Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

viernes, 27 de marzo de 2015

TRES MANERAS DE VOLCAR UN BARCO de Chris Stewart

El verano pasado leí “Entre limones” (reseña aquí) de este mismo autor. Fue una lectura entretenida, porque tiene su punto gracioso al relatar sus aventuras, aunque yo personalmente no conecté mucho con su humor, y no me hizo reír a carcajadas, pero si sonreír. De aquella experiencia de un inglés en Las Alpujarras, publicó dos libros más, “El loro en el limonero” y “Los almendros en flor”, que no creo que los lea. Pero sí me ha apetecido acompañar a Chris en su experiencia como navegante, más que nada porque este libro lo tenía muy a mano en la estantería de mi casa.
En esta corta novela comparte su experiencia y aventuras vividas en un barco desde un puerto inglés hasta las islas griegas, y otro viaje por el mar del Norte. Empezando porque Chris no ha navegado nunca ya podemos imaginar que su relato va a estar cargado de anécdotas y situaciones entre divertidas y absurdas. Él es una persona que tiene una actitud despreocupada, que no le da importancia a los detalles que a otros nos agobiarían, es muy autocrítico, está desvinculado de los bienes materiales, disfruta de los pequeños y grandes placeres de la vida y es muy optimista. Así que su narración es desenfadada, fresca y algo irónica. Lo que da como resultado un libro para pasar un rato entretenido de lectura.

Algunas frases del libro:

“¿Existían palabras para describir el sencillo placer de surcar velozmente, a pleno sol, el brillante mar azul en un barco de vela, sintiendo todo el empuje del timón?”

“Elegiría con los ojos cerrados explorar la belleza que ofrece el mundo. Conozco personas que nunca han dormido bajo las estrellas. De hecho, es probable que haya gente que jamás haya subido a una montaña ni nadado en un río o un lago. Ya es tiempo de que lo hagan.”

Contraportada:

Todo comienza de forma fortuita cuando una amiga le ofrece un trabajo tentador: ser el patrón de un velero para navegar en las islas griegas. La propuesta parece un sueño hecho realidad, si no fuera por un pequeño inconveniente: Chris no ha navegado en su vida, ni sabe por dónde empezar.

Nota personal: y aunque en la contraportada pone mucho más, yo sólo pongo este trozo, porque sino creo que se desvela demasiado del contenido

Traducción del inglés de Alicia de Benito Harland

sábado, 14 de marzo de 2015

“813 TRUFFAUT” por Paula Bonet

La ilustradora Paula Bonet hace en este libro un homenaje a la obra del cineasta François Truffaut. Es una edición que me ha parecido muy cuidada en detalles, lo que la hace especial. El libro semeja un cuaderno, está impreso sobre papel ahuesado Oria de ciento cincuenta gramos, usándose una tipografía que parece escritura manual, y la ilustradora ha utilizado pincel y tinta.
Al final del libro encontramos la filmografía de Truffaut como director. Además de bibliografía sobre él, por cierto, uno de los libros lo tengo en mi biblioteca personal, el cual leí hace bastantes años, una época en que estuve leyendo bastante sobre cine, es “El cine según Hitchcock” escrito por el propio François Truffaut, también recomendable para los amantes del séptimo arte.
Hay una parte de biografía y otra de fragmentos de su filmografía. Su infancia fue complicada, y en sus películas su biografía es punto de partida. Ficción y realidad se confunden, se unen. Hay muchos elementos autobiográficos en sus filmes: “Literatura, cine y vida real forman un todo.” Convirtió su afición en pasión. Haciendo de su autobiografía una obra de arte.
Como representante de la Nouvelle Vague, habla de sus experiencias cotidianas en la pantalla, mostrando la vulnerabilidad de los individuos.
Es destacable el actor Pierre Léaud con su personaje de Antoine Doinel, pues es el alter ego de Truffaut. Lo que me ha recordado la canción de Luis Eduardo Aute “Cine, cine”.
En esa parte dedicada a su filmografía, la autora hace un análisis breve de los siguientes filmes: “Los cuatrocientos golpes”, “Jules y Jim”, “La piel suave” (primera película influenciada por Hitchcock) y “La mujer de al lado”.
El número 813, que forma parte del título, tiene su significado, pues aparece con mucha frecuencia en sus filmes.
Me ha parecido un libro muy interesante porque me ha acercado un poco más la figura de este cineasta, escrito e ilustrado maravillosamente por una mujer que admira su obra. Y creo que el complemento perfecto para este libro sería ver sus películas, algunas de estas las vi hace muchos años, pero creo que sería el momento de volver a verlas.

Algunas frases del libro:

“Empiezo una película pensando que será divertida y, luego, me doy cuenta de que únicamente podrá salvarla la tristeza.”

“Cuando oigo a un adulto añorar su infancia tiendo a pensar que tiene mala memoria.”

“Busco la intensidad en el cine, como en la vida.”

Contraportada:

Me dijiste: te quiero,
Yo te dije; espera.
Iba a decirte: tómame,
Y me dijiste: vete.

Gracias a la editorial La Galera por el envío e este libro.

lunes, 2 de marzo de 2015

LA LLAVE DE SARAH de Tatiana de Rosnay

La alternancia de capítulos cortos, con dos espacios temporales, 1942 y 2002, consigue que ambas historias te atrapen, esperando la conexión entre las dos en cualquier momento, con cualquier nuevo personaje.
Las páginas dedicadas a 1942 están escritas en letra cursiva. Creando así una clara diferenciación entre un relato y otro. En esta época la protagonista es Sarah, de 10 años. Y a partir del momento en que la policía francesa llama a la puerta de su casa y se los llevan (me ha recordado al libro “Entre tonos de gris” de Ruta Sepetys, reseña aquí), su vida quedará marcada para siempre, como ya lo fue el día que le cosieron en la ropa una estrella amarilla. Lo que le sucede a ella, y a miles de judíos, hace que tomen fuerza palabras como: tristeza, horror, hambre, desesperación, muerte. Y que uno de sus mayores deseos sea querer volver a su vida de antes de esa estrella y de antes de que los hombres aporrearan su puerta. Entre tanto terror siempre hay aunque sea un poquito de esperanza, y son Jules y Geneviève quienes ayudándola se la dan. Lo que no quita que tenga que convivir con pesadillas por el peso de la culpa que le produce una llave (una escena que aunque la esperas no deja de dolerte).
Las páginas que relatan lo que sucede en 2002 están escritas con letra normal. Aquí será Julia el personaje principal, periodista americana que vive desde hace bastantes años en París, casada con un francés, con una hija, Zöe de 11 años, que se van a mudar a casa de mamé (abuela de su marido). En la revista que trabaja le encargan que escriba sobre el sexagésimo aniversario del Vel’d’Hiv, Vélodrome d’Hiver, un hecho que ocurrió en la capital francesa el 16 de julio de 1942. En su investigación se encuentra con que parece que es algo olvidado, y según estira del hilo se siente abrumada por las emociones. Removiendo recuerdos tristes y dolorosos que destapan un secreto oscuro guardado 60 años, en el que su familia política, los Tézac, y en concreto su suegro Eduard, tienen un papel especial.
Como todas las historias sobre el holocausto hay mucha dureza en esta novela, escenas trágicas y que remueven los sentimientos. Algunos de los acontecimientos son reales, y otros muy parecidos a la realidad. Lo que sucedió aquel 16 de julio de 1942, conocido como Vel’d’Hiv, fue una gran redada de la policía francesa que detuvo a miles de familias judías, sobre todo, muchísimos niños, y estuvieron varios días en el Velódromo de Invierno, en condiciones infrahumanas, para después ser metidos como ganado en vagones de tren para llevarlos  a Auschwitz y gasearlos. Y no fue hasta 1995, con Jacques Chirac como presidente de Francia, cuando se llamó la atención sobre el papel del gobierno francés durante la Ocupación. Aquellos fueron los días más oscuros de la historia de Francia. Ahora aquella terrible tragedia, aquel viaje hacia el horror, la sombra de la Shoah (holocausto en hebreo), las personas inocentes, la persecución, acoso y terrible destino de miles de judíos franceses y la complicidad del Estado francés, no serán olvidados.
La autora se ha documentado, y ha puesto una bibliografía al final del libro. También al principio hay una referencia al libro “Suite francesa” de Irene Némirovsky (reseña aquí), una lectura de las imprescindibles. Y se ha hecho una película en 2010, dirigida por Gilles Paquet-Brenner, y protagonizada por Mélusine Mayance y Kristin Scott Thomas.
Este relato es un homenaje a los niños. Porque es muy importante:
Zakhor, Al Tichkah = Recordar, nunca olvidar

Algunas frases del libro:

“Pero cualquier cosa era mejor que estar allí, pensó. Cualquier cosa antes que ese infierno, entre el hedor, el calor y el polvo, la gente gritando y muriendo.”

“Escapar era la única forma de recuperar cierto control sobre esta nueva vida que no podía entender.”

“Se preguntó cómo las calles y los edificios podían permanecer inmutables y en cambio las vidas se podían transformar y destruir de golpe.”

Contraportada:

París 1942. Las autoridades arrestan a 13.000 judíos. El pequeño Michel se oculta en un armario. Su hermana Sarah cierra la puerta para protegerle y se guarda la llave. Pero el destino de la familia Starzynski es protagonizar una de las páginas más tristes de la historia.
París 2002. Julia Jarmond prepara un reportaje con ocasión del sexagésimo aniversario de la redada. La reportera reconstruye el itinerario de los Starzynski y la lucha de Sarah por salvar a su hermano. La epopeya de la niña judía será un ejemplo a seguir para Julia y para quienes han vivido marcados por el peso de la culpa.

Traducción de José Miguel Pallarés