Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

miércoles, 28 de febrero de 2018

UNA LIBRERÍA EN BERLÍN de Françoise Frenkel


Para valorar aún más el contenido de este libro es muy importante saber los pocos datos biográficos que se conocen de su autora. Cuándo, cómo y dónde lo escribió. Cuándo, cómo y dónde se publicó por primera vez. Cuándo, cómo y dónde se encontró posteriormente un ejemplar y pudo volverse a editar y entonces llegar a muchos lectores. Y todo esto lo podemos conocer al leer el prólogo escrito por Patrick Modiano. Además, al final hay una cronología y un dossier con documentos varios que complementan el texto.
Puedo adelantar que fue escrito entre 1943 y 1944, por esta mujer, que como testigo real de los acontecimientos que entonces asolaron Europa, hizo una crónica de lo que vivió, vió y sintió, desde sus recuerdos de la ocupación de 1914-1918 que acabó con todo pero sin embargo su familia siguió viva y con salud. La situación a partir de 1935 que fue cuando empezaron las complicaciones graves. Cuando los campos de concentración se llenaron de inocentes. Y en Berlín, donde tenía su librería La Maison du Livre, fue testigo del cambio y transformación de las personas, la proliferación de denuncias a cualquiera, familia o no, amigo o no, conocido o no. En definitiva, el odio producido por el crecimiento de un monstruo (nazismo). Teniendo que exiliarse a Francia. Y a partir de ese momento cuenta con pequeñas descripciones todo lo que le sucedió a ella y lo que sucedía a su alrededor, habla de personas conocidas para ella y de otras desconocidas. Usa pocas palabras que dejan a la imaginación el resto. Suficientes para sentir el dolor, la impotencia, y las terribles consecuencias de la guerra, más concretamente de la Segunda Guerra Mundial y la persecución a los judíos.
En su relato de la odisea que vivió también hay espacio para los gestos conmovedores de entrega y bondad que recibió por parte de gente cercana y amigos de amigos, que le proporcionaron breves momentos de remanso y paz, en medio de aquella barbarie. Principalmente del matrimonio Marius que siempre fueron su gran apoyo. Porque algunos franceses se rebelaron contra los métodos de su gobierno, no compartían la colaboración del gobierno francés con los alemanes durante la ocupación. Y ayudaron a otros jugándose su propia vida en unos momentos en que cuatro palabras sintetizaban lo que estaba ocurriendo: guerra, huida, arresto, deportación.
Françoise Frenkel también expresa en su crónica la amargura que llenaba su corazón (y de muchas personas), tanto por su propia situación, como por estar separados de la familia y de amigos, y por no tener noticias de ellos.
Este libro es de los que dejan huella por tres aspectos: su contenido, por la biografía de la autora y por la forma en que ha llegado a editarse y reeditarse. Venga, hago otro adelanto a ese genial prólogo: Michel Francesconi encontró un ejemplar en un mercadillo de Niza y así se pudo reeditar esta gran historia. Gracias a este señor hoy podemos leer este relato que nadie debería perderse.
Por cierto tampoco hay que dejar de leer “Suite francesa” de Irène Némirovsky (reseña aquí), pues para mi tienen en común esos tres aspectos que los hacen únicos: contenido, biografía y cómo se publicó.
Y para terminar me ha parecido muy significativo de todo lo que le va sucediendo a la autora el título original: Rien où poser sa tête = ningún sitio donde descansar la cabeza.

Algunas frases del libro:

Aquella noche comprendí por qué había podido soportar la agobiante atmósfera de los últimos años en Berlín... Yo amaba mi librería como una mujer ama, con verdadero amor. Había pasado a ser mi vida, mi razón de ser.”

Casi todos desaparecieron o, al igual que los judíos, empezaron a poblar los campos de concentración. Su recuerdo, desde luego, no puede ser borrado.”

El horror se instaló en la vida cotidiana.”

“Se podría escribir un volumen entero sobre el valor, la generosidad y la intrepidez de esas familias que, con peligro de su vida, daban ayuda a los fugitivos en todos los departamentos, incluidos los de la Francia ocupada.”

Contraportada o parte de la misma:
En 1921, Françoise Frenkel, una joven apasionada por la lengua y la cultura francesas, funda la primera librería francesa de Berlín, La Maison du Livre, un lugar de reunión y debate para los amantes de los libros. Con la ascensión del nazismo el clima en la capital cambia y Françoise debe escapar a París, donde empezará su viaje para huir de la persecución judía.

Traducción del francés de Adolfo García Ortega


9 comentarios:

  1. No conocía el libro, pero ya me apetece muchisimo, lo buscaré

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  2. Lo tengo pendiente desde hace un tiempo. Lo compré en digital y me apetece mucho leerlo.
    Besos.

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  3. Uys, qué buena pinta tiene! Éste me lo apunto.
    Besotes!!!

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  4. Buenas.
    No conocía el libro pero tiene buena pinta, lo anoto para futuras lecturas.
    Un saludo.

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  5. Estuve dándole muchas vueltas a si leerlo o no cuando lo vi entre las novedades y luego lo dejó pasar, pero solo porque tengo mucho pendiente.
    Besos.

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  6. Me lo regalaron por mi cumple pero todavía no me he puesto con él, espero no tardar mucho. Un besote!

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  7. Bufff, la verdad es que estos libros te remueven de algún modo. Como bien dices son historias que dejan huella.
    Un besin

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  8. ayyy este es uno que he dejado a medias....

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  9. contenido, biografia y como se publico, ingredientes que lo vuelven muy llamativo y con el entorno de la guerra lo vuelven casi imoerdible de leer, nos gustan las propuestas diferentes, saludosbuhos

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