Una historia narrada en
primera persona por Elena, contada en dos tiempos, uno actual y otro pasado,
este último a modo de diario. Con capítulos cortos que hacen más ligera la
lectura y pocos personajes lo que la hace nada complicada.
Elena cuenta en su diario
que su vida con Paolo se ha convertido en una rutina, en una convivencia
monótona que la aleja de un futuro juntos, se encuentra sola aún estando con
él, su relación es más bien fraternal, su matrimonio ha llegado a una situación
insostenible. Está cansada y necesita alejarse de su vida, de sí misma, de la
mujer en la que se ha convertido. Tiene muchas inseguridades pero sabe resistir
y luchar, piensa que no quiere vivir así y que se merece otra cosa, necesita
sentirse viva.
Su diario es un
recordatorio de lo que era, de lo que soñaba que sería y en lo que se ha
convertido. Quién era y quién es. En su relectura hace un repaso a situaciones
y experiencias que la hicieron evolucionar como mujer, que la despertaron de un
largo letargo y la condujeron a aprender a conocer la libertad.
Una novela que nos
recuerda que si nos sentamos a esperar que ocurran las cosas nunca
evolucionaremos, y que depende de nosotros mismos cambiar el rumbo de nuestras
vidas.
Algunas frases del libro:
“Hay momentos en que la
vida te regala instantes de belleza inesperada. Paras de hacer una cosa y te
das cuenta de que a tu alrededor todo es perfecto.”
“He querido preparar yo sola las cajas, quiero plegar mi vida con orden, tocando todos los objetos y viviendo la historia y los recuerdos que evocan. Cada recuerdo será como la palabra de un relato.”
“Tengo la sensación de estar consumiendo mi vida mientras espero algo que no ocurrirá jamás.”
“Durante años estuve esperando que mi vida cambiase, pero ahora sé que era ella la que esperaba que cambiase yo.”
“He descubierto la belleza del silencio entre las paredes de mi casa. Disfruto de mi soledad.”
“He aprendido a encontrar dentro de mí las medidas y las razones de mi existir.”
Contracubierta o parte de la misma:
Todo un mundo de certezas
y seguridades de Elena queda barrido y aniquilado cuando permite, por primera
vez, que el deseo y la pasión irrumpan en su vida con una fuerza que jamás
habría imaginado.
Es un salto a lo
prohibido que la obliga a replantearse su matrimonio y ese futuro tan ordenado
y rutinario que sin querer se ha construido para complacer a todos menos a sí
misma.
Quizá merezca algo más.
Quizá también ella tenga derecho a la felicidad. Basta con encontrar el valor
para probar, para lanzarse sin miedo a equivocarse.
Traducción de Juan Vivanco Gefaell
Traducción de Juan Vivanco Gefaell
Fotografía de cubierta: Fabio Volo
