Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

domingo, 27 de enero de 2019

TODOS LOS VERANOS DEL MUNDO de Mónica Gutiérrez

Leo el blog de Mónica Gutiérrez, Serendipia (enlace aquí), y siempre regreso porque me gusta como escribe. Además, en otros blogs sobre libros he leído reseñas sobre sus novelas, que me han animado a elegir una porque me apetecía ser partícipe de la buena sintonía que transmite en sus relatos, ya que son novelas feelgood. Y el resultado de la experiencia ha sido bueno, aunque no creo que ahora me haga adicta a este género literario, pero ha sido como cuando veo una película de comedia romántica y me hace más agradable la tarde del domingo. Que sienta muy bien de vez en cuando.
En “Todos los veranos del mundo” la narración es en primera persona, por Helena, quien ha regresado después de un tiempo a la casa familiar de verano en un pequeño pueblo de los Pirineos. Produciéndose el reencuentro con su madre y con sus hermanos, Xavier y Silvia, y por tanto la complicación de retomar la convivencia familiar, por el tiempo pasado y por la ausencia de su padre. El motivo de volver es su próxima boda, que en realidad es un paso más en su rutinaria vida en la que hace las cosas porque se supone que hay que hacerlas.
Pero su reencuentro será también con el pasado, con Marc, su mejor amigo de la infancia, compañero de aventuras, con los recuerdos de los veranos más felices, en aquel lugar que es otro mundo, otro tiempo, otras sensaciones. Y es el único sitio donde Helena es ella misma.
La trama me ha parecido sencilla y predecible, con el hilo principal protagonizado por Helena, con su llegada al pueblo y la amabilidad y buena disposición de los vecinos, la sensación de tranquilidad y de que todo es muy adorable. Así como la evolución de su vida convencional a reencontrarse con ella misma, recuperando las mejores cosas.
Pero también me he encontrado con momentos que me has resultado deliciosos:
  • En este rincón del mundo se encuentra una pequeña librería con un librero atípico que lo que desea es tener conversaciones.
  • La fábrica de galletas de su familia.
  • Los recuerdos sobre su padre.
  • Las conversaciones con su sobrina.
  • La complicidad con los hermanos (como el momento calcetines).
  • La figura del señor Serra símil de Eduardo Mendoza.
  • Las referencias a Wendy y su Peter Pan.
Y es que entre la narración hay pequeños detalles de esos que llenan y dan vida. Que producen nostalgia, porque hay instantes que te recuerdan a momentos vividos y añorados. Y otros que sacan sonrisas por el tono utilizado. Pero lo principal es que siempre está presente el optimismo. Y sí, hay mensaje, por lo menos yo me he quedado con que los sueños se pueden conseguir, que la vida da segundas oportunidades, y que lo mejor es sentirse bien con uno mismo y no tener miedo a los cambios.

Algunas frases del libro:

En aquellos días aprendimos a escuchar el lenguaje en el que hablaban nuestras respectivas conciencias. Y nos sorprendió que no fuera tal el abismo que distaba entre las dos cuando éramos capaces de emocionarnos con la misma música.”

Aprende a escuchar a tu corazón y déjate de convencionalismos o de deseos ajenos.”

Contraportada o parte de la misma:
Helena no sabe cómo sobreviven las familias cuando coinciden todos sus miembros adultos bajo el mismo techo, pero está a punto de averiguarlo. Decidida a casarse en Serralles, el pueblo de todos los veranos de su infancia, regresa a la casa de sus padres para preparar la boda y reencontrarse con sus hermanos y sobrinos. La pequeña localidad a pie de los Pirineos ha permanecido casi inmutable en el tiempo, con sus amables habitantes y sus gratos recuerdos. Un lugar sin sorpresas, hasta que Helena tropieza con Marc, un buen amigo al que había perdido de vista durante muchos años, y la vida deja de ser tranquila en el pueblo. Quizá sea el momento de refugiarse en la nueva librería con un té y galletas, o acostumbrarse a los excéntricos alumnos de su madre y a las terribles ausencias. Quizá sea tiempo de respuestas, de cambios y vendimia. Tiempo de dejar atrás todo lastre y aprender al fin a salir volando.

Ilustración de la cubierta: Shutterstock



viernes, 18 de enero de 2019

LOS ASQUEROSOS de Santiago Lorenzo


Hacía tiempo que la lectura de un libro no me absorbía tanto como la de éste. Dejando aparte los thrillers y novelas negras, que por su composición siempre me atrapan. Y es que en “Los asquerosos” lo importante no es la acción o el argumento, por otra parte bien tramado, sino lo que nos quiere decir el autor, quien con su personal y sutil estilo inyecta trocitos de verdades que ayudan a abrir los ojos y mirar a tu alrededor, ¿y qué ves? pues “mochufas”, un término de producción propia de Santiago Lorenzo, que más o menos significa: un tipo de personas caracterizadas por el consumismo, que les lleva a tales niveles que no pueden ni siquiera estar en el campo sencillamente disfrutando, sino que todos ese bienes consumibles se los llevan detrás. Entonces piensas ¿vivimos en una sociedad enferma? Y decides meterte en la piel del protagonista, Manuel, 25 años, quien hasta entonces había tenido una vida que le marcó su forma de ser, pero a raíz de un incidente con un antidisturbios, que es como la espoleta que le lanza a una aventura, y aunque aparentemente le quita, sin embargo es todo lo contrario, porque le da, sobre todo le proporciona tiempo, y empieza a saber el valor de tenerlo. Haciéndote vivir con él esta experiencia de vida ascética, donde adquieren todo su sentido las palabras: carencia, sobriedad, austeridad, pobreza en contraposición a exceso, abundancia, despilfarro, riqueza.
La historia está narrada en tercera persona por el tío del protagonista, quien no solo relata los hechos de lo que sucedió sino que también expone sus propias opiniones y reflexiones sobre todo lo acontecido. Manteniendo todo el relato un mismo nivel de serenidad, sin sobresaltos ni acciones que transmitan tensión, pero sí con algunos elementos sorpresa que reactivan el interés, llevándote a la pregunta de cómo puede acabar la situación tan peculiar que está viviendo Manuel. Quien además gracias a su forzada huida descubre que no echa de menos su vida anterior.
Es una crónica genial sobre la sociedad actual y el mundo que nos rodea. Que contiene un trasfondo de crítica social y política expuesta de manera muy sutil, y además la parte dramática queda superada por el punto de humor e ironía que prevalece en el texto.
Para mi ha sido todo un descubrimiento este escritor (gracias por escribir así de bien), y desde luego os animo a leer este libro, creo que puede marcar un antes y un después en vuestras lecturas.

Algunas frases del libro:

Ya no se veía llevando otra vida que la que llevaba allí, metido hasta las trancas en la empresa suprema de hacer a cada momento sólo lo que quisiera hacer. Dijo textualmente que en su puta vida se había sentido mejor.”

Un hombre se había construido una vida a medida.”

Contraportada o parte de la misma:
Manuel acuchilla a un policía antidisturbios que quería pegarle. Huye. Se esconde en una aldea abandonada. Sobrevive de libros Austral, vegetales de los alrededores, una pequeña compra en el Lidl que le envía su tío. Y se da cuenta de que cuanto menos tiene, menos necesita.

Ilustración de la cubierta: Guim Tió




viernes, 11 de enero de 2019

MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA de Lucia Berlin


Este libro recopila algunos de los relatos que Lucia Berlin escribió durante su vida. Lo cual comenzó haciéndolo de joven y de manera esporádica.
Pienso que es importante conocer su biografía para entender sus escritos. Así que aquí expongo un breve resumen:
Nació en 1936 y murió a los 68 años, Se casó varias veces, tuvo cuatro hijos. Y vivió desde pequeña en distintos lugares. Trabajó en diversos y dispares empleos. Padeció escoliosis, y fue alcohólica, lo mismo que su madre, su abuelo y su tío. Su padre estuvo ausente, posiblemente su madre se suicidó y su hermana tuvo cáncer. Todo lo que conformó su vida se convirtió en múltiples experiencias que le sirvieron como base para escribir.
También el prólogo de Lydia Davis y la introducción de Stephen Emerson son un buen análisis de esta autora, resultando un complemento esencial para conocer su estilo narrativo.
Los 43 relatos, de los cuales uno da el título al libro, son historias independientes, pero en algunos hay referencias (una frase, un párrafo, un personaje) sobre otro. Y aunque no llevan una cronología tienen nexos comunes que conforman un conjunto. Entre todos hay disparidad de sensaciones que llevan de la ternura a la desesperación, pasando por todo tipo de sentimientos.
Me ha gustado su capacidad para plasmar la realidad, en parte porque era observadora, de esta manera hizo descripciones detalladas de hechos concretos. Así habló de vidas cotidianas o de su vida de manera espontánea y natural. Mezclando realidad y ficción. Combinando alegrías y tristezas. Lo bueno y lo malo. Luces y sombras. Ella misma decía que no le importaba contar cosas terribles si conseguía hacerlas divertidas. Nunca mentía aunque exagerase.
Sus escritos son también una reflexión sobre su pasado, una mirada al interior, llegándose a plantear que cosas de la vida se perdió y que hubiera pasado si las cosas hubieran sido de otra manera. Y es que la realidad de su vida le hizo escribir estas historias, donde la veracidad y la ficción van de la mano.

Algunas frases del libro:

Las listas la tranquilizaban, hacían que todo volviera a recomponerse.”

Sabía que por libro se refería a los cientos de cuartillas esparcidas en las mesas. ¿Por qué le pedía justo ahora que lo leyera? Quizá porque no podía hablar. Ella a veces hacía lo mismo. Cuando le resultaba demasiado difícil contarle a alguien cómo se sentía, enseñaba un poema. Normalmente la gente no entendía lo que ella había pretendido insinuar.”

No hay ninguna guía para la muerte. Nadie para decirte qué hacer, qué es lo que te espera.”

Momentos de intensa felicidad tecnicolor y momentos sórdidos y espantosos.”

Contraportada o parte de la misma:
Con su inigualable toque de humor y melancolía, Berlin se hace eco de su vida, asombrosa y convulsa, para crear verdaderos milagros literarios con episodios del día a día. Las mujeres de sus relatos están desorientadas, pero al mismo tiempo son fuertes, inteligentes y, sobre todo, extraordinariamente reales. Ríen, lloran, aman, beben: sobreviven.

Traducción del inglés de Eugenia Vázquez Nacarino

Imagen de cubierta: Rodrigo Corral y Colleen Griffiths
Fotografía de cubierta: SpxChrome / Getty Images