del mundo, y sólo por eso les van a perseguir. No se puede evitar porque esa diferencia asusta a la gente, y lo que da miedo provoca reacciones irracionales.
Se han conocido en Sákara, fortaleza dirigida por Diagor, donde viven niños y niñas entre los 7 y los 14 años para protegerlos del mundo exterior.
Sákara es como una muralla que divide dos mundos: el Norte que es la civilización y la riqueza; el Sur que es el mundo virgen, salvaje y la pobreza.
En realidad Sákara reside en un punto de unión entre el pasado y el presente que comunica ambos mundos y hace posible verlos simultáneamente. Las puertas de esta fortaleza son sabias, son puertas del tiempo.
Las aventuras que viven este grupo de amigos y el misterio que envuelve su pasado lo narra la autora en tercera persona, intercalando capítulos en primera persona de cada uno de los personajes, pudiendo de esta manera conocerlos en profundidad.
Una novela juvenil, entretenida pero predecible en algunos aspectos, aunque al final vuelve a jugar con el tiempo y es sorprendente.

Sin hacer comparaciones pero según iba leyendo recordaba los libros de “Los cinco” de Enyd Blyton
. En esta historia también son muchachos intrépidos y audaces, que se enfrentan a todo sin problemas. A punto de entrar en la edad adulta a veces tienen comportamientos que te hacen olvidar su edad real. Y donde la amistad está por encima de todo.

Algunas frases del libro:

“La gente malvada seguía existiendo y los pobres seguían muriéndose de hambre mientras los ricos nadaban en la abundancia.”

“Cada instante puede ser eterno si tu lo deseas.”

“¿Os habéis fijado alguna vez en cómo se forma una sombra? ¿En la riqueza de movimientos que tiene; en la belleza de sus contornos?”

“Cada persona afronta las despedidas de muy diferente manera y no por ello, necesariamente, con menos dolor.”

Contracubierta o parte de la misma:
Sákara, la Muralla de las Sombras, es una fortaleza fuera del tiempo, un punto de unión entre el pasado y el presente. Desde sus almenas se vislumbran dos mundos contrapuestos: Norte y Sur, que son el mismo lugar pero en diferentes dimensiones temporales.
Tras sus muros acoge a jóvenes extraordinarios cuya naturaleza no es aceptada en su mundo. Sákara les ofrece refugio, pero sólo hasta los catorce años, edad en que han de partir y enfrentarse a la realidad exterior.
Ahora es el turno de Ari, Aldo, Silvana y una chica recién llegada, Elene. Han de abandonar la fortaleza y encarar el misterio de su existencia, descubrir por qué no son “normales” para los demás y asumir su destino.

Aquí puedes entrar en el blog de la autora, para quien “Sákara” es su primera novela.

Gracias a Ediciones B por el envío de este libro.