
Que a nadie le asuste la
extensión de esta novela, porque está tan bien construida que no se hace nada
pesada, y es de esos libros que no hay que perderse. Seguramente su autor,
Chufo Lloréns, ha acertado escribiendo capítulos cortos, que permiten ir
pausando la lectura, con el añadido de la alternancia de las historias de los
diferentes personajes, que crea a su vez la necesidad de seguir leyendo, porque
según vas conociéndolos requieres saber más de ellos, de su presente, pasado y
futuro. Cogiendo cariño y simpatía por algunos, mientras que por otros sin
remediarlo los pasas al bando de los malvados, porque en esta historia hay
buenos y malos. He echado de menos una guía de personajes, pero ha quedado
resuelto haciéndomela yo en un papel, pues son bastantes y cada uno en su
medida tiene su importancia, lógicamente parte son protagonistas, pero hasta
los que aparecen menos tienen un papel clave dentro del desarrollo de la
historia. Aparecen y desaparecen, pero todos tienen algo que ver, están
vinculados de alguna manera, y cuando menos lo esperas lo mismo surgen en
escena, o no...
Me ha resultado muy
interesante la detallada y extensa bibliografía relacionada al final del libro,
dando muestras del buen trabajo de documentación. Lo que se refleja en el
contenido, pues son numerosos los datos históricos, la información minuciosa de
edificios (destacando el Liceo), casas de la alta burguesía, restaurantes y
cafeterías, locales de moda, calles, barrios, personajes reales, etc. de
aquella Barcelona de finales del siglo XIX, haciéndome fácil imaginar aquellos
escenarios. Junto a las descripciones muy detalladas, de las cuales entre otras
me ha llamado la atención las relacionadas con la vestimenta, la decoración y
que aparezca más de una vez el sofá Chester (de moda hoy en día por otros
motivos). Todo lo anterior narrado con un vocabulario muy rico, que en contadas ocasiones me ha hecho acudir al
diccionario, lo que siempre resulta enriquecedor.
También son diversos los
temas: historias familiares, aventuras amorosas, pasión, injusticias sociales,
ideales, venganza, secretos, clases sociales, anarquismo, esclavitud, la
iglesia. Además de otros no tan desarrollados pero si presentes: fotografía,
ópera, masonería, exorcismo, esgrima, artistas, aborto, espectáculos, etc.
Vividos por familias de
la alta burguesía y por familias humildes, marcados por las diferencias entre
clases sociales, pues unos son los patronos y otros son el proletariado.
El libro se divide en dos
partes: “Tiempo de rosas” y “Tiempo de espinas”, que por cierto me han parecido
muy acertados esos títulos. Y a su vez tiene 181 capítulos, que ya he dicho que
son cortos, y que también tienen unos títulos muy relacionados con su
contenido.
Es una novela ambientada
en el último cuarto del siglo XIX, en una Cuba que vive la abolición de la
esclavitud y lucha por su independencia, con las plantaciones de tabaco, los
indianos y una guerra en ciernes. Y en una Barcelona que despega con la
Exposición Universal de 1888 y que al terminar ésta se ve envuelta con el
movimiento anarquista cuando muchos de los obreros se ven en la calle. Por un
lado hay una ciudad que crece en la modernidad, pues o se sube a ese carro o se
queda a oscuras. Y por otro son tiempos revueltos donde profesionales del
alboroto calientan las masas y las tensiones sociales están en las calles. En
esos mundos distintos, llenos de contrastes, hay dos jóvenes que no entienden
de clases sociales cuando el amor es lo importante, y se preguntan porqué hay
amores que deben ocultarse, porqué su corazón no puede ser libre para amar a
quien quiera. ¿Podrán con las viejas costumbres de la burguesía anquilosada?
En este paseo por la
ciudad de los prodigios (que me ha traído a la memoria el libro de Eduardo
Mendoza), me he encontrado con personajes de todo tipo, de todas
las clases sociales, son muchos, pero no podré olvidar al señor Cardona, dueño
de una librería y bondadoso; ni a Pancracia Betancurt, camaleónica y malvada;
ni a Luisa, costurera y madre por encima de todo; y junto a ellos y entre
otros, en orden aleatorio, Práxedes Ripoll, Orestes Guañabens, Adelaida,
Renata, Máximo Bonafont, Juan Pedro Bonafont, Candela Guañabens, Antonio
Ripoll, Germán Ripoll, Claudia, Alfredo Papirer, Amelia, Tomaso, Carmen,
Teresa, Julián Cifuentes, Almirall, Silverio, Emilio Serrano, Manuela, Juan
Massons, Justina, Pelayo.
Me ha parecido una novela
muy completa, con una magnífica ambientación, una variedad de temas muy
atractivos, unos personajes a los que el destino les tiene preparadas
situaciones increíbles, una narración espléndida, está muy bien documentada, y
las diferentes historias confluyen de manera muy hábil. Un libro muy
recomendable, a cuyo autor pienso seguirle la pista.
Algunas frases del libro:
“Unos nacemos para cargar
el mundo sobre nuestras espaldas hasta rompernos el espinazo y otros para gozar
del fruto de nuestro esfuerzo y nuestro trabajo.”
“Ningún hombre ha nacido
de una sangre diferente, nadie puede poner su bota encima de otro.”
“Por lo visto, en aquella
Barcelona, por otra parte tan avanzada, nadie tenía derecho a saltarse un
escalón intentando pertenecer a otro estatus diferente de aquel en el que había
nacido; los pobres debían estar condenados a ser pobres toda la vida y no
tenían derecho a mejorar su condición.”
“En el fondo de su
corazón pensaba que era una lástima que dos almas gemelas tan parecidas no
tuvieran acomodo en una Barcelona que se regía por castas cerradas.”
“Me gustan las mujeres
con personalidad. Si el mundo progresa, se deberá a que ustedes han dado un
paso al frente y quieren ocupar su lugar.”
“La vida tiene esas
cosas, súbitamente el destino da un giro y lo que ayer era negro hoy es
blanco.”
“La vida está llena de
ucronías.”
Contracubierta o parte de la misma:
A finales del siglo XIX,
Barcelona vive una época de esplendor. Acaba de celebrarse con gran éxito la
Exposición Universal y una burguesía próspera y culta, que busca inspiración en
los salones parisinos, exhibe su elegancia en fiestas y veladas musicales. Pero
al oro lado de la ciudad, donde las calles se estrechan y huelen a pobreza, el
rencor y la injusticia están fraguando una revolución capaz de recurrir a la
violencia más descarnada.
En este ambiente cargado
de desconfianza y temor, Candela y Juan Pedro, procedentes de clases sociales
muy diferentes, tendrán que enfrentarse a los prejuicios de unos y otros para
defender su amor.
Fotografía de la cubierta: Joan Fortuny y Lee Avison / arcangelimages.com
Fotografía de la contracubierta: Biblioteca Nacional de Catalunya