Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

martes, 23 de mayo de 2017

CÓMO APRENDÍ A LEER de Agnès Desarthe

Este libro es más cercano al ensayo que a una novela, pero está narrado como si lo fuera, por el ritmo y la estructura del mismo. Además, el relato comienza desde que nació la autora, siendo una autobiografía de su propia experiencia como lectora.
Ya en el prólogo, de apenas dos párrafos, hace una bonita reflexión sobre aprender a leer y para que sirve.
En sus recuerdos desgrana los motivos que la llevaron a verse afectada de “librofobia”, porque desde bien pequeña su mala relación no fue tanto con la lectura sino más bien con los libros. Porque se planteaba cuestiones mucho más allá de la unión de dos letras, como que la “B” con la “A” se leen “BA”.
Va relatando todo el proceso de por qué decidió dar la espalda a la lectura desde la guardería hasta la edad adulta, con referencias a sus padres, a su hermano, a sus antepasados, a las señoras “B” (5 mujeres que la marcaron en diferentes épocas), y la influencia que tuvieron todos ellos a lo largo de su vida lectora. Contado tal y como ella sintió las cosas.
También hay muchas referencias literarias de libros y autores que pasaron por sus manos en diferentes edades.
Llegando a un punto en el que una pregunta que le plantean “¿desde dónde se escribe?” ella la transforma en “¿desde dónde se lee?”, y esta cuestión la dirige a la búsqueda de sus orígenes. Que le ayudarán a encontrar su camino lector. El cual también se ve influenciado por la traducción y la escritura.
Y precisamente saber que Agnès Desarthe es traductora y escritora, y que actualmente leer es su ocupación principal, convierte el relato de este libro en una experiencia interesante, por sus reflexiones personales sobre “cómo aprendí a leer”.

Algunas frases del libro:

“La vida diaria me parece salpicada de absurdos invisibles a los ojos ajenos.”

“El placer está relacionado con el descubrimiento de las nuevas posibilidades, el despliegue, el vuelo, la asombrosa delicia del aprendizaje.”

“La confusión es uno de los sentimientos humanos más difíciles de expulsar, porque es informe, no tiene límites, se escapa.”

“Escribir, traducir (pero, finalmente, ¿no son una sola y única actividad?) me enseñaron a leer y siguen haciéndolo.”

Contraportada o parte de la misma:

Como una niña que se niega a comer lo que le ponen en el plato, la protagonista de este libro no entendía las líneas que pasaban ante sus ojos y escupía las palabras. Le gustaban la brevedad y las imágenes de la poesía, pero obstinadamente se negaba a tragar las grandes novelas. A veces, los planes ideados por su padre, un prestigioso pediatra, la llevaban a leer novelas negras que sí la cautivaban; pero nunca, “Madame Bovary”, por ejemplo. Entusiasta y optimista desde bebé, la protagonista – que no es otra que la propia autora, Agnès Desarthe – pensaba que al acceder al lenguaje estaría en condiciones de decirlo todo. Habría una palabra para cada sensación, para cada cosa vista, tan eficaz como el dedo que apunta al cielo con un grito inarticulado y que significa al mismo tiempo: avión, velocidad, flecha, ruido, miedo, belleza, relámpago, cohete, estrella, azul. Pero las palabras, sentía Agnès ya de adolescente, “eran imprecisas, poco numerosas, rígidas y ocupaban mucho espacio”. Hasta que todo cambió. Eso sí: muchos años después.

Traducción de Laura Salas Rodríguez



10 comentarios:

  1. Hola! Me llamo mucho la atención este libro, gracias por darlo a conocer a través de tu reseña.
    Gracias también por tu comentario en mi blog, me quedo por el tuyo.
    Un saludo,
    Sofía

    ResponderEliminar
  2. Es un libro que quiero leer. Lo tengo anotado en mi enoooorme lista de pendientes, jeje. A mí me van este tipo de libros, tipo ensayo, y las biografías me suelen gustar. Así que nada, que algún día caerá. Son tantos los libros que quiere una leer ...

    bsos!

    ResponderEliminar
  3. Pues no es un género que suela frecuentar, pero me has picado. No me importaría leerlo.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  4. No estoy segura de que lo llegara a disfrutar.

    ResponderEliminar
  5. Había visto alguna reseña y me llamaba la atención. No me queda claro si a ti te ha gustado, jaja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Kaoru: pues es verdad que no lo digo claro :) Pero sí, me ha gustado, son interesantes las reflexiones que plantea.
      Un abrazo

      Eliminar
  6. Buenas.
    Me echa para atrás las connotaciones de ensayo y autobiografía del libro, no son temas que me resulten atractivos y, aunque haya referencias a otros autores y libros, dudo que supiera apreciarlo como merece.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Qué bonito!! Me lo apunto sin dudar! Un besote!

    ResponderEliminar
  8. Me recuerda a mi yo infantil... si yo te contara que llegaba a decir que los libros eran una mierda... tal cual. Me daba de hostias en la boca ahora mismo... descubrí lo maravilloso de leer a los 15..a los 19 empecé a estudiar. Creo que la verdadera EDUCACIÓN la da los libros. Educación en toooooodos los sentidos.
    Interesante lectura. Saludos!!!!!!

    ResponderEliminar
  9. ahhhhhahhhh con este si que me tientas...voy a anotarlo en mi libreta del plan infinito.
    Un beso,
    Ale.

    ResponderEliminar

Pido disculpas si tardo en publicar comentarios y en contestarlos. Este blog es muy importante para mí pero no lo único que hay en mi vida.
Gracias por comentar.