Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

miércoles, 30 de mayo de 2018

UN AMOR de Alejandro Palomas


Premio Nadal 2018
Este libro, junto con los dos anteriores “Una madre” (reseña aquí) y “Un perro” (reseña aquí), tiene unos personajes magníficos, desde la gran Amalia, pasando por sus tres hijos: Silvia, Emma y Fer, hasta la siempre añorada abuela Ester, y en esta ocasión también formarán parte de sus vidas: Magalí, la tía Inés y Oksana. Sin olvidar a la perrita Shirley y el perro Rulfo.
El narrador continua siendo Fer, y la estructura sigue la misma línea de ir contando el momento presente combinándolo con hechos pasados, que van complementando lo que está sucediendo a la vez que añade información sobre cada uno de los personajes. Por lo que esta novela se podría leer de forma independiente, pero de verdad que aconsejo leer antes las dos anteriores, sobre todo si Amalia conquista tu corazón.
Y es que el personaje de Amalia es especial en todos los sentidos, tiene su léxico particular, y habla y habla liándose, siendo mejor que ella sola salga del embrollo de palabras, del que a veces sale intentando confundir con una treta de niña, y otras veces soltando preguntas sin ton ni son, es como un torbellino, lo que provoca diversas reacciones en los demás. Pero precisamente sus meteduras de pata, sus torpezas y sus despistes, que tanto descolocan a los desconocidos, junto a su energía y su alegría, son parte esencial de como es ella cien por cien. Una mujer que cuando se divorció a los sesenta y pico años se descubrió totalmente, a partir de ese momento todo era aventura, ganas de vivir, de participar, de estar.
Junto a sus hijos más que una familia son vida, risas y llantos. Con miradas iluminadas que tanto expresan, que lo dicen todo. La relación madre e hijos, al igual que la que tienen los tres hermanos, desborda complicidad. Con situaciones inolvidables, tiernas y dolorosas, llenas de momentos especiales, con subidas y bajadas de ánimo, llevándote de la tristeza a la alegría y viceversa, con doble sentido, pero sobre todo como mucho amor.
Y entre tanto barullo de sentimientos me ha encantado todavía más cuando en la página 43 describe que hace un día espléndido, de primavera que huele a verano, y combina el sentido del olfato y de la vista para resucitar recuerdos.
También es tremendo el pasado, y no menos el presente, de Magalí, argentina de nacimiento, y como en pocas líneas hace referencia a algunas páginas de un pasado común. Temas que aunque aparezcan de manera breve son tan importantes como el resto de asuntos que trata en mayor o menor medida.
Así como cada uno de los personajes tienen momentos que también los hacen únicos y especiales.
Haciendo que esta novela (al igual que las anteriores) la haya leído poco a poco, porque deseaba saborear más tiempo cada párrafo, cada frase, cada palabra, pues está escrita con mucho corazón. Pues se suceden emociones de todo tipo que remueven nuestro interior.
Alejandro Palomas, ya te lo dije en la Feria del Libro de Valencia, gracias por haber creado estos personajes, por haber sabido transmitir de una forma tan bella esta vorágine de sentimientos. Y me apunté muy bien tu recomendación de que lea “El tiempo que nos une”, ya te contaré.

Algunas frases del libro:

Desde que vive sola el silencio no la acompaña bien y le alarga demasiado los días.”

Y mientras las distintas instantáneas de mamá desfilan como un Power Point sobre una pantalla, entiendo que todos, mamá incluida, somos muchas cosas a la vez: grandes y pequeñas verdades, grandes y pequeñas dudas, niveles solapados de bondad, supervivencia, imaginación, carencias y ganas de que los nuestros estén con nosotros, de que no dejen de sentirnos nunca parte importante de nuestra historia común, del laberinto compartido que habitamos.”

Los ausentes, los que están sin estar y los que estuvieron pero ya no son.”

Y de pronto, por primera vez en casi cuarenta años, entendí lo difícil que debía de ser esa maternidad suya, y sé que lo entendí porque lo sentí en el pecho, sentí el eco de la voz de mamá en el esternón, y sentí también que era eso, que ese eco de ella en mi plexo es lo que une a madres e hijos, que no es la sangre compartida sino esa reverberación aún más potente, como si nuestro esternón fuera también suyo y viviéramos compartidos.”

Solo los supervivientes entendemos que la vida no es lo que es, sino lo que sentimos al recordarla.”

La risa une mucho.”

Contraportada o parte de la misma:
El único anhelo de Amalia, una entrañable mujer de setenta y largos años, albina, despistada y con un uso del lenguaje un tanto peculiar, es velar “a toda costa” por la felicidad de sus dos hijas, Silvia y Emma, y especialmente por la de fer, el menor de los tres hermanos. Al reducido universo familiar se suma tía Inés, ausente de la vida de su gran amiga Amalia desde que ésta decidió divorciarse y que, recién enviudada, ha vuelto para quedarse.
Por imperativos burocráticos, la boda de Emma coincide en el calendario con el cumpleaños de Amalia. Sin más opción, los cinco deciden celebrar la boda por la mañana y trasladarse después a una casa de turismo rural para pasar allí el fin de semana, pero la noche anterior una funesta coincidencia cae como una bomba sobre el mapa familiar, resquebrajándolo.

Ilustración de la cubierta: Randomagus

Otro libro de este autor reseñado en este blog: “Un hijo” (enlace aquí)


miércoles, 23 de mayo de 2018

NO TENGO MIEDO de Niccolò Ammaniti


Lo que parece un tranquilo verano, en el año 1978, en una aldea muy pequeña del sur de Italia, donde un grupo de niños entorno a los 9 años juegan y empiezan a descubrir el mundo que les rodea, aventurándose por los alrededores, acompañados de sus bicicletas y de su propia imaginación, se convertirá en algo muy distinto tras el hallazgo con el que por casualidad se topa uno de ellos, Michele. Y a partir de ese instante, una trama que empieza como una aventura de verano lleva hasta la más oscura crueldad del ser humano. Y su autor, Niccolò Ammaniti, consigue muy bien esa transformación de un estado a otro.
Una historia narrada en primera persona precisamente por Michele, quien se enfrenta a sus propios miedos y monstruos, pero contada 22 años después de aquel suceso. Algo terrible visto desde los ojos de un niño.
Y es que ¿hasta donde es capaz de llegar el ser humano para obtener un beneficio?
A veces resulta tremendo el comportamiento y la locura de las personas. Por lo que esta historia es de las que no dejan indiferente. Sacando a escena el crimen organizado.
El autor ha sabido crear una ambientación que acompaña a la sensación de aislamiento y soledad, con un paisaje rural árido, sofocante por el calor, en un pueblecito con cuatro casas (me ha recordado al libro “Intemperie” de Jesús Carrasco, reseña aquí). Apenas habitado por unos pocos niños y sus padres. Quienes representan la inocencia de la infancia en contraste con el mundo de los adultos. Y así nos encontramos con la conducta de la pandilla de críos en su mundo de juegos, diversión y aventuras para pasar el verano. Y como el relato avanza hacia momentos desgarradores, que sacan a la luz un secreto espeluznante, y que nos muestra una realidad muy diferente de unos padres que sueñan con irse a vivir al norte del país.

Algunas frases del libro:

De pequeño soñaba siempre con monstruos. Y también ahora, de mayor, me ocurre a veces, aunque ya no sé cómo librarme de ellos.”

Olvídate ya de los monstruos, Michele. Los monstruos no existen. De los que tienes que tener miedo es de los hombres, no de los monstruos, me había dicho mi padre.”

Contraportada o parte de la misma:
El verano más caluroso del siglo. Cuatro casas perdidas entre un campo de trigo italiano. Los adultos se refugian en casa. Seis niños en sus bicicletas se aventuran por los campos asfixiantes e inermes. En medio de este mar de espigas se esconde un terrible secreto que cambiará para siempre la vida del pequeño Michele Amitrano.

Traducción de Juan Manuel Salmerón

Ilustración de la cubierta: Roy Gumpel, archivo Stone



@AlCalordeLibros


lunes, 14 de mayo de 2018

LA MUJER DE LA LIBRETA ROJA de Antoine Laurain


A una mujer le roban el bolso, y un hombre lo encuentra y, sin tener su datos personales, porque no está ni la cartera ni el móvil, decide intentar encontrarla para devolvérselo. Así de simple parece la trama, sin embargo es increíble como una línea argumental tan sencilla pueda dar tanto juego, y creerme que lo da. Por un lado está como el hombre, Laurent, va tirando de las pocas pistas que tiene con los objetos que encuentra dentro del bolso, aunque va a contar con la complicidad de su hija de 15 años, y así irá obteniendo resultados que consiguen mantenerte en vilo por saber si llegarán a buen término. Por otro lado está precisamente la relación padre-hija adolescente que tiene su punto fuerte en la paciencia con cierto toquecillo simpático. Pero a su vez hay un personaje especial, que es el escritor Patrick Modiano, quien tiene un curioso papel en el desarrollo de la trama. Y, además, todo sucede bajo un aura de misterio en ese intento por averiguar quién es esa mujer.
Lo he leído en un par de tardes, porque desde la primera línea me sumergí en el relato y no pude dejar de leer, pues son capítulos muy cortos, y alterna lo que le va sucediendo a Laure y lo que va haciendo a Laurent. Sí, los nombres de los personajes principales son muy parecidos, a su vez también se asemejan al apellido del autor. Pero ésto no es lo único casual que he encontrado en este libro, pues al terminarlo he sentido curiosidad por bastantes cosas y datos que aparecen, y he caído con que la librería de Laurent se llama Le cahier rouge, cuya traducción sería el cuaderno rojo, y Laure lleva en su bolso una libreta roja.Y acaso ¿puede tener que ver con el libro de Auster “El cuaderno rojo”? en el que el azar, la casualidad, el destino la coincidencia, son el eje central de su contenido (reseña aquí). También es muy curioso el que ella lleva en el bolso un libro de Patrick Modiano, “Accidente nocturno”, que precisamente trata de un joven que busca por París a la mujer que le atropelló. Aparte, Laure tiene en su casa varios libros de Sophie Calle, una polifacética mujer que entre sus obras está “Suite veneciana” definida como el voyeurismo hecho arte. Por lo que en esta novela nada sucede al azar, y la casualidad es parte esencial de esta historia. Narrada de una forma que hace muy creíble todo lo que va sucediendo.
Me han gustado los pequeños detalles que conforman la vida pasada y presente tanto de Laurent como de Laure, y que el autor sin profundizar en ninguno de ellos ha conseguido transmitir mucho. Y es que la sencillez y delicadeza es parte esencial de este relato.

Algunas frases del libro:

Existen amores efímeros, destinados a morir desde el comienzo y en un plazo muy breve, aunque en general no se cobre conciencia de ello hasta el momento en que se acaban.”

Sí, todo volverá a ser como antes, susurró Laure, salvo por el hecho de que nunca encontraré mi bolso. Puede comprarse otro... No, nunca podré comprar todo lo que llevaba dentro. No se pueden comprar un trozo de vida.”

¿Se puede experimentar nostalgia de algo que no ha tenido lugar?”

Contraportada o parte de la misma:
Sus días de banquero pertenecen al pasado. Ahora Laurent Letellier es el feliz propietario de una pequeña librería parisina. Cuando una mañana, camino del trabajo, se topa con un bolso de mujer abandonado sobre un cubo de basura, decide llevárselo a la tienda con la noble intención de devolverlo a su dueña.
Desaparecidos el billetero y el móvil, su propósito parece casi imposible si no fuera porque, entre diversos objetos femeninos, Laurent encuentra una libreta roja llena de anotaciones, pensamientos y recuerdos. Cediendo a la curiosidad, se sumerge en la jugosa lectura y, como si de un rompecabezas se tratara, empieza a reconstruir la vida de Laure, amparado por la excusa de hallar alguna pista que le permita localizarla.

Traducción del francés de Palmira Feixas

Fotografía de la cubierta: Mirjan van der Meer






viernes, 4 de mayo de 2018

EL SILENCIO DE LA CIUDAD BLANCA de Eva García Sáenz de Urturi


Tiene un principio desconcertante, pues en el prólogo sabremos que el inspector Unai López de Ayala está herido grave, sin embargo él es el narrador, y pasa a relatarnos lo que sucedió. Por lo que desde la primera página te mantiene en la incógnita de ¿qué le habrá pasado? ¿sobrevivirá?
Él es especialista en perfilación criminal, y trabaja con su compañera Estíbaliz Ruiz de Gauna que es especialista en victimología. Ambos, bajo la supervisión de la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra, se van a enfrentar a una investigación complicada, empezando porque parece haber vuelto a actuar un asesino en serie veinte años después del primer asesinato. Pero esa persona, a quien declararon culpable, Tasio Ortiz de Zárate, está todavía en la cárcel. Así que no será fácil resolver el caso o los casos, que tienen en común que el apellido de las víctimas es compuesto y a su vez podrían tener relación con algunos rituales de la mitología vasca. Teniendo además en contra el tiempo, pues el asesino no descansa, y prevenir más asesinatos parece tarea imposible.
La trama está muy bien estructurada porque combina dos espacios temporales, el actual y finales de los años 60, por lo que la intriga es continua, además va aportando datos de manera pausada, haciendo que la reconstrucción de los hechos sea un puzzle con bastantes piezas que a veces no encajan, pero con algunos giros y sorpresas de última hora los lectores seremos partícipes de secretos familiares que ni los mismos personajes podían imaginar. Éstos tienen en común el convivir con fantasmas de su pasado, lo que les influye en su actitud, carácter y comportamiento ante la vida.
Por otra parte me han llamado la atención algunas cosas: el tema de los gemelos, pues soy madre de mellizas, y siempre me entra curiosidad con todo lo que tiene relación con esto; que haya personajes pelirrojos, pues creo que me los he encontrado pocas veces en las novelas; y especialmente me ha gustado la relación de Unai con su abuelo, esa complicidad y cariño, y la sabiduría que desprende.
También es magnífica la ambientación en la ciudad de Vitoria y los alrededores, con la descripción de monumentos (incluso hay un guiño a Ken Follett al citar su escultura), calles, locales del casco viejo, así como el desarrollo de algunas de sus fiestas y tradiciones más emblemáticas. Al igual que habla del ambiente de las cuadrillas de amigos o de la costumbre de tomar pinchos por los bares. Consiguiendo con todo esto animar a que nos acerquemos por esta tierra.
Además podemos seguir los pasos del inspector Ayala, conocido en sus círculos como Kraken, en el siguiente volumen de esta trilogía de la Ciudad Blanca, titulado “Los ritos del agua”.

Algunas frases del libro:

Me costó entender que no tenía nada que hacer, que la verdad no le importaba a nadie. Solo los hechos: había un culpable en la cárcel, y los asesinatos cesaron.”

La realidad y la ficción eran hermanas gemelas, una se retroalimentaba de la otra.”

Porque a veces, solo a veces, uno sabe que está en lo cierto, que reconoce un patrón y allí está: la certeza.”

A veces el tiempo que marca el calendario no tiene nada que ver con el tiempo mental o emocional que cada uno vive por dentro.”

Contraportada o parte de la misma:
Tasio Ortiz de Zárate, el brillante arqueólogo condenado por los asesinatos que horrorizaron Vitoria hace dos décadas, está a punto de salir de prisión cuando los crímenes se reanudan. En la catedral Vieja, una pareja de veinte años aparece muerta por picaduras de abeja en la garganta. Pero sólo serán los primeros.
Unai López de Ayala, un joven experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los asesinatos, una tragedia personal no le permite encararlos como uno más. Sus métodos enervan a Alba, la subcomisaria, con la que mantiene una ambigua relación marcada por los crímenes..., pero el tiempo corre en su contra y la amenaza acecha en cualquier esquina. ¿Quién será el siguiente?





lunes, 30 de abril de 2018

ESPERANDO A MISTER BOJANGLES de Olivier Bourdeaut


Es una novela corta narrada en primera persona por un niño, y también combina la narración con una segunda voz que son unos cuadernos escritos por su padre. Cuenta la historia de una familia normal, con sus virtudes y sus defectos, con sus cosas buenas y sus cosas malas, con sus problemas y su día a día. Con un padre alegre, que contribuye a que cada momento sea divertido, con una madre extravagante, que hace afirmaciones sorprendentes, y con un niño que vive inmerso en esa fantástica realidad. Acompañados por el fondo musical de la canción “Mr Bojangles” de Nina Simone.
La descripción del comportamiento de sus padres y del resto de personas y situaciones que suceden, se puede resumir en extravagancia y surrealismo. Es como dice en el propio texto “un folletín alegre, lleno de sorpresas y rebosante de amor.” Y toda esta excentricidad tiene su razón, y me ha sorprendido la vuelta de tuerca que da el relato, convirtiéndose en algo mucho más profundo.
También me ha parecido magnífico como el autor juega con el significado de las palabras, dándoles en muchos casos su verdadero sentido. Y lo hace de una manera natural y enriquecedora. Pienso que el traductor ha tenido un arduo trabajo con muy buen resultado. Aunque imagino que leer esta historia en su idioma original será aún mejor.
Aparte quiero comentar un par de cosas, casi como una nota personal, que no pretende desmejorar el resultado positivo de este libro. Y es por una parte la descripción de las fiestas por San José en un pueblo español (pág. 128) que dentro del tono surrealista del relato me han recordado a las escenas, también estrambóticas, de las películas de Tom Cruise “Misión imposible 2” y Noche y día”. Me parece que también ha mezclado un tanto diversas fiestas. Y por otra parte en otro punto de la historia hace un comentario sobre la paella (pág. 122) que para mi no es la más acertada descripción de este plato.
Algunas frases del libro:
Yo no obligo a nadie a creerse mis historias. ¡Les han gustado y se las han creído! ¡He jugado con ustedes y ustedes han perdido!”
Sentado bajo un olivo, viéndolos reír y parlotear mientras ofrecían sus blancas caras al sol, me dije que nunca me arrepentiría de haber cometido aquella locura. Un espectáculo tan hermoso no podía ser el resultado de un error, de una mala elección; una luz tan perfecta no dejaba espacio para el remordimiento. Jamás.”
Contraportada o parte de la misma:
Ante la mirada absorta de su hijo, un pareja embriagada de amor baila al son de “Mr. Bojangles”, de Nina Simone. La escena, mágica, vertiginosa, sólo es un recuerdo más de los muchos que brotan de la memoria del protagonista de la historia, que rememora una infancia marcada por la excentricidad de unos padres adscritos a un estilo de vida ajeno a toda convención social. El padre, la vitalidad hecha persona, no concibe una vida sosegada y monótona – hasta el punto de rebautizar a su mujer con un nombre diferente cada día –, y la madre, capaz de interpretar todo tipo de papeles con la convicción del ilusionista más avezado, hace de la rutina familiar una fiesta perpetua, un espacio donde sólo caben el gozo, la fantasía y la amistad.

Traducción del francés de José Antonio Soriano Marco




jueves, 19 de abril de 2018

UN LUGAR A DONDE IR de María Oruña


Este libro es la segunda entrega protagonizada por la teniente de la Guardia Civil Valentina Redondo. La primera se titula “Puerto escondido” (reseña aquí). Y la tercera acaba de publicarse con el título de “Donde fuimos invencibles”.
Los escenarios donde transcurren los hechos continúan siendo por diferentes zonas de Cantabria, por lo que estas novelas tienen como añadido poder disfrutar de los paisajes, cuevas, monumentos y poblaciones tan bien descritos, abriendo la curiosidad de querer ir a verlos realmente. Además, al final hay un apéndice que se titula “Curiosidades” donde la autora explica un poco como ha investigado y se ha documentado con cada tema que trata, como el trabajo de los espeleólogos, arqueólogos, geólogos y forenses, por lo que los datos aportados tienen una buena base científica e histórica.
Aunque ya he comentado al principio que hay un libro anterior, pero en este recuerda datos tanto de Valentina como de su pareja, Oliver Gordon. Refrescándonos la memoria a quienes leímos la primera, y poniendo en antecedentes a los nuevos lectores.
La teniente es racional, perfeccionista, obsesiva, controladora, rigurosa, tiene tesón y se implica mucho en su trabajo. En varias ocasiones se hace referencia a que tiene TOC en orden y limpieza.
Mantiene una relación estable con Oliver Gordon, un británico afincado en Suances. Quién está preocupado por su hermano Guillermo, del que no tiene noticias desde hace dos años.
Por lo que hay una trama con los asesinatos y la investigación, y otra con la parte personal de Oliver, con giros que llevan en algunos momentos a cruzarse. Esta intriga junto con saltos hacia atrás en el tiempo y otra historia intercalada entre los capítulos, hacen que la lectura enganche, porque estás deseando volver a leer a cada narrador y saber como continua cada asunto. Y aunque llega un momento en que tal vez se desvela demasiado en esas otras historias intercaladas, y como lector detective crees tenerlo todo claro, pues no, porque hay sorpresas. Y ya cuando parece que todo ha terminado, entonces los últimos párrafos crean una nueva intriga que espero continúe en la tercera entrega de esta serie.
Aparte en esta ocasión se puede acompañar la lectura con una banda sonora, pues hay referencias musicales dentro del texto.
Y como curiosidad, el título aparece en varias ocasiones porque “Un lugar a donde ir” es ese lugar que deberíamos tener todos, ese objetivo u objetivos en la vida que deberían motivarnos para seguir adelante. Lo mismo que en un par de ocasiones hace referencia a ese “puerto escondido”, ese lugar de confianza donde nos sentimos seguros.

Algunas frases del libro:

Casi siempre hay una explicación lógica, sencilla y científica para todo.”

Qué fácil era todo cuando eran niños. Ahora solo podía navegar en mares adultos llenos de sombras.”

Esperaba que los hechos siempre suplantasen a las palabras.”

Cuando uno es pequeño, todo se perfila más grandioso de lo que es en realidad: quién tuviese siempre la inocencia, la energía y la incombustible mirada de los niños.”

Contraportada o parte de la misma:
Han transcurrido varios meses desde que Suances, un pequeño pueblo de la costa cántabra, fuese testigo de varios asesinatos que sacudieron a sus habitantes. Sin embargo, cuando ya todo parecía haber vuelto a la normalidad, aparece el cadáver de una joven en La Mota de Trespalacios, un recóndito lugar donde se encuentran las ruinas de una inusual construcción medieval. Lo más sorprendente del asunto no es que la joven vaya ataviada como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que porta entre sus manos y el extraordinario resultado forense de la autopsia.
Cuando hasta los más escépticos comienzan a plantearse un imposible viaje en el tiempo, comienzan a ocurrir más asesinatos en la zona que parecen estar indisolublemente unidos a la muerte de la misteriosa dama medieval.



miércoles, 4 de abril de 2018

EL LECTOR DE JULIO VERNE de Almudena Grandes


Este es el segundo volumen de la serie Episodios de una guerra interminable, pero son historias independientes

Este libro se centra en la guerrilla de Cencerro y el trienio del terror. Jaén, Sierra Sur, 1947-1949. Al final hay una nota de la autora donde explica como llegó a esta historia, como se documentó y como gracias a los relatos de varias personas ha podido recuperar esta parte de nuestra memoria histórica.
Y es que aunque la Guerra Civil Española había terminado oficialmente en 1939, en los años 1947, 1948 y 1949, en los pueblos de la Sierra Sur de Jaén, todavía había hombres que se echaban al monte para salvar la vida, mientras luchaban por seguir defendiendo sus ideas. En un momento en que todo era ilegal y todo era delito, y todavía había muertos por la espalda. Teniendo mucho valor la ley que aplicaban los guardias civiles, quienes recibían órdenes de más arriba. Por lo que la convivencia entre vencedores y vencidos, en estas poblaciones donde todos se conocían y convivían, era tensa. Siendo un pulso entre la guardia civil y la guerrilla.
En este ambiente creció Nino, quien entonces tenía 9 años, hijo de un guardia civil, y junto a su familia vivía en la casa cuartel. Él es el narrador de la vida diaria en este pueblo, Fuensanta de Martos, y sus alrededores. A través de sus ojos, sus inquietudes, su perspicacia, su inocencia y su naturalidad, veremos como en este lugar cada uno interpretaba su papel durante el día, mientras en la noche unos dormían plácidamente y otros no se quitaban el miedo de encima. Y las viudas y los huérfanos sobrevivían, intentando seguir con sus vidas. En unas circunstancias con las que no se podía vivir, pero todos vivían. En una época en que nadie hacía nada por nadie, pero siempre quedaban personas que estaban dispuestas a ayudar.
Nino pasa estos años de su niñez descubriendo la vida y el mundo gracias a lo que le aporta Pepe el Portugués, un personaje peculiar que le va a marcar profundamente. Y también va a recibir un buen aprendizaje cultural por parte de Doña Elena, una mujer que conserva una gran biblioteca en su casa. Así Nino leerá novelas que le ayudarán a soportar la calamitosa aventura de vivir en una casa cuartel, porque “los muertos de papel nunca dejan viudas o huérfanos que lloren más de dos líneas.” Y así “Le mantenía vivo saber que le quedaban tantos libros por leer, tantas historias por escuchar, y tanto río y tanto monte para explorar con Pepe el Portugués.” Y después de sobrevivir a estos tiempos convulsos, Nino, conocido como “el canijo”, creció y forjó su carácter, llegando a ser quien quiso ser.
Los hechos que aquí se cuentan están basados en la realidad que se vivió en esa zona concreta de la Sierra Sur de Jaén (no tan diferente a la de otras partes de España), y la autora con su buena narración consigue ponernos en la piel de cada personaje, reviviendo momentos complicados que sucedieron entre las familias, entre los amigos, entre los vecinos, quienes convivían con sus secretos y sus miedos, siendo supervivientes de una guerra interminable. Haciéndonos partícipes de una posguerra que originó situaciones oscuras que nos han seguido marcando a las siguientes generaciones.

Algunas frases del libro:

Pero las cosas no siempre son como parecen y eso también lo descubrí en aquel viaje.”

Ella contaba historias, y se sabía tantas que nunca se agotaban, historias verdaderas e inventadas, alegres y crueles, cómicas y tristísimas, historias completas que parecían grandes y luego eran pequeñas, porque siempre formaban parte de una historia mayor, una historia infinita que muchos adultos como ella y muchos niños como yo habían fabricado juntos a lo largo de los siglos, la historia de la sabiduría y de la curiosidad, la historia del conocimiento y del hambre de conocer, la historia de quien sabe mucho entrega a quien no sabe nada para que, en lugar de dividirse, crezca más y viva para siempre.”

Me enseñó poemas y romances, canciones y letrillas, refranes y adivinanzas, y muchas palabras en muchos idiomas distintos pero, sobre todo, me enseñó un camino, un destino, una forma de mirar el mundo, y que las preguntas verdaderamente importantes son siempre más importantes que cualquiera de sus respuestas.”

Tú ya sabes como son las cosas que pasan cuando se cruza la guerra con las familias.”

Contraportada o parte de la misma:
Nino, hijo de guardia civil, tiene nueve años, vive en la casa cuartel de un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, y nunca podrá olvidar el verano de 1947. Pepe el Portugués, el forastero misterioso, fascinante, que acaba de instalarse en un molino apartado, se convierte en su amigo y su modelo, el hombre en el que le gustaría convertirse alguna vez. Mientras pasan juntos las tardes a la orilla del río, Nino se jurará a sí mismo que nunca será guardia civil como su padre, y comenzará a recibir clases de mecanografía en el cortijo de las Rubias, donde una familia de mujeres solas, viudas y huérfanas, resiste en la frontera entre el monte y el llano. Mientras descubre un mundo nuevo gracias a las novelas de aventuras que le convertirán en otra persona, Nino comprende una verdad que nadie había querido contarle. En la Sierra Sur se está librando una guerra, pero los enemigos de su padre no son los suyos. Tras ese verano, empezará a mirar con otros ojos a los guerrilleros liderados por Cencerro, y a entender por qué su padre quiere que aprenda mecanografía.

Otro libro de esta autora reseñado en este blog: "El corazón helado" (enlace aquí)



lunes, 26 de marzo de 2018

EL CRIMEN DEL SOLDADO de Erri De Luca


El libro tiene dos partes, la primera está narrada por un personaje que bien podría ser el propio Erri de Luca y habla de cuando le encargaron traducir del yidish unos libros del escritor Israel Yehoshúa Singer, hermano del premio Nobel de literatura Isaac Bashevis Singer. Por lo que explica como surgió su interés por aprender ese idioma, que tuvo que ver con el 50 aniversario de la insurrección del gueto de Varsovia, 1943-1993. Y su visita a aquella zona y a un campo de concentración. Haciendo referencia a las terribles barbaridades del nazismo. También nombra el posterior juicio de Nuremberg, donde nadie habló en yidish. Y recomienda los versos en esa lengua de Itzhak Katzenelson en su libro “El canto del pueblo judío” como claro exponente de la destrucción de los judíos en Europa.
La segunda parte está narrada por una mujer, quien ha decidido escribir su caso por si alguien lo entiende mejor que ella. Cuenta que su padre fue un criminal de guerra que supo guardarse bien las espaldas, que fue un fugitivo que pasó de vencedor a vencido tras la derrota de Alemania. Primero huyó a Italia, de allí a Argentina, más concretamente a la Patagonia, para regresar a su Viena natal. Y con otro nombre trabajó de cartero, casándose con una mujer 20 años más joven, y la tuvieron a ella. Como familia “normal” pasaban los veranos en Ischia y los inviernos en el Tirol. De niña no supo nada pero un día su madre les abandonó y de golpe a sus 20 años se enteró de la verdad, que era hija de un criminal de guerra.
Lo he leído casi de un tirón, pues es corto, pero al terminarlo estaba un tanto descolocada con la historia, así que lo he vuelto a leer prestando más atención, y he visto detalles que en la primera lectura se me habían pasado por alto. Ambas partes, por llamarlo de alguna manera pues no hay capítulos numerados ni nada por el estilo, parecen inconexas y, sobre todo, la primera desconcierta un poco, por lo que acabas prestando más atención a la segunda que parece tener más sentido. Pero ya he dicho que en la segunda lectura extraje mucho más, vi la conexión entre ambas, y como se complementan, más la relevancia de los temas tratados y la forma de exponerlos el autor para llevarnos a los lectores a reflexionar y a debatir sobre los sentimientos y actitudes de un oficial nazi que logró huir y quedar impune del genocidio de los judíos.

Algunas frases del libro:

Si se refieren a personas, para mí los números han de escribirse en letras. Las cifras son adecuadas para toda contabilidad, excepto para las vidas humanas. Para éstas son necesarias las letras.”

Un idioma no muere con tal de que una sola persona en el mundo lo mueva entre el paladar y los dientes, lo lea, lo balbucee, lo acompañe con un instrumento de cuerda.”

Quien forma parte de una historia está enredado en su interior. Necesita una mano que, desde fuera, se la desenmarañe.”

Contraportada o parte de la misma:
Desde la caída del régimen nazi que tanto luchó por defender, un viejo criminal de guerra repite una y otra vez la misma frase: “El crimen del soldado es la derrota”. Su hija, en cambio, cree que hay crímenes injustificables, como los de su padre.
Después de escapar de los Aliados, adopta otra identidad y se convierte en cartero, un vulgar padre de familia. Él vive obsesionado con que lo reconozcan, atormentado por el motivo del fracaso nazi. Ella ha crecido buscando la ligereza: ser hija de un asesino es vivir atrapada bajo el peso de una roca. Ambos tienen una cita con el destino.

Traducción del italiano por Carlos Gumpert

Otro libro de este autor reseñado en este blog: “Tú, mío” (enlace aquí)



miércoles, 28 de febrero de 2018

UNA LIBRERÍA EN BERLÍN de Françoise Frenkel


Para valorar aún más el contenido de este libro es muy importante saber los pocos datos biográficos que se conocen de su autora. Cuándo, cómo y dónde lo escribió. Cuándo, cómo y dónde se publicó por primera vez. Cuándo, cómo y dónde se encontró posteriormente un ejemplar y pudo volverse a editar y entonces llegar a muchos lectores. Y todo esto lo podemos conocer al leer el prólogo escrito por Patrick Modiano. Además, al final hay una cronología y un dossier con documentos varios que complementan el texto.
Puedo adelantar que fue escrito entre 1943 y 1944, por esta mujer, que como testigo real de los acontecimientos que entonces asolaron Europa, hizo una crónica de lo que vivió, vió y sintió, desde sus recuerdos de la ocupación de 1914-1918 que acabó con todo pero sin embargo su familia siguió viva y con salud. La situación a partir de 1935 que fue cuando empezaron las complicaciones graves. Cuando los campos de concentración se llenaron de inocentes. Y en Berlín, donde tenía su librería La Maison du Livre, fue testigo del cambio y transformación de las personas, la proliferación de denuncias a cualquiera, familia o no, amigo o no, conocido o no. En definitiva, el odio producido por el crecimiento de un monstruo (nazismo). Teniendo que exiliarse a Francia. Y a partir de ese momento cuenta con pequeñas descripciones todo lo que le sucedió a ella y lo que sucedía a su alrededor, habla de personas conocidas para ella y de otras desconocidas. Usa pocas palabras que dejan a la imaginación el resto. Suficientes para sentir el dolor, la impotencia, y las terribles consecuencias de la guerra, más concretamente de la Segunda Guerra Mundial y la persecución a los judíos.
En su relato de la odisea que vivió también hay espacio para los gestos conmovedores de entrega y bondad que recibió por parte de gente cercana y amigos de amigos, que le proporcionaron breves momentos de remanso y paz, en medio de aquella barbarie. Principalmente del matrimonio Marius que siempre fueron su gran apoyo. Porque algunos franceses se rebelaron contra los métodos de su gobierno, no compartían la colaboración del gobierno francés con los alemanes durante la ocupación. Y ayudaron a otros jugándose su propia vida en unos momentos en que cuatro palabras sintetizaban lo que estaba ocurriendo: guerra, huida, arresto, deportación.
Françoise Frenkel también expresa en su crónica la amargura que llenaba su corazón (y de muchas personas), tanto por su propia situación, como por estar separados de la familia y de amigos, y por no tener noticias de ellos.
Este libro es de los que dejan huella por tres aspectos: su contenido, por la biografía de la autora y por la forma en que ha llegado a editarse y reeditarse. Venga, hago otro adelanto a ese genial prólogo: Michel Francesconi encontró un ejemplar en un mercadillo de Niza y así se pudo reeditar esta gran historia. Gracias a este señor hoy podemos leer este relato que nadie debería perderse.
Por cierto tampoco hay que dejar de leer “Suite francesa” de Irène Némirovsky (reseña aquí), pues para mi tienen en común esos tres aspectos que los hacen únicos: contenido, biografía y cómo se publicó.
Y para terminar me ha parecido muy significativo de todo lo que le va sucediendo a la autora el título original: Rien où poser sa tête = ningún sitio donde descansar la cabeza.

Algunas frases del libro:

Aquella noche comprendí por qué había podido soportar la agobiante atmósfera de los últimos años en Berlín... Yo amaba mi librería como una mujer ama, con verdadero amor. Había pasado a ser mi vida, mi razón de ser.”

Casi todos desaparecieron o, al igual que los judíos, empezaron a poblar los campos de concentración. Su recuerdo, desde luego, no puede ser borrado.”

El horror se instaló en la vida cotidiana.”

“Se podría escribir un volumen entero sobre el valor, la generosidad y la intrepidez de esas familias que, con peligro de su vida, daban ayuda a los fugitivos en todos los departamentos, incluidos los de la Francia ocupada.”

Contraportada o parte de la misma:
En 1921, Françoise Frenkel, una joven apasionada por la lengua y la cultura francesas, funda la primera librería francesa de Berlín, La Maison du Livre, un lugar de reunión y debate para los amantes de los libros. Con la ascensión del nazismo el clima en la capital cambia y Françoise debe escapar a París, donde empezará su viaje para huir de la persecución judía.

Traducción del francés de Adolfo García Ortega


lunes, 26 de febrero de 2018

LA VOLÁTIL MAMMA MIA! de Agustina Guerrero


Después del libro “Diario de una volátil” (reseña aquí) donde el personaje de una treintañera y los detalles de su día a día consiguieron sacarme sonrisas y risas, llega “La volátil mamma mia!” donde su vida da un gran vuelco al quedarse embarazada.
Dividido en cuatro partes: el gran test; primer trimestre; segundo trimestre; tercer trimestre. Mostrando con ilustraciones y algo de texto, las fases y transformaciones, no sólo físicas sino también anímicas, de una mujer en su embarazo.
Otra vez me he visto reflejada en detalles y situaciones cotidianas, que han hecho que las sonrisas y risas no solo hayan sido con el personaje de esta treintañera, sino también de mi misma (aunque ya hace unos cuantos años que pasé por ese estado).
Y es que Agustina Guerrero muestra sin tapujos escenas que parecen que solo le pasen a una, cuando a casi todas las mujeres nos pasa lo mismo o muy parecido, y por eso sus viñetas son tan cercanas.
Vale la pena acercarse a conocer las sensaciones que tan bien transmite e ilustra la autora.

En esta ocasión, en lugar de escoger algunas frases del libro, he escogido algunas ilustraciones:


Contraportada:
Estar embarazada. Encontrarte con un nuevo cuerpo. Nuevas dudas y muchos pero que muchos “miedos”. Alegría. Antojos. Lágrimas. Vómitos. Sueño. Estrías. Ecografías. Panza. Un libro que te sumergirá en páginas amnióticas.



martes, 13 de febrero de 2018

MAÑANA, SI DIOS Y EL DIABLO QUIEREN de Julio César Cano

Es el segundo caso del inspector Monfort, el primero fue “Asesinato en la plaza de la Farola” (reseña aquí). Aunque son libros independientes, a mi me gusta seguir un orden porque siempre recoges más información de los protagonistas. De todas formas en este nuevo ejemplar hay una relación de personajes con una breve descripción de cada uno en la solapa trasera, lo que ayuda a conocerlos y situarlos. También al principio hay un plano con los escenarios de la novela, que vuelven a ser Castellón y su provincia.
Precisamente la ambientación es uno de los puntos fuertes de estos libros, discurriendo esta vez por diferentes lugares de: Castellón, El Grao, Oropesa, Villafranca, la Urbanización La Coma en Borriol, Valencia y hasta referencias a las islas Columbretes. Siendo descriptivo el recorrido por sus calles, comercios, restaurantes, parajes y carreteras. Los cuáles si conoces la zona (como es mi caso) visualizas perfectamente, convirtiéndote en acompañante en la sombra de los personajes, y sino es tu caso puede que te entren ganas de acercarte a conocerla.
Por otra parte la trama de intriga engancha, pues la estructura de los capítulos es una secuencia por días, lo que te deja con ganas de saber que novedades habrá al día siguiente. Y, además, intercala en ellos una narración escrita en cursiva sobre una mujer secuestrada que te hace estar pensando ¿quién será? Por lo que desde el principio te hace estar atenta a cualquier detalle, pues aunque haya situaciones que parecen muy claras, a veces no todo es lo que aparenta, y los investigadores sabrán muy bien de que hilos ir tirando para descubrir la verdad. Una verdad que me ha ido pillando por sorpresa, porque mis dotes de detective me han ido fallando, debido a los giros inesperados que sacan a la luz temas candentes que no dejan indiferente. Por lo que esta novela me ha parecido mejor que la anterior, creo que la parte de intriga está más lograda.
Sobre los personajes, cada uno tiene bien definido su papel, y los de la parte policial siguen siendo los mismos que en la anterior entrega, por lo que al haber nuevas situaciones y nuevos datos sobre cada uno de ellos los vamos a ir conociendo mejor a nivel personal y profesional. A su vez el peso de la investigación continua llevándolo el inspector Monfort, quien tiene sus propios métodos para resolver los casos, como es conocer a fondo a la víctima y su entorno. Su carácter está marcado por el peso de un hecho que sufrió en el pasado (este es uno de los motivos por los que recomiendo leer la novela anterior, aunque en ésta también se da cierta información). Le gusta el buen comer y el buen beber. Y forma un gran equipo con la agente Silvia Redó, de la policía científica.
Por lo que al terminar esta historia me ha dejado con ganas de volver a encontrarme con este equipo policíaco, con los diversos lugares turísticos y gastronómicos del Mediterráneo y con la ciudad de Castellón en la ya publicada tercera novela “Ojalá estuvieras aquí”.

Algunas frases del libro:

A veces las personas sacamos nuestro lado más perverso en los lugares más insospechados.”

Ser policía le servía para meterse en otras vidas, pero salía de ellas en el momento en el que se solucionaban los casos que llevaba entre manos, sin involucrarse demasiado en nada ni con nadie.”

Contraportada o parte de la misma:
La tranquila vida de la ciudad de Castellón se ve alterada por un macabro asesinato, el de un hombre cuyo cuerpo aparece brutalmente mutilado en un piso del centro. Para resolver el caso, el comisario Romerales pide ayuda al inspector Bartolomé Monfort, con quien ya colaboró en el pasado.
Juntos reconstruirán la historia de la víctima, el director de una oficina de empleo con fama de mujeriego. Las cosas se complican cuando hallan un segundo cadáver que no parece tener relación alguna con el primero.