Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

jueves, 4 de octubre de 2018

LOS RITOS DEL AGUA de Eva García Sáenz de Urturi


Este libro es la segunda entrega de la trilogía de la Ciudad Blanca, la primera se titula “El silencio de la ciudad blanca” (reseña aquí), de la cuál están rodando la película, que se estrenará en el 2019. Y en estos días acaba de publicarse la tercera y última entrega de esta trilogía, con el título “Los señores del tiempo”.
En “Los ritos del agua” volvemos a encontrarnos con el inspector Unai López de Ayala, conocido como Kraken, quien a pesar de estar marcado por el caso anterior está deseando volver al trabajo. Y con la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra, quien también tendrá que lidiar con las consecuencias del último caso que le fue tan próximo. Además reaparecen otros personajes que ya salieron en la primera novela, como su compañera Estíbaliz que continua siendo esa gran policía y buena amiga. O el abuelo, con su carácter tan especial, que aunque sale poco pero da la sensación de que siempre está presente, lo mismo que sus buenos consejos. Y conoceremos a otros nuevos como la peculiar madre de Alba.
La trama se desarrolla en dos espacios temporales, el más antiguo, 1992, está narrado en tercera persona, y el más reciente, 2016, está narrado en primera persona por Unai. Siendo mucho más extensas las partes del momento actual, pero complementándose ambas.
Sigue ambientándose en Vitoria, otras zonas del País Vasco y en Cantabria, precisamente para situar mejor al lector hay mapas de estos lugares en las guardas del libro (de GRADUALMAP).
Ya desde la primera página hay tensión e intriga. Pues el escenario del primer crimen es muy elaborado, con una puesta en escena muy llamativa, lo que les lleva a investigar rituales, lugares sagrados del País Vasco y Cantabria y a estudiar la importancia del rito y de la muerte. Descubriendo otros casos parecidos sobre Ritos de Agua que la cuestión es si tendrán conexión o no.
Una vez más este suceso les toca de cerca (incluso demasiado) a los dos protagonistas, pues el pasado vuelve en forma de asesinato, y el presente por su relación personal hará que estén en primera línea de lo que acontece.
Esta segunda entrega de la trilogía mantiene el mismo nivel que la primera. Me ha parecido que la trama está muy bien construida, y conserva el interés desde el comienzo gracias a los giros en el relato que marcan un ritmo trepidante, lo mismo que los cambios inesperados en la implicación de los personajes, que hacen que el suspense no cese.

Algunas frases del libro:

Cómo habría de encontrar algo quien no quiere reparar en lo que tiene delante.”

La vida a veces podía ser un buen lugar en el que quedarse.”

Contraportada o parte de la misma:
Ana Belén Liaño, la primera novia de Kraken, aparece asesinada. La mujer estaba embarazada y fue ejecutada según un ritual de hace 2600 años: quemada, colgada y sumergida en un caldero de la Edad de Bronce.
1992. Unai y sus tres mejores amigos trabajan en la reconstrucción de un poblado cántabro. Allí conocen a una enigmática dibujante de cómics, a la que los cuatro consideran su primer amor.
2016. Kraken debe detener a un asesino que imita los Ritos del Agua en lugares sagrados del País Vasco y Cantabria cuyas víctimas son personas que esperan un hijo.
La subcomisaria Díaz de Salvatierra está embarazada, pero sobre la paternidad se cierne una duda de terribles consecuencias. Si Kraken es el padre, se convertirá en uno más en la lista de amenazados por los Ritos del Agua.

Fotografía de la cubierta: Joseba Herrero Díaz



viernes, 21 de septiembre de 2018

LA LIBRERÍA AMBULANTE de Christopher Morley


A veces te encuentras o te encuentran pequeñas historias que te dejan un mayor placer por la lectura, y este libro publicado por primera vez en 1917 es una de ellas.
Por cierto, Christopher Morley, dos años después, escribió la continuación “La librería encantada”.
Al comienzo de “La librería ambulante” el autor da a entender que este relato fue escrito por la propia protagonista, Helen.
Así que es ella quien narra en primera persona lo que sucedió y como lo resolvió, viviendo su propia aventura.
Y es que la apacible vida y felicidad de dos hermanos cuarentones y solteros, Andrew y Helen, en una granja en Nueva Inglaterra (EEUU) durante la segunda década del siglo XX, cambió de la noche al día al publicarle a Andrew un libro sobre técnicas agrícolas. Y será en este punto donde veremos las estratagemas de los editores para convencer a un autor.
Pero Helen, con su aburrida y rutinaria vida de sus labores en casa y en la granja, desde hace 15 años, no se queda de brazos cruzados y tomará una decisión que le producirá un grandísimo cambio que hará que lo cotidiano desaparezca. El causante será la llegada de Roger Mifflin y su Párnaso, un carromato que es una librería ambulante. Este personaje es un gran amante de los libros, de la lectura y de su fomento. Y desde hace tiempo lleva la lectura a la gente del campo. Abriéndoles mundos nuevos con historias como “La isla del tesoro” de Stevenson. En un intento de que los buenos libros circulen yendo de granja en granja.
Es un bonito relato escrito con un lenguaje sencillo y un tono agradable que habla de: aventuras, reivindicación del papel de la mujer, humor, amor, ternura y pasión por la lectura, con la defensa de una profesión: vendedor de libros.

Algunas frases del libro:

Cuando le vendes un libro a alguien no solamente le estás vendiendo doce onzas de papel, tinta y pegamento. Le estás vendiendo una vida totalmente nueva. Amor, amistad y humor y barcos que navegan en la noche. En un libro cabe todo, el cielo y la tierra, en un libro de verdad, quiero decir.”

Creo que leer un buen libro te hace modesto. Cuando uno logra ver con lucidez el interior de la naturaleza humana, cosa que te proporcionan los grandes libros, uno siente la necesidad de hacerse pequeño. Es como mirar la Osa Mayor en una noche clara o como ver el amanecer en invierno cuando uno va a recoger los huevos de la mañana. Y cualquier cosa que te haga sentir pequeño es maravillosamente buena.”

Contraportada o parte de la misma:
Prepárese para entrar en un mundo único y lleno de encanto, donde el tiempo se ha detenido: estamos en la segunda década del siglo XX, en unos Estados Unidos todavía rurales y de paisajes idílicos, donde conviven los viejos carromatos y los novísimos automóviles; Roger Mifflin, un librero ambulante que desea regresar a Brooklyn para redactar sus memorias, vende su singular librería sobre ruedas (junto a su yegua y su perro) a la ya madura señorita Helen McGill, quien decide, harta de la monotonía de su vida, lanzarse a la aventura y recorrer mundo. A partir de ese momento se sucederán los encuentros y los desencuentros, y las más divertidas peripecias se darán la mano con las grandes enseñanzas que proporcionan libros y librero.

Traducción de Juan Sebastián Cárdenas

Imagen de cubierta: Getty Images/Hulton archive


martes, 18 de septiembre de 2018

EL MUSEO DE LA RENDICIÓN INCONDICIONAL de Dubravka Ugrešić

Podría ser una autobiografía o no, como ella mismo dice, pero la realidad es que la autora tuvo que irse de la antigua Yugoslavia en 1993 por motivos políticos, instalándose en los Países Bajos. Y en las páginas de este libro ha escrito una narración en primera persona con pensamientos y reflexiones sobre momentos vividos, ha reconstruido una vida a retazos. Aparentemente sin orden cronológico, pero en conjunto tiene mucho sentido. Y lo ha hecho así seguramente por algo que ella misma incluye en este libro:
en la página 25 hace referencia a una cita de Viktor Shklovsky “No tengo ganas de ser ingenioso. No quiero construir una historia. Escribiré sobre cosas y pensamientos. Como una recopilación de citas”.
Y en la página 165 dice “que la historia de una vida sacudida solo se puede contar en partes o fragmentos”.
Y la vida de la autora y la de la mujer protagonista de este libro y de mucha otra gente se vio sacudida cuando en los Balcanes la situación se fue haciendo cada vez más crítica. Se quedó sin hogar cuando tuvo que exiliarse y marchó a un Berlín que recientemente había derribado el muro, mientras en su patria crecía otro.
Refugiada en Berlín siente nostalgia, pero sobre todo soledad, en una ciudad que tiene un Este y un Oeste (las referencias a esa ciudad son muy interesantes). Mientras que por toda Europa había bosnios, croatas, serbios, con historias diferentes, pero todas eran lo mismo.
Empieza relatando de manera sencilla, en breves capítulos, dónde y cómo está en ese momento, habla de la gente que le rodea, de sus vecinos, de los compatriotas que se encuentra. De la importancia de las fotografías porque muestran los hechos de la vida. En concreto en varias ocasiones se refiere a la fotografía de la portada, no sabe quienes son, pero está tomada cerca de donde nació. Y esa foto la tranquiliza como el agua.
Recuerda el cuaderno de su madre y sus vivencias de la Segunda Guerra Mundial, los años de la posguerra. Dedica un capítulo entero a su abuela. Añora a sus amigas de Zagreb. Por cierto es estremecedora la carta de su amiga Hana desde Sarajevo, donde relata como vive (sobrevive) casi como una refugiada en su propia ciudad.
Hay referencias al arte y artistas, como Gerz y su monumento invisible. O en un determinado momento habla de una visita al museo de la ciudad de Berlín, donde hay expuestos objetos cotidianos de diferentes épocas. Y comenta que ellos nunca lo podrán tener porque su país ha desaparecido, y eso hace que desaparezca la memoria colectiva, y los recuerdos de lo que se ha vivido. Sin embargo se da cuenta de que cada persona tiene sus propios recuerdos, con lo cual “todos somos piezas andantes de museo” (me ha parecido una frase preciosa). Que recuerda la importancia de preservar la memoria.
Es un libro que relata de una manera muy personal una situación difícil, el exilio porque tu país está en guerra, y como se vive desde otro lugar o lugares, porque vas a la deriva con tan solo una maleta, una foto y un pasaporte con sellos de diferentes países.

Algunas frases del libro:

Sobre el general Rakko Mladić, criminal de guerra, que durante meses aniquiló Sarajevo desde los montes cercanos, se cuenta que una vez tuvo su punto de mira la casa de un conocido suyo. La historia sigue con que entonces el general telefoneó a su conocido informándole de que le concedía cinco minutos para recoger sus álbumes, porque precisamente, dijo, tenía la intención de volarle la casa por los aires. Diciendo álbumes el general pensó en los álbumes de las fotografías familiares. El criminal, que durante meses estuvo destruyendo la ciudad, las bibliotecas, los monumentos, las iglesias, las calles y los puentes, sabía que estaba destruyendo la memoria. Por eso le regaló magnánimamente a su conocido una vida con derecho a la memoria. Una vida desnuda y algunas fotografías familiares.”

Los refugiados se dividen en dos clases: aquellos con fotografías y aquellos sin fotografías, dijo un refugiado bosnio.”

Lo único que hoy poseo es una maleta. No empleo la maleta como un sustituto metafórico de la palabra exilio. La maleta es, de hecho, mi única realidad. Ni siquiera los sellos, que se multiplican en las páginas de mi pasaporte, me convencen suficientemente de la realidad de mis viajes. Sí, la maleta es mi único punto firme. Todo lo demás lo sueño o todo lo demás me sueña a mí. Lo cual ya da igual. En la maleta hay algunas cositas totalmente absurdas. Entre ellas, una fotografía antigua y amarillenta y otra vacía y sobre expuesta”

Contraportada o parte de la misma:
En un Berlín que acoge refugiados de todas partes, y en el que los exiliados yugoslavos han sustituido la estrella de cinco puntos por la de la empresa Mercedes, una emigrante croata lucha por preservar su identidad y la memoria de un país que ya no existe.
Como fotos de un viejo álbum, la protagonista va ordenando las imágenes de su infancia en Zagreb, de su familia, de las amigas que dejó atrás, de su debilidad ante los encantos de un joven gigoló portugués. Poco a poco, se dibuja un mosaico en el que tienen cabida la historia y la añoranza del hogar, la fantasía y el arte.

Traducción de Mª Ángeles Alonso y Dragana Bajić

Cubierta: autor desconocido



lunes, 10 de septiembre de 2018

LAS OCHO MONTAÑAS de Paolo Cognetti

Es un relato sobre la búsqueda de identidad, algo intimista y que rebosa de melancolía.
La narración es en primera persona, por Pietro ya adulto, y empieza contando el amor especial de sus padres hacia las montañas, en concreto los Dolomitas, y que aunque por circunstancias emigraron a Milán, siempre los tuvieron en sus corazones. Describe la transformación de carácter de sus padres de la ciudad a la montaña, como pasaba de agrio a alegría. Y su continua nostalgia del Véneto campesino.
Ya con 6 o 7 años Pietro empezó a compartir la pasión por la montaña con ellos. Entonces su madre encontró una casita en Grana, una pequeña población en los Alpes italianos, que en 1984 tenía 14 habitantes, y allí hizo amistad con Bruno, un niño de su misma edad que verano tras verano le descubrió la naturaleza, la vida rural, la supervivencia y su relación especial con la montaña.
Es bonito cuando Pietro cuenta que el olor de las chimeneas, de la tierra húmeda, del heno, de establo, de la leche cuajada, para él es el olor de la montaña.
Con su madre tiene una buena relación, es una mujer que por su trabajo se implica mucho con los demás, y creo que su forma de actuar y de querer ayudar a otros es algo que transmite muy bien a su hijo.
Mientras, su padre utiliza la montaña como conexión y comunicación con su hijo. Tiene su propia filosofía sobre la huida de lo que te atormenta abajo y por eso se sube la montaña. Y un sueño sería no bajar nunca, quedarse en ese paraíso. También le enseñó el culto del esfuerzo, conquistar cumbres, pues tiene su forma personal de llegar a las cimas. Pero cuando Pietro va creciendo y se junta con gente joven aprende la escalada libre, que realizan por el hecho de experimentar y el placer de estar juntos. Su mundo se abre y busca nuevas sensaciones.
Es una historia que reconforta. Habla de la necesidad de encontrarse a sí mismo, lo que provoca un alejamiento de tu mundo y por tanto de las personas que tienes cercanas. Del tiempo perdido y que después es difícil recuperar. De la dureza de vivir en las montañas. De la soledad. Del amor. De la amistad que se pierde cuando los caminos se separan. De las etapas en la relación padres-hijos desde la infancia, la adolescencia, la juventud y el paso a la edad adulta, y como esa relación es como un vaivén que te acerca, te aleja, y te sorprende con el regreso a tus orígenes y la reconciliación.
Sobre la parte más técnica del senderismo y de la escalada, que algo hay descrito en el libro, me ha descubierto los “comprobantes de cumbre”, que son testimonios o mensajes escritos en un libro registro que se encuentra en la cima, resguardado en lo que llaman “buzones montañeros”. Me ha parecido una cuestión muy curiosa, que además en este relato tiene una parte muy emotiva.
Y es que la transmisión de sentimientos forma parte del lenguaje utilizado por el autor, de quien también parece que ha dejado algo de su alma entre las páginas de “Las ocho montañas”.

Algunas frases del libro:

Cuando se lo pregunté a mi padre, me respondió a su manera enigmática: siempre parecía que no podía darme la solución sino apenas un indicio, y que yo tenía que llegar a la verdad necesariamente solo.”

La belleza de aquel lugar. Una belleza oscura, áspera, que no infundía paz sino más bien fuerza y un poco de angustia. La belleza de los opuestos.”

Me parecía que me había perdido las cosas más importantes mientras estaba atareado en otras que ni siquiera recordaba.”

Uno encuentra su lugar en el mundo de la forma más imprevisible de lo que puede imaginarse.”

Contraportada o parte de la misma:
Pietro es un chico de ciudad, solitario y un poco hosco, que veranea en los Alpes italianos. Bruno es hijo de un albañil de la zona, alguien que solo conoce los montes y que pastorea las vacas de su tío. Tienen apenas once años y un mundo entero les separa. Pero, verano tras verano, forjan una profunda amistad mientras Bruno inicia a Pietro en los secretos de la montaña. Juntos exploran y descubren casas abandonadas, glaciares y escarpados senderos hasta que, con los años, sus caminos toman rumbos distintos.
Esa misma naturaleza salvaje es la pasión que mueve al padre de Pietro, un hombre envuelto en la melancolía de una Milán gris que solo puede abandonar durante los veranos. La montaña se convierte entonces en el mejor lenguaje para comunicarse con su hijo, un legado que solo el tiempo conseguirá poner en valor.

Traducción de César Palma

Fotografía de la cubierta: Nicola Magrin


miércoles, 5 de septiembre de 2018

LA PRIMERA MANO QUE SOSTUVO LA MÍA de Maggie O'Farrell


Por un lado, en los años 50 en Gran Bretaña, Alexandra, que tiene 21 años, conoce por casualidad a un hombre mayor que ella, Innes, quien no solo le cambia el nombre por Lexie, sino que también le cambia la vida. Seremos partícipes de su evolución como mujer independiente y de como va creciendo como persona a nivel personal y profesional. Cuando es madre escribe para un periódico en el que colabora un magnífico discurso titulado “La mujer en la que nos transformamos cuando tenemos hijos.”
Por otro lado, en la época actual, Elina y Ted han sido padres. Ella estuvo apunto de morir en el parto y no recuerda ese momento, y parece que tiene otros olvidos. Mientras tanto al padre esta nueva etapa le hace revivir su infancia y regresar a su mente recuerdos que tenía olvidados.
Los dos relatos se van intercalando, parecen inconexos, en dos épocas diferentes y con personajes que parecen no tener nada que ver. Entretanto las vidas de todos ellos fluyen, y tal vez la maternidad podría ser ese nexo común (el título del libro es muy significativo), tanto unos como otros viven una experiencia similar al ser padres. Sin embargo las dos historias continúan aparentemente por caminos diferentes. Hasta que algunos datos (muy pocos) empiezan a vislumbrar que si puede haber una conexión. Y a partir de aquí se aceleran la intensidad de los sentimientos, conduciendo a una explosión final que deja una profunda reflexión sobre la necesidad de saber quienes somos y de donde venimos.
La autora ha encaminado muy bien el tema que quería tratar, de una manera sencilla, con unos personajes que son la base de la novela, y poco a poco ha ido construyendo una historia que da que pensar.

Algunas frases del libro:

Todas las fotos del pasado parecen melancólicas y tristes precisamente porque captan algo que ya no es.”

Contraportada o parte de la misma:
Cansada de someterse a la voluntad de sus padres, Lexie Sinclair decide abandonar la casa familiar en el campo e instalarse en Londres. Allí conoce a Innes Kent, el editor de una revista de arte que la introducirá en los ambientes bohemios del Soho de mediados de los años cincuenta, y empezará una vida completamente distinta a la que estaba prevista para ella.
Años más tarde, en el Londres actual, la maternidad ha trastocado la vida de Elina: un día se olvida de los zapatos al salir de casa y al otro es incapaz de recordar el día del parto. Mientras, Ted, el padre de su hijo, se va encerrando en sí mismo y empieza a recordar episodios de su infancia que había olvidado.

Traducción de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera

Imagen de la cubierta: Neil Webb




jueves, 30 de agosto de 2018

MUERTE CONTRARRELOJ de Jorge Zepeda Patterson

Nada más empezar en el breve prólogo se desvela que hay un asesino, y el narrador, que es uno de los corredores del Tour de Francia, Marc Moreau, es quien lo tiene que desenmascarar, pues seguramente será más fácil hacerlo desde dentro.
La narración se centra principalmente en las etapas de la carrera, pero hay capítulos en los que se remonta a años atrás para contar como empezó él mismo en el ciclismo, el como las circunstancias de la vida le llevaron a su destino. Desde su infancia entre Medellín y los Alpes, al ser hijo de madre colombiana y padre francés. Y como a falta del cariño de sus padres encontró sustitutos en Steve (como un hermano) y en Lombard (como un padre), personajes clave en la trama de la novela.
A nivel profesional se habla de los entresijos de los equipos deportivos ciclistas, las estrategias, el funcionamiento interno, el día a día en la carrera, el sufrimiento sobre los pedales, y especialmente, ya que Moreau lo es, de la labor sacrificada de los gregarios por apoyar a su líder.
Nombra a grandes deportistas del ciclismo como: Indurain, Antequil, Amstrong, incluso del tenis como a Nadal.
Me ha llamado la atención que nombra mucho a los masajistas, pero no utiliza el término fisioterapeuta, bueno lo hace una vez, casi al final, cuando dice que Fiona, que es jefe de mecánicos, hizo un curso de anatomía del deporte y otro de fisioterapia. Y yo no sé como son estos estudios en México, pero en España es una carrera universitaria de cuatro años. Y no es lo mismo fisioterapeuta que masajista.
Se nota que el autor es mexicano por el uso de algunos términos como: celular, basquetbol, endilgaban, platicar... Que a su vez al ser el narrador de origen colombiano no se hace extraño.
Toda la parte sobre ciclismo es interesante y adentra en un mundo que suena cercano al haberlo visto en la televisión las tardes de julio, acompañando desde el sofá a los corredores mientras ascendían los míticos puertos de montaña, el Tourmalet, el Alpe d'Huez...
Luego está la parte de intriga, de ese asesino que ya nos anuncian en el prólogo, y que estás esperando que actúe y saber quién es. Aunque como en algunos libros de misterio adelantan acontecimientos con frases cómo ésta: “nos separamos animados, sin saber que el asesino trastocaría mi promesa unas horas más tarde”. A mi me parece que quita suspense a lo que pueda suceder, porque ya sabes que va a pasar algo. Aunque para mi no está muy conseguida esta trama, me ha parecido floja. Porque realmente se la come la parte de la carrera, de querer saber quien ganará el Tour de Francia, en una pelea diaria que el propio narrador como gregario sufre en sus carnes y en su mente.

Algunas frases del libro:

La verdadera sustancia de la que está hecho un ciclista profesional: la capacidad para infligirse dolor, llevarse al límite y continuar.”

Contraportada o parte de la misma:
Cuatro incidentes en el Tour de Francia han alertado a la policía: un atropello, un violento asalto, una sospechosa intoxicación y un supuesto suicidio. En más de un siglo nada había alterado el orden en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. Hasta hora, que es evidente que hay un asesino en el pelotón de corredores.
Marc Moreau, miembro clave del equipo cuatro veces campeón, es reclutado para seguir de cerca las huella del culpable. Marc sabe que, con tal de ganar una etapa de Tour, hay ciclistas dispuestos a morir en descensos suicidas a más de noventa kilómetros por hora, pero ahora también hay algunos dispuestos a matar para conseguirlo.

Fotografía de la cubierta: Susanna Price / Getty Images

Gracias a Ediciones Destino por el envío de este ejemplar.


lunes, 27 de agosto de 2018

LA SOCIEDAD LITERARIA Y EL PASTEL DE PIEL DE PATATA DE GUERNSEY de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows


En 1946 Juliet Asthon recibe una carta de un desconocido. Quien le cuenta que llegó a sus manos un libro de Charles Lamb, y que llevaba escrito el nombre y la dirección de ella porque antes debió de pertenecerle. Y al señor Dowsen se le ocurrió escribirle y preguntarle por más libros y por alguna librería en Londres, pues él vive en una pequeña isla inglesa del Canal de la Mancha frente a la costa de Normandía. Y así de sencillo y por azar empieza esta historia que continua a base de un intercambio de cartas, no sólo de ellos dos sino de todos los personajes. Pues Juliet, que es escritora, siente curiosidad (también del nombre tan original) sobre cómo y porqué se creó la Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata en Guernsey durante la Segunda Guerra Mundial. De esta manera irá obteniendo información y datos de las experiencias de cada uno durante la ocupación alemana, tanto lo peor de la guerra como algunos detalles buenos, desde la amistad hasta la solidaridad, así como sus preferencias literarias. Con momentos duros, emotivos y mostrando siempre la capacidad del ser humano para sobrevivir, incluso para poder seguir viviendo tras haber pasado el horror en un campo de concentración.
Es un libro agradable de leer por el tono utilizado en las cartas y, a la vez, es impactante el contenido relacionado con la ocupación alemana y la guerra. Es una curiosa visión de supervivencia pues por puro azar un grupo de personas creó una sociedad literaria y les ayudó a mantenerse vivos aquellos años.
Aunque el hilo argumental lo maneja Juliet hay otro personaje que en la sombra es muy importante, Elisabeth, que sin llegar a salir es el eje central en las vidas de los habitantes de la isla. Y tanto ella como ellos y ese lugar tan especial van poco a poco siendo parte esencial en el día a día de esta escritora inglesa que también sobrevivió a la guerra en Londres.
El que sea una novela epistolar y la época en que transcurre me ha recordado otro libro genial “Paradero desconocido” de Kressmann Taylor (reseña aquí) escrito en 1938, en el que la correspondencia entre un judío estadounidense y un alemán fue una denuncia en aquel momento contra el auge del nazismo. Su autora firmó con el nombre de un hombre para no tener trabas a la hora de publicarlo, aún así fue prohibido durante un tiempo por su contenido.
También me ha venido a la memoria la anécdota de Kafka y la muñeca viajera, que recuperó Jordi Sierra i Fabra en su libro con ese título (reseña aquí), al leer la mini historia que cuentan sobre una niña que perdió su gato, y un señor (seguramente Oscar Wilde) le contó que ese animal tiene siete vidas, y que seguro que su gato andaba viviendo aventuras por otros lugares, y para hacer más feliz a la niña él le escribió 8 cartas durante un año contando las vivencias del gato.
Este libro es una buena historia que casi me pierdo por mis manías de no querer leer novelas escritas por más de una persona. Pero así como el azar puso en manos de Dowsen un libro de otra persona, a mi un trailer en el cine me mostró que han rodado una película sobre este libro, y que se estrenará en otoño, esas imágenes me animaron a leerlo antes, y no solo he disfrutado de unos agradables momentos de lectura, sino que además he sabido el motivo por el que las autoras sean dos, por cierto ha sido por una circunstancia muy triste.

Algunas frases del libro:

Quizás hay en los libros algún tipo de instinto secreto que les lleva a sus lectores perfectos.”

Esto es lo que me encanta de la lectura; en un libro encuentras un detalle diminuto que te interesa, y este detalle diminuto te lleva a otro libro, y algo de ese te lleva a un tercer libro. Es matemáticamente progresivo; sin final a la vista, y sin ninguna otra razón que no sea por puro placer.”

El humor es la mejor manera de hacer soportable lo insoportable.”

Es algo que te pasó y no puedes hacer como si no hubiera pasado.”

Contraportada o parte de la misma:
Enero de 1946: Londres emerge de las sombras de la Segunda Guerra Mundial. La escritora Juliet Ashton está buscando el argumento de su próximo libro. ¿quién podría imaginar que lo encontraría en la carta de un desconocido, un nativo de la isla de Guernsey, a cuyas manos ha llegado un libro de Charles Lamb que perteneció a Juliet?
A medida que Juliet y el desconocido intercambian cartas, ella se queda atrapada en un mundo maravillosamente excéntrico.

Traducción de Sandra Campos


jueves, 26 de julio de 2018

EN TIEMPO DE PRODIGIOS de Marta Rivera de la Cruz


Finalista Premio Planeta 2006

Dos historias, dos protagonistas, dos temas principales, dan como resultado una novela donde las relaciones personales son muy importantes.
Por una parte está el personaje de Cecilia, quien con 35 años está pasando el duelo por la muerte de su madre y, además, su situación personal está en un momento delicado. Pero la llamada de su amiga Elena y el favor que le pide, harán que su vida se vaya a transformar.
Por otra parte está el personaje de Silvio, quien con 88 años se defiende bastante bien, pero su familia no opina lo mismo, por lo que en su rutina diaria aparecerá Cecilia.
Entre ambos se produce una conexión especial, que hará salir a flote vivencias que nadie conoce del pasado de Silvio, ni su propia familia, circunstancias que le llevaron a actuar de determinada manera, que incluso en algún momento le indujeron al error, hasta que en una especie de expiación decidió sacrificar una parte de su vida porque creyó que así haría justicia. Su vida ha estado llena de secretos que ahora en la vejez ha decidido contar a Cecilia, pues en ella ha encontrado a una persona capaz de escucharle y llorar. Y este relato dentro de la novela viaja a los terribles años del holocausto, a un tiempo en el que el mundo fue ciego, sordo y mudo ante la barbarie del Nazismo. Así como también posteriormente algunos mandos nazis huyeron a otros países en busca de refugio. Pero a la vez hubo personas que intentaron detenerlos, que pusieron sus vidas al servicio de una causa, y aquí hay un personaje especial que es Zachary y su filosofía de vida: el que siempre hay que estar predispuesto a la felicidad.
Las dos historias se van alternando, el presente y el pasado, aunque para mi esta última es la que crea más interés tanto por la forma espaciada de ir conociendo que sucedió, como por los temas que trata. Por ejemplo entre líneas me he encontrado con el barco Saint Louis que en 1939 estuvo semanas a la deriva porque ningún país aceptaba hacerse cargo de los refugiados. Triste, muy triste, y en 2018 continua sucediendo lo mismo. Terrible realidad.
Asuntos sobre la Guerra Civil y la posguerra española, el auge del nazismo, la persecución a los judíos, el racismo y, sobre todo, como vivir y sobrevivir con todo eso, es parte esencial de este libro.
Aunque también tienen algo de especial los recuerdos de Cecilia hacia su madre, esa persona excepcional, que irradiaba luz y que fue su refugio. Y ahora que ya no está ha encontrado la mutua compañía con Silvio, a quien la vejez le había traído la soledad.

Algunas frases del libro:

Ésa era su forma de enfrentarse al mundo: con una confianza suprema en el futuro, con un optimismo que acababa por volverse contagioso y que fue, creo, la razón fundamental por la que se ganó el amor de tanta gente.”

Es que cuando uno se hace viejo, todo el mundo deja de contarle cosas.”

Para escuchar una historia, para escucharla de verdad, son necesarios los cinco sentidos.”

Hace falta que pase el tiempo, y también que pasen las lágrimas, para tener ocasión de comprender determinadas cosas.”

La verdad, por mala que sea, siempre es mejor que hacerse preguntas que no puede contestar nadie.”

Contraportada o parte de la misma:
Cecilia es la única persona que visita a Silvio, el abuelo de su amiga del alma, un hombre que guarda celosamente el misterio de una vida de leyenda que nunca ha querido compartir con nadie.
A través de una caja de fotografías, Silvio va dando a conocer a Cecilia su fascinante historia junto a Zachary West, un extravagante norteamericano cuya llegada a Ribanova cambió el destino de quienes le trataron.
Con West descubrirá todo el horror desencadenado por el ascenso del nazismo en Alemania y aprenderá el valor de sacrificar la propia vida por unos ideales.
Cecilia, sumida en una profunda crisis personal tras perder a su madre y romper con su pareja, encontrará en Silvio un amigo y un aliado para reconstruir su vida.

Fotografía de la cubierta: Deborah Lynne



miércoles, 18 de julio de 2018

NADA SE OPONE A LA NOCHE de Delphine de Vigan


La autora de este libro encontró a su madre muerta, era el año 2008. Así de fuerte y contundente empieza este relato autobiográfico, que por el contenido y temas tratados consigue remover sentimientos y emociones.
Primero no quiso escribir sobre ella, así como tantos autores han hecho sobre sus propias madres. Pero llegó un momento en que lo necesitó, porque había heridas abiertas que tenían que ver con las circunstancias de la muerte de su madre, Lucile. Y escribir podría ayudarla a cerrarlas, como también podría contribuir a pasar el duelo. De esta manera empezó a reconstruir la vida de su familia. Y no fue fácil, hay momentos en que se bloqueó, que no sabía como avanzar, tenía mucha información que le contaban sus tíos, su hermana, pero no sabía como transcribirlo. En el fondo lo que quería era acercarse al dolor de su madre. Pues precisamente ese dolor forjó a Delphine y a su hermana Manon. Por tanto buscó el origen de sus sufrimientos y la influencia que desempeñó la historia de su familia en la forma de ser de ellas. Desde el peso que ejercieron sus abuelos, Georges y Liane, sobre el carácter de cada hijo y de cada nieto. Por ese motivo quería regresar al origen de las cosas no solo por ella, sino también por sus hijos. Porque deseaba dejar de tener miedo, pues parecía como si hubiese una maldición en la familia. De este modo escribir sobre su madre, sobre su familia, le permite reconstruir su propia vida. Donde también está incluida una breve referencia a su trastorno de la conducta alimentaria (TCA), en concreto a la anorexia que tuvo a los 19 años, y sobre la que ya había escrito anteriormente (2001) en otro de sus libros, “Días sin hambre” (reseña aquí).
En esta especie de memorias familiares se remonta a 1954 cuando la muerte empezó a formar parte de Lucile (quien entonces tenía 8 años) porque murió uno de sus hermanos de forma accidental. A partir de ahí llegó el desastre y cada uno a su manera intentó volver a construir su mundo. Como consecuencia hubo una mezcla de familia feliz y devastada. Drama, alcohol, locura, suicidio son palabras que están al mismo nivel que fiesta, spagat, esquí naútico, en el día a día de los Poirier.
Como curiosidad cuenta entre líneas que de pequeña Lucile se llevaba libros a escondidas de una librería, y entonces de mayor entendió que aquella librera que nunca le dijo nada fue quien la inició en la lectura.
En esta crónica familiar los recuerdos a veces confunden la realidad, cada uno recuerda o interpreta de una manera el pasado. Pero todos tienen en sus recuerdos: silencios, lágrimas, suspiros, risas y confidencias.
Delphine de Vigan ha conseguido algo muy difícil que es hablar sobre sí misma, y lo ha hecho con mucha sinceridad, sin tapujos, sin censuras a los ocultos secretos familiares. Tratando sobre temas delicados y dolorosos, como los trastornos mentales, el incesto, el suicidio, y que seguramente al ir descubriéndolos en su “investigación” sobre su madre y demás familia, le deben haber servido para entender el pasado y el presente de cada uno de ellos.

Algunas frases del libro:

Mi madre ha muerto, pero estoy trabajando con un material vivo.”

Como sucede en muchas familias, las épocas se resumen en el lugar que las contiene.”

Escribir sobre la familia es sin duda alguna el medio más seguro de enfadarse con ella.”

Contraportada o parte de la misma:
Después de encontrar a Lucile, su madre, muerta en misteriosas circunstancias, Delphine de Vigan se convierte en una sagaz detective dispuesta a reconstruir la vida de la desaparecida. Los cientos de fotografías tomadas durante años, la crónica de Georges, abuelo de Delphine, registrada en cintas de casete, las vacaciones de la familia filmadas en súper ocho, o las conversaciones mantenidas por la escritora con sus hermanos, son los materiales de los que se nutre la memoria de los Poirier.

Traducción de Juan Carlos Durán

Ilustración de la portada: foto Frédéric Pierret


viernes, 6 de julio de 2018

CUANDO ÉRAMOS HERMANAS de Sheila Kohler


Los dos temas que trata la autora en este libro son terribles: violencia de género y apartheid.
Sin embargo su forma de abordarlos es simple, y esa sencillez hace que no se convierta en una lectura dolorosa. Sino más bien abre los ojos a una época, mediados del siglo XX. En un país, Sudáfrica. Donde familias blancas y adineradas, como la suya, educaban a sus hijas “para casarse con alguien rico y vivir en una casa grande con muchos criados.”
Ambas crecieron en ese ambiente, aunque las dos estudiaron y viajaron por Europa, y mientras Sheila a los 17 años se marchó de Sudáfrica, Maxine se quedó y se casó con un cirujano. Sus vidas quedaron marcadas por la muerte de su padre, tenían 8 y 10 años, por la actitud y ausencias de su madre, y por unos maridos que eligieron equivocadamente. Cada una lleva su procesión por dentro pero no se lo cuentan todo para no herir a la otra.
Este libro es una historia real sobre la vida y muerte de la hermana de la autora. Para Sheila el fallecimiento de su hermana Maxine es el comienzo de su vida escribiendo. Porque escribir sobre ésto es una especie de terapia. Desde ese momento busca respuestas a un montón de porqués. La invaden los sentimientos de amor y de culpa, por no haber hecho más, por no haber sabido escucharla, por no haberla protegido.
Por otra parte su madre sabe lo que ocurre, pero tampoco reacciona. Y cuando ya no hay nada que hacer su decisión es evitar el escándalo, la excusa son sus nietos, pero la realidad es que “la verdad queda apagada, escondida, silenciada”.
En apenas 200 páginas están los recuerdos de las vidas de las dos hermanas, sin orden ni cronología, entremezclados en la memoria de la autora, hasta ella misma duda de qué es recuerdo y qué es ficción, pues lleva 30 años escribiendo sobre sus fantasmas.
Es un relato que no deja indiferente. Contado desde la intimidad (se lo dedica a los 6 hijos de Maxine). Con preguntas que aún buscan respuesta.

Algunas frases del libro:

Nos encanta contemplar la vida por nuestra cuenta, ver el mundo como hacíamos, de niñas, con nuestro jardín, a través del prisma de nuestra imaginación o la de los artistas que admiramos. Estamos ansiosas por conseguir por lo menos una ilusión efímera de libertad. Nos encanta estar juntas. El recuerdo de esos momentos perdidos viene a mí ahora con todo el dolor de sus intensos detalles.”

Le cuento que en realidad no me siento en casa en ninguna parte, nunca, y sin duda no en París, excepto quizá con ella, mi hermana. Maxine asiente, dice que nadie habla el idioma que hablamos nosotras; nadie encuentra divertidas las mismas bromas; nadie se ríe como hacemos nosotras juntas. Nadie entiende.
El idioma de la infancia.”

Contraportada o parte de la misma:
Es la historia real de Maxine y Sheila Kohler. Criadas en la sociedad elegante y a la vez sofocante de la Sudáfrica de los años 50, crecen con la esperanza de una vida esplendorosa que las aleje de su dominante madre y de la larga sombra de su difunto padre. Maxine va a cumplir cuarenta años cuando su marido, un cirujano brillante y respetado, se sale de la carretera en su coche y la mata.

Traducción Mariano Antolín Rato

Imagen de la cubierta: cortesía de la autora.



lunes, 25 de junio de 2018

BUENA SUERTE de Manuel Benet Navarro


Es una novela dividida en tres partes: orden, entreacto y caos. Con pocos personajes, descripciones muy detalladas, y una trama que va de más a menos para volver a tener mucha intensidad hacia el final. Dando como resultado una buena historia que sorprende por como plantea y resuelve los temas el autor, quien trata cuestiones sobre la condición humana, en base a la culpa, el castigo y el perdón. Lo que para nada deja indiferente al lector. Teniendo, además, algo de thriller psicológico que, sobre todo, más en la última parte, mantiene la tensión.
Se combinan dos historias, la de Marcus, un joven policía que vive con su pareja, Valeria. Y la de Alex, un adolescente rebelde que vive con su tío. Ambos (y otros personajes también) tienen en común pasados dolorosos, de esos que marcan el carácter de las personas, que hacen que seas de una determinada manera por aquello que hiciste una vez, y no puedes cambiarlo. Por lo que tu lucha interior nunca acaba. Y se convierte en una penitencia de por vida. De la que no consigues hallar perdón y te reconcome el sentimiento de culpa. Entonces más que vivir con ese peso dentro, se sobrevive.
Es interesante como inicia el libro con un suceso que parece sencillamente eso, un suceso y ya está, pero sin embargo es el clic que hace que estalle algo en el interior de Marcus, haciendo saltar alarmas, una tras otra, que despiertan a sus fantasmas del pasado. Y a partir de ahí construye un relato que va en paralelo junto con las vivencias de Alex. Sin embargo algunas casualidades hacen que los hechos que van sucediendo dejen la sensación de que el círculo puede llegar a cerrarse.
Además, el como va planteando las situaciones hace que no sea nada fácil intuir lo que va a pasar. Y a pesar de que las descripciones, en algunos momentos, hacen mas lenta la lectura, no importa mucho para que la trama resulte atractiva. Porque sobre todo la vivencia personal de Marcus plantea muchas preguntas al lector, ¿que hubieras hecho ante una situación así? ¿se puede vivir con algo tan pesado a tus espaldas?

Algunas frases del libro:

No es lo mismo olvidar que querer olvidar.”

Algunas personas no tienen la culpa de que tú estés como estás, de que seas como eres, de que hicieras lo que hiciste.”

El miedo y el instinto de supervivencia son compañeros influyentes.”

La cuestión no es el asesinato en sí, sino el sufrimiento que acompaña al recuerdo.”

Contraportada o parte de la misma:
Para Marcus, el mundo se detuvo una noche cerrada en el arcén de una carretera oscura. Arrodillado junto a los pilotos traseros de su coche y bañado por la luz roja, su vida perdió un sentido que él ni siquiera había tenido tiempo de darle. Contra todo pronóstico, incluido el suyo propio, salió adelante. Acabó los estudios, consiguió un trabajo, se independizó, puso los cimientos de su propia vida adulta y conoció a Valeria. Si le hubieran preguntado, es posible que incluso se hubiese mostrado moderadamente optimista respecto al futuro; tenía motivos que hacían que seguir caminando valiese la pena. Sin embargo, como el matón que apoyado en el coche aguarda sonriente a que su víctima recupere el aliento, la vida esperaba su turno con la factura en la mano, riendo a carcajadas.

Fotografía de cubierta: Cristina Ferrer