Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

jueves, 26 de julio de 2018

EN TIEMPO DE PRODIGIOS de Marta Rivera de la Cruz


Finalista Premio Planeta 2006

Dos historias, dos protagonistas, dos temas principales, dan como resultado una novela donde las relaciones personales son muy importantes.
Por una parte está el personaje de Cecilia, quien con 35 años está pasando el duelo por la muerte de su madre y, además, su situación personal está en un momento delicado. Pero la llamada de su amiga Elena y el favor que le pide, harán que su vida se vaya a transformar.
Por otra parte está el personaje de Silvio, quien con 88 años se defiende bastante bien, pero su familia no opina lo mismo, por lo que en su rutina diaria aparecerá Cecilia.
Entre ambos se produce una conexión especial, que hará salir a flote vivencias que nadie conoce del pasado de Silvio, ni su propia familia, circunstancias que le llevaron a actuar de determinada manera, que incluso en algún momento le indujeron al error, hasta que en una especie de expiación decidió sacrificar una parte de su vida porque creyó que así haría justicia. Su vida ha estado llena de secretos que ahora en la vejez ha decidido contar a Cecilia, pues en ella ha encontrado a una persona capaz de escucharle y llorar. Y este relato dentro de la novela viaja a los terribles años del holocausto, a un tiempo en el que el mundo fue ciego, sordo y mudo ante la barbarie del Nazismo. Así como también posteriormente algunos mandos nazis huyeron a otros países en busca de refugio. Pero a la vez hubo personas que intentaron detenerlos, que pusieron sus vidas al servicio de una causa, y aquí hay un personaje especial que es Zachary y su filosofía de vida: el que siempre hay que estar predispuesto a la felicidad.
Las dos historias se van alternando, el presente y el pasado, aunque para mi esta última es la que crea más interés tanto por la forma espaciada de ir conociendo que sucedió, como por los temas que trata. Por ejemplo entre líneas me he encontrado con el barco Saint Louis que en 1939 estuvo semanas a la deriva porque ningún país aceptaba hacerse cargo de los refugiados. Triste, muy triste, y en 2018 continua sucediendo lo mismo. Terrible realidad.
Asuntos sobre la Guerra Civil y la posguerra española, el auge del nazismo, la persecución a los judíos, el racismo y, sobre todo, como vivir y sobrevivir con todo eso, es parte esencial de este libro.
Aunque también tienen algo de especial los recuerdos de Cecilia hacia su madre, esa persona excepcional, que irradiaba luz y que fue su refugio. Y ahora que ya no está ha encontrado la mutua compañía con Silvio, a quien la vejez le había traído la soledad.

Algunas frases del libro:

Ésa era su forma de enfrentarse al mundo: con una confianza suprema en el futuro, con un optimismo que acababa por volverse contagioso y que fue, creo, la razón fundamental por la que se ganó el amor de tanta gente.”

Es que cuando uno se hace viejo, todo el mundo deja de contarle cosas.”

Para escuchar una historia, para escucharla de verdad, son necesarios los cinco sentidos.”

Hace falta que pase el tiempo, y también que pasen las lágrimas, para tener ocasión de comprender determinadas cosas.”

La verdad, por mala que sea, siempre es mejor que hacerse preguntas que no puede contestar nadie.”

Contraportada o parte de la misma:
Cecilia es la única persona que visita a Silvio, el abuelo de su amiga del alma, un hombre que guarda celosamente el misterio de una vida de leyenda que nunca ha querido compartir con nadie.
A través de una caja de fotografías, Silvio va dando a conocer a Cecilia su fascinante historia junto a Zachary West, un extravagante norteamericano cuya llegada a Ribanova cambió el destino de quienes le trataron.
Con West descubrirá todo el horror desencadenado por el ascenso del nazismo en Alemania y aprenderá el valor de sacrificar la propia vida por unos ideales.
Cecilia, sumida en una profunda crisis personal tras perder a su madre y romper con su pareja, encontrará en Silvio un amigo y un aliado para reconstruir su vida.

Fotografía de la cubierta: Deborah Lynne



miércoles, 18 de julio de 2018

NADA SE OPONE A LA NOCHE de Delphine de Vigan


La autora de este libro encontró a su madre muerta, era el año 2008. Así de fuerte y contundente empieza este relato autobiográfico, que por el contenido y temas tratados consigue remover sentimientos y emociones.
Primero no quiso escribir sobre ella, así como tantos autores han hecho sobre sus propias madres. Pero llegó un momento en que lo necesitó, porque había heridas abiertas que tenían que ver con las circunstancias de la muerte de su madre, Lucile. Y escribir podría ayudarla a cerrarlas, como también podría contribuir a pasar el duelo. De esta manera empezó a reconstruir la vida de su familia. Y no fue fácil, hay momentos en que se bloqueó, que no sabía como avanzar, tenía mucha información que le contaban sus tíos, su hermana, pero no sabía como transcribirlo. En el fondo lo que quería era acercarse al dolor de su madre. Pues precisamente ese dolor forjó a Delphine y a su hermana Manon. Por tanto buscó el origen de sus sufrimientos y la influencia que desempeñó la historia de su familia en la forma de ser de ellas. Desde el peso que ejercieron sus abuelos, Georges y Liane, sobre el carácter de cada hijo y de cada nieto. Por ese motivo quería regresar al origen de las cosas no solo por ella, sino también por sus hijos. Porque deseaba dejar de tener miedo, pues parecía como si hubiese una maldición en la familia. De este modo escribir sobre su madre, sobre su familia, le permite reconstruir su propia vida. Donde también está incluida una breve referencia a su trastorno de la conducta alimentaria (TCA), en concreto a la anorexia que tuvo a los 19 años, y sobre la que ya había escrito anteriormente (2001) en otro de sus libros, “Días sin hambre” (reseña aquí).
En esta especie de memorias familiares se remonta a 1954 cuando la muerte empezó a formar parte de Lucile (quien entonces tenía 8 años) porque murió uno de sus hermanos de forma accidental. A partir de ahí llegó el desastre y cada uno a su manera intentó volver a construir su mundo. Como consecuencia hubo una mezcla de familia feliz y devastada. Drama, alcohol, locura, suicidio son palabras que están al mismo nivel que fiesta, spagat, esquí naútico, en el día a día de los Poirier.
Como curiosidad cuenta entre líneas que de pequeña Lucile se llevaba libros a escondidas de una librería, y entonces de mayor entendió que aquella librera que nunca le dijo nada fue quien la inició en la lectura.
En esta crónica familiar los recuerdos a veces confunden la realidad, cada uno recuerda o interpreta de una manera el pasado. Pero todos tienen en sus recuerdos: silencios, lágrimas, suspiros, risas y confidencias.
Delphine de Vigan ha conseguido algo muy difícil que es hablar sobre sí misma, y lo ha hecho con mucha sinceridad, sin tapujos, sin censuras a los ocultos secretos familiares. Tratando sobre temas delicados y dolorosos, como los trastornos mentales, el incesto, el suicidio, y que seguramente al ir descubriéndolos en su “investigación” sobre su madre y demás familia, le deben haber servido para entender el pasado y el presente de cada uno de ellos.

Algunas frases del libro:

Mi madre ha muerto, pero estoy trabajando con un material vivo.”

Como sucede en muchas familias, las épocas se resumen en el lugar que las contiene.”

Escribir sobre la familia es sin duda alguna el medio más seguro de enfadarse con ella.”

Contraportada o parte de la misma:
Después de encontrar a Lucile, su madre, muerta en misteriosas circunstancias, Delphine de Vigan se convierte en una sagaz detective dispuesta a reconstruir la vida de la desaparecida. Los cientos de fotografías tomadas durante años, la crónica de Georges, abuelo de Delphine, registrada en cintas de casete, las vacaciones de la familia filmadas en súper ocho, o las conversaciones mantenidas por la escritora con sus hermanos, son los materiales de los que se nutre la memoria de los Poirier.

Traducción de Juan Carlos Durán

Ilustración de la portada: foto Frédéric Pierret


viernes, 6 de julio de 2018

CUANDO ÉRAMOS HERMANAS de Sheila Kohler


Los dos temas que trata la autora en este libro son terribles: violencia de género y apartheid.
Sin embargo su forma de abordarlos es simple, y esa sencillez hace que no se convierta en una lectura dolorosa. Sino más bien abre los ojos a una época, mediados del siglo XX. En un país, Sudáfrica. Donde familias blancas y adineradas, como la suya, educaban a sus hijas “para casarse con alguien rico y vivir en una casa grande con muchos criados.”
Ambas crecieron en ese ambiente, aunque las dos estudiaron y viajaron por Europa, y mientras Sheila a los 17 años se marchó de Sudáfrica, Maxine se quedó y se casó con un cirujano. Sus vidas quedaron marcadas por la muerte de su padre, tenían 8 y 10 años, por la actitud y ausencias de su madre, y por unos maridos que eligieron equivocadamente. Cada una lleva su procesión por dentro pero no se lo cuentan todo para no herir a la otra.
Este libro es una historia real sobre la vida y muerte de la hermana de la autora. Para Sheila el fallecimiento de su hermana Maxine es el comienzo de su vida escribiendo. Porque escribir sobre ésto es una especie de terapia. Desde ese momento busca respuestas a un montón de porqués. La invaden los sentimientos de amor y de culpa, por no haber hecho más, por no haber sabido escucharla, por no haberla protegido.
Por otra parte su madre sabe lo que ocurre, pero tampoco reacciona. Y cuando ya no hay nada que hacer su decisión es evitar el escándalo, la excusa son sus nietos, pero la realidad es que “la verdad queda apagada, escondida, silenciada”.
En apenas 200 páginas están los recuerdos de las vidas de las dos hermanas, sin orden ni cronología, entremezclados en la memoria de la autora, hasta ella misma duda de qué es recuerdo y qué es ficción, pues lleva 30 años escribiendo sobre sus fantasmas.
Es un relato que no deja indiferente. Contado desde la intimidad (se lo dedica a los 6 hijos de Maxine). Con preguntas que aún buscan respuesta.

Algunas frases del libro:

Nos encanta contemplar la vida por nuestra cuenta, ver el mundo como hacíamos, de niñas, con nuestro jardín, a través del prisma de nuestra imaginación o la de los artistas que admiramos. Estamos ansiosas por conseguir por lo menos una ilusión efímera de libertad. Nos encanta estar juntas. El recuerdo de esos momentos perdidos viene a mí ahora con todo el dolor de sus intensos detalles.”

Le cuento que en realidad no me siento en casa en ninguna parte, nunca, y sin duda no en París, excepto quizá con ella, mi hermana. Maxine asiente, dice que nadie habla el idioma que hablamos nosotras; nadie encuentra divertidas las mismas bromas; nadie se ríe como hacemos nosotras juntas. Nadie entiende.
El idioma de la infancia.”

Contraportada o parte de la misma:
Es la historia real de Maxine y Sheila Kohler. Criadas en la sociedad elegante y a la vez sofocante de la Sudáfrica de los años 50, crecen con la esperanza de una vida esplendorosa que las aleje de su dominante madre y de la larga sombra de su difunto padre. Maxine va a cumplir cuarenta años cuando su marido, un cirujano brillante y respetado, se sale de la carretera en su coche y la mata.

Traducción Mariano Antolín Rato

Imagen de la cubierta: cortesía de la autora.



lunes, 25 de junio de 2018

BUENA SUERTE de Manuel Benet Navarro


Es una novela dividida en tres partes: orden, entreacto y caos. Con pocos personajes, descripciones muy detalladas, y una trama que va de más a menos para volver a tener mucha intensidad hacia el final. Dando como resultado una buena historia que sorprende por como plantea y resuelve los temas el autor, quien trata cuestiones sobre la condición humana, en base a la culpa, el castigo y el perdón. Lo que para nada deja indiferente al lector. Teniendo, además, algo de thriller psicológico que, sobre todo, más en la última parte, mantiene la tensión.
Se combinan dos historias, la de Marcus, un joven policía que vive con su pareja, Valeria. Y la de Alex, un adolescente rebelde que vive con su tío. Ambos (y otros personajes también) tienen en común pasados dolorosos, de esos que marcan el carácter de las personas, que hacen que seas de una determinada manera por aquello que hiciste una vez, y no puedes cambiarlo. Por lo que tu lucha interior nunca acaba. Y se convierte en una penitencia de por vida. De la que no consigues hallar perdón y te reconcome el sentimiento de culpa. Entonces más que vivir con ese peso dentro, se sobrevive.
Es interesante como inicia el libro con un suceso que parece sencillamente eso, un suceso y ya está, pero sin embargo es el clic que hace que estalle algo en el interior de Marcus, haciendo saltar alarmas, una tras otra, que despiertan a sus fantasmas del pasado. Y a partir de ahí construye un relato que va en paralelo junto con las vivencias de Alex. Sin embargo algunas casualidades hacen que los hechos que van sucediendo dejen la sensación de que el círculo puede llegar a cerrarse.
Además, el como va planteando las situaciones hace que no sea nada fácil intuir lo que va a pasar. Y a pesar de que las descripciones, en algunos momentos, hacen mas lenta la lectura, no importa mucho para que la trama resulte atractiva. Porque sobre todo la vivencia personal de Marcus plantea muchas preguntas al lector, ¿que hubieras hecho ante una situación así? ¿se puede vivir con algo tan pesado a tus espaldas?

Algunas frases del libro:

No es lo mismo olvidar que querer olvidar.”

Algunas personas no tienen la culpa de que tú estés como estás, de que seas como eres, de que hicieras lo que hiciste.”

El miedo y el instinto de supervivencia son compañeros influyentes.”

La cuestión no es el asesinato en sí, sino el sufrimiento que acompaña al recuerdo.”

Contraportada o parte de la misma:
Para Marcus, el mundo se detuvo una noche cerrada en el arcén de una carretera oscura. Arrodillado junto a los pilotos traseros de su coche y bañado por la luz roja, su vida perdió un sentido que él ni siquiera había tenido tiempo de darle. Contra todo pronóstico, incluido el suyo propio, salió adelante. Acabó los estudios, consiguió un trabajo, se independizó, puso los cimientos de su propia vida adulta y conoció a Valeria. Si le hubieran preguntado, es posible que incluso se hubiese mostrado moderadamente optimista respecto al futuro; tenía motivos que hacían que seguir caminando valiese la pena. Sin embargo, como el matón que apoyado en el coche aguarda sonriente a que su víctima recupere el aliento, la vida esperaba su turno con la factura en la mano, riendo a carcajadas.

Fotografía de cubierta: Cristina Ferrer





miércoles, 30 de mayo de 2018

UN AMOR de Alejandro Palomas


Premio Nadal 2018
Este libro, junto con los dos anteriores “Una madre” (reseña aquí) y “Un perro” (reseña aquí), tiene unos personajes magníficos, desde la gran Amalia, pasando por sus tres hijos: Silvia, Emma y Fer, hasta la siempre añorada abuela Ester, y en esta ocasión también formarán parte de sus vidas: Magalí, la tía Inés y Oksana. Sin olvidar a la perrita Shirley y el perro Rulfo.
El narrador continua siendo Fer, y la estructura sigue la misma línea de ir contando el momento presente combinándolo con hechos pasados, que van complementando lo que está sucediendo a la vez que añade información sobre cada uno de los personajes. Por lo que esta novela se podría leer de forma independiente, pero de verdad que aconsejo leer antes las dos anteriores, sobre todo si Amalia conquista tu corazón.
Y es que el personaje de Amalia es especial en todos los sentidos, tiene su léxico particular, y habla y habla liándose, siendo mejor que ella sola salga del embrollo de palabras, del que a veces sale intentando confundir con una treta de niña, y otras veces soltando preguntas sin ton ni son, es como un torbellino, lo que provoca diversas reacciones en los demás. Pero precisamente sus meteduras de pata, sus torpezas y sus despistes, que tanto descolocan a los desconocidos, junto a su energía y su alegría, son parte esencial de como es ella cien por cien. Una mujer que cuando se divorció a los sesenta y pico años se descubrió totalmente, a partir de ese momento todo era aventura, ganas de vivir, de participar, de estar.
Junto a sus hijos más que una familia son vida, risas y llantos. Con miradas iluminadas que tanto expresan, que lo dicen todo. La relación madre e hijos, al igual que la que tienen los tres hermanos, desborda complicidad. Con situaciones inolvidables, tiernas y dolorosas, llenas de momentos especiales, con subidas y bajadas de ánimo, llevándote de la tristeza a la alegría y viceversa, con doble sentido, pero sobre todo como mucho amor.
Y entre tanto barullo de sentimientos me ha encantado todavía más cuando en la página 43 describe que hace un día espléndido, de primavera que huele a verano, y combina el sentido del olfato y de la vista para resucitar recuerdos.
También es tremendo el pasado, y no menos el presente, de Magalí, argentina de nacimiento, y como en pocas líneas hace referencia a algunas páginas de un pasado común. Temas que aunque aparezcan de manera breve son tan importantes como el resto de asuntos que trata en mayor o menor medida.
Así como cada uno de los personajes tienen momentos que también los hacen únicos y especiales.
Haciendo que esta novela (al igual que las anteriores) la haya leído poco a poco, porque deseaba saborear más tiempo cada párrafo, cada frase, cada palabra, pues está escrita con mucho corazón. Pues se suceden emociones de todo tipo que remueven nuestro interior.
Alejandro Palomas, ya te lo dije en la Feria del Libro de Valencia, gracias por haber creado estos personajes, por haber sabido transmitir de una forma tan bella esta vorágine de sentimientos. Y me apunté muy bien tu recomendación de que lea “El tiempo que nos une”, ya te contaré.

Algunas frases del libro:

Desde que vive sola el silencio no la acompaña bien y le alarga demasiado los días.”

Y mientras las distintas instantáneas de mamá desfilan como un Power Point sobre una pantalla, entiendo que todos, mamá incluida, somos muchas cosas a la vez: grandes y pequeñas verdades, grandes y pequeñas dudas, niveles solapados de bondad, supervivencia, imaginación, carencias y ganas de que los nuestros estén con nosotros, de que no dejen de sentirnos nunca parte importante de nuestra historia común, del laberinto compartido que habitamos.”

Los ausentes, los que están sin estar y los que estuvieron pero ya no son.”

Y de pronto, por primera vez en casi cuarenta años, entendí lo difícil que debía de ser esa maternidad suya, y sé que lo entendí porque lo sentí en el pecho, sentí el eco de la voz de mamá en el esternón, y sentí también que era eso, que ese eco de ella en mi plexo es lo que une a madres e hijos, que no es la sangre compartida sino esa reverberación aún más potente, como si nuestro esternón fuera también suyo y viviéramos compartidos.”

Solo los supervivientes entendemos que la vida no es lo que es, sino lo que sentimos al recordarla.”

La risa une mucho.”

Contraportada o parte de la misma:
El único anhelo de Amalia, una entrañable mujer de setenta y largos años, albina, despistada y con un uso del lenguaje un tanto peculiar, es velar “a toda costa” por la felicidad de sus dos hijas, Silvia y Emma, y especialmente por la de fer, el menor de los tres hermanos. Al reducido universo familiar se suma tía Inés, ausente de la vida de su gran amiga Amalia desde que ésta decidió divorciarse y que, recién enviudada, ha vuelto para quedarse.
Por imperativos burocráticos, la boda de Emma coincide en el calendario con el cumpleaños de Amalia. Sin más opción, los cinco deciden celebrar la boda por la mañana y trasladarse después a una casa de turismo rural para pasar allí el fin de semana, pero la noche anterior una funesta coincidencia cae como una bomba sobre el mapa familiar, resquebrajándolo.

Ilustración de la cubierta: Randomagus

Otro libro de este autor reseñado en este blog: “Un hijo” (enlace aquí)


miércoles, 23 de mayo de 2018

NO TENGO MIEDO de Niccolò Ammaniti


Lo que parece un tranquilo verano, en el año 1978, en una aldea muy pequeña del sur de Italia, donde un grupo de niños entorno a los 9 años juegan y empiezan a descubrir el mundo que les rodea, aventurándose por los alrededores, acompañados de sus bicicletas y de su propia imaginación, se convertirá en algo muy distinto tras el hallazgo con el que por casualidad se topa uno de ellos, Michele. Y a partir de ese instante, una trama que empieza como una aventura de verano lleva hasta la más oscura crueldad del ser humano. Y su autor, Niccolò Ammaniti, consigue muy bien esa transformación de un estado a otro.
Una historia narrada en primera persona precisamente por Michele, quien se enfrenta a sus propios miedos y monstruos, pero contada 22 años después de aquel suceso. Algo terrible visto desde los ojos de un niño.
Y es que ¿hasta donde es capaz de llegar el ser humano para obtener un beneficio?
A veces resulta tremendo el comportamiento y la locura de las personas. Por lo que esta historia es de las que no dejan indiferente. Sacando a escena el crimen organizado.
El autor ha sabido crear una ambientación que acompaña a la sensación de aislamiento y soledad, con un paisaje rural árido, sofocante por el calor, en un pueblecito con cuatro casas (me ha recordado al libro “Intemperie” de Jesús Carrasco, reseña aquí). Apenas habitado por unos pocos niños y sus padres. Quienes representan la inocencia de la infancia en contraste con el mundo de los adultos. Y así nos encontramos con la conducta de la pandilla de críos en su mundo de juegos, diversión y aventuras para pasar el verano. Y como el relato avanza hacia momentos desgarradores, que sacan a la luz un secreto espeluznante, y que nos muestra una realidad muy diferente de unos padres que sueñan con irse a vivir al norte del país.

Algunas frases del libro:

De pequeño soñaba siempre con monstruos. Y también ahora, de mayor, me ocurre a veces, aunque ya no sé cómo librarme de ellos.”

Olvídate ya de los monstruos, Michele. Los monstruos no existen. De los que tienes que tener miedo es de los hombres, no de los monstruos, me había dicho mi padre.”

Contraportada o parte de la misma:
El verano más caluroso del siglo. Cuatro casas perdidas entre un campo de trigo italiano. Los adultos se refugian en casa. Seis niños en sus bicicletas se aventuran por los campos asfixiantes e inermes. En medio de este mar de espigas se esconde un terrible secreto que cambiará para siempre la vida del pequeño Michele Amitrano.

Traducción de Juan Manuel Salmerón

Ilustración de la cubierta: Roy Gumpel, archivo Stone



@AlCalordeLibros


lunes, 14 de mayo de 2018

LA MUJER DE LA LIBRETA ROJA de Antoine Laurain


A una mujer le roban el bolso, y un hombre lo encuentra y, sin tener su datos personales, porque no está ni la cartera ni el móvil, decide intentar encontrarla para devolvérselo. Así de simple parece la trama, sin embargo es increíble como una línea argumental tan sencilla pueda dar tanto juego, y creerme que lo da. Por un lado está como el hombre, Laurent, va tirando de las pocas pistas que tiene con los objetos que encuentra dentro del bolso, aunque va a contar con la complicidad de su hija de 15 años, y así irá obteniendo resultados que consiguen mantenerte en vilo por saber si llegarán a buen término. Por otro lado está precisamente la relación padre-hija adolescente que tiene su punto fuerte en la paciencia con cierto toquecillo simpático. Pero a su vez hay un personaje especial, que es el escritor Patrick Modiano, quien tiene un curioso papel en el desarrollo de la trama. Y, además, todo sucede bajo un aura de misterio en ese intento por averiguar quién es esa mujer.
Lo he leído en un par de tardes, porque desde la primera línea me sumergí en el relato y no pude dejar de leer, pues son capítulos muy cortos, y alterna lo que le va sucediendo a Laure y lo que va haciendo a Laurent. Sí, los nombres de los personajes principales son muy parecidos, a su vez también se asemejan al apellido del autor. Pero ésto no es lo único casual que he encontrado en este libro, pues al terminarlo he sentido curiosidad por bastantes cosas y datos que aparecen, y he caído con que la librería de Laurent se llama Le cahier rouge, cuya traducción sería el cuaderno rojo, y Laure lleva en su bolso una libreta roja.Y acaso ¿puede tener que ver con el libro de Auster “El cuaderno rojo”? en el que el azar, la casualidad, el destino la coincidencia, son el eje central de su contenido (reseña aquí). También es muy curioso el que ella lleva en el bolso un libro de Patrick Modiano, “Accidente nocturno”, que precisamente trata de un joven que busca por París a la mujer que le atropelló. Aparte, Laure tiene en su casa varios libros de Sophie Calle, una polifacética mujer que entre sus obras está “Suite veneciana” definida como el voyeurismo hecho arte. Por lo que en esta novela nada sucede al azar, y la casualidad es parte esencial de esta historia. Narrada de una forma que hace muy creíble todo lo que va sucediendo.
Me han gustado los pequeños detalles que conforman la vida pasada y presente tanto de Laurent como de Laure, y que el autor sin profundizar en ninguno de ellos ha conseguido transmitir mucho. Y es que la sencillez y delicadeza es parte esencial de este relato.

Algunas frases del libro:

Existen amores efímeros, destinados a morir desde el comienzo y en un plazo muy breve, aunque en general no se cobre conciencia de ello hasta el momento en que se acaban.”

Sí, todo volverá a ser como antes, susurró Laure, salvo por el hecho de que nunca encontraré mi bolso. Puede comprarse otro... No, nunca podré comprar todo lo que llevaba dentro. No se pueden comprar un trozo de vida.”

¿Se puede experimentar nostalgia de algo que no ha tenido lugar?”

Contraportada o parte de la misma:
Sus días de banquero pertenecen al pasado. Ahora Laurent Letellier es el feliz propietario de una pequeña librería parisina. Cuando una mañana, camino del trabajo, se topa con un bolso de mujer abandonado sobre un cubo de basura, decide llevárselo a la tienda con la noble intención de devolverlo a su dueña.
Desaparecidos el billetero y el móvil, su propósito parece casi imposible si no fuera porque, entre diversos objetos femeninos, Laurent encuentra una libreta roja llena de anotaciones, pensamientos y recuerdos. Cediendo a la curiosidad, se sumerge en la jugosa lectura y, como si de un rompecabezas se tratara, empieza a reconstruir la vida de Laure, amparado por la excusa de hallar alguna pista que le permita localizarla.

Traducción del francés de Palmira Feixas

Fotografía de la cubierta: Mirjan van der Meer






viernes, 4 de mayo de 2018

EL SILENCIO DE LA CIUDAD BLANCA de Eva García Sáenz de Urturi


Tiene un principio desconcertante, pues en el prólogo sabremos que el inspector Unai López de Ayala está herido grave, sin embargo él es el narrador, y pasa a relatarnos lo que sucedió. Por lo que desde la primera página te mantiene en la incógnita de ¿qué le habrá pasado? ¿sobrevivirá?
Él es especialista en perfilación criminal, y trabaja con su compañera Estíbaliz Ruiz de Gauna que es especialista en victimología. Ambos, bajo la supervisión de la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra, se van a enfrentar a una investigación complicada, empezando porque parece haber vuelto a actuar un asesino en serie veinte años después del primer asesinato. Pero esa persona, a quien declararon culpable, Tasio Ortiz de Zárate, está todavía en la cárcel. Así que no será fácil resolver el caso o los casos, que tienen en común que el apellido de las víctimas es compuesto y a su vez podrían tener relación con algunos rituales de la mitología vasca. Teniendo además en contra el tiempo, pues el asesino no descansa, y prevenir más asesinatos parece tarea imposible.
La trama está muy bien estructurada porque combina dos espacios temporales, el actual y finales de los años 60, por lo que la intriga es continua, además va aportando datos de manera pausada, haciendo que la reconstrucción de los hechos sea un puzzle con bastantes piezas que a veces no encajan, pero con algunos giros y sorpresas de última hora los lectores seremos partícipes de secretos familiares que ni los mismos personajes podían imaginar. Éstos tienen en común el convivir con fantasmas de su pasado, lo que les influye en su actitud, carácter y comportamiento ante la vida.
Por otra parte me han llamado la atención algunas cosas: el tema de los gemelos, pues soy madre de mellizas, y siempre me entra curiosidad con todo lo que tiene relación con esto; que haya personajes pelirrojos, pues creo que me los he encontrado pocas veces en las novelas; y especialmente me ha gustado la relación de Unai con su abuelo, esa complicidad y cariño, y la sabiduría que desprende.
También es magnífica la ambientación en la ciudad de Vitoria y los alrededores, con la descripción de monumentos (incluso hay un guiño a Ken Follett al citar su escultura), calles, locales del casco viejo, así como el desarrollo de algunas de sus fiestas y tradiciones más emblemáticas. Al igual que habla del ambiente de las cuadrillas de amigos o de la costumbre de tomar pinchos por los bares. Consiguiendo con todo esto animar a que nos acerquemos por esta tierra.
Además podemos seguir los pasos del inspector Ayala, conocido en sus círculos como Kraken, en el siguiente volumen de esta trilogía de la Ciudad Blanca, titulado “Los ritos del agua”.

Algunas frases del libro:

Me costó entender que no tenía nada que hacer, que la verdad no le importaba a nadie. Solo los hechos: había un culpable en la cárcel, y los asesinatos cesaron.”

La realidad y la ficción eran hermanas gemelas, una se retroalimentaba de la otra.”

Porque a veces, solo a veces, uno sabe que está en lo cierto, que reconoce un patrón y allí está: la certeza.”

A veces el tiempo que marca el calendario no tiene nada que ver con el tiempo mental o emocional que cada uno vive por dentro.”

Contraportada o parte de la misma:
Tasio Ortiz de Zárate, el brillante arqueólogo condenado por los asesinatos que horrorizaron Vitoria hace dos décadas, está a punto de salir de prisión cuando los crímenes se reanudan. En la catedral Vieja, una pareja de veinte años aparece muerta por picaduras de abeja en la garganta. Pero sólo serán los primeros.
Unai López de Ayala, un joven experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los asesinatos, una tragedia personal no le permite encararlos como uno más. Sus métodos enervan a Alba, la subcomisaria, con la que mantiene una ambigua relación marcada por los crímenes..., pero el tiempo corre en su contra y la amenaza acecha en cualquier esquina. ¿Quién será el siguiente?





lunes, 30 de abril de 2018

ESPERANDO A MISTER BOJANGLES de Olivier Bourdeaut


Es una novela corta narrada en primera persona por un niño, y también combina la narración con una segunda voz que son unos cuadernos escritos por su padre. Cuenta la historia de una familia normal, con sus virtudes y sus defectos, con sus cosas buenas y sus cosas malas, con sus problemas y su día a día. Con un padre alegre, que contribuye a que cada momento sea divertido, con una madre extravagante, que hace afirmaciones sorprendentes, y con un niño que vive inmerso en esa fantástica realidad. Acompañados por el fondo musical de la canción “Mr Bojangles” de Nina Simone.
La descripción del comportamiento de sus padres y del resto de personas y situaciones que suceden, se puede resumir en extravagancia y surrealismo. Es como dice en el propio texto “un folletín alegre, lleno de sorpresas y rebosante de amor.” Y toda esta excentricidad tiene su razón, y me ha sorprendido la vuelta de tuerca que da el relato, convirtiéndose en algo mucho más profundo.
También me ha parecido magnífico como el autor juega con el significado de las palabras, dándoles en muchos casos su verdadero sentido. Y lo hace de una manera natural y enriquecedora. Pienso que el traductor ha tenido un arduo trabajo con muy buen resultado. Aunque imagino que leer esta historia en su idioma original será aún mejor.
Aparte quiero comentar un par de cosas, casi como una nota personal, que no pretende desmejorar el resultado positivo de este libro. Y es por una parte la descripción de las fiestas por San José en un pueblo español (pág. 128) que dentro del tono surrealista del relato me han recordado a las escenas, también estrambóticas, de las películas de Tom Cruise “Misión imposible 2” y Noche y día”. Me parece que también ha mezclado un tanto diversas fiestas. Y por otra parte en otro punto de la historia hace un comentario sobre la paella (pág. 122) que para mi no es la más acertada descripción de este plato.
Algunas frases del libro:
Yo no obligo a nadie a creerse mis historias. ¡Les han gustado y se las han creído! ¡He jugado con ustedes y ustedes han perdido!”
Sentado bajo un olivo, viéndolos reír y parlotear mientras ofrecían sus blancas caras al sol, me dije que nunca me arrepentiría de haber cometido aquella locura. Un espectáculo tan hermoso no podía ser el resultado de un error, de una mala elección; una luz tan perfecta no dejaba espacio para el remordimiento. Jamás.”
Contraportada o parte de la misma:
Ante la mirada absorta de su hijo, un pareja embriagada de amor baila al son de “Mr. Bojangles”, de Nina Simone. La escena, mágica, vertiginosa, sólo es un recuerdo más de los muchos que brotan de la memoria del protagonista de la historia, que rememora una infancia marcada por la excentricidad de unos padres adscritos a un estilo de vida ajeno a toda convención social. El padre, la vitalidad hecha persona, no concibe una vida sosegada y monótona – hasta el punto de rebautizar a su mujer con un nombre diferente cada día –, y la madre, capaz de interpretar todo tipo de papeles con la convicción del ilusionista más avezado, hace de la rutina familiar una fiesta perpetua, un espacio donde sólo caben el gozo, la fantasía y la amistad.

Traducción del francés de José Antonio Soriano Marco




jueves, 19 de abril de 2018

UN LUGAR A DONDE IR de María Oruña


Este libro es la segunda entrega protagonizada por la teniente de la Guardia Civil Valentina Redondo. La primera se titula “Puerto escondido” (reseña aquí). Y la tercera acaba de publicarse con el título de “Donde fuimos invencibles”.
Los escenarios donde transcurren los hechos continúan siendo por diferentes zonas de Cantabria, por lo que estas novelas tienen como añadido poder disfrutar de los paisajes, cuevas, monumentos y poblaciones tan bien descritos, abriendo la curiosidad de querer ir a verlos realmente. Además, al final hay un apéndice que se titula “Curiosidades” donde la autora explica un poco como ha investigado y se ha documentado con cada tema que trata, como el trabajo de los espeleólogos, arqueólogos, geólogos y forenses, por lo que los datos aportados tienen una buena base científica e histórica.
Aunque ya he comentado al principio que hay un libro anterior, pero en este recuerda datos tanto de Valentina como de su pareja, Oliver Gordon. Refrescándonos la memoria a quienes leímos la primera, y poniendo en antecedentes a los nuevos lectores.
La teniente es racional, perfeccionista, obsesiva, controladora, rigurosa, tiene tesón y se implica mucho en su trabajo. En varias ocasiones se hace referencia a que tiene TOC en orden y limpieza.
Mantiene una relación estable con Oliver Gordon, un británico afincado en Suances. Quién está preocupado por su hermano Guillermo, del que no tiene noticias desde hace dos años.
Por lo que hay una trama con los asesinatos y la investigación, y otra con la parte personal de Oliver, con giros que llevan en algunos momentos a cruzarse. Esta intriga junto con saltos hacia atrás en el tiempo y otra historia intercalada entre los capítulos, hacen que la lectura enganche, porque estás deseando volver a leer a cada narrador y saber como continua cada asunto. Y aunque llega un momento en que tal vez se desvela demasiado en esas otras historias intercaladas, y como lector detective crees tenerlo todo claro, pues no, porque hay sorpresas. Y ya cuando parece que todo ha terminado, entonces los últimos párrafos crean una nueva intriga que espero continúe en la tercera entrega de esta serie.
Aparte en esta ocasión se puede acompañar la lectura con una banda sonora, pues hay referencias musicales dentro del texto.
Y como curiosidad, el título aparece en varias ocasiones porque “Un lugar a donde ir” es ese lugar que deberíamos tener todos, ese objetivo u objetivos en la vida que deberían motivarnos para seguir adelante. Lo mismo que en un par de ocasiones hace referencia a ese “puerto escondido”, ese lugar de confianza donde nos sentimos seguros.

Algunas frases del libro:

Casi siempre hay una explicación lógica, sencilla y científica para todo.”

Qué fácil era todo cuando eran niños. Ahora solo podía navegar en mares adultos llenos de sombras.”

Esperaba que los hechos siempre suplantasen a las palabras.”

Cuando uno es pequeño, todo se perfila más grandioso de lo que es en realidad: quién tuviese siempre la inocencia, la energía y la incombustible mirada de los niños.”

Contraportada o parte de la misma:
Han transcurrido varios meses desde que Suances, un pequeño pueblo de la costa cántabra, fuese testigo de varios asesinatos que sacudieron a sus habitantes. Sin embargo, cuando ya todo parecía haber vuelto a la normalidad, aparece el cadáver de una joven en La Mota de Trespalacios, un recóndito lugar donde se encuentran las ruinas de una inusual construcción medieval. Lo más sorprendente del asunto no es que la joven vaya ataviada como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que porta entre sus manos y el extraordinario resultado forense de la autopsia.
Cuando hasta los más escépticos comienzan a plantearse un imposible viaje en el tiempo, comienzan a ocurrir más asesinatos en la zona que parecen estar indisolublemente unidos a la muerte de la misteriosa dama medieval.



miércoles, 4 de abril de 2018

EL LECTOR DE JULIO VERNE de Almudena Grandes


Este es el segundo volumen de la serie Episodios de una guerra interminable, pero son historias independientes

Este libro se centra en la guerrilla de Cencerro y el trienio del terror. Jaén, Sierra Sur, 1947-1949. Al final hay una nota de la autora donde explica como llegó a esta historia, como se documentó y como gracias a los relatos de varias personas ha podido recuperar esta parte de nuestra memoria histórica.
Y es que aunque la Guerra Civil Española había terminado oficialmente en 1939, en los años 1947, 1948 y 1949, en los pueblos de la Sierra Sur de Jaén, todavía había hombres que se echaban al monte para salvar la vida, mientras luchaban por seguir defendiendo sus ideas. En un momento en que todo era ilegal y todo era delito, y todavía había muertos por la espalda. Teniendo mucho valor la ley que aplicaban los guardias civiles, quienes recibían órdenes de más arriba. Por lo que la convivencia entre vencedores y vencidos, en estas poblaciones donde todos se conocían y convivían, era tensa. Siendo un pulso entre la guardia civil y la guerrilla.
En este ambiente creció Nino, quien entonces tenía 9 años, hijo de un guardia civil, y junto a su familia vivía en la casa cuartel. Él es el narrador de la vida diaria en este pueblo, Fuensanta de Martos, y sus alrededores. A través de sus ojos, sus inquietudes, su perspicacia, su inocencia y su naturalidad, veremos como en este lugar cada uno interpretaba su papel durante el día, mientras en la noche unos dormían plácidamente y otros no se quitaban el miedo de encima. Y las viudas y los huérfanos sobrevivían, intentando seguir con sus vidas. En unas circunstancias con las que no se podía vivir, pero todos vivían. En una época en que nadie hacía nada por nadie, pero siempre quedaban personas que estaban dispuestas a ayudar.
Nino pasa estos años de su niñez descubriendo la vida y el mundo gracias a lo que le aporta Pepe el Portugués, un personaje peculiar que le va a marcar profundamente. Y también va a recibir un buen aprendizaje cultural por parte de Doña Elena, una mujer que conserva una gran biblioteca en su casa. Así Nino leerá novelas que le ayudarán a soportar la calamitosa aventura de vivir en una casa cuartel, porque “los muertos de papel nunca dejan viudas o huérfanos que lloren más de dos líneas.” Y así “Le mantenía vivo saber que le quedaban tantos libros por leer, tantas historias por escuchar, y tanto río y tanto monte para explorar con Pepe el Portugués.” Y después de sobrevivir a estos tiempos convulsos, Nino, conocido como “el canijo”, creció y forjó su carácter, llegando a ser quien quiso ser.
Los hechos que aquí se cuentan están basados en la realidad que se vivió en esa zona concreta de la Sierra Sur de Jaén (no tan diferente a la de otras partes de España), y la autora con su buena narración consigue ponernos en la piel de cada personaje, reviviendo momentos complicados que sucedieron entre las familias, entre los amigos, entre los vecinos, quienes convivían con sus secretos y sus miedos, siendo supervivientes de una guerra interminable. Haciéndonos partícipes de una posguerra que originó situaciones oscuras que nos han seguido marcando a las siguientes generaciones.

Algunas frases del libro:

Pero las cosas no siempre son como parecen y eso también lo descubrí en aquel viaje.”

Ella contaba historias, y se sabía tantas que nunca se agotaban, historias verdaderas e inventadas, alegres y crueles, cómicas y tristísimas, historias completas que parecían grandes y luego eran pequeñas, porque siempre formaban parte de una historia mayor, una historia infinita que muchos adultos como ella y muchos niños como yo habían fabricado juntos a lo largo de los siglos, la historia de la sabiduría y de la curiosidad, la historia del conocimiento y del hambre de conocer, la historia de quien sabe mucho entrega a quien no sabe nada para que, en lugar de dividirse, crezca más y viva para siempre.”

Me enseñó poemas y romances, canciones y letrillas, refranes y adivinanzas, y muchas palabras en muchos idiomas distintos pero, sobre todo, me enseñó un camino, un destino, una forma de mirar el mundo, y que las preguntas verdaderamente importantes son siempre más importantes que cualquiera de sus respuestas.”

Tú ya sabes como son las cosas que pasan cuando se cruza la guerra con las familias.”

Contraportada o parte de la misma:
Nino, hijo de guardia civil, tiene nueve años, vive en la casa cuartel de un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, y nunca podrá olvidar el verano de 1947. Pepe el Portugués, el forastero misterioso, fascinante, que acaba de instalarse en un molino apartado, se convierte en su amigo y su modelo, el hombre en el que le gustaría convertirse alguna vez. Mientras pasan juntos las tardes a la orilla del río, Nino se jurará a sí mismo que nunca será guardia civil como su padre, y comenzará a recibir clases de mecanografía en el cortijo de las Rubias, donde una familia de mujeres solas, viudas y huérfanas, resiste en la frontera entre el monte y el llano. Mientras descubre un mundo nuevo gracias a las novelas de aventuras que le convertirán en otra persona, Nino comprende una verdad que nadie había querido contarle. En la Sierra Sur se está librando una guerra, pero los enemigos de su padre no son los suyos. Tras ese verano, empezará a mirar con otros ojos a los guerrilleros liderados por Cencerro, y a entender por qué su padre quiere que aprenda mecanografía.

Otro libro de esta autora reseñado en este blog: "El corazón helado" (enlace aquí)