Esta es la historia de cómo la vida da segundas oportunidades y no
deberíamos dejarlas pasar. Jasmine tiene un trabajo un tanto estresante y,
además, no ha tenido mucha suerte con su pareja. Cuando su tía Ruma le pide que
vaya unos días a su librería, pues tiene que ausentarse por un tiempo, y ¿será
casualidad o desea que el espíritu de los libros ayuden a su sobrina?
La tía Ruma es un personaje algo excéntrico, transmite la pasión por la
profesión de librera, por el papel tan importante que se realiza desde ese
puesto. Su librería es un lugar muy especial, donde los libros antiguos le dan
personalidad. Ofrece alternativas diferentes al simple intercambio comercial.
Es un espacio peculiar abierto a nuevos horizontes.
Mientras que Jasmine llega dispuesta a relanzar comercialmente el
negocio. Tiene ideas opuestas a las de su tía. Pero Tony, un empleado de ésta,
que quiere ser escritor, que ha trabajado en muchas librerías y tiene
experiencia, pero sobre todo tiene un sentimiento especial por los libros, le
da consejos sobre como debe actuar, le indica como debe comportarse, le
recomienda que debe conectar con su lado más humano, ser empática, abrir los
ojos y ver lo que tiene delante, dejarse llevar por la intuición. Así poco a
poco veremos el cambio que se va produciendo en la vida de esta joven, que sin
tener ni idea de nada cree que puede arreglarlo todo. Y es que esta librería es
como un lugar encantado, único, especial, con ese desorden, el polvo y la
oscuridad, donde hay que mantener vivo el espíritu de los libros para poder
hacer realidad los sueños.
La autora no usa grandes descripciones sino que utiliza frases cortas y
concisas para transmitir buenos consejos sobre olvidar el pasado y seguir
adelante, huir de los recuerdos y tener esperanza en el futuro.
Para mi lo mejor de la novela es la propia librería, que me ha hecho
soñar con un lugar muy especial, donde la gente entra y recorre todos los
recovecos en busca de ese libro que le haga vivir una aventura, viajar a otro
tiempo y a otros lugares, permitiéndole desconectar del día a día haciendo
volar su imaginación. Ya mismo me iba yo a vivir allí.
También me ha parecido muy buena la defensa de la profesión de librero/a
desde el punto de vista de cómo debe conectar con la persona que busca un
libro, esa intuición para acertar con el adecuado en cada momento.
Algunas frases del libro:
“Vender libros es un estilo de vida, no solo un modo de ganarse el pan.”
“Los libros no son meras mercancías. Contienen nuestra cultura, nuestro
pasado, otros mundos, el antídoto contra la tristeza.”
“Hay personas para las que leer supone la diferencia entre la felicidad
y la desdicha, la esperanza y la desesperación, la vida y la muerte.”
“A veces tienes que lanzarte al vacío, arriesgarte, coger la vida a
manos llenas, aunque solo sea por un día.”
Contracubierta o parte de la misma:
Érase una vez una vieja librería en la pequeña y lluviosa isla de
Shelter... A este lugar tan especial, donde los libros parecen tener vida
propia, llega un día Jasmine, dispuesta a hacerse cargo del negocio mientras la
propietaria, su tía Ruma, viaja a India para curar su corazón cansado.
Sola en medio del polvo y el desorden, la joven intenta dar un toque de
modernidad al local colocando títulos nuevos y llamativos en el escaparate,
pero muy pronto los clásicos de siempre imponen su presencia, y los autores
vivos y muertos revolotean por las estanterías, dejando oír su voz.
Así Jasmine vuelve a descubrir a Shakespeare y a
Edgar Allan Poe, y no solo eso: la chica aprende a escuchar a sus clientes, a
comprender lo que de verdad buscan en una novela o en un manual de cocina, y
acabará encontrando al hombre con quien compartir todos los libros de su vida.
Traducción de Rita da Costa






