Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

viernes, 13 de abril de 2012

EN EL PAÍS DE LA NUBE BLANCA de Sarah Lark


Si un libro de 746 páginas no se te hace pesado ni demasiado largo es porque el contenido te atrapa. Y así me ha sucedido en esta novela donde conoceremos la vida de Helen y Gwyneira, cuando desde Londres emprenden la aventura de emigrar a Nueva Zelanda, desde 1852 hasta 1877, tiempo que da para muchas historias y personajes.
Ellas son el hilo conductor, y las empezaremos a conocer por separado, de manera alternativa la autora nos llevará de una a otra, hasta que coinciden en el mismo barco rumbo a un país nuevo y sin saber que les deparará el futuro con un esposo al que todavía no conocen. Un viaje que separaría a muchas familias para siempre.
Helen ansía la felicidad de una familia, su propia familia, por eso quiere emigrar. Es culta, implicada y le gusta la enseñanza. Ha sido institutriz.
Gwyneira se comporta de forma natural y desenvuelta, tiene la lengua muy suelta para ser una lady. Odia que menosprecien sus aptitudes. Todo se le antoja como un sueño.
Pese a sus distintos orígenes sociales e intereses se hacen cada vez más amigas, charlan con franqueza y sin temor.
Desde el momento en que inician este viaje sus vidas fluyen paralelas, tienen un compromiso matrimonial, no conocen a su futuro marido. Eran unas muchachas cuando emprendieron la aventura de Nueva Zelanda y evolucionarán al ritmo de sus experiencias, serán supervivientes de su propia existencia.
Destacaría varios puntos, las continuas referencias al paisaje neocelandés, ensalzando la belleza de sus tierras vírgenes, muy bien descrito y, por tanto, fácilmente imaginable. En relación a esto la ambientación de toda la novela desde las granjas de ovejas donde casi puedes olerlas hasta los más mínimos detalles de las costumbres británicas, incluida la bandeja para tarjetas a la entrada de la casa. Pasando por los balleneros, los cazadores de focas, los buscadores de oro y los ganaderos, sin olvidar la cría de caballos o la de perros pastores. La autora no se deja un tema sin comentar, dejando la sensación de que se ha documentado bastante bien para acercar al lector la colonización de Nueva Zelanda.
Otra parte muy importante es la información sobre el pueblo maorí, habitantes de este país que se ven invadidos por la civilización del Imperio Británico. Conoceremos parte de su cultura, su idioma, su música, sus costumbres, sus tradiciones, su forma de vida y la convivencia con los colonos. Integración y tolerancia son dos términos que están presentes junto a la defensa de la tierra y las guerrillas.
Según avanza la novela parece tener más protagonismo Gwyneira, porque es una mujer fuerte, rebelde, decidida, independiente, resolutiva, sin embargo para mi es destacable y muy importante la actitud de Helen, sobre todo cuando se ocupa de unas huérfanas e intenta enseñarles algo, que es más de lo que hasta ahora ha hecho nadie, así como su dedicación a enseñar a los niños maoríes, creando su propia escuela.
Con respecto a los personajes masculinos resaltaría a Lucas, quien sufre mucho ante su propia identidad y evoluciona hasta conseguir ser feliz.
A pesar de la extensión de la novela y que 25 años dan para muchos acontecimientos, no se pierde el hilo conductor, porque algunos personajes que desaparecen vuelven a aparecer dándole todavía más fuerza al argumento. Además la narración resulta fluida, utiliza un lenguaje sencillo y como resultado da una ágil lectura.
Amores, desamores, odios, venganzas, secretos, miedos, sueños, decisiones, proyectos, amistad, enemistad, penas, alegrías, muchos ingredientes para una gran novela, para todos los gustos lectores por esa mezcla de aventuras, romanticismo e historia. Continúa la saga familiar con los descendientes abriendo camino a nuevas vidas y destinos.
Aunque tengo un pero, y es el cambio de ritmo hacia el final que es acelerado, cerrando la historia de algunos personajes de manera precipitada. Tal vez para no incrementar el número de páginas en exceso, aunque ya está publicada la segunda parte y habrá una tercera.

Algunas frases del libro:
“Las canciones y el llanto de esos seres humanos se extendieron lejos sobre el mar y, por primera vez, emigrantes ricos y pobres se unieron en una comunidad.”

“El nombre maorí de Nueva Zelanda: aotearoa, la tierra de la gran nube blanca.”

“Abarcó con grandes ademanes el cielo todavía azul y la tierra bañada por el sol --.  ¡Y bienvenida, miss! ¡Ya ve: rangi, el cielo, brilla de alegría por su llegada y regala a la tierra, papa, una sonrisa porque camina sobre ella!”

“Llorar no traer suerte, ¡reír traer suerte!”

“¡Además, es imposible negarle a un ser humano la educación!”

“La enseñanza todavía no ha hecho daño a nadie.”

“Los maoríes creían en la magia del estado del tiempo.”

“Hay que sosegarlo con amor. Sólo entonces podrá... podrá convertirse en un ser humano.”

Contracubierta o parte de la misma:
Londres, 1852: dos chicas emprenden la travesía en barco hacia Nueva Zelanda. Para ellas significa el comienzo de una nueva vida como futuras esposas de unos hombres a quienes no conocen. Gwyneira, de origen noble, está prometida al hijo de un magnate de la lana, mientras que Helen, institutriz de profesión, ha respondido a la solicitud de matrimonio de un granjero. Ambas deberán seguir su destino en una tierra comparada con el paraíso. Pero ¿hallarán el amor y la felicidad en el extremo opuesto del mundo?

Traducción de Susana Andrés

Imágenes de cubierta: Thinkstock

Gracias a Ediciones B por el envío de este libro

lunes, 26 de marzo de 2012

LA PRINCESA DE HIELO de Camilla Läckberg


Quiero destacar dos aspectos de esta novela que me han agradado, uno lo he notado al principio y es la capacidad de la autora para sorprender con nuevos datos que aumentan el misterio. Y otro más hacia el final al haber podido deducir algunas cosas antes de que pasaran. Y ambos hechos me han involucrado con más intensidad en la historia, haciéndome sentir partícipe y con ganas de seguir leyendo, por un lado para llegar al desenlace final y por otro para que no se terminase nunca.
Difícil hablar de un libro de intriga sin desvelar nada, para ello lo mejor olvidarnos de la trama y tan sólo opinar de los personajes. Y ahora repasando las notas para escribir estas líneas me he dado cuenta de que tan sólo he recogido datos de dos personajes, la Señora Petrén una viejecita encantadora y sorprendente, que apenas aparece pero que su momento en la novela es para no olvidar, y Erica, que ha sido el personaje que más me ha impactado, 35 años, escritora, independiente, solitaria..., primero actúa y luego piensa, una mujer que sabe que en su interior hay libros que esperan que ella los plasme sobre el papel. Toda una personalidad.
La muerte de sus padres hace que regrese a su pueblo natal Fjällbacka, convirtiéndose su estancia en una especie de paréntesis en su vida, durante el cual vive una experiencia triste y terrible, sintiéndose como si la hubiese absorbido un torbellino del que ni puede ni sabe ni quiere salir. Hasta este momento lo que le interesaban eran las personas, sus relaciones y su fondo psicológico y ahora se ve envuelta en una novela policíaca.
Vuelve a encontrarse con antiguas amistades, reconstruyendo parte de un pasado que desconocía, saliendo a la luz secretos que explican muchas cosas. También sufre un cambio en el plano sentimental que será un gran apoyo en este momento. Y la situación de su hermana la hará enfrentarse a tomar resoluciones muy importantes. Todo contribuye al gran peso que siente en su pecho, siempre tuvo la sensación de que allí se ahogaba y de que su futuro estaba en otro lugar, pero aunque el daño del silencio no se puede reparar, su instinto de escritora le decían que aquélla era su oportunidad de crear algo auténtico.
“La princesa de hielo” es la primera entrega de una serie que ya va por el quinto libro publicado en España, donde Erica y Patrick se verán envueltos en nuevos misterios, y con quienes podemos compartir buenos momentos lectores.



Algunas frases del libro:
“Hay personas a las que les cuesta más que a otras mostrar sus sentimientos.”

“Tal y como indicaba el nombre de la galería, todos los cuadros eran de estilo abstracto. Cubos, cuadrados, círculos y figuras extrañas. Erica ladeó la cabeza y entrecerró los ojos en un intento de detectar qué era lo que un experto en arte vería en aquellas figuras que escapaban por completo a su entendimiento. Pero no, no seguía viendo más que cubos y cuadrados que, según ella, podría haber plasmado un niño de cinco años. De modo que no le quedó más alternativa que aceptar que aquello quedaba fuera de su alcance.”

“Sus propios problemas se le antojaron de pronto insignificantes. Lo fascinaba que la voluntad de supervivencia del ser humano fuese tan fuerte, pese a que no había allí rastro de la menor calidad de vida; aún así, uno siempre elegía seguir adelante, día tras día, año tras año.”

“Sólo porque una sea vieja no significa que renuncie a las cosas buenas de la vida.”

“La solución fácil no siempre era la correcta.”

“El torbellino de sentimientos que luchaban por prevalecer en su pecho la obligaba a resolverse en la cama con una sonrisa pertinaz que le hacía estirar la comisura de los labios. Debería ser delito sentirse así de feliz. La sensación de bienestar era tan intensa que no sabía qué hacer consigo misma.”

Contracubierta o parte de la misma:
Cuando tras el fallecimiento de sus padres, la joven escritora Erica vuelve a su pueblo natal, Fjällbacka, no se puede ni imaginar que se verá envuelta en la truculenta historia de un crimen, cuyos protagonistas no son otros que sus propios compañeros de la infancia. Cuando su amiga Alex es hallada muerta, aparentemente se ha suicidado, pero se descubre no sólo que fue asesinada sino que además estaba embarazada, lo que multiplica las conjeturas de Erica. Le piden que escriba un recordatorio para su funeral y comienza a investigar la vida de la víctima. Con la ayuda del comisario Patrick, que pronto se convierte en algo más que un amigo, descubre un oscuro secreto del pasado largamente guardado.

Traducción de Carmen Montes Cano

viernes, 9 de marzo de 2012

EL TIEMPO MIENTRAS TANTO de Carmen Amoraga


El hilo conductor de esta historia es Mª José, una gran mujer que no tuvo suerte en la vida. Tras un accidente de coche yace en coma irreversible en la cama de un hospital para enfermos terminales. A su alrededor enlazados por amistad, familia o amor seis personajes: Pilar, Paco, Joaquín, Marga, Cleopatra y Goumba. Sin olvidar a Fermín que formó parte de ellos en el pasado. Sus recuerdos y sus pensamientos harán que nos metamos en la piel de cada uno de ellos y compartamos sus vidas y sus sueños mientras esperan el desenlace fatal.
En general todos tienen un pasado que les ha hecho infelices, una vida frustrada, marcada por el amor y el desamor, que no ha sido lo que ellos esperaban. Sienten que ha sido tanto tiempo perdido, lo que les ha supuesto desperdiciar los días y las noches sin sentido y sin felicidad, siempre en búsqueda del sentido de la vida y de la felicidad.
El vivir esta experiencia tan cercana a la muerte producirá un cambio en sus vidas, el hospital ese sitio triste lleno de gente triste se convertirá en un lugar donde se ayudarán entre sí, desde la sonrisa que les mantiene cerca de la vida que merece vivirse, hasta el deber a una desconocida las ganas de vivir.
Ahora son conscientes de tener sentimientos que desconocían y en los que encuentran los motivos que explican conductas para las que no encontraban explicación.
Aunque pueda parecer una historia triste y dura, no lo es tanto por la forma en que está contada porque veremos la evolución positiva de los personajes, sobre todo el de Pilar, serán más amables, más alegres, más humanos y más vulnerables. Llegará ese ansiado reencuentro con ellos mismos.
El presente y el pasado se intercalan haciéndonos partícipes de los momentos que han vivido y viven cada uno de los personajes, desde la relación madre-hija hasta lo que piensan pero no son capaces de decirse. Según los vas conociendo entiendes su forma de ser, como les ha ido en la vida y como les ha tratado. Lo que no quita que en todo momento sus historias lleguen al corazón y nos conmuevan, sobre todo la de Goumba.
Y entre estas vidas se cuela la brevísima historia de José Vicente, un hombre que muere en el hospital cuando una escritora lo visita para escribir una novela. Me ha sorprendido como tan sólo unas frases sobre este hombre me han llegado tan adentro.
Como contrapunto tiene descripciones bellísimas y fantásticas como la que hace del personaje de Cleopatra, primero cuando describe como huele por la mañana, a mediodía y por la tarde, después al saber sus tres trabajos sabremos el por qué de los olores.
Otro momento que me ha parecido precioso es cuando dice que la hija y madre viven separadas por dos mares, uno de agua y otro de lágrimas.
Así es esta novela llena de sentimientos, emotiva y triste pero con momentos hermosos, que nos llevarán a reflexionar sobre la vida que quisimos tener.

Algunas frases del libro:
“¿Quién tiene la vida que se había imaginado?”

“Las novelas están llenas de amores imposibles, y la vida real también.”

“Él también se había enamorado hacía mil años, cuando él era otro hombre y ella era otra mujer y la vida era otra vida.”

“Ningún padre debería sobrevivir a su hijo, es antinatural.”

“La frialdad de la vida es más soportable con el calor de la muerte.”

“Le deseó que el mundo estuviera a la altura de sus sueños.”

“Lejos en el tiempo y lejos también en la distancia tramposa de los recuerdos y de los sueños, esos que hace que acabes confundiendo que pasó realmente y qué es un invento de tu imaginación.”

“Pero quién sabe los mecanismos que tiene la mente para que no nos olvidemos de que somos lo que somos.”

“Ella no compró nada, no por falta de ganas, sino de dinero, y por el rabillo del ojo vio cómo él, finalmente, se llevaba la novela. Le dio rabia. Quería tenerla porque le había parecido una primera edición y a ella le entusiasmaba repasar las hojas que estaban a punto de romperse y que nunca se rompían, y le daba por pensar cuántos pares de ojos habían repasado esas mismas palabras antes que ella y eso le hacía sentirse parte del mundo.”

“La muerte es injusta porque no es sólo una vida la que se lleva.”

Contracubierta o parte de la misma:
Son muchas las mujeres que esperan vivir una vida de novela: la que se casa aunque sueña con reencontrarse con el amor de su vida al doblar la esquina; la niña que crece esperando que su vecino se fije en ella, y la convencida de que su conquista cruzará un océano para buscarla.
Ésta es la novela de María José, que sufre un accidente justo cuando ha recuperado el control de su vida. Y la novela de su madre, tan parecidas sin quererlo. Y también la de Marga, su amiga, que sueña por las dos. Y la de Fermín, Paco y Joaquín. Es la historia de todas esas personas, unidas por lazos de amistad, de amor o de familia, y que a pesar de ello se convierten en desconocidos. Sólo una mirada desde la distancia los ayuda a recomponer su propio mapa vital.

viernes, 2 de marzo de 2012

ARRUGAS de Paco Roca


Hace unos meses encontré este libro, o me encontró a mi, en el blog Bitácora de mis lecturas, poco después empecé a leer noticias sobre que se había hecho una adaptación cinematográfica que, además, estaba nominada para los Goyas, ganando posteriormente las dos candidaturas, mejor película de animación y mejor guión adaptado. Sin embargo, no es una novedad, porque se publicó en el año 2007, y al año siguiente ganó el Premio Nacional del Cómic.
Me parece, bueno, estoy segura, que es la primera vez que hablo de un cómic en este blog, y pienso que es muy acertado hacerlo con éste por su temática.
“Arrugas” trata de la vejez y todo lo que la rodea, especialmente la demencia senil y más concretamente el Alzheimer, de la soledad y la añoranza, de la falta de cariño y el compañerismo, de las manías y las demencias, del final de la vida sin memoria, de cómo tú o yo podemos llegar a ser y cómo podemos llegar a sentirnos. Contado a través de los propios ancianos, en este caso compañeros de residencia, de una manera sensible y casi intimista, aunque con cierta simpatía dentro de la seriedad del tema, haciendo la lectura de este libro más amena. Les acompañaremos en el día a día de cada uno de ellos, sus recuerdos, su presente y, porque no, su futuro. Pero siempre desde su punto de vista, apenas aparecen las familias, por tanto desconoceremos su actitud ante estas situaciones. Veremos los cambios que se van produciendo en sus vidas, y como reflejo en la nuestra, porque leer y visualizar una historia como ésta llega al corazón y cambia la perspectiva.
Dice el autor que durante un tiempo estuvo visitando residencias para saber como era la vida en ellas, y es cierto que ha sabido transmitir la esencia, y lo refleja en los detalles de las viñetas, así como en algunas de las conversaciones.
También recopiló historias y anécdotas de los padres y familiares ancianos de sus amigos. Y se documentó para escribir los textos médicos.

Un libro recomendable para todas las edades, el formato de cómic puede contribuir a que lo lea más gente, sobre todo, lo más jóvenes, y la vejez es algo a lo que todos aspiramos a llegar.


Algunas frases del libro:


Contracubierta:
“Paco Roca habla de la degeneración senil y del Alzheimer.
Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, es “alojado” en una residencia por su familia. (...) Se acuerda de su infancia, olvida lo que acaba de leer, se siente descolocado... “Arrugas” cuenta con precisión la batalla contra la vejez. Una batalla sin armas pero no exenta de lágrimas”
Yves-Marie Labé. Le Monde

lunes, 20 de febrero de 2012

SI TÚ ME DICES VEN LO DEJO TODO... PERO DIME VEN de Albert Espinosa


El protagonista de esta novela, Dani, se dirige directamente a nosotros, los lectores, nos quiere hacer partícipes de sus sentimientos e inquietudes. Ahora es un hombre de 40 años, pero si no nos pone en antecedentes de su pasado no podremos valorar su actitud, así que intercala el momento presente con grandes pinceladas del ayer. Iremos poco a poco conociendo y compartiendo sus recuerdos, a la vez que configuraremos, junto a él, el mapa de su vida.
Desde pequeño estaba perdido, desorientado, huyendo de su verdad. Hasta que a los 10 y a los 13 años se cruzaron en su camino dos personas especiales, el Sr. Martín y George, en ambos había una fuerza que le equilibraba, consiguieron que se interesase por lo que le contaban, porque le trataban como un adulto. Sus palabras eran lecciones de vida. Con ellos comenzó a construirse como persona, sin ellos se hubiera destruido. Obtuvo muchas recompensas emocionales. Y su vida empezó.
El destino hace que en el presente, justo cuando está pasando otra mala época personal, tenga que volver al sitio donde se reencontró hace 20 años, Capri, ese lugar mágico, donde entre otras situaciones coincidentes con su pasado, conocerá a otra persona especial, una mujer centenaria.
Y es que en la vida, a veces, las cosas no suceden porque sí, sino que tienen una relación, y las casualidades existen, y si conoció a esas personas especiales fue porque tenían que formar parte de su vida para que en el momento actual Dani esté de nuevo en Capri.
Es una novela corta, de rápida lectura, pero con muchos temas que llevan a la reflexión, tiene partes duras y profundas, que quien lo haya leído sabrá a qué me refiero y que, sin embargo, el autor cuenta delicadamente, con mucha suavidad, con frases de esas que las vuelves a leer y te paras a pensar, y sin apenas darnos cuenta no sólo está analizando la vida del protagonista sino que también acabamos analizando la nuestra, y juntos sentiremos la fuerza del regreso al sitio donde se reencontró.

Algunas frases del libro:
“Hacía muchos años que no necesitaba vivir el momento. Pero ahora me era imprescindible porque el momento no me aportaba nada de valor. En cambio, el futuro, el paso del tiempo, tenía la clave de todo y me devolvería mi propio yo sin dolor.”

“Lo mejor de recordar es que puedes regresar cuando lo deseas, nadie te puede robar o impedir eso. Quizá lo que más me impacta es que, siempre que vuelves, el recuerdo es diferente.”

“Olvidarse de reír, un olvido imperdonable a cualquier edad. Un pecado mortal en la infancia.”

“Siempre he creído que en la vida hay personas que te alimentan, que te quieren y que necesitas de tal manera que cuando los pierdes nadie puede llenar ese vacío.”

“La intensidad no la marca el tiempo, sino la emoción que reside dentro de uno.”

“Procedente del exterior, se escuchaba una de esas melodías de fiesta mayor; dentro, nos despedíamos en el más absoluto de los silencios.
Era maravilloso y extraño el contraste sonoro. Nostalgia contenida dentro y felicidad contagiosa fuera.”

Contracubierta o parte de la misma:
Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales.

Solapa:
Dani se dedica a buscar niños desaparecidos. En el mismo instante en que su pareja hace las maletas para abandonarle, recibe la llamada de teléfono de un padre que, desesperado, le pide ayuda.
El caso le conducirá a Capri, lugar en que aflorarán recuerdos de su niñez y de los dos personajes que marcaron su vida: el Sr. Martín y George. El reencuentro con el pasado llevará a Dani a reflexionar sobre su vida, sobre la historia de amor con su pareja y sobre las cosas que realmente importan.


jueves, 9 de febrero de 2012

SUITE FRANCESA de Irène Némirovsky


Esta novela fue publicada en el año 2004 por las hijas de Irène Némirovsky. La autora murió en 1942 en un campo de concentración, mientras sus dos hijas consiguieron, no sin muchas dificultades, sobrevivir al horror de aquellos años, durante todo ese tiempo guardaron junto a ellas el manuscrito de esta novela.
Conociendo la biografía de Irène Némirovsky y habiendo leído este libro, entre otras cosas, puedo decir que siento admiración por esta mujer. En esta edición es imprescindible leer el prólogo y los apéndices, en donde encontraremos la información necesaria para reconocer el valor de esta obra, incluye notas manuscritas sobre la situación de Francia y su proyecto Suite francesa, extraídas de su cuaderno, y correspondencia de 1936 a 1945, de ella y diversas personas de su entorno.
La idea de la autora era que tuviera cinco partes, tan sólo pudo escribir dos, Tempestad en junio y Dolce, habiendo anotaciones de lo que hubiera podido ser la tercera.
Describe los días previos y posteriores a la ocupación alemana de París, de Francia, empieza en junio de 1940. Una realidad escrita por una mujer, Irène Némirovsky, que fue testigo de estos acontecimientos, narrando los hechos como si pasasen en una película, sencillamente cuenta lo que le pasa a la gente, ella misma dice: “Los hechos históricos sólo hay que rozarlos, mientras se profundiza en la vida cotidiana y afectiva y, sobre todo, en la comedia que eso ofrece”.
Y lo consigue, porque conoceremos las vicisitudes de diferentes personajes que son una muestra de la sociedad francesa de la época, casi una crítica, desde la alta burguesía hasta el pueblo llano. Quienes unidos por el horror de los acontecimientos, la desesperación de la huída sin tener certeza adónde iban, la locura producida por el hambre, el miedo y el cansancio, nos mostrarán hasta dónde puede llegar la condición humana. En estas certeras descripciones acabaremos metiéndonos en la piel de todos ellos, burgueses y campesinos.
Es una historia intensa que transmite el horror, el dolor, la desesperación, la angustia y la ansiedad. Descritos con todo detalle, tanto que incluso hay un capítulo dedicado a un gato, con quien compartiremos ese momento concreto de su vida.
Veremos las dos caras, la de los vencidos y la de los vencedores. Una vez ocupada Francia la convivencia entre civiles franceses y soldados alemanes consiguió establecer algunas relaciones humanas entre invadidos e invasores. En sus corazones la muerte y la guerra no existen. El odio y el amor se entremezclan. Incluso nos encontramos con la descripción y reflexión sobre los sentimientos de una francesa hacia un alemán que sencillamente son un hombre y una mujer, y se aman.
La guerra había cambiado demasiadas cosas pero no la libertad de pensar.
Resulta chocante la visión tan humana que da la autora de los alemanes, sobre todo, conociendo como acabó ella. Pero esto produce más grandeza a esta novela. Relata hechos y situaciones que vio, vivió y sintió, descritos sin ningún ápice de odio sino tal y como sucedieron, dándonos ejemplo de tolerancia. Aunque sino hubiera muerto en 1942, antes de terminar la guerra, seguramente las tres partes de la novela que nunca escribió hubieran tenido otro tono.

Algunas frases del libro:
“Es muy probable que todos suframos en nuestro corazón porque las desgracias públicas están hechas de una multitud de desgracias privadas.”

“París tenía su olor más dulce, un olor a castaños en flor y a gasolina, con motas de polvo que crujen entre los dientes como granos de pimienta. En las sombras, el peligro se agrandaba. La angustia flotaba en el aire, en el silencio. Las personas más frías, las más tranquilas habitualmente, no podían evitar sentir aquel miedo sordo y cerval. Todo el mundo contemplaba su casa con el corazón encogido y se decía: mañana estará en ruinas, mañana ya no tendré nada. No le he hecho daño a nadie. Entonces, ¿por qué?. Luego, una ola de indiferencia inundaba las almas: ¿Y qué más da? ¡No son más que piedras y vigas, objetos inanimados! ¡Lo esencial es salvar la vida!.”

“No soporto este desorden, estos estallidos de odio, el repugnante espectáculo de la guerra. Me iré a algún rincón tranquilo en el campo. Viviré con los cuatro cuartos que me quedan hasta que el mundo recobre la cordura.”

“No sentían desesperación propiamente dicha, sino más bien una especie de incapacidad para comprender, un estupor como el que, cuando estamos soñando, experimentamos en el momento en que las tinieblas de la inconsciencia van a disiparse, en que el día se acerca, en que lo presentimos en que todo nuestro ser se dirige hacia la luz, en que pensamos: No es más que una pesadilla, voy a despertar.”

“--¿Ya se ha firmado el armisticio?
El alemán abrió los brazos.
--Todavía no lo sabemos. Eso esperamos. – respondió.
Y la resonancia humana de aquellas palabras, de aquellos gestos, que demostraban que el alemán no era un monstruo sediento de sangre sino un soldado como los suyos, rompió de golpe el hielo entre el pueblo y el enemigo, entre el campesino y el invasor.”

“Todo esto pasará. La ocupación acabará. Llegará la paz, la bendita paz. La guerra y el desastre de 1940 no serán más que un recuerdo, una página de la Historia, nombres de batallas y tratados que los estudiantes recitarán en los institutos. Pero yo recordaré este ruido sordo de botas golpeando el suelo mientras viva.”

“Todos sabemos que el ser humano es complejo, múltiple, contradictorio, que está lleno de sorpresas, pero hace falta una época de guerra o de grandes transformaciones para verlo. Es el espectáculo más apasionante y el más terrible del mundo. El más terrible porque es el más auténtico. Nadie puede presumir de conocer el mar sin haberlo visto en la calma y en la tempestad.”

Contracubierta o parte de la misma:
El descubrimiento de un manuscrito perdido de Irène Némirovsky causó una auténtica conmoción en el mundo editorial francés y europeo. Novela excepcional escrita en condiciones excepcionales, Suite francesa retrata con maestría una época fundamental de la Europa del siglo XX. En otoño de 2004 le fue concedido el premio Renaudot, otorgado por primera vez a un autor fallecido.
Imbuida de un claro componente autobiográfico, Suite francesa se inicia en París los días previos a la invasión alemana, en un clima de incertidumbre e incredulidad. Enseguida, tras las primeras bombas, miles de familias se lanzan a las carreteras en coche, en bicicleta o a pie. Némirovsky dibuja con precisión las escenas, unas conmovedoras y otras grotescas, que se suceden en el camino: ricos burgueses angustiados, amantes abandonadas, ancianos olvidados en el viaje, los bombardeos sobre la población indefensa, las artimañas para conseguir agua, comida y gasolina. A medida que los alemanes van tomando posesión del país, se vislumbra un desmoronamiento del orden social imperante y el nacimiento de una nueva época.
La presencia de los invasores despertará odios, pero también historias de amor clandestinas y públicas muestras de colaboracionismo. Concebida como una composición en cinco partes —de las cuales la autora sólo alcanzó a escribir dos— Suite francesa combina un retrato intimista de la burguesía ilustrada con una visión implacable de la sociedad francesa durante la ocupación. Con lucidez, pero también con un desasosiego notablemente exento de sentimentalismo, Némirovsky muestra el fiel reflejo de una sociedad que ha perdido su rumbo. El tono realista y distante de Némirovsky le permite componer una radiografía fiel del país que la ha abandonado a su suerte y la ha arrojado en manos de sus verdugos. Estamos pues ante un testimonio profundo y conmovedor de la condición humana, escrito sin la facilidad de la distancia ni la perspectiva del tiempo, por alguien que no llegó a conocer siquiera el final del cataclismo que le tocó vivir.

Traducción de José Antonio Soriano Marco

viernes, 27 de enero de 2012

ISOLA de Isabel Abedi


Colaboro en la biblioteca de un colegio de Secundaria y Bachillerato, por este motivo, de vez en cuando, aparecen lecturas juveniles en este blog. En una de las librerías donde compramos los libros una de las dependientas nos hace unas recomendaciones estupendas, se nota que está al día en literatura juvenil, aparte de la información que obtiene por las ventas y por lo que piden los clientes (mayormente jóvenes), es una gran lectora, y nos aconseja con su propia opinión. Este libro fue una de sus recomendaciones.
Es un thriller psicológico narrado en primera persona alternando con un narrador en tercera persona.
Un director de cine va a rodar una película en una pequeña isla desierta frente a la costa de Brasil, los protagonistas son doce jóvenes, seis chicos y seis chicas, entre 16 y 19 años, procedentes de Alemania. Pero es un rodaje especial, la isla está plagada de cámaras diminutas que no serán visibles, a modo de reality show. El director vigilará los monitores desde la isla vecina junto a un ayudante, de lo que ocurra se hará una película. No hay guión ni plan de rodaje, lo que se pretende con el proyecto es que sean ellos mismos o cualquier otro. Cada uno de los jóvenes serán los artífices de su propia película, ellos mismos crearán el argumento y, con ello, el papel que cada uno adoptará en la isla.
Aunque conoceremos el nombre de los doce jóvenes sólo sabremos algo más de alguno de ellos. Aquí es donde unos personajes toman protagonismo y otros son un nombre más. Supongo que haber profundizado en los doce hubiera hecho la novela mucho más extensa, y la autora ha preferido darnos a conocer sólo a unos pocos.
La narración en primera persona la hace Vera, una muchacha con un pasado lleno de nostalgia y con un único deseo desde que era pequeña. Su personaje consigue transmitirnos ese sueño y hacernos partícipes. A través de sus pensamientos y vivencias conoceremos que sucede en la isla, ese lugar donde van a estar aislados del resto del mundo durante tres semanas. Un tiempo que transcurrirá de forma diferente, para ella el tiempo más largo de su vida, porque va a vivir entre dos realidades, el resto del mundo y la isla. Continuamente se pregunta ¿qué estaba haciendo allí? Se siente sola y extraña entre el grupo. Reconoce que ella misma es su mayor problema. Ansía no pensar más y sentir de una vez.
También iremos conociendo a Solo, un muchacho solitario, al que iremos conociendo muy poco a poco, casi hasta el final tendremos la incertidumbre de saber por qué es así.
Del resto de personajes sabremos apenas algunos datos, a mi me hubiera gustado conocer un poco más a la misteriosa Moon.
La tensión comienza cuando la novela está algo avanzada y la crea un juego un tanto especial e inocente que no lo será tanto.
Como he comentado al principio es una novela juvenil y, como consecuencia, la inclusión en el género thriller psicológico queda algo light si la leemos los adultos, pero para introducir a los más jóvenes en este tipo de lectura contiene los ingredientes necesarios. Y este último apunte es el que considero importante, enganchar a la lectura en la adolescencia.

Algunas frases del libro:
“En su sonrisa había soledad.”

“Había imaginado ese momento miles de veces, pero nada me habría podido preparar para lo que sentí cuando llegó.”

“Cuando recuerdo ahora nuestro viaje por Río lo veo como una serie de imágenes pasando muy deprisa ante mí; imágenes inquietantes, palpitantes, fugaces, como si fuera un vídeo musical de ritmo trepidante. Eran imágenes que me hacían daño en los ojos, que no podía asimilar porque eran demasiadas, demasiadas a la vez, demasiados colores, demasiada luz, demasiados contrastes y muy cerca, demasiado cerca de mí.”

“Lo miré directamente a los ojos y en ese momento tuve claro que no es necesario conocer a una persona para enamorarse de ella.”

Contracubierta o parte de la misma:
Doce jóvenes. Una isla desierta.
Tres objetos que pueden llevar consigo.
Y numerosas cámaras que les observan...
“Podría haber salido corriendo. Todavía hoy vuelve a menudo esta idea a mi cabeza. Podría haberme alejado del grupo sin que nadie se diera cuenta, hubo suficientes ocasiones para hacerlo. Pero ¿habría cambiado eso algo? ¿Se habría suspendido el proyecto? ¿Se habría evitado el derramamiento de sangre? No tiene ningún sentido hacerse esas preguntas, lo sé. Pero las preguntas no lo saben. Ellas llegan sin avisar, sin informarse antes de si lo hacen en el momento adecuado.”

Traducción de Carmen Bas Álvarez


lunes, 16 de enero de 2012

TOKIO BLUES de Haruki Murakami


Mi asignatura pendiente, en cuanto a lectura, es la literatura japonesa, muy pocos son los escritores de este país que he leído a lo largo de mi vida. Y no será por recomendaciones, sobre todo, de algunos blogs literarios que hablan verdaderas maravillas de los autores nipones, y que han influido de manera muy positiva a animarme con uno de ellos. Y por qué ahora, pues supongo que porque todo llega en esta vida, y en este momento, tal vez porque acaba de empezar el año, tocaba este buen propósito. Y qué bueno que ha sido, he disfrutado de esta novela al 100 x 100. Las continuas referencias musicales, literarias, cinematográficas y culinarias, junto a las descripciones detalladas de los paisajes y lugares, han contribuido a que mis cinco sentidos estuvieran activos durante toda la lectura. Con el añadido de que es un libro que transmite muchos sentimientos y emociones, que trata temas como el amor y la muerte, tan importantes y cercanos, con muchas frases para pensar y reflexionar. Escrito con un lenguaje directo y natural, llamando a todo por su nombre. Acercándonos a cada personaje en su presente y en su pasado. Dejando una sensación dulce y cálida, donde la nostalgia y la tristeza nos llegan directamente al corazón. Me ha encantado descubrir a Murakami.
Qué decir sin desvelar demasiado de la trama, el personaje principal es Watanabe, que con casi cuarenta años recuerda, tras escuchar la canción Norwegian wood de los Beatles mientras su avión aterriza en Alemania, una parte de su vida, desde los 17 a los 20 años, una época, los años 60, que por una serie de hechos que sucedieron marcaron su carácter para siempre. Así pues el relato se desarrolla en aquellos tres años. Con sus recuerdos nos hace partícipes de sus sentimientos, inquietudes y pensamientos. A raíz del suicidio de Kizuki, su mejor amigo, con 17 años, se siente incapaz de hallar su propio espacio en el mundo que le rodea, necesita empezar una nueva vida en un lugar donde no le conociera nadie y se traslada a Tokio a estudiar en la Universidad. Este suceso marca un antes y un después. Estaba en la plenitud de la vida y todo giraba entorno a la muerte. Siente que cuando la muerte se llevó a su amigo también se llevó una parte de él.
Pero el tema de la muerte no es el único que le influye a Watanabe en su vida, también está el amor. En estos años de juventud son, principalmente, dos mujeres quienes formarán parte de su corazón.
Por una parte está Naoko, fue novia de Kizuki, y con ella puede compartir los recuerdos de su amigo, es la única capaz de comprenderlo. Pero es una relación complicada, las circunstancias han hecho que sea así. Además vivió otro suceso importante durante su infancia, y ambos hechos le han provocado un estado emocional inestable, teniendo que ingresar en un centro de reposo, sintiéndose arropada por las tinieblas de su pequeño y extraño mundo. Naoko y Watanabe desde el principio estuvieron unidos en la frontera entre la vida y la muerte.
Por otra parte está Midori, conoce a Watanabe en la Universidad, y entre ellos surge la amistad, cada uno pasa por un momento especial en sus vidas, y de manera muy natural y espontánea se apoyan. A ella le cuesta expresar sus sentimientos con palabras, a pesar de los extrovertida que es, mientras que para él su existencia le ha ocupado un gran espacio en el corazón sin apenas darse cuenta.
Hay otros personajes que comparten estos años con Watanabe, tenemos a Nagasawa, un compañero de la Universidad, tienen en común el mismo gusto por la lectura y poco más, aunque de vez en cuando hacen salidas nocturnas, donde el sexo con diferentes mujeres toma protagonismo. Su personalidad es muy diferente, lo que imprime un contrapunto interesante.
Y Reiko, una mujer veinte años mayor que él, compañera de Naoko en el centro de reposo. Fue profesora de música y ahora sólo le queda su guitarra. Su pasado le cambió la vida y lucha por recuperar su estado mental. Apoya a Naoko y a Watanabe.
“Tokio blues. Norwegian wood”, seguramente no sea el mejor libro de Murakami o por lo menos no en el que encontraremos al auténtico, según he leído en algunos medios, pero para mi si ha sido un buen comienzo con este autor. Una novela donde las primeras páginas pueden desconcertar un poco, pero que cuando comienza el desarrollo principal de la historia el autor consigue meterte de lleno en ella. La muerte, el amor, el sexo, la nostalgia, la melancolía, la soledad, presentes en todo momento, nos llevarán junto a los personajes a vivir esos momentos de encuentros y desencuentros durante todo el libro, acompañados con una banda sonora capitaneada por Norwegian wood.

Algunas frases del libro:
“Contemplé las nubes oscuras que cubrían el Mar del Norte, pensé en la infinidad de cosas que había perdido en el curso de mi vida. Pensé en el tiempo perdido, en las personas que habían muerto, en las que me habían abandonado, en los sentimientos que jamás volverían.”

“Pero lo cierto es que mi memoria se ha ido alejando de aquel prado y son muchas las cosas que he olvidado. Al escribir así, persiguiendo mis recuerdos, a menudo me asalta una inseguridad terrible. ¿No estaré olvidando la parte más importante? ¿Acaso existe en mi cuerpo una especie de limbo de la memoria donde todos los recuerdos cruciales van acumulándose y convirtiéndose en lodo?”

“Me admira la gran diversidad de deseos y objetivos que pretende alcanzar el ser humano.”

“La muerte no existe en contraposición a la vida sino como parte de ella.”

“Aún después de que la luciérnaga hubiera desaparecido, el rastro de su luz permaneció largo tiempo en mi interior. Aquella pequeña llama, semejante a un alma que hubiese perdido su destino, siguió errando eternamente en la oscuridad de mis ojos cerrados. Alargué la mano repetidas veces hacia esa oscuridad. Pero no pude tocarla. La tenue luz quedaba más allá de las yemas de mis dedos.”

“El tiempo te ayuda a reflexionar sobre las acciones del pasado.”

 “La muerte no se opone a la vida, la muerte está incluida en nuestra vida.”

Contracubierta o parte de la misma:
El amor y la muerte son para Watanabe dos caras de la misma moneda. Tras vadear en profundidad los meandros de su compañera Nakao, tocar de cerca un corazón ajeno, abrazar la delicada materia de la que están hechos los sentimientos, era inevitable que así fuera. Porque amar a otro es siempre morir un poco uno mismo.

Solapa:
Creía amarla, pero el pasado era un recordatorio palmario y perpetuo de sus carencias mutuas, y el presente, apenas un pozo en el que tirar recuerdos y sueños y mirar cómo caían hacia el fondo, lenta pero inexorablemente. Ella, Naoko, había sido la novia de su mejor amigo, Kizuki, hasta que éste se suicidó; y él Watanabe, se arrastró desde entonces hacia un territorio a medio camino entre el deseo y la inercia. Allí se habían encontrado, en el campo abierto de la locura y la verdad desnuda, con una aceptación impuesta y a ratos desesperada, esquivando los miedos y deslizándose de puntillas sobre su amor, hasta que Naoko fue internada en un centro de reposo, en un intento para preservar los últimos lazos que la unían a la realidad.
Para Watanabe, a partir de entonces los días discurrirán entre su vida universitaria en Tokio, a la que nunca dejará de sentirse ajeno, sus lecturas y el ritmo regular y constante de sus pensamientos, empecinados en recrear sin descanso los acontecimientos más nimios, los personajes más accidentales. Y si las cartas de Naoko, escasas y exiguas, no logran rescatarlo de su soledad, el verbo fácil y transparente de Midori, caída como del cielo en el campo de acción de su fuerza gravitatoria, se convertirá en el espejo donde la realidad empiece por fin a adquirir consistencia.

Traducción de Lourdes Porta

lunes, 9 de enero de 2012

EN EL CAFÉ DE LA JUVENTUD PERDIDA de Patrick Modiano


Una novela que gira entorno a un personaje, una mujer, renombrada como Louki, a quien conoceremos a través de la visión que tienen de ella otros personajes que en algún momento se cruzaron en su vida y en quienes dejó huella. Estos hombres, a modo de narradores, relatan como la conocieron y como piensan que era, por tanto muchos de los datos que sabremos serán suposiciones, pero nos servirán para profundizar en la compleja personalidad de esta misteriosa joven.
La historia se desarrolla en el París de los años 60. El café Le Condé representa un lugar de encuentro para gentes que vivían a la sombra de la literatura y de las artes, un refugio contra todo lo que preveían que traería la grisura de la vida, donde algunos dejarían una parte de sí mismos, seguramente la mejor. Aquí es donde Louki, una joven sin raíces en la vida, sola en el mundo, se refugia como si quisiera huir de algo o escapar de un peligro. Ha roto con toda una parte de su vida, siente la necesidad de respirar aire libre y quiere poner fin a su soledad. Se siente sorprendida cuando descubre que era algo permitido eso de confiarse, de hablar de uno mismo. Cuando se da cuenta que alguien, enfrente de ti, se interesa por lo que haces y dices. Estaba tan poco acostumbrada a una situación así que no encontraba palabras para contestar.
Su infancia y adolescencia son claves para conocer su personalidad, que denota tristeza, y en parte la sabremos a través de su propia narración, porque ella también es narradora de uno de los capítulos. Este hecho me ha sorprendido bastante porque el libro dividido en capítulos, sin número ni título, comienza con un primer narrador, un estudiante que es quién primero nos habla de ella, en el segundo capítulo el siguiente narrador es un hombre que se hace pasar por editor, pero en el tercer capítulo es ella misma la narradora, y se rompe esa estructura de ser otros personajes quienes son el hilo conductor de la narración. Para volver en el cuarto capítulo a ser otro personaje, Roland, el narrador. Pero si nos olvidamos de la forma, lo importante es el conjunto y como cada uno de los personajes que van apareciendo son parte esencial para meternos en la piel de Louki y compartir con ella su búsqueda de identidad. Incluso los que apenas aparecen, como un librero que forma parte de una etapa de su vida y que siempre le decía: “¿Qué? ¿Encuentra algo que la haga feliz?”
Aunque, como le sucede al estudiante, muchas preguntas se me han quedado sin respuesta.
Me ha gustado esta novela por el estilo narrativo de Modiano, callejear por las calles de ese París bohemio de los años 60, y la sensación de nostalgia y melancolía que transmite, así como ese haz de misterio que me ha mantenido en vilo hasta el final.
Un autor y un libro que he conocido gracias a otros blogs, como el de Carol, y al que espero continuar leyendo.

Algunas frases del libro:
“Según iba cayendo el día, se convertía en el punto de cita de eso que un filósofo sentimental llamaba la juventud perdida.”

“Siempre he creído que hay lugares que son imanes y te atraen si pasas por las inmediaciones. Y eso de forma imperceptible, sin que te lo malicies siquiera. Basta con una calle en cuesta, con una acera al sol, o con una acera a la sombra. O con un chaparrón. Y te llevan a ese lugar, al punto preciso en el que debías encallar.”

“Creo que no leíamos esas obras de la misma forma. Ella tenía la esperanza de descubrirle un sentido a la vida en ellas, mientras que a mí lo que me cautivaba era la sonoridad de las palabras y la música de las frases.”

“Cuando de verdad queremos a una persona, hay que aceptar la parte de misterio que hay en ella... Porque por eso es por lo que la queremos.”

“A veces se te oprime el corazón cuando piensas en las cosas que habrían podido ser y que no fueron.”

“A veces, nos acordamos de algunos episodios de nuestra vida y necesitamos pruebas para tener la completa seguridad de que no lo hemos soñado.”

Contracubierta o parte de la misma:
París, años 60. En el café Condé se reúnen poetas malditos, futuros situacionistas, y estudiantes fascinados por la bohemia parisina. Y aunque la nostalgia de aquellos años perdidos parecería ser el tema central de la novela, Modiano le da un giro sorprendente. Porque “En el café de la juventud perdida” es también una novela de misterio. Todos los personajes, todas las historias, confluyen en la enigmática Louki. Cuatro hombres nos cuentan sus encuentros y desencuentros con la hija de una trabajadora del Moulin-Rouge. Algunos la buscan, otros la aman, y para casi todos ellos la chica encarna el inalcanzable objeto del deseo.

Traducción de María Teresa Gallego Urrutia

lunes, 2 de enero de 2012

LOS MISTERIOS DE MADRID de Antonio Muñoz Molina


Lorenzo Quesada, más conocido por Lorencito, es un personaje singular y sensible, de unos 40 años, vive con su madre y trabaja de dependiente en los almacenes El Sistema Métrico, en Mágina, un pueblo de Andalucía, y en sus ratos libres ejerce de corresponsal en el diario Singladura. Se siente un reportero audaz y autodidacta.
Don Sebastián Gualimar, multimillonario, aristócrata y presidente de la cofradía del Santo Cristo de la Greña, le encarga que encuentre la imagen del Santo Cristo de la Greña que ha sido robada. No quiere que intervenga la policía y considera que Lorencito es un hombre de mundo, acostumbrado a viajar y que domina varios idiomas. Ante estos elogios el propio Lorenzo se olvida de que no habla idiomas y que no ha salido de su pueblo más de tres veces en su vida. Y se embarca en un viaje lleno de aventuras y desventuras.
Aquí comienza la andanza que le llevará a Madrid, donde recorrerá los bajos fondos intentando recuperar la imagen sustraída, y se verá envuelto en un misterio que tendrá que resolver. Vivirá situaciones disparatadas y conocerá variopintos personajes. Su débil carácter se verá fortalecido, en una ciudad que le parece incomprensible, que en cada situación que va viviendo le asombra más, donde lo asaltan sombríos presagios, pero hay momentos en la vida en que un hombre debe jugárselo todo a una sola carta. “Si es culpable lo desenmascararé. Pero si es inocente no descansaré hasta demostrarlo.”
Un relato detectivesco que, aunque transcurre en apenas tres días, nos pasea por el Madrid de los años 90 visto a través de los ojos del protagonista, quién nos da su propia visión urbana y humana. El autor nos muestra la sociedad de la época con un punto irónico.

Algunas frases del libro:
“Consideró que era vital no destruir ninguna prueba, ni las que parecieran menos importantes, pues con frecuencia son éstas las que sirven para averiguar la clave de un enigma.”

“Aquella veloz travesía nocturna de Madrid al mismo tiempo le daba miedo y lo excitaba: el sentimiento del peligro era tan intenso como el de una avidez colectiva que se le contagiaba nada más que respirando el aire frío de la noche y oyendo las carcajadas y la música que fluían de los bares abiertos.”

“Todo se le quedó grabado, como él dice, en su retina, en su memoria fotográfica, pero aunque se pasara horas queriendo recordarlo jamás agotaría la formidable enumeración de aquella babel de razas, de desperdicios y tesoros en medio de la cual navegaba corriente arriba por la Ribera de Curtidores, sabiéndose al mismo tiempo perseguidor y perseguido, en una mañana desapacible de finales de marzo en la que el viento agitaba los toldos y los géneros multicolores de los puestos de ropa y el sol aparecía y desaparecía entre las ramas umbrosas de los castaños de Indias, sobre una muchedumbre que estrujaba y entorpecía a Lorencito como las lianas de una selva, en un desbarajuste comparable al del pueblo de Israel cuando se reúne en “Los diez mandamientos” para abandonar Egipto a las órdenes de Charlton Heston.”

Contracubierta o parte de la misma:
Un Madrid a principios de los noventa, convertido en un escenario a la vez muy preciso y fantasmagórico. Una peripecia detectivesca en la que Muñoz Molina otorga un papel preponderante a un registro irónico que convierte a este relato de aventuras y desventuras en una versión actual del “Cándido” de Voltaire.


Nota: Esta novela se publicó por capítulos en el diario El País entre el 11 de agosto y el 7 de septiembre de 1992.