Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

domingo, 18 de octubre de 2015

DIARIO DE UNA VOLÁTIL de Agustina Guerrero

El diario de una Volátil nació en el mundo digital, su origen fue en internet, porque primero fue un blog, para luego, gracias al éxito en las redes sociales y sus muchos seguidores, pasar a papel. Y en ese formato es como ha llegado a mis manos.
Lo esencial de este libro son las ilustraciones, mayoritariamente en blanco y negro y con algún toque de color en determinados dibujos. Los cuales dicen y sugieren mucho, prácticamente hablan por sí solos, complementando las viñetas algo de texto. Creando un original diario donde se desvelan los detalles del día a día de una treintañera (la propia autora), que no es tan diferente a otras. Sus múltiples estados de ánimo, con momentos de bajón y otros de subidón. Sus confesiones sobre sí misma, que hasta ahora parecían inconfesables. Su relación de pareja y con su entorno, mostrando situaciones del día a día. Y siempre desde una perspectiva divertida, transmitiendo las mejores formas de sentirse bien. Sus historias rebosan de buen humor.
Este cómic me ha ido muy bien para sacarme sonrisas (y algunas risas), pues son escenas cotidianas llenas de pequeños detalles que solemos pasar por alto, y en bastantes me he visto reflejada a pesar de no ser de su generación, pues la supero en años. Y también pienso, como la protagonista de este diario, que las mujeres no somos complicadas.

En esta ocasión, en lugar de escoger algunas frases del libro, he escogido algunas ilustraciones:























Contracubierta o parte de la misma:
Cosas que sientes y no puedes contar... como un te quiero, así, de repente.
Cosas que te dan vergüenza, miedo, pereza... como colgar la colada con los calcetines emparejados.
Cosas que te hacen sonreír, reír, llorar... como un lunes cualquiera sin café y sin amor.
Un mundo entero de detalles chicos y grandes que hablan de ti, de mí y de todos nosotros.
La Volátil, una treintañera con camiseta de rayas que ve el mundo muy a su manera: aquí está por fin, y ha venido para quedarse.

viernes, 2 de octubre de 2015

EL MAL CAMINO de Mikel Santiago

Es una historia que primero me fue sembrando dudas, que poco a poco pasaron a ser preguntas de las que quería saber la respuesta, manteniéndome en tensión hasta el final. Una tensión que fue in crescendo, porque nada era lo que parecía.
Bert y Chuks, escritor y músico respectivamente, son como hermanos. Los dos acaban viviendo en la Provenza, ese lugar casi idílico por su clima, la sencillez de las pequeñas comunidades y donde las cosas tienen su aroma.
Bert y su mujer Miriam huyeron de Londres, buscando otra clase de vida más tranquila en un momento inestable como pareja. Tienen una hija de 16 años, Britney, una adolescente rebelde, que quiere ser músico. Por lo que entre las páginas de este libro hay algunas sobre la crisis conyugal, la relación padres e hijos y la adolescencia.
Chuks también se instala en la Provenza, con su perra Lola (que tendrá su papel en la novela). Y tras un extraño suceso que le ocurre una noche, regresan a su mente los fantasmas del pasado, como sus manías persecutorias. Con su confesión hace cómplice de su secreto a su amigo Bert. Quién a su vez acude a V.J., un policía que está escribiendo una novela y confía en él.
Y ya en ese momento empecé, junto a los personajes, a hacerme preguntas: ¿dónde se había metido aquel muerto? ¿es un crimen? ¿son alucinaciones?
A continuación aparece en escena la familia Van Ern: Eric, Edilia y su hijo Elron, que dirigen un centro de desintoxicación para famosos. Tienen una vida aparentemente normal, de trabajo y socialmente. Cómo el resto de vecinos de la zona. Pero a partir de aquí la trama se enreda, sin saber hasta qué punto puede llegar a ser verdad o no lo que está sucediendo. La propia región de la Provenza va a resultar un lugar menos idílico de lo que aparenta. Y, además, saldrán a la luz otras caras de los personajes. Surgiendo nuevos interrogantes ¿conspiración? ¿mano negra? ¿organización? ¿locura?
En el propio libro se dice del personaje de Bert que “escribe ficción, inventa personajes y escenarios y los pone a jugar, como en un teatro de guiñol”. Y ésto es lo que ha hecho con gran maestría el autor, Mikel Santiago, llevándonos a los espectadores/lectores por el camino del suspense, en un thriller psicológico muy adictivo.

Algunas frases del libro:
“La confianza es como un cristal. Una vez roto, jamás vuelve a ser el mismo.”

“La imaginación es poderosa y usted debería saberlo, como escritor que es.”

“La explicación más simple tiende a ser la correcta.”

“Ahora lo crees firmemente, pero a veces lo que creemos puede estar equivocado.”

Contracubierta o parte de la misma:
En una carretera rural del sur de Francia, un hombre surge de la oscuridad y desencadena una serie de extraños acontecimientos, convirtiendo en una pesadilla las vidas del escritor Bert Amandale y su amigo Chuks Basil, una estrella de rock en horas bajas.



viernes, 25 de septiembre de 2015

EL LECTOR DEL TREN DE LAS 6.27 de Jean-Paul Didierlaurent

El lector del tren es Gribrando Viñol, es ese tipo extraño (la imagen de la cubierta expresa mucho) que lee en voz alta hojas sueltas, fragmentos de libros sin relación, en el trayecto del tren de las 6,27 de la mañana. Vive sólo con su pez rojo. Ama los libros aunque su trabajo sea destruirlos. Precisamente esa máquina, la Cosa, corrompe sus días. También huye de los malos recuerdos, de los tipos que se reían de él en el colegio, de las preguntas de su madre, de una tumba en la que nunca había creído. Se refugia en esos momentos de lectura en voz alta. Y cuando encuentra un pendrive en el tren, su vida empieza a cambiar.
Y sobre este personaje se desarrolla la historia, pero hay otros que también podrían ser protagonistas, porque las vivencias de Giuseppe, de Julie, de Yvon Grimbert, de las hermanas Delacôte, son suficientemente interesantes como para desarrollarlas en otras novelas. Incluso la máquina destructora de libros, la Cosa, podría ser un perfecto personaje de un relato de terror.
Precisamente voy a empezar a hablar de ese monstruo, pues la descripción tan detallada que hay en un par de páginas del principio es impresionante e impactante, pone la piel de gallina. Consigue transmitir repulsión y asco hacia una máquina que da la sensación que tiene vida propia. En esas líneas hay una palabra que la define perfectamente “genocida”. No hace falta decir más.
Como complemento a La Cosa hay un par de personajes que resultan igual de espeluznantes. Kowalski, el jefe del STRN, Sociedad de Tratamiento y Reciclaje Natural, lugar donde cada día se realiza la conversión en pasta de papel del contenido (que son libros) de camiones de 38 toneladas. Y Brunner, trabajador con grandes aspiraciones. Ambos son descritos como personas despiadadas, sin escrúpulos, que disfrutan con su trabajo. Sus descripciones transmiten repulsión.
El contrapunto a estos seres desagradables, lo ponen personajes corrientes, solitarios, aparentemente con vidas anodinas, que pasan desapercibidos en su ciudad, París, pero que esconden en su interior grandes historias que llaman la atención por lo extraordinarias. Como:
Yvon Grimbert, es el guardia de la empresa de reciclaje, pero también es versificador, sólo habla en versos alejandrinos, dejando atónitos a quienes le rodean.
Giuseppe, es un antiguo trabajador que tuvo un terrible accidente con la Cosa, en el que perdió las dos piernas, la historia de su búsqueda es tremenda. Tiene una relación especial con Gribrando, a quien le da consejos. 
Las hermanas Delacôte, y el resto de ancianos de una residencia, vuelven a sentirse vivos por la curiosa petición que ellas le hacen a Gribrando.
Y Julie, es la mujer “invisible” que trabaja en unos lavabos públicos de un centro comercial, que escribe un diario que le ayuda a sentirse viva. Un relato que no deja indiferente y que podría ser en sí mismo otra novela.
Ha sido un libro que me ha ido sorprendiendo según avanzaba la lectura, con pequeños momentos inolvidables como: los pensamientos de Gribrando cuando se fue su padre; la sorpresa ante un texto que lee a los ancianos; los peces rojos de su vida; la historia de las piernas de Giuseppe me ha emocionado especialmente (ahora estoy algo sensible con ese tema); y, por supuesto, los textos de Julie, pues algunas de sus minuciosas descripciones no tienen desperdicio.
Tal vez queda corto, ya que tiene personajes y temas en los que podía haber profundizado más. Pero todo acaba encajando, dejando un buen sabor, porque esas vidas que parecían insustanciales han ido encontrando lo que buscaban, sentirse vivas.

Algunas frases del libro:
“Contar era el mejor medio que había hallado para no pensar en nada más. Lo contaba
todo, cualquier cosa.”

“Él era el lector, el que traía las hermosas palabras.”

Contracubierta o parte de la misma:
Guibrando Viñol no es ni guapo ni feo, ni gordo ni flaco. Su trabajo consiste en destruir lo que más ama: es el encargado de supervisar la Cosa, la abominable máquina que tritura los libros que ya nadie quiere leer. Al final de la jornada, Guibrando saca de las entrañas del monstruo las pocas páginas que han sobrevivido a la carnicería. Cada mañana, en el tren de las 6.27, se dedica a leerlas en voz alta para deleite de los pasajeros habituales. Un día descubre por casualidad una pieza de literatura atípica que le cambiará la vida.

Traducción del francés por Adolfo García Ortega 


miércoles, 16 de septiembre de 2015

LA VIDA CUANDO ERA NUESTRA de Marian Izaguirre

La lectura de esta novela me ha producido muchas sensaciones a nivel personal, pues me he encontrado con referencias a lugares muy cercanos como: la calle Barquillo en Madrid, dónde nació mi abuela materna; El viaje que Rose nunca podrá olvidar fue a Valencia, mi ciudad, y nombra la Albufera, las alquerías, los naranjos, las barracas, el calor... tan próximos para mi; El hospital de Benicàssim, que funcionó durante la Guerra Civil Española, estaba en la zona de las villas y el hotel Voramar, que son sitios que forman parte de mis veranos; Y la preciosa descripción de un amanecer en el Mediterráneo, con la que me he sentido muy identificada, pues he tenido la suerte de verlo muchas veces: “Y allí, a mi izquierda estaba el Mediterráneo, gris y neutro al principio, un poco plateado después y al final, cuando el sol se elevaba por el horizonte, descarnadamente azul. Sólo había tres colores en este paisaje: el verde de los pinos, el pardo de al tierra y el azul del mar, pero en esa sencillez está encerrada toda la gama del arco iris. Era como si de ese mar y ese litoral fueran a nacer todas las cosas.”
También la casualidad hizo que mientras leía este libro me hubiesen regalado una caja de macarons de Ladurée (París), por lo que pude compartir las impresiones de Rose sobre “su refinado sabor a clara de huevo y almendra molida”. Fue magnífico para endulzar las tardes de lectura.
Y ya opinando sobre esta historia, o más bien son dos historias que se entrelazan a la perfección, utilizando el recurso de un libro dentro de otro libro. Me ha gustado el tratamiento de los temas, el como refleja la época de la posguerra española, en concreto de los años 50, y los sentimientos de los personajes. Poniéndonos en antecedentes de su pasado y compartiendo su presente.
Lola era traductora de francés, estudió en París, hija de médico, de familia acomodada. Antes de la Guerra Civil era feliz, estaba llena de energía, de proyectos y de sueños. Ahora tiene 38 años y su vida es diferente.
Matías tenía una editorial, estaba bien posicionado en los años 30. Luego todo se vino abajo, se derrumbó, casi pierde la vida, estuvo condenado a muerte. Por eso tal vez no le importe haber perdido todo, se conforma con estar vivo.
Continúan juntos sobreviviendo con una librería de viejo. Y se permiten el lujo de sentir que todavía pueden hacer lo que les dé la gana en esos tiempos tan restrictivos y opresivos, actuando con pequeñas decisiones como es poner un libro abierto en el escaparate.
Y éste será el nexo de unión con Alice, una misteriosa mujer de 51 años, de pelo blanco, extranjera, que conserva como un tesoro sus lecturas y sus recuerdos.
Lola lee en voz alta a Alice el libro del escaparate, “La chica de los cabellos de lino” de Rose Tomlin, memorias de una hija secreta del Duque de Ashford. Empieza: “yo crecí en un pequeño pueblo de Normandía, sin que nadie me dijera nunca que era hija del duque de Ashford...”
Entre ellas se crea un ambiente de complicidad y confianza. Se refugian en ese pequeño mundo de libros. Siendo muy bonita la descripción que hace de las sensaciones que le produce tener un libro en la mano antes de empezar a leerlo.
Y la narración nos llevará por diferentes escenarios en Inglaterra, Francia y España. Combinando dos espacios temporales. Con distintas ambientaciones: desde la lujosa vida de una familia aristocrática inglesa, los felices años 20 y las fiestas parisinas, pasando por la Guerra Civil Española y la mirada de las mil millas de los combatientes, y llegando a los difíciles años 50 de la posguerra española.
Pero por encima de todos los temas resalta el amor, por un lado el de Lola y Matías, venciendo dificultades. Aunque aún es mayor el que representan Rose y Henry, incondicional hasta lo infinito. Y ambos están superados por el amor a los libros, el cual se muestra claramente en los personajes de Lola, Matías y Alice, teniendo como complemento los guiños literarios, incluso insinuando la figura de Ernest Hemingway. Haciendo también referencia a las bibliotecas públicas móviles de Madrid de los años 50.
Por todo lo anterior me ha gustado esta novela con cierto aire de nostalgia, de la que también destaco algunos de sus personajes secundarios que están muy bien conseguidos, como Amparo, auténtica vecina de aquellos años 50, o Frances, que representa el estereotipo de mujer de los felices años 20 en París.

Algunas frases del libro:
“En fin. La vida es esto, presente y pasado. Lo que conocemos. Afortunadamente, el futuro siempre se conjuga en condicional.”

“El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada.”

“Ahora éramos dos mujeres, una vieja y otra joven, unidas por un libro.”

“Guy de Maupassant decía que nuestra memoria devuelve la vida a los que ya no la tienen.”

“Cuando te encuentres sola, lee un libro... Eso te salvará.”

Contracubierta o parte de la misma:
“Añoro la vida cuando era nuestra”, comenta Lola mientras trastea en la cocina de su casa. Esa vida, que era tan suya y tan llena de ilusión, antes estaba hecha de libros y de charlas de café, de siestas lánguidas y de proyectos para construir un país, España, que aprendía paso a paso las reglas de la democracia.
Pero llegó un día de 1936 en que vivir se convirtió en puro resistir, y ahora, quince años después, de todo aquello solo queda una pequeña tienda, una librería de viejo medio escondida en un barrio de Madrid, donde Lola y su marido Matías acuden cada mañana para vender novelitas románticas, clásicos olvidados y lápices de colores a quien se acerque.
Es aquí, en ese lugar modesto, donde una tarde de 1951 Lola conocerá a Alice, una mujer que ha encontrado en los libros su razón de vivir. Siguiendo la mirada de Lola y Alice, viéndolas sentadas detrás del pobre mostrador y leyendo juntas el mismo libro, iremos lejos hasta Inglaterra, y atrás en el tiempo, hacia principios del siglo XX, para conocer a una niña que creció preguntándose quiénes eran sus padres.



viernes, 11 de septiembre de 2015

LOS SURCOS DEL AZAR de Paco Roca

A partir de la presentación del libro “La nueve, los españoles que liberaron París” de Evelyn Mesquida en el año 2008, Paco Roca inicia una tarea de documentación, cuyo  resultado es esta novela gráfica. Donde las imágenes son parte esencial en esta historia que forma parte de la memoria histórica.
Comienza con la salida de miles de exiliados desde el puerto de Alicante el 28 de marzo de 1939, y relata la odisea que vivieron y como sobrevivieron hasta agosto de 1944 con su participación en la liberación de París. Alternando aquella época con la actual, diferenciándolas con el color de las viñetas.
El propio Paco Roca es uno de los personajes de este cómic, quien en la actualidad va a Francia en busca de un superviviente que le pueda contar el largo camino que hicieron los españoles en el exilio, aquellos que lucharon en la Segunda Guerra Mundial. Allí encuentra a Miguel Ruiz, republicano español exiliado en Francia, sus recuerdos serán una reconstrucción de las vivencias de aquellos españoles que formaron parte de La Nueve, una compañía a las órdenes del capitán Dronne integrada en la segunda división blindada del general Leclerc.
Una historia con muchas escenas bélicas que están entre la ficción y la realidad, con algunos personajes históricos verídicos. Los recuerdos de lo vivido por Miguel, son desoladores, transmiten tristeza y sensación de abandono. Escenas duras como el tiempo pasado en el norte de Africa, en campos de trabajo, donde no había ni rejas ni alambradas porque el desierto era la prisión, no olvidará que siempre tenían sed. Este personaje vivió una época donde defender un ideal era tan necesario como respirar. Cuenta que las guerras no tienen nada de caballerosidad, que maten a un amigo a tu lado se convierte en algo normal, llegando a pensar mejor él que yo. ¡Uf! Me han parecido tremendos pensamientos.
El autor hace alusión a que en el ejército francés hubo muchos exiliados extranjeros, a causa del fascismo extendido por Europa: italianos, polacos, alemanes, españoles. Que lucharon juntos contra el nazismo. Y que en general todos fueron ignorados de la historia oficial, pero además los españoles no tenían un hogar al que regresar tras la victoria.
También a raíz de las conversaciones iniciadas entre ambos personajes (Paco y Miguel) plantea la pregunta de si ¿olvidar o recordar? Yo creo en la importancia de la memoria histórica y en este libro se recupera un trocito.

Algunas frases del libro:
“Para qué llamar caminos a los surcos del azar.” Antonio Machado

“¿Hasta cuándo iban a estar castigándonos por haber defendido la libertad?”

“Han sido tiempos sombríos para medio mundo.”


Contracubierta:
(hay un comentario de Javier Pérez Andujar, escritor)

@AlCalordeLibros

Otros libros de este autor reseñados en este blog: "Arrugas" (enlace aquí)

lunes, 31 de agosto de 2015

UNA COCINA A PRUEBA DE RATONES de Saira Shah

La historia que se narra en este libro puede parecer dura, pero está contada en un tono que hace llevadera su lectura. Porque aunque el tema de la parálisis cerebral infantil es importantísimo, así como las reacciones que van teniendo los padres, Anna y Tobias, y que realmente son el eje de la novela, en ciertos momentos queda en un segundo plano por otro tipo de asuntos que desvían la atención. Como son las “anécdotas” con los ratones, que me han llegado a poner nerviosa, pues corretean por la vieja casa del Languedoc como dueños y señores, desde luego yo no podría vivir con la naturalidad con que lo viven los protagonistas. O la aparición de los variopintos personajes: la madre de Anna, que aunque da una imagen, tiene su corazoncito; Martha, una amiga de toda la vida que quiere seguir siendo su apoyo; Ludovic, un lugareño con un pasado que contar; Lizzy, una joven que con su propia historia personal transmite que cada persona tiene sus propios sufrimientos; Julien y sus especiales y originales etiquetas para los tarros de conservas; Kerim, un ser lleno de bondad.
El relato se inicia un mes de diciembre, y cada capítulo será un mes hasta que llegue noviembre. En ese año Anna y Tobias se enfrentan a uno de los mayores retos de sus vidas, a partir del nacimiento de su hija Freya. Lo que para cualquiera en su situación de padres primerizos sería la mayor de las alegrías, ellos ven truncada esa felicidad cuando los médicos les dicen que el bebé tiene graves trastornos cerebrales. Desde ese momento las reacciones de ella y de él son diferentes y van cambiando según pasa el tiempo. La madre empieza mirando hacia el futuro y luchando para que esta situación no la venza. Y el padre cree que no podrá querer a su hija, que es una cadena perpetua. Sin embargo, esas sensaciones evolucionarán de manera distinta, produciéndose cambios sorprendentes en cada uno.
La narración intenta transmitir los sentimientos de esta pareja y cómo se enfrentan a esta situación tan difícil y complicada. Y lo consigue, porque está basada en algunos hechos reales de la vida de la autora, y sólo alguien que ha experimentado esta situación puede describir lo que se siente.
Así cuenta como viven el día a día, como se enfrentan a la cruda realidad. Los pensamientos que les pasan por la cabeza, los miedos y las dudas. Las vías de escape que utilizan ante la presión de lo que están viviendo. Ella se refugia en su cocina, pues es chef. Él en sus composiciones musicales, pues es músico. Y ambos, además, se tienen que ir acostumbrando a su nueva vida rural en el Languedoc (Francia), con sus gentes y sus costumbres, diferentes a su anterior vida en Inglaterrra. La forma en que van quitando hierro a las cosas, porque tienen que hacerlo, pues es muy difícil aceptar la realidad, y en ocasiones utilizan el humor negro para sobrellevarla. No van diciendo que tienen una hija enferma, porque siempre lo está. El agotamiento y la confusión que eso les genera. El fingir que las cosas les van a salir bien. La sensación de culpabilidad. El temor (o la esperanza) de que muera. De que no es verdad lo que les está sucediendo, de que es como si fuera una película. Tienen momentos en que no saben si serán capaces de quererla. De no querer ser los padres de una niña disminuida, que dependerá de ellos toda su vida, que no se desarrollará. Ven el futuro lleno de incertidumbre. Junto con momentos hermosos y tiernos cuando cualquier pequeño detalle del bebé les hace sentir bien, desde su manita sobre la suya o la postura de dormir igual a la del padre. La van conociendo mejor, y Freya se convierte en su mundo, en un viaje de descubrimiento.

Algunas frases del libro:
“Es un instante perfecto. Uno de esos raros momentos en que no te apetecería estar en otro lugar, ni hacer otra cosa. Donde se funden pasado y futuro y solamente existe el ahora.”

“Nadie comprenderá nunca hasta qué punto necesitamos el humor negro.”

“Lo único que poseemos realmente es tiempo. Sólo tenemos que aprender qué hacer con él.”

“Estoy embotellando recuerdos. Cuando abramos estos frascos, dentro de seis meses, me acordaré de qué sentía en mi piel aquí y ahora.”

“Nos hemos adaptado a cambios microscópicos. Cada nuevo descubrimiento es una preciosa pepita que hay que guardar como un tesoro.”

“La vida no para de interponerse en mi camino.”

“La parte que no quiero perderme es la vida.”

Contracubierta o parte de la misma:
Dejarlo todo y marcharse a vivir al sur de Francia es el sueño de muchos londinenses, y Anna y Tobias parecen cumplir los requisitos. Ella es chef, y él, aspirante a compositor. Esperan su primer hijo y confían en poder ganarse la vida en un clima soleado y lejos del estrés de la gran ciudad. Pero al poco de nacer Freya, los médicos descubren que la pequeña padece graves trastornos cerebrales. Pese al impacto de esta noticia, o tal vez a causa de ella, Anna y Tobias deciden llevar a cabo su plan y se compran una vieja granja en el Languedoc. Allí no sólo deberán aprender a cuidar de su hija sino también a afrontar el sinfín de complicaciones que surgen al instalarse en otro país, en una casa inhabitable de una remota zona rural. Tobias se refugia en la composición y Anna valora la idea de montar una escuela de cocina, si algún día consigue librarse del asedio permanente de los ratones. La estabilidad de la pareja se verá sometida a una gran tensión, mitigada por la presencia de un puñado de excéntricos lugareños: Julien, un espíritu libre que vive en una cabaña de madera; Ludovic, un granjero del lugar que les habla de los tiempos de la resistencia; Ivonne, la joven dueña del café del pueblo, que prepara unos embutidos de ensueño; y Kerim, angelical y misterioso, que los ayuda a reparar la casa sin pedir nada a cambio.

 Traducción del inglés de Patricia Antón de Vez
  

lunes, 24 de agosto de 2015

EL INSÓLITO PEREGRINAJE DE HAROLD FRY de Rachel Joyce

A veces sólo falta un impulso para darle un giro a la vida. Una chispa que genere un cambio a la rutina. Algo que te haga reaccionar, que sin pararte a pensarlo, porque sino no lo harías, te ponga en movimiento.
Un instante así es el que tuvo Harold, cuando recibió una carta de Quuenie, una antigua compañera de trabajo, que tras veinte años sin saber de ella, le cuenta que se está muriendo de cáncer. Este hecho le deja anonadado, generándole preguntas, rescatándole recuerdos, removiendo su interior y provocándole una reacción extraña, pues desde su jubilación los días pasaban sin más, su mujer, Maureen, hace todo, y se pregunta ¿quién es él? No suele decidir sobre la marcha, pero ahora tiene un impulso, y se pone en movimiento, sale de Kingsbridge en dirección a Berwick, comenzando el viaje de su vida.
Con Inglaterra bajo sus pies, tiene sensación de libertad, de estar empezando de nuevo. Dispone de todo el tiempo para pensar y revive escenas enteras de su existencia: de su familia, su mujer Maureen y su hijo David; de su trabajo, su jefe y su compañera Queenie. Ve los errores, las incongruencias, las decisiones equivocadas. El pasado le pesa como una losa, al fin y al cabo nadie puede escapar a sus inicios. Según avanza ya no mide la distancia en km sino en recuerdos. En su camino encuentra gente de todo tipo, que son libres de hablarle y él, es libre de escucharles, de llevarse consigo una pizca de cada una de aquellas historias. Lo que le genera desde que ha salido de casa, que le importen más las personas. Es la fragilidad de la gente lo que le llena de asombro y ternura, así como la soledad intrínseca a cada ser humano. Los lugares, las personas, todo forma parte de su viaje, reserva en el corazón un lugar para cada uno de ellos. Intentando mantenerse fiel al sentimiento que había inspirado la aventura. Harold se ha pasado la vida sin hacer nada, y ahora por fin está haciendo algo.
Y ese “algo” es lo que me ha hecho ver esta novela con otros ojos, lo que en un principio me parecía que podía ser una historia llena de aventuras y de humor, recordándome a otro libro, “El abuelo que saltó por la ventana y se largó” de Jonas Jonasson (reseña aquí), se fue convirtiendo, según avanzaba las páginas, en temas un poco más profundos,  pues el pasado de Harold le ha condicionado el presente, y este peregrinaje le proporcionará la búsqueda de sí mismo. Por tanto ha sido toda una experiencia acompañar a Harold Fry en su viaje.

Algunas frases del libro:
“Lo que sentía era tan intenso que le resultaba difícil plasmarlo en palabras.”

“Lo único que tiene que hacer es esperarme. Porque voy a salvarla, ¿sabe? Yo seguiré andando y ella tiene que seguir viviendo.”

“Comprendió que el viaje que había emprendido para expiar los errores del pasado lo llevaría también a aceptar la extrañeza ajena.”

“Todas las personas eran iguales y únicas a la vez. Tal vez era la paradoja de la condición humana.”

Contracubierta o parte de la misma:
Una mañana cualquiera, mientras su mujer pasa el aspirador en el piso de arriba, Harold Fry sale de casa para echar una carta al buzón. Recién jubilado, Harold está lejos de imaginar que acaba de iniciar un viaje a pie de un extremo a otro del país. No lleva calzado ni ropa adecuada, ni siquiera un teléfono móvil, y mucho menos un mapa o una brújula. ¿Para qué iba a llevarlos? Tan sólo va al buzón de la esquina para responder a la misiva de Queenie Hennessy, una vieja amiga y compañera de trabajo que, tras un silencio de casi veinte años, acaba de comunicarle que está ingresada en un hospital del norte a punto de morir de cáncer. Sin embargo, cuando Harold se dispone a enviar la carta, un impulso repentino lo conmina a llevar él mismo el mensaje a su destinataria. Por una vez en su vida, Harold toma una decisión sin pensar, pero su intuición le dice que su amiga Queenie hará algo igualmente impensable y se curará.

Traducción del inglés de Rita da Costa

@AlCalordeLibros

martes, 18 de agosto de 2015

TAMBIÉN ESTO PASARÁ de Milena Busquets

Es una historia contada desde la intimidad, en uno de esos momentos que te factura la vida aunque no lo desees, cuando el dolor de la pérdida de un ser querido te pesa sin remediarlo.
Blanca, tiene 40 años, y tras la muerte de su madre regresa a Cadaqués, a la casa familiar, ese lugar por el que ha pasado todo el mundo y donde todo ha sucedido. Conoceremos sus sensaciones de como ha cambiado el lugar y la gente con el paso del tiempo. Como los recuerdos se le amontonan, en una añoranza de aquellos veranos felices de su juventud. Y en esa vuelta la acompañan su actual pareja, Santi. Sus dos ex maridos, Oscar y Guillem. Sus dos hijos, Edgar y Nico. Sus amigas, Elisa y Sofía, que me ha gustado como las define: la primera sufre y analiza, y la segunda disfruta del mundo. Daniel, el hijo de Sofía. Ursula, la canguro. Carolina, otra amiga. Siendo importante la complicidad entre todos, sobre todo, de sus ex y sus hijos.
Transmite sus sentimientos de tristeza y de pérdida por las muertes de personas queridas, y por la pérdida de los lugares de la infancia y juventud. Llegando a conclusiones como que “somos más las cosas que hemos perdido que las que tenemos”. Teniendo detalles en la narración de los que dejan huella por lo que significan, como cuando Blanca siente alivio en un momento tan natural como es el contacto físico en un masaje. O cuando describe lo que le ha costado desprenderse de las cosas de su madre, porque es como alejarse más de ella, conservando tan sólo una chaqueta de lana. Siendo muy bonito como ese objeto tiene una simbología al final de la historia. Lo mismo que el nuevo “inquilino”. O el personaje misterioso que estaba en el entierro. También es muy acertado el que comienza y termina en el mismo lugar, transcurriendo entre medias la evolución de la protagonista, con sus intentos de enfrentarse a la realidad, de buscar sus refugios, que esta vez no serán los libros, aunque siempre fueron un punto de unión con su madre. En esta ocasión su escape será el sexo, las amigas, los hijos, sus ex.
Como a veces unas lecturas llevan a otras, la  casualidad es que en la contracubierta dice que este novela evoca a “Buenos días tristeza” de Françoise Sagan, que leí hace sólo unas semanas (reseña aquí). Pero personalmente no les he encontrado relación, exceptuando que es verano y una localidad de costa.
Y si el conjunto y los detalles me han transmitido mucho, porque siento predilección por estas novelas de corte intimista, aún me han resultado más especiales, el final y el epílogo, pues reúnen todos los sentimientos de la protagonista, todo el amor de una hija a su madre.

Algunas frases del libro:
“La cara de ilusión es una de las más difíciles de fingir y va desapareciendo a medida que desaparecen las ilusiones, las verdaderas, las infantiles, y son sustituidas por meros deseos.”

“Se puede saber si a alguien le gustan de verdad los libros por cómo los mira, por cómo los abre y los cierra, por cómo pasa sus páginas.”

“Tal vez el sentimiento más elevado que se pueda sentir por otra persona sea el respeto, más que el amor y la adoración.”

“Nunca volveré a ser mirada por tus ojos.”

Contracubierta o parte de la misma:
Cuando era niña, para ayudarla a superar la muerte de su padre, a Blanca su madre le contó un cuento chino. Un cuento sobre un poderoso emperador que convocó a los sabios y les pidió una frase que sirviese para todas las situaciones posibles. Tras meses de deliberaciones, los sabios se presentaron ante el emperador con una propuesta: “También esto pasará.” Y la madre añadió: “El dolor y la pena pasarán, como pasan la euforia y la felicidad.”

@AlCalordeLibros

viernes, 31 de julio de 2015

LA PALABRA MÁS HERMOSA de Margaret Mazzantini

Si te decides a leer esta novela no la dejes a mitad, llega hasta el final, pues saber cual es la palabra más hermosa tiene un significado muy importante que no debes dejar de conocer.
Está narrada en dos espacios temporales, el actual y finales de los 80 principios de los 90 del siglo XX. Desarrollándose principalmente en Sarajevo, pero también en Roma y la costa adriática (Croacia).
Es la historia de varios personajes que de una manera u otra vieron marcada su vida por la guerra de los Balcanes, en concreto por el asedio de Sarajevo. Adonde regresa 16 años después Gemma, con su hijo Pietro, tras una llamada de su amigo Gojko. Intercalando en esa vuelta, sus impresiones actuales, con los recuerdos del pasado. Un pasado que redescubrirá en el presente y que le modificará el futuro. Iremos conociendo sus vidas, su gran amor Diego, pinceladas de la guerra, de las huellas que dejó en la ciudad y en los habitantes, por supuesto, en ella y en su amigo Gojko, y cómo lo vive Pietro desde la lejanía de un adolescente, que aunque nació allí y en aquel tiempo, desconoce la realidad.
Su amistad se remonta a finales de los años 80, cuando Gojko, un poeta de Sarajevo, conoció a Gemma, una periodista italiana que estaba estudiando a un autor yugoslavo. Él le presentó a otro amigo italiano, Diego, un fotógrafo a quien le gusta fotografiar charcos, porque en el reflejo del agua capta instantes. Y mientras entre los tres se fue fraguando una gran amistad, también surgió entre los dos italianos un profundo amor que los acabó uniendo como pareja. Siendo una relación intensa que evoluciona hacia el deseo de ser padres, situación que por circunstancias les condiciona la existencia. Mientras paralelamente se ven envueltos en el conflicto de Sarajevo.
Por tanto algunos de los temas que trata este libro son: la amistad, el amor, los sueños, la maternidad, la adolescencia, la guerra, los conflictos étnicos, la violencia. De los cuáles me han impresionado mucho más las partes donde Gemma narra sus recuerdos de aquellos días tristes y terribles, donde los habitantes tenían envidia de los pájaros porque podían irse tranquilamente volando. Para ella empezó la guerra cuando vio a Gojko llorar, con un llanto terrible. El inicio del conflicto sucedió muy rápido, y aquellas calles por las que meses atrás paseaban ahora explotaban pedazo a pedazo como una palomita de maíz. Ahora camina de nuevo por aquel lugar, observa a las personas, se fija si eran grandes o niños cuando la guerra, ve sus rostros grises. Repara en la pintura roja sobre el asfalto, son las rosas de Sarajevo, testimonios de la muerte de alguien y del lanzamiento de granadas. Recuerda la primera matanza, aquella gente haciendo cola para comprar pan. Habla de los francotiradores que disparaban a la gente como conejos, divirtiéndose, pero no porque estuvieran locos o fueran sádicos, simplemente habían perdido el sentido de la vida. Resuena en sus oídos el estruendo de las montañas, era la vida que huía para dar paso a la locura. Se encuentra en la pared del conservatorio un letrero que pone “TISINA” (SILENCIO), debajo hay un boquete producido por una explosión, y el guarda le cuenta que lo dejaron así para recordar que se había roto el silencio. Estos son algunos de los momentos impactantes que me han estremecido, pues forman parte de una terrible realidad.
Son descripciones de lo que se vivió en Sarajevo, con las explosiones y las matanzas tan desgarradoras, la destrucción de su pacífica especie, la de los musulmanes, los serbios, los croatas y los judíos. Con preguntas como ¿Porqué querían matar a la población? ¿Porqué las armas de Sarajevo apuntaban contra Sarajevo? Aún así, Gojko creía que todo acabaría pronto, porque el mundo no les quitaba el ojo de encima, y lo importante era que se supiese lo que sucedía. Pensaban que el mundo aún tenía orejas. (Estos pensamientos me han recordado al libro “Entre tonos de gris” de Ruta Sepetys, donde los lituanos ante la brutal intervención de Stalin también esperaban que el resto del mundo les salvase, pero se quedaron esperando. Puedes ver la reseña de este libro aquí).
Pero hay más personajes que forman parte en esta novela y que no me gustaría olvidar. El padre de Gemma, por su apoyo. La hermana y la madre de Gojko, que representan a tantas otras de Sarajevo. La pareja mayor que les alquila una habitación, quienes también son ejemplo de otros miles de habitantes de Sarajevo. La pareja actual de Gemma, Giuliano, por su amor. Aska, porque su historia nos recuerda otra de las horribles consecuencias de las guerras.
Ha sido una lectura que me ha hecho reflexionar, hacerme preguntas y sentir emociones. Además de recordarme un conflicto que ni hace tantos años que ocurrió ni fue en un lugar tan lejano, además de que fue el primero que retransmitieron por televisión. Y sus imágenes han regresado a mi mente, pero a quienes no deberíamos olvidar es a las gentes que lo sufrieron. Por tanto la historia me ha resultado emotiva. Su desarrollo tiene algunos altibajos en cuanto a intensidad, y momentos que me han despistado, como que por un instante llegué a odiar a Diego, pero según avanza la trama, va cogiendo más fuerza la narración, teniendo algunos giros inesperados que le dan una vuelta tremenda, haciendo encajar las piezas, hasta el título. Dando un resultado final que me ha conmovido.

Algunas frases del libro:
“Porque la vida pasa y nosotros con ella.”

“Era para decirte que los amores que parecen absurdos a veces son los mejores... Para decirte que solo tengo cinco años menos que tú, que soy de fiar como mi abuelo... Que moriré antes que tú porque las mujeres vivís más tiempo... Era para decirte que no te casaras. Para que me eligieras a mí. Soy tú óvulo ciego.”

“A menudo no somos conscientes de lo que tenemos, no nos mostramos agradecidos con la vida.”

“—Puedes fotografiar simplemente la realidad, o puedes buscar.
--¿El qué?
--Algo que pasa pero no se ve. Que aparece luego.”

Contracubierta o parte de la misma:
Es de noche en Roma, todos duermen, pero el teléfono suena de repente... Una voz que llega de lejos invita a Gemma a un viaje a Sarajevo, la ciudad donde nacieron y murieron las emociones más hondas de su vida.
Allí, entre los estallidos de una guerra cruel e inútil, hace dieciséis años nació Pietro, un niño que ahora la llama mamá y es tan hermoso, sano y egoísta como cualquier otro adolescente. Pietro no conoce bien su origen y no sabe que en las calles estrechas de aquella ciudad sitiada Gemma vivió una historia de amor de esas que se te pegan a los huesos y te cambian para siempre.
Ahora, de vuelta a esas tierras, madre e hijo tendrán que enfrentarse a un pasado que esconde secretos, a unos cuerpos que aún llevan las huellas de un dolor antiguo, pero a lo largo del viaje también aprenderán palabras nuevas, esas que nos sirven para dar un sentido a nuestros errores y seguir apostando por lo mejor de la vida.

Traducción de Roberto Falcó Miramontes

sábado, 25 de julio de 2015

EL HOMBRE QUE ARREGLABA LAS BICICLETAS de Ángel Gil Cheza

Comienzo contando el consejo que me dio una de mis hijas, quien leyó este libro el verano pasado y me lo recomendó, “toma anotaciones del personaje de Enda Berger, porque en las primeras páginas te puede confundir, pues el mismo nombre y apellido lo tienen varios personajes”. Y desde luego ha sido bueno para mi lectura, pues no me he perdido en las páginas donde el abogado Joaquín Ortells inicia la búsqueda de Enda Berger, haciendo cumplir las últimas voluntades de Artur Font. Aquí la trama siembra dudas sobre quién puede ser de las personas con las que contacta y por qué ha de estar en la lectura del testamento, sin crearme tensión pero manteniéndome pendiente de la resolución del enigma, lo mismo que les produce a la viuda, Noelia Fabregat y a la hija, adolescente de 16 años, que hasta el fallecimiento de su marido y padre desconocían la existencia de esa persona.
Pero para mi lo mejor de la novela es la parte de convivencia durante aquel verano que pasaron las tres mujeres juntas porque a Artur Font se le antojó. Compartiendo espacio y vidas en una casa en la playa. Por cierto, la alquería Julieta la he situado imaginariamente en la zona costera entre Burriana y Almazora (Castellón), que como conozco esa zona mi pensamiento se ha trasladado allí. Y las descripciones del lugar, de los días que van pasando en esa casa junto a la playa me han hecho sentir sosiego.
Me ha resultado interesante el personaje de Artur Font, que sin estar vivo es protagonista y centro de la historia. Sabremos que fue un escritor de novela negra que arreglaba bicicletas a sus vecinos y era muy querido en la zona. La lectura de su testamento produce sorpresa a la viuda y a la hija, e incertidumbre a Enda. Se preguntan qué pasaba por la cabeza de Artur. Porque en un primer momento se establece tensión entre las dos mujeres que no sabían que compartieron su amor por el mismo hombre, pero esos días de verano bajo el mismo techo, conociéndose poco a poco, reconstruyendo el pasado, compartiendo el presente, hacen que se replanteen muchas cosas, como cuando Noelia siente que aquella mujer era parte de Artur, de quien tenía que conservar en la memoria incluso lo malo.
Otro tema a destacar es la adolescencia y la relación entre la madre y la hija, el cambio de actitudes que hacen que la distancia entre ellas se vaya acortando. Así como la relación de la adolescente con Enda, siendo bonito el vínculo que las une.
En conjunto es una historia diferente, en la que ya el título y la cubierta me parecieron sugerentes, y saber que papel tienen las bicicletas ha sido sorprendente. Si quieres saber por qué, te recomiendo que la leas.

Algunas frases del libro:
“Porque sabido es que las historias que cuentan los escritores navegan en un mar de recuerdos y sentimientos que salen a flote en la piel de sus personajes.”

“Lo bueno que tienen los lunes es que todo vuelve a empezar y dejar atrás los miedos y las derrotas es mucho más sencillo.”

Contracubierta o parte de la misma:
El testamento de un escritor de novela negra empuja a su viuda, a su hija y a una antigua novia irlandesa – a la que abandonó años a tras sin explicación alguna – a convivir en su casa de la playa junto a un taller de bicicletas en la costa mediterránea.

martes, 21 de julio de 2015

MÚSICA DE CÁMARA de Rosa Regàs

Premio Biblioteca Breve 2013

Novela dividida en dos partes, la primera abarca de 1949 a 1960 y la segunda transcurre en 1984. Empieza cuando Arcadia con 12 años y tras la muerte de sus padres en un accidente de tren, ve como su vida cambia. Entre otras cosas pasa de vivir en Toulouse a irse a Barcelona, con su tía Inés. Al principio está bloqueada por la nueva situación, hasta que con el vacío de las voces de sus padres entendió lo que había ocurrido, y a partir de ese momento afronta el sentimiento de pérdida.
Crece con esta nueva situación y con el peso del exilio, cuestión que por su edad entendía como algo que sólo les pasaba a los mayores, y formaba parte de su familia. Este tema de los exiliados es una parte importante de la historia de esta novela.
Posteriormente conoce a Javier, su relación parece complicada porque proceden de mundos distintos, sus orígenes son diferentes, ella es de familia humilde, él es de familia rica, además de haber sido educados políticamente contrarios. A ella sus padres le enseñaron el compromiso político y social. Sin embargo él la quiere porque es él, sin influencias de su familia, pasa de sus padres, pero hay en ciertas cosas que cede ante ellos, como es que ella no toque la viola como profesión. Así es como Arcadia se va viendo metida en un agujero negro de la incomprensión de sí misma.
En la segunda parte, tras veinticuatro años de ausencia, Arcadia y Javier tienen un reencuentro casual. Esta parte es una introversión sobre sus vidas, sus sensaciones, el por qué de la huída para recomenzar otra vez.
Y además de la historia de amor de esta pareja, se tratan temas relevantes de aquellos años de posguerra como la importancia y la fuerza que ejercía la religión y la iglesia o como se vivió el exilio o las diferencias por clases sociales y, sobre todo, por pertenecer a bandos políticos distintos. Y en la segunda parte hay una reflexión sobre la transición española.
Un libro que contiene mucho más de lo que parece, pues en ocasiones la presión que ejerce la sociedad marca nuestro destino.

Algunas frases del libro:
“Sentí una honda nostalgia de la normalidad, de la rutina de una vida que había terminado.”

“Y a lo largo del resto del viaje se van sucediendo reflejos de mi vida anterior que serán los que luego aparezcan cuando quiera evocar momentos, situaciones o personas, igual que aparecen las fotografías que hemos visto tantas veces cuando queremos recordar el pasado y que han sustituido para siempre los archivos de la memoria.”

“Nunca sabemos de dónde proceden, cómo ocurren ni por qué, los hechos que de pronto hacen cambiar el curso de nuestra vida.”

Contracubierta o parte de la misma:
Acompañada por su tía Inés, una viola y una maleta llena de recuerdos, Arcadia vuelve a Barcelona en 1949. Hija de republicanos exiliados en Francia, se refugia en su pasión por la música para sobrevivir en el ambiente opresivo de la posguerra. Un día conoce a Javier, un prometedor estudiante de Derecho que pronto se convertirá en el centro de su vida. Con todo pueden y a todos se enfrentan para llevar a adelante su relación, hasta que la personalidad libre y rebelde de Arcadia se convierte en un estigma social que sella sus destinos.


lunes, 13 de julio de 2015

VESTIDO DE NOVIA de Pierre Lemaitre

Sophie siente su mente como un enorme agujero negro, pero ¿cuál es la causa?
Los lectores la vamos a conocer con 30 años, trabajando de canguro, pero ¿qué sucedió antes?
Sabremos que tiene pérdidas de memoria, que suele quedarse absorta en sus pensamientos, que el pasado le devuelve imágenes, pero ¿son reales?
Los acontecimientos se precipitan y las muertes te llenan de angustia.
Continúan las preguntas según aumenta la intriga, comienza a acelerarse la trama en forma de thriller. Aparecen nuevos personajes que generan que empieces a sacar conclusiones, a pensar en desenlaces, pero ¿serán los correctos?
Un argumento que plantea incógnitas, con detalles y pistas a los que hay que estar atento, con cambios de intensidad en la acción y con giros inesperados.
Me ha producido diversas sensaciones: tensión, ansiedad, sorpresa. Que me han mantenido enganchada a su lectura, gustándome la estructura y cómo van encajando las piezas.
Una historia que no deja indiferente, que te hace reflexionar sobre lo perversa que puede ser una mente y lo terrible que es la venganza. Un thriller psicológico que va cambiando el rumbo de los hechos haciéndote cambiar los sentimientos hacia los personajes. Un relato inquietante que no debes perderte y en el que debes empezar a leer sin tener apenas conocimiento de lo que vas a encontrarte.

Algunas frases del libro:
“Se mueve sin memoria, maquinalmente, con la mente vacía, sin ser consciente de nada. Así es como ocurrió todo. Por eso salió huyendo.”

“Con qué facilidad una vida normal puede desequilibrarse, en un segundo hacia la locura, hacia la muerte.”

“La verdad es que nunca nos damos cuenta del todo de hasta que punto adquirimos costumbres en las cosas mínimas de la vida.”

Contracubierta o parte de la misma:
Sophie Duguet no entiende qué le sucede: pierde objetos, olvida situaciones, es detenida en un supermercado por pequeños robos que no recuerda hacer cometido. Y los cadáveres comienzan a acumularse a su alrededor.
No podemos desvelar nada más de este thriller para así mantener intacto el escalofriante placer de la lectura y la adictiva búsqueda de la verdad por parte del lector.

Traducción de María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego