Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

martes, 17 de septiembre de 2019

DONDE FUIMOS INVENCIBLES de María Oruña


Es el tercer libro de la serie conocida como Puerto Escondido. El primero es “Puerto escondido” (reseña aquí) y el segundo es “Un lugar a donde ir” (reseña aquí).
La historia se desarrolla desde tres ángulos distintos que se van alternando en los diferentes capítulos y que a su vez veremos que se complementan. Uno es la investigación de la Guardia Civil, asumida por la teniente Valentina Redondo, de los hechos acontecidos en Suances (Cantabria). Otro son las clases que imparte el profesor Machín en un curso sobre fenómenos paranormales. Y el tercero es el borrador del libro que está escribiendo Carlos Green.
Esta combinación de relatos hace que enganche mas la lectura, pues estás deseando saber como continua cada parte. Dando como resultado una trama sorprendente, pues no todo es lo que parece, y aunque deduzcamos y hagamos nuestras cábalas sobre cada personaje, nos veremos sorprendidos con pequeños detalles que pasan desapercibidos. Y como le sucede a la propia teniente en su investigación, a veces una pequeña chispa hace que todo encaje.
Esta vez el personaje de Oliver Gordon es mas secundario, pero tiene sus momentos estelares, tanto en su relación con Valentina Redondo, como en otras situaciones que acaban siendo clave.
Como en las novelas anteriores, la ambientación en Cantabria sigue siendo magnífica con unas descripciones de lugares y puntos geográficos que animan a visitar la zona.
Aparte me han llamado la atención un par de datos, que lo mismo son guiños personales de la propia autora, y son en la pág. 24 dice: “Sí, teniente, nací en Oruña”; en la pág. 139 dice: “Puerto Escondido en México”.
También me ha gustado el ambiente de misterio que ha creado entorno a la biblioteca, el club de lectura y el libro “Los diez negritos” de Ágatha Christie. Para mi una combinación muy acertada. Lo mismo que me ha gustado que un personaje sea escritor, que otro abra su librería, y el amor por los libros de la abuela de Carlos Green.
Por otra parte me ha resultado interesante y curioso el mundillo del surf, y muy bonita la implicación del monitor con los chavales.
Y aunque iba un poco en alerta ante la temática de fenómenos paranormales, pues no me atrae para nada, sin embargo ha sido llevadera y hasta me ha gustado como ha ido explicando cada situación.
Al final hay un apéndice con curiosidades, donde la autora explica lo que es real y lo que es producto de la ficción. Volviendo a mostrar que detrás de la novela hay un trabajo de documentación e investigación, que le ha dado un gran resultado.

Algunas frases del libro:

“Las amistades forjadas en la infancia, a veces, consolidan vínculos asombrosos.”

“Es curioso. Hay personas a las que ves después de mucho tiempo y su presencia te golpea, te hace pensar e inevitablemente comparas su camino vital con el tuyo. Y hay otras, sin embargo, que aparecen y desaparecen como chispas de luz, como fuegos artificiales de los que después no queda nada.”

“Yo no era feliz con nada, porque esperaba que la satisfacción de vivir me la diesen los demás, en vez de buscarla por mí mismo.”

“Tal vez existan misterios que deban permanecer siempre ocultos para otorgarle algo de magia al tiempo.”

Contraportada o parte de la misma:
El verano está terminando y la teniente Valentina Redondo está contando los días para empezar sus vacaciones. Pero algo insólito sucede en el centro mismo del pueblo costero de Suances: el jardinero del antiguo Palacio del Amo ha aparecido muerto en el césped de esa enigmática propiedad.
El palacio es una de las casonas con más historia de los alrededores, y después de permanecer mucho tiempo deshabitada, el escritor americano Carlos Green, heredero de la propiedad, ha decidido instalarse temporalmente en el lugar donde vivió sus mejores veranos de juventud. Pero la paz que buscaba se verá truncada por el terrible suceso, y aunque todo apunta a una muerte por causas naturales, parece que alguien ha tocado el cadáver, y Carlos confiesa que en los últimos días ha percibido presencias inexplicables.

Fotografía de la cubierta: Alisa Andrei / Trevillion Images


viernes, 13 de septiembre de 2019

EL VERANO ANTES DE LA GUERRA de Helen Simonson


En esta historia desde que empiezas a leerla sientes la atmósfera de la época, aquellos primeros años del siglo XX, mas concretamente en 1914, con ese apacible ambiente inglés: de siempre tener el agua hirviendo para poder preparar té, los buenos modales, las tradiciones, los paseos por la campiña, los sandwiches de carne. Dejando paso poco a poco a otros temas más profundos.
Con Beatrice, una joven de 23 años, que llega a Rye para dar clases de latín, y tiene intereses personales diferentes a los que marca la tradición. Pues quiere ser escritora, no se quiere casar, y le gustaría poder disponer libremente de la herencia dejada por su padre. Veremos como encuentra tropiezos y puertas cerradas por ser mujer. Incluso con Ágatha, la mujer que la ha contratado y que supuestamente debería tener la mente mas abierta, pero es alguien que se plantea la enseñanza como un servicio y no como una profesión.
También se ven diferencias de trato por parte de la sociedad con los dos sobrinos de Ágatha, por un lado Hugh que tiene vocación médica y nadie le pone trabas, y por otro Daniel, que quiere ser poeta, y tiene una gran sensibilidad, a quien en cierto modo marginan.
Por lo que se va viendo que no todo el mundo tiene las mismas oportunidades, pues a nivel social también hay grandes diferencias, no solo de estatus sino también en la educación, dejando sin beca a un chaval que tiene mucho potencial pero es gitano.
A su vez aparecen las primeras referencias a la guerra, con la llegada de refugiados belgas que han huido de su país tras la invasión alemana. Y en ellos se refleja el peso del horror vivido y sentido en su tierra, pero también se muestran las dificultades y problemas con los que se tienen que enfrentar en Inglaterra. Algunos, como el de una joven, no dejan indiferente por las circunstancias que lo rodean. Mostrando el lado de lo que es sentirse perseguido y amenazado por salirse de las normas preestablecidas. Pero a su vez veremos la parte más humana de algunas personas y como son capaces de unirse ante la adversidad. Dejando la sensación de que a veces el mundo es justo.
Avanzando el relato va tomando protagonismo la Primera Guerra Mundial, y los jóvenes que se alistan. Mostrando la cara del campo de batalla, los heridos, los muertos y el sufrimiento.
Por lo que esta novela, para mi, ha ido de menos a más, aumentando la intensidad de los hechos y de los temas. Dejando su poso al terminarla.

Algunas frases del libro:

“A veces, los desafíos más grandes merecen nuestros mayores esfuerzos.”

“Quiero enseñar, estudiar y escribir, como hizo mi padre, y que mi trabajo no se considere menos relevante por el mero hecho de ser mujer.”

“Los que vivimos reprimidos de forma injusta por las circunstancias tenemos que soportar a menudo humillaciones.”

“Una mujer siempre debe tener opinión. Por mucho que nadie nos la pida, nadie nos puede impedir tenerla.”

Contraportada o parte de la misma:
El verano de 1914 es uno de los más bellos que se recuerdan en la idílica ciudad inglesa de Rye. Allí acaba de llegar Beatrice Nash con un gran baúl de libros, ansia de independencia y nuevas ideas que pocos en Rye asocian a una profesora de latín.
En un descanso de sus estudios de medicina, Hugh Grange se encuentra también en la ciudad visitando a su tía Ágatha, una verdadera institución local que se ha jugado su cuidadosamente construida reputación con la contratación de la joven maestra.
Pero mientras Beatrice se prepara para descubrir una nueva vida, y quizá el amor, en esta pintoresca comunidad, el verano parece a punto de acabar y lo inimaginable está a punto de comenzar.

Traducción de Isabel Murillo.

Ilustración de la cubierta: Lynn Buckley



lunes, 9 de septiembre de 2019

LOS SEÑORES DEL TIEMPO de Eva García Sáenz de Urturi


Tercera y última entrega de la trilogía de la Ciudad Blanca. El primer libro es “El silencio de la ciudad blanca” (reseña aquí) y el segundo libro es “Los ritos del agua” (reseña aquí).
Según cuenta la propia autora en los agradecimientos finales, este cierre de trilogía queda cruzado con su otra obra “La saga de los Longevos”, un origen común para historias diferentes. Por lo que será interesante (si no lo has hecho ya) leer ese libro para completar éste. También hay una extensa y detallada relación bibliográfica de los libros con los que se ha documentado para escribir esta historia.
La estructura es similar a los dos primeros, alterna capítulos en dos espacios temporales, esta vez el presente en 2019 y el pasado se remonta a 1192. Lo que engancha a la lectura, pues tienes ganas de continuar leyendo lo que sucede en cada época.
Además hay tensión desde el minuto cero. Con muertes que no son normales, más bien son espectaculares, que llevan a la policía a indagar en la historia antigua. A su vez empieza con dos casos en marcha, lo que crea una atmósfera de mucha más intriga.
Los personajes, algunos son conocidos de los dos libros anteriores, por lo que sus comportamientos e inquietudes no sorprenden, y hay referencias a las dos primeras entregas, lo que refresca la memoria sobre ellos y su pasado. Aún así en este volumen hay un cambio en la relación personal de Unai (más conocido como Kraken) y Alba, porque pasan por una crisis de identidad, pues intentan separar lo personal de lo profesional, pero con sus trabajos, él inspector de la División de Investigación Criminal, experto en perfilación, y ella subcomisaria, les es difícil desconectar cuando llegan a casa. Pero su pequeña hija Deba hace que se planteen por primera vez otra vida más tranquila, sobre todo ella. Aunque para Kraken es complicado, pues se siente responsable de salvar el mundo, en cierta manera tiene madera de héroe.
Me gusta que haya personajes de personas mayores, muy mayores, casi centenarios, en los libros anteriores ya salía el abuelo de Unai, y además en este, en la época medieval, sale una anciana, la abuela Lucía. A ambos los muestra como personas sabias, sensatas, muy respetadas por quienes les rodean, y a quienes todo el mundo quiere y se preocupan por ellos.
La ambientación continua siendo muy certera, deja la sensación como si fuera un recorrido virtual por las calles de Vitoria. Como complemento están los mapas en las guardas (de GradualMap), uno corresponde a la antigua ciudad de Victoria, la milenaria Almendra Medieval allá por el 1192; y el otro a la misma zona pero en la Vitoria actual. Lo que ayuda a situarse fácilmente.
Tanto esta novela como las previas ha mantenido un nivel parecido en cuanto a argumento, trama, estructura, ambientación y personajes, convirtiendo la lectura casi en adictiva. Con un cierre creíble, tanto por las decisiones tomadas por los principales personajes, como también por la resolución de los casos.

Algunas frases del libro:

Era mi manera de trabajar: lanzaba sondas en todas las direcciones hasta encontrar una línea de investigación fértil de la que tirar del hilo.”

Qué mentira se contó a sí mismo para seguir adelante. Todos nos las contamos para superar lo que no podemos aceptar.”

Cuando descartas lo imposible, lo único que queda es lo improbable.”

Dicen los neurólogos que cuando resuelves un enigma el cerebro te regala una descarga de dopamina. Es adictiva. Te hace sentir bien.”

Contraportada o parte de la misma:
Vitoria, 2019. “Los señores del tiempo”, una novela ambientada en el medievo, se publica bajo un misterioso pseudónimo: Diego Veilaz.
Victoria, 1192. Diago Vela retorna a su villa después de dos años en una peligrosa misión encomendada por el rey Sancho VI y encuentra a su hermano Nagorno desposado con la que era su prometida, la intrigante Onneca de Maestu.
Unai López de Ayala, Kraken, se enfrenta a unas desconcertantes muertes que son idénticas a los asesinatos descritos en la novela “Los señores del tiempo”. Las investigaciones llevarán a Kraken hasta el señor de la torre de Nograro, una casa-torre fortificada habitada desde hace mil años por el primogénito varón. Pero el reverso de tanta nobleza es la tendencia de los señores de la torre a padecer el trastorno de identidad múltiple, un detalle que arrastrará a Estíbaliz a vivir una arriesgada historia de amor.

Fotografía de la cubierta: Agustín Escudero


martes, 3 de septiembre de 2019

CON RABIA de Lorenza Mazzetti


Es importante conocer la biografía de la autora para entender mejor lo que ha escrito en este libro. Pues sus textos son en parte autobiográficos. Por cierto, tiene publicado un libro anterior “El cielo se cae” (yo no lo sabía sino lo hubiera leído antes) en donde relata los trágicos hechos que sufrió su familia en la Segunda Guerra Mundial en Italia. Ahí es la voz de una niña quien narra aquellos años de su infancia. Cuando tras la muerte de sus padres, las acogen a ella y a su hermana gemela sus tíos Nina Mazzetti y Robert Einstein (primo de Albert Einstein) quienes también fueron víctimas del nazismo. En este libro “Con rabia” ya es adolescente, y descarga su rabia contenida, junto a sus inquietudes adolescentes.
La narradora en primera persona es Penny (reflejo de la propia autora), y junto a su hermana gemela Baby son supervivientes del exterminio nazi. Aquel fue un terrible suceso que les marcó profundamente. Ya son los años de la posguerra y continúan viviendo en Florencia en una casa llena de recuerdos de muertos. Por lo que necesitan sentirse vivas. Y aunque sea muy complicado intentan “olvidar para poder seguir viviendo”.
El relato muestra el dolor contenido, el miedo del silencio, la sensación de que los peores sueños eran más bellos que la realidad. Y es que tras una experiencia tan traumática siendo tan jóvenes, le hace a Penny hasta dudar de la existencia de Dios después de los horrores que había vivido. Y precisamente sus dudas y sus temores la llevan a reflexiones profundas sobre la vida, la muerte, la religión, la persecución de los judíos. Pero también al estar en la adolescencia tiene otras inquietudes como la curiosidad y descubrimiento del sexo, tema que habla con su grupo de amigas. Así como empieza a ser consciente de la distancia entre ser hombre o mujer, en una época en la que los derechos y libertades eran muy distintos según el sexo.
Aunque haya leído este libro primero, ahora tengo curiosidad por leer el anterior, porque creo que puede ser un buen complemento para entender mejor el sufrimiento interior de esta mujer, tras las terribles experiencias vividas desde tan niña. Situaciones que marcan y dejan huella en el carácter de una persona, y que no son fáciles de superar, por lo que el final de este libro no deja indiferente, pues muestra la dureza de lo que siente.

Algunas frases del libro:

“Tampoco es que deba aprender más cosas, sino comprender mejor las que ya sé”.

“Qué terrible esta edad en la que se sabe todo erróneamente o por haberlo escuchado por ahí.”

“No todo lo que está del derecho está al derecho, ni todo lo que está del revés está al revés. Todas estas apreciaciones son antiguas e inútiles, y no se puede vivir inmerso en semejantes verdades absolutas.”

“Esta culpa es de todos porque nadie hace nada y nadie levanta un dedo para evitar que otros crímenes así se cometan, y que la indiferencia es uno de los grandes crímenes que existen en la Tierra.”

Contraportada o parte de la misma:
Penny, su protagonista, trasunto de la propia autora, crece en una época (la posguerra) donde están en crisis tanto la vida como la moral. Junto a su hermana gemela Baby, en el apogeo de su insurrección interior y rebelión juvenil, con la rabia y la exageración propias de su edad, descubre y se enfrenta a un mundo que no comprende. Ambas viven en la inmensa casa familiar que han heredado, a orillas del Arno, en Florencia, con Elsa, la cocinera de la familia. Su sed de amor y pureza es absoluta, como su rechazo total a la hipocresía de las convenciones sociales. Penny y Baby, además, vienen de un pasado que sienten todavía demasiado cerca: son las únicas supervivientes del exterminio por parte de los nazis de sus tíos y primas, su familia adoptiva.

Traducción de Natalia Marco.

Imagen de la cubierta: Getty Images





miércoles, 31 de julio de 2019

PAPEL Y TINTA de María Reig


Que Elisa Montero, la protagonista de este libro, quiera ser periodista no debería suponer ningún problema, ni debería parecer extraño hoy en día. Pero esta mujer nació a principios del siglo XX y entonces la situación de las mujeres era muy diferente a la actualidad.
La narradora en primera persona empieza a contar su relato desde niña, en 1908, cuando con 7 años por unas determinadas circunstancias la acoge su madrina, Manuela Montero, que pertenece a la alta burguesía madrileña, y reside en un palacete en Madrid. Y esta niña comienza una nueva y diferente vida lejos de su padre y hermanos, que se han quedado en un pueblo de Extremadura.
Su madrina es una mujer aparentemente a la vieja usanza, muy estricta, y todos los días le recuerda las normas de la casa, porque quiere convertirla en una mujer bien, destinada a casarse con un buen partido. Lo que le crea cierto trauma infantil. Pero Elisa intuye que su madrina esconde secretos y misterios, lo que le da cierta intriga al relato. En este ambiente va creciendo e intenta encontrar su propio espacio, cruzándose en su camino otra chica, Catalina Folch, que le aportará un gran apoyo y le abrirá los ojos ante la vida que podría tener si no acatase las normas preestablecidas. Por lo que parte importante de esta novela son las odiseas para encontrar su camino, para ser ella misma, para conseguir su sueño de ser periodista. Es una joven adelantada a su época que toma decisiones que traerán consecuencias, pues nadie la obligó. En una lucha contra viento y marea por aceptarse como es. Mientras que su actitud es una clara reivindicación del papel de la mujer y de intentar conseguir derechos que tenía negados, en una época en la que solo a los hombres se les tenía en cuenta sus opiniones. De ahí la importancia de que Catalina Folch y Elisa Montero logren crear una escuela de niñas, donde puedan aprender a valorarse, porque ellas serán las mujeres del futuro, y este colegio es el sendero hacia la autorrealización de esas niñas.
Y junto al crecimiento personal de la protagonista, ella y el resto de personajes, serán testigos directos de la situación política en España y en el mundo desde 1908 hasta 1931. En un repaso a la historia muy bien documentado, y que combina personajes ficticios con personajes reales. Haciendo muy creíble todo lo que va sucediendo. Con el complemento de una estupenda ambientación, que hace que visualices muy bien la época, con la descripción de los trajes, de los muebles, de las casas, la sociedad, los periódicos de aquellos años, y sobre todo los itinerarios por las calles, locales, cafés literarios y lugares emblemáticos de Madrid. Es una recreación muy certera. (Que me ha trasladado a cuando nacieron mis abuelos maternos, 1902 y 1906, en Madrid, y me ha traído recuerdos de historias que me contaban, me ha hecho feliz leer entre las páginas de este libro la calle Barquillo, la iglesia de San José, y las referencias a las modistas)
Me ha gustado mucho como escribe esta autora, su estilo, como ha desarrollado la trama, como ha combinado ficción y realidad histórica, y los temas que ha tratado: periodismo, feminismo, clases sociales, incluso tiene algo de intriga y un poco más de romance. Con unos personajes bien definidos dentro del papel que representa cada uno.
Destacar que María Reig también luchó por su sueño de ver publicada su novela y lo hizo con un proyecto de autoedición a través de crowdfunding.

Algunas frases del libro:

“No dejaba de fascinarme la libertad con la que todas aquellas mujeres podían estudiar sus carreras sin ser juzgadas.”

“Me sentía amordazada por un mundo, por una vida, que a duras penas me hacía sentir libre.”

“Es increíble lo rápido que funciona todo cuando tienes identidad masculina.”

“Considero que todo muta y evoluciona sin cesar. Aunque no logramos percibirlo a simple vista.”

“Estáis aquí para que, un día, cuando alguien os señale clamando que no sois capaces podáis repetir vuestro nombre en voz alta y afirmar: yo puedo conseguirlo.”

“Estáis aquí para comenzar la tarea más ardua de todas: valoraros a vosotras mismas. Porque la sociedad y aquellos cuya opinión tanto os importará, seguramente, no encuentren momento de hacerlo.”

“Qué arriesgados pueden ser nuestros sueños. Nos mueven a una dirección y nos llevan a finales imprevisibles.”

Contraportada o parte de la misma:
Madrid, primeras décadas del siglo pasado. Elisa Montero, aunque de origen humilde, es criada desde niña por su madrina, una adinerada y misteriosa mujer perteneciente a la alta burguesía madrileña. La sensación de no pertenecer ningún lugar y de cierta rebeldía ante los designios que otros han trazado para ella será algo que marcará su vida. Elisa no solo buscará liberarse de las limitaciones que le imponen su condición de mujer y su posición social para lograr convertirse en periodista, sino que intentará tomar las riendas de su destino y entregarse al verdadero amor. Como testigo, la rabiosa y convulsa actualidad de una España entre guerras que la acompañará en su lucha por conocerse a sí misma y sobreponerse a sus propios prejuicios.

Fotografías de la cubierta: Ildiko Neer / Arcangel y Antonio Passaporte.
Calle Alcalá. Banco de Bilbao. Instituto del Patrimonio Cultural de España, Ministerio de Cultura y Deporte.


sábado, 20 de julio de 2019

LOS MILLONES de Santiago Lorenzo


Partiendo de un argumento muy original, y que resulta sorprendente de principio a fin. Página tras página consigue mantener la tensión sobre como puede acabar esta rocambolesca historia. Y sin dejar cabos sueltos, pues la trama está perfectamente hilada, lleva a un final que me ha gustado por cómo resuelve la compleja situación.
Narrado con cierta ironía y con momentos un tanto surrealistas, consigue sacar algunas sonrisas, gracias al modo de decir las cosas que tiene el autor. Y aunque el protagonista sea miembro de una banda armada, la forma en que se va perfilando el personaje hasta llegar a cómo se metió en ello, contribuye a que lo veamos con otros ojos. Aparte de que el relato no va de eso. Sino mas bien de sus peripecias para subsistir. Pues Francisco, que en ese año 1986 tiene 27 años, por las circunstancias en las que pasa cada día, se ha convertido en un experto en como sobrevivir con lo mínimo, a base de inventar los mil y un truco de supervivencia, siendo sus andanzas asombrosas. Teniendo a su vez que evitar las relaciones sociales, ser invisible, pues debe priorizar estar de incógnito, lo que le lleva para conseguirlo a situaciones a veces absurdas. Pero a su vez este modo de vida le lleva a una forzada soledad, que lo único que le permite es seguir teniendo sus tres ilusiones: prensa, trenes y clases. Pero sobre todo la necesidad de que le hagan caso.
Alternando la presentación de este personaje, hará su aparición Primitiva, otra persona que sin estar sola siente la soledad. También la describe desde su pasado. Siendo al principio dos historias en paralelo, para en cierto momento confluir.
Tanto personajes como ambientación son fácilmente imaginables, sin necesidad de haber usado grandes descripciones, tan solo con los datos y referencias que aporta el autor. Por cierto es interesante sus explicaciones finales sobre los cafés y diversos lugares de Madrid, los que todavía existen y los que han dejado de existir.
Hace unos meses leí su reciente novela “Los asquerosos” (reseña aquí) y me gustó mucho su estilo, su vocabulario, su forma de contar la realidad, su punto de ironía, el trasfondo de crítica social. Y tenía claro que leería “Los millones”, libro que publicó hace unos años, y que he podido comprobar que ya reunía las características que han seguido definiendo a Santiago Lorenzo.

Algunas frases del libro:

“Hacía mucho tiempo que sabía que toda esta minuciosidad no tenía nada que ver con el control de sus recursos, sino, sobre todo, con la necesidad de balizar el mar de días en el que vivía, echando mano de magnitudes mensurables (número de pesetas, cantidad de horas, porcentaje de superávit, media, mediana y moda) que acotaran con su exactitud toda la maraña de naderías en la que pasaba su existencia.”

Contraportada o parte de la misma:
A uno del GRAPO le toca la Primitiva. No puede cobrar, porque no tiene DNI. En los 90 días de plazo para intentar recibir el dinero del premio, conocerá a una mujer con la que compartirá un alto déficit de cariño y una pasión casi infantil por los trenes.

Ilustración de la cubierta: Gorka Olmo




domingo, 7 de julio de 2019

LA MUJER ROTA de Simone de Beauvoir


El libro “La mujer rota” lo forman tres narraciones: La edad de la discreción. Monólogo. La mujer rota.
Cada uno independiente pero todos protagonizados y narrados en primera persona por mujeres. Los escribió Simone de Beauvoir en 1968, en una época donde empezaron a marcarse diferencias en pro de las libertades de las mujeres, avanzando hacia la libertad en las relaciones amorosas, en las actividades profesionales fuera del hogar y siendo activas políticamente. Pero también se especifica en el prólogo que hay que tener en cuenta que para la liberación de la mujer es necesaria la igualdad jurídica y social con el hombre. Y aunque en otros libros de la autora sí que trata el feminismo de la igualdad y el feminismo de la diferencia, sin embargo no lo hace en éste, pues aquí sus personajes expresan la realidad de las mujeres en aquellos años. Por lo que es una lectura recomendable para darnos cuenta de que desde entonces las mujeres tenemos más derechos y libertades pero que todavía queda mucho por hacer y conseguir.
En “La edad de la discreción” la narradora, que ama las palabras y las personas que saben servirse de ellas, que confiesa que no podría vivir sin escribir y que los libros le salvaron de la desesperación, habla de la relación con su marido, André, con su hijo, Philippe, y con su nuera, Irène. Y explica como su hijo ha cambiado, desviándose de la línea de educación de sus padres. Lo que influye en la relación del matrimonio, y particularmente a ella le hace sentir que la vida empieza a quitarle todo lo que le había ido dando, sintiéndose a su vez como si ya estuviera envejeciendo.
En “monólogo” es también la voz de una mujer la que emite un soliloquio desgarrador sobre la maternidad, los hijos y las parejas. Llegando al sentimiento desesperado de que necesita de un marido y de unos hijos para ser alguien.
En “La mujer rota” es Monique, de 44 años, quien escribe un diario, que empezó por soledad y lo siguió por malestar, por la actitud de su marido, Maurice, con quien tiene dos hijas, Colette y Lucienne, la primera ha seguido los pasos de su madre en el sentido de que se ha casado para formar una familia, mientras que la segunda prioriza su independencia por lo que se fue a vivir a New York.
El matrimonio se encuentra en ese momento de las parejas que llevan juntas mucho tiempo y la comunicación equivale a silencio. Además, Maurice está con otra. A lo que Monique parece que en un principio se adapta a esa infidelidad. Porque ella misma se pregunta ¿qué tiene que hacer? la actitud de Maurice la ha bloqueado. Al saber la relación de su marido con otra mujer, Monique, empezó siendo más comprensiva pero se fue exasperando, llegándose a sentir humillada. Por lo que su comportamiento deriva hacia una especie de obsesión por saber todos los detalles de la infidelidad. Mientras tanto, Maurice opta por un doble juego, manteniendo su matrimonio y su amante.
Durante los 6 meses que escribe el diario se ve el proceso que pasa ella, llegando a una dicotonomía: ¿él es el culpable o ella ha hecho algo mal? Lo que le hace dudar y no creer en sí misma, sintiéndose vacía. Y es que el amor de Maurice es lo que la mantiene viva.
Los tres relatos son un retrato de mujeres de clase media en el París de finales de los 60. Mostrando el comportamiento social desde el punto de vista femenino. Son testimonios en primera persona cargados de sufrimiento, desasosiego, ansiedad, depresión. Que les lleva en su existencia al sentimiento de culpa y vacío interior. Convirtiéndose en mujeres que no encuentran su lugar en el mundo.

Algunas frases del libro:

“Si uno quiere comunicarse, generalmente lo logra.”

“Es necesario dejar a la gente en libertad.”

“Curiosa cosa, un diario: lo que se calla es más importante que lo que anota.”

“Creía saber quién era yo, quién era él: y repentinamente ya no nos reconozco, ni a él ni a mí.”

Contraportada o parte de la misma:
“La mujer rota es la víctima estupefacta de la vida que ella misma eligió; una dependencia conyugal que la deja despojada de todo y de su mismo ser cuando el amor le es rehusado.” Simone de Beauvoir

Traducción del francés: Dolores Sierra y N. Sánchez





jueves, 20 de junio de 2019

PERMAFROST de Eva Baltasar


Esta novela, estructurada en capítulos cortos, reflexiona, en una sucesión de pensamientos narrados en primera persona por la protagonista, sobre la vida, la muerte y el sexo. Habla de la relación con su familia, de sus amantes, y de sus dos grandes aficiones, el arte y la literatura. De esta manera nos irá desvelando su interior capa a capa, ese interior dormido, protegido por una capa de hielo.
A pesar de que no siga una línea temporal continua, pero la combinación del presente y del pasado se complementan, ayudando a entender las dudas de su existencia. Esas que le llevan a impulsos suicidas, imaginando infinitas formas de morir. En cierta manera ha decidido vivir al límite porque la hace sentirse más viva. En un mundo en el que se ha encontrado con una madre que nunca la ha motivado ni apoyado. Un padre con papel secundario. Una hermana con pensamientos muy diferentes en cuanto a estilo de vida. Unas relaciones amorosas que vive con intensidad pero con miedo a atarse con nadie. Y sus dificultades para encontrar el camino en el mundo laboral.
En algunos momentos se nota que la autora viene de la poesía, porque se refleja en su prosa. Sin embargo lo que predomina es cierto humor negro, porque utiliza un tono mordaz y agudo. Pero, tal vez, lo mejor es que presenta los temas con mucha naturalidad, tal cual son, sin adornos ni florituras, hablando abiertamente sobre el suicidio, la familia, la maternidad, el sexo, el lesbianismo, la soledad. Desde la voz en primera persona de una mujer con la que es fácilmente identificarse en algunos puntos, por la forma que tiene en mostrar sus emociones, sus dudas, sus miedos.
Por otra parte parece ser que a este libro le seguirán otros dos, no estrictamente continuaciones, pero sí relatos protagonizados por mujeres. Y mi intención es seguirles la pista, como también me apetece leer los libros de poesía ya publicados por Eva Baltasar. Porque esta novela que termino de leer ha conseguido traspasar mi propio permafrost.

Algunas frases del libro:

“Tengo un buen recubrimiento, impermeable como el de los buques, pero no es mentira, no: la dureza del hielo preserva un mundo habitable, solo que dormido.”

“La inminencia no es sino la zanahoria con que el futuro se nos asegura.”

“Me he situado en un límite, vivo en ese límite, espero el momento de abandonar el límite, mi casa provisional.”

“La duda, la duda es la primera grieta en el propio permafrost.”

“La vida de dos hermanas es idéntica hasta que crece una de las dos, y entonces parece que la otra aproveche para hacer cosas a escondidas. Sobre todo llenar el vaso dejado por la hermana conociendo a otras personas.”

“Mi miedo tiene pensamientos, pensamientos posesivos que es necesario eliminar.”

“La obra de arte no era solo un resultado final, sino arte en el tiempo, arte en tiempo real, en acción. Impulsivo y sencillo como el dibujo de un niño, sí, pero en él subyace una preocupación refinada, ese interés por el proceso, esa magnitud de vida concentrada en el proceso.”

“El sexo me aleja de la muerte. Aun así, no me acerca a la vida. Entonces ¿qué? ¿Para qué? Tras pensarlo unos minutos he llegado a la conclusión de que el sexo me mantiene presente y a salvo en un espacio inconsistente, pero reconfortante.”

Contraportada o parte de la misma:
El permafrost es esa capa de la tierra permanentemente congelada y es también la membrana que cubre a la protagonista de esta novela. Escrita en primera persona, nos presenta a una mujer en etapa de formación que se protege del exterior, que percibe la superficialidad en todo cuanto la rodea y huye de un entorno que nada tiene que ver con su manera de entender la vida: una madre obsesionada con la salud, omnipresente y controladora, y una hermana que afronta su convencional existencia con medicación y un positivismo irritante. La protagonista, que siente pulsiones suicidas, no permite que nadie se le acerque demasiado, pero al mismo tiempo se entrega con intensidad al sexo con otras mujeres, a la literatura y al arte. El pulso entre el hedonismo, los placeres más carnales y la muerte es constante en esta novela, así como el tono mordaz de una protagonista que desde la primera página nos gana con su inteligencia y su humor negrísimo.

Traducción de Nicole d'Amonville Alegría

Fotografía de la cubierta: Thomas Rusch




viernes, 7 de junio de 2019

ANTES DE LOS AÑOS TERRIBLES de Víctor del Árbol


Las novelas ofrecen mucho, por un lado trasladar al lector a mundos de ficción que nos harán soñar, viajar y evadirnos, pero por otro también están las que hablan de mundos no tan ficticios, las que se basan en situaciones reales, y contribuyen a hacer al lector consciente de hechos históricos. Y así es la historia que cuenta Víctor del Árbol, que tiene mucho de verdad, una verdad que no es demasiado lejana en el tiempo, que incluso hoy en día aún sucede, y a la que se le ha dado la espalda y casi olvidado porque el continente africano se ve desde la distancia.
Este libro comienza con un prefacio que se desarrolla en el verano de 2017 en España, cuando Isaías Yoweri decide contarle su propia historia a Cécile, una periodista con la que le vincula un hecho que marcó sus vidas. A partir de ahí los capítulos alternan fechas del 2016 con un pasado más lejano, de 1992 a 1994. Para concluir con un posible epílogo que es un final que remata el final y que tiene su conexión con el prefacio.
Isaías empieza a contar el relato de su vida cuando alguien de su pasado, Emmanuel K., va a verlo en Barcelona, unos veinte años después de que se hubieran visto por última vez. Este personaje le propone regresar a Uganda para asistir a un congreso, pues el gobierno trabaja en la reconciliación del país, y su testimonio es fundamental para que el mundo conozca lo que les hicieron.
Isaías duda qué hacer, tiene 36 años, una pareja estable, Lucía, esperan un hijo, tiene un negocio de arreglo de bicicletas, en definitiva, una nueva vida. Y regresar sería enfrentarse a su pasado, a sus fantasmas, como la sensación de que fueron víctimas pero no inocentes. Odia todo lo que significa para él ese país. Aunque también tiene sus vivencias y recuerdos antes de los años terribles, con una primera infancia feliz, vivida y compartida con sus padres, su hermana mayor Rebeca, su hermano pequeño Joel, su abuela y su amiga Lawino.
Pero con el apoyo de su pareja opta por ir a Uganda, llevándose otro golpe porque no es bien recibido. A su vez él en España también ha tenido que soportar ser “otro inmigrante negro”. Así que siente que no es nada en ninguna parte. Es un superviviente que se refugia en su propio interior, en el niño que lleva dentro. El que dejó de ser a los 12 años, cuando el LRA llegó a su poblado. Y junto a él, su hermano Joel, de solo 8 años, defendió a su padre. Ahí cambió todo.
Y es que la historia de Uganda es complicada. Los ingleses llegaron, se impusieron y se largaron dejándolos en el caos interno, a pesar de ser un país rico. Pero también había disputas y odios entre tribus. Siendo el pasado siempre presente. Ellos mismos eran el infierno y el paraíso. Y la creación del LRA con líderes como Joseph Kony que reclutaban niños (no decían secuestrar) para la guerra, aún fue más terrorífico.
Ante un tema tan espeluznante como el que se trata, que pone los pelos de punta y lo peor es que está basado en una realidad, aún así, la forma en que lo ha expuesto el autor, alternando el presente y el pasado en cada capítulo, ha conseguido que se vaya completando el puzzle de manera pausada, que podamos ir asimilando la información, la secuencia de unos hechos terribles, y que nos metamos en la piel de este muchacho, Isaías Yoweri, que representa a los miles de niños soldados secuestrados por el LRA, bajo el mando de personas irracionales. Quienes masacraron el país con matanzas, secuestros y guerrillas. Dejando a su paso una huella que persiguió también a quienes huyeron y pudieron ponerse a salvo, dejándoles tremendas secuelas psicológicas. Porque ¿cómo superar algo así? No solo por lo que tuvieron que vivir y las atrocidades que tuvieron que soportar, sino también en aquellos momentos ¿qué decisiones podían tomar? ¿cómo tenían que actuar?
Víctor del Árbol no solo ha contado una historia muy verídica que sirve de ejemplo y abre los ojos ante lo que sucedió en Uganda, sino que remueve conciencias, porque hoy en día aún hay niños soldados en el mundo. Para esta crítica social no ha dejado ningún cabo suelto, desde la referencia al libro “El corazón de las tinieblas” de Conrad, y el significado de que se lo regale a Isaías el malvado mercenario Christian MF, hasta la referencia a la fabricación de armamento en España, tan solo son un par de párrafos, pero suficientes para poner en entredicho a esa industria y a quien la sustenta. Así como relata lo difícil y complicado que es salir de un país en guerra, el paso por los campos de refugiados y la situación extrema y desesperada en que viven en ellos. La labor y la humanidad de las ONG y la ayuda internacional. Y sin dar demasiados detalles, pero bien reflejada, cuenta la odisea de recorrer, en este caso, 8600 km hasta llegar a Europa, pasando y sufriendo lo indecible. Para por fin en su llegada sentirse a salvo y respirar. Aunque el peso traumático siga sobre su espalda.
“Antes de los años terribles” es uno de esos libros que era necesario escribir para que la sociedad no olvide.

Algunas frases del libro:

Yo solo trataba de olvidar y sobrevivir. No confiaba en que contar las cosas pudiera cambiar nada. No me quedaba rebeldía, ni orgullo, ni perdón que pedir o dar. No tenía nada que decir. Solo quería continuar con mi vida.”

Yo no alcanzaba a imaginar lo difícil y heroico que puede ser el amor en tiempos de odio. Me parecía que lo natural era que si dos personas querían estar juntas pudieran estarlo sin más.”

Cuando la gente está furiosa la verdad no importa. Solo necesitan un chivo expiatorio.”

¿Cuánto daño podemos soportar sin rompernos por dentro? ¿Y cuánto de ese daño somos capaces de infligir a otros sin inmutarnos?”

Tardé en darme cuenta de cómo funciona el juego de la crueldad y el afecto: aniquila cualquier posibilidad de resistencia. Nunca sabes a qué atenerte, nunca sabes qué esperar, qué sucederá. ¿Será el palo o la zanahoria esta vez? Al final te entregas sin esperar más que lo que quieran ofrecerte, y lo que llega, sean golpes o caricias, lo aceptas con naturalidad.”

¿Cuál es la decisión cuando quieres hacer el bien? ¿Cómo sabes que no te equivocas?”

Callar para proteger, callar porque ya no se puede cambiar lo que ha pasado.”

Contraportada o parte de la misma:
La vida de Isaías volvió a empezar el día que llegó a Barcelona siendo un muchacho y dejó atrás su mundo. Después de mucho tiempo ha construido una nueva vida junto a su pareja, mientras intenta abrirse camino con un negocio de restauración de bicicletas. Todo cambia el día que recibe la visita de Emmanuel, un antiguo conocido que lo convence para que regrese a Uganda y participe en un encuentro sobre la reconciliación histórica de su país. Aceptar esa propuesta hará resurgir un pasado que Isaías creía haber dejado atrás. Se verá forzado a enfrentarse al niño que fue, mirarlo a los ojos sin concesiones y perdonarse a sí mismo, si quiere seguir adelante con su vida y no perder a su mujer, que pronto, y de la peor manera, descubrirá una terrible verdad: no siempre lo conocemos todo de aquellos a quienes amamos.

Fotografía de la cubierta: Alexander Grabchilev - Stocksy

Gracias a Ediciones Destino por el envío de este libro



jueves, 23 de mayo de 2019

LEER, VIAJAR, ESTAR VIVOS de Pepa Calero


Este libro-viaje se inicia con una presentación de la propia autora, que la ha subdividido en 6 partes, en las que explica el cómo y el porqué de esta aventura individual. Que empezó motivada por la búsqueda de las huellas de sus autores favoritos y los lugares donde se desarrollan sus novelas, siguiendo los pasos que dieron los personajes.
Su ruta literaria la llevó a ocho ciudades europeas Viena, Trieste, Varsovia, Budapest, Praga, Salzburgo, Berlín y Lisboa. Pero además, la autora quiso añadir Tánger en recuerdo a Paul Bowles. Y como punto final describe su visita a una de las librerías más bellas del mundo, Lello & Irmao, en Oporto.
Y quienes le han llevado a recorrer esos lugares han sido escritores como: Stefan Zweig, Joseph Roth, Musil, Sándor Márai, Mazda Szabó, Claudio Magris, Rilke, Italo Svevo, Fernando Pessoa, Antonio Tabucchi, Jan Neruda, Isaac Bashevis Singer, Adam Zagajewski, Irmgard Keun, Bertolt Brecht, y alguno más, de los que no solo nombra o rememora sino que también intercala algunas de sus citas.
Pero ese primer motivo de viajar por curiosidad literaria, se convirtió también en un viaje interior que le hizo concienciarse del mundo y las gentes que nos rodean. Apenas hizo fotos, porque todo lo guardó en su corazón. Cada población le dejó poso y recuerdos que seguirán en su memoria. Tal vez por esto, al escribir posteriormente estos itinerarios, los narró con sensibilidad y cierto tono poético.
Hizo un recorrido no solo por sitios conocidos y turísticos, sino también por otros que no lo son y que podrían pasar desapercibidos para otras miradas. Su curiosidad le llevó a callejear sin rumbo fijo, a pasear, a sentarse en los cafés, a encontrar pequeños rincones, como los mercados, unos en edificios, otros al aire libre, sus gentes, sus productos. Describiendo cada lugar y los sentimientos que le produjeron, descubriendo olores, sonidos y sabores. Además, acompañada por una banda sonora que es la música que identifica a grandes compositores nacidos en algunas de esas poblaciones, y que en ocasiones sonaba en directo tocada por músicos en sus calles y plazas.
Este libro refleja una bonita experiencia personal, que ha sabido transmitir en su narración, así como la añoranza que sintió al abandonar cada lugar y sus deseos de regresar algún día. Aquellos fueron viajes otoñales, tal vez su deseo se cumpla y regrese en otras estaciones del año, o también puede suceder que seamos nosotros, lo lectores, los que después de haber viajado leyendo, nos decidamos a seguir sus huellas.

Algunas frases del libro:

La cultura europea con su carácter reflexivo, pausado, es inconcebible sin los cafés. Allí la vida se saborea, mientras el tiempo detiene el latido para entrar en estos lugares recogidos, íntimos, particulares.”

Los libros definen mi vida. Sin ellos hubiera sucumbido a todos los naufragios que viví y, con toda certeza, me salvarán de todos los que quedan por vivir. Me hicieron libre.”

Al calor de un libro, las estrellas parecen más cercanas.”

Contraportada o parte de la misma:
Conocía Trieste, su café San Marcos y su jardín por la voz de Claudio Magris. Respiré el atardecer en Buda, en el Bastión de los Pescadores, al lado de Kristóf, el protagonista de Divorcio en Buda... Ay, Budapest, horas y horas contemplando el Danubio como si tuviera el río en los labio. (…) Visité estas ciudades en otroño. Tiempo de vacaciones. Hubo días de lluvia, días de frío, de viento, de cierta nostalgia, de anhelos. No había gente en los parques, nadie paseaba, solo se iba a algún sitio. Pocos turistas. Detrás de los cristales de un café, esperaba, como si la vida fuera eso, mirar tras las ventanas manchadas de un elegante café...”.

Foto de cubierta: Delaram Bayat

Gracias a Ediciones Casiopea por el envío de este libro