Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

lunes, 8 de abril de 2019

REINA ROJA de Juan Gómez-Jurado


Este escritor va superándose así mismo en cada nueva novela, convirtiéndose cada vez en más experto en thrillers.
En “Reina roja” consigue atrapar al lector desde el principio gracias a capítulos cortos y a una trama bien elaborada, que no deja intuir demasiado, sorprendiendo constantemente y con una buena dosis de acción.
Pero esta historia no es solo argumento, también tiene unos personajes que hacen más intenso todo.
Antonia Scott, un mujer peculiar, de la que a cuentagotas iremos conociendo su complejo perfil. Siendo clave la carga que continua llevando de su pasado. Y como dato interesante la buena relación con su abuela, su ayuda en la distancia, una mujer que esperaba que saliera más en el libro.
Jon, es inspector de policía, al que un hecho reciente le transforma su vida laboral, y que también lleva su lastre en el camino. Y del que sobre todo sabremos que no está gordo sino, como hubiera dicho mi abuela, es ancho de espaldas.
Ambos parecen muy diferentes, pero los dos tienen en común que necesitan salir a flote. Siendo la complicidad que surge entre ellos un punto de unión que les hará bien.
Y quien los junta para trabajar es Mentor, un hombre misterioso, que está detrás de un ambicioso proyecto de colaboración entre países europeos.
Por supuesto esta pareja de investigadores tendrán que encontrar al malo, un personaje que poco a poco irá definiéndose, o por lo menos eso creeremos.
Pero también hay otros personajes relevantes, algunos pueden ser fácilmente identificables con personas reales, aunque como suele decirse “todo parecido con la realidad es pura coincidencia”. A través de ellos hace una clara crítica social.
Y según avanza el relato van apareciendo otros con intervenciones más cortas pero que ayudan a completar el puzzle.
Entre medias encontramos algunas indirectas (muy directas) sobre la sociedad actual, así como frases claramente identificables de canciones de Joaquín Sabina. Lo mismo que algunos puntitos de ironía. Y curiosidades muy interesantes como los qanats en Madrid. Pero lo que prevalece todo el tiempo es intriga y tensión hasta la última página, porque no todo es lo que parece, o lo que nos hace ir creyendo el autor.

Algunas frases del libro:

Para encontrar cualquier solución hay que saber dónde estás respecto al problema.”

El mundo está manejado por los mediocres, los egoístas y los idiotas. Muy especialmente estos últimos.”

Las mejores réplicas se te ocurren siempre después.”

¿En qué momento dejamos de ser los cazadores para convertirnos en presas?”

Hacer lo correcto está al alcance de muy pocos.”

Contraportada o parte de la misma:
Antonia Scott es especial. Muy especial.
No es policía ni criminalista. Nunca ha empuñado un arma ni llevado una placa, y, sin embargo, ha resuelto decenas de crímenes.
Pero hace un tiempo que Antonia no sale de su ático de Lavapiés. Las cosas que ha perdido le importan mucho más que las que le esperan ahí fuera.
Tampoco recibe visitas. Por eso no le gusta nada, nada, cuando escucha unos pasos desconocidos subiendo las escaleras hasta el último piso.
Sea quien sea, Antonia está segura de que viene a buscarla.
Y eso le gusta aún menos.

Imagen de la portada: fotografía de Mariela Apollonio

Otros libros de este autor reseñados en este blog: “Cicatriz” (enlace aquí) y “El paciente” (enlace aquí)