Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

martes, 24 de marzo de 2020

LARGO PÉTALO DE MAR de Isabel Allende


La primera vez que supe algo del barco Winnipeg fue en el año 2017 cuando la periodista Amparo Tórtola publicó su libro “Apenas unos segundos” (enlace aquí), donde también hablaba de Argelès-sur-Mer, de la maternidad de Elna, de los cuáqueros y de Pablo Neruda. Por lo que me ha resultado curioso que dos años después haya sido Isabel Allende quien haya tratado los mismos temas en su novela “Largo pétalo de mar”. Quien escuchó hablar del Winnipeg, la nave de la esperanza, en su infancia, en casa de su abuelo.
El libro lo ha dividido en tres partes, con títulos que dejan intuir lo que nos vamos a encontrar. La primera parte: “guerra y éxodo” abarca los años 1938 y 1939; la segunda parte: “exilio, amores y desencuentros” transcurre entre 1939 y 1942; y la tercera parte: “retorno y raíces” no abarca todos los años seguidos, da saltos en el tiempo, 1948, 1970, 1973, 1974, 1983, 1991, 1994. A su vez cada parte está subdividida en capítulos, y en cada uno hay una cita de Pablo Neruda. La autora encontró mucha documentación sobre los temas que trata, y dice: “que “Largo pétalo de mar” es una novela, pero los hechos y personas históricos son reales.” Dando como resultado un repaso a la historia socio política del siglo XX desde España hasta Chile.
Son muchos los personajes que aparecen en esta novela, y el narrador describe a cada uno, explica sus antecedentes y en ocasiones adelanta cual será el futuro de algunos de ellos, sobre todo, secundarios, con tendencia a ser complicado e incluso terrible. Pero el hilo conductor lo llevan Víctor Dalmau, estudiante de medicina a quien le toca ejercer sin haber acabado los estudios. Y Roser Bruguera, estudiante de música, anteriormente cabrera, acogida en casa de los Dalmau en Barcelona. Sus peripecias y su lucha por tener un futuro, en el período que les toca vivir, son una parte esencial de esta novela.
Que trata muchos momentos históricos:
- La Guerra Civil Española, describiendo lo que es el día a día de las personas, tanto de los que están en el frente como los que no lo están, con escenas dolorosas. Así como el relato del éxodo hacia Francia, con columnas de gente caminando, aterrorizadas, y encontrándose con la frontera cerrada. Con el añadido de que cuando pasaron y los llevaron a los campos de concentración, como el de Argelès-sur-Mer, las condiciones fueron también extremadamente deplorables.
- Cuenta la maravillosa y grandísima labor de una enfermera suiza, Elizabeth Eidenbenz, quien con solo 24 años en 1938 estuvo en Madrid colaborando en la Asociación de Ayuda a los Niños de la Guerra. Y ya en 1939 se instaló en Elna, muy cerquita de Argelès-sur-Mer, donde creó una maternidad, para ayudar a las mujeres embarazadas que estaban allí recluidas.
- Habla de la excelente labor de los cuáqueros, personas que siempre están cuando más se necesitan.
- Relata la labor de Pablo Neruda, a quien destinaron a Francia como cónsul especial para la emigración española, teniendo que buscarse la vida para financiar y acondicionar un barco que llevó a más de 1500 refugiados a Chile. Decidió seleccionar no solo a trabajadores cualificados (como le exigían) sino también a intelectuales y artistas, lo que enriqueció a Chile con gente de talento, conocimiento y cultura. Consiguió su objetivo con el barco Winnipeg, que zarpó de Burdeos el 4 de agosto de 1939. Como sus ocupantes navegaban hacia la libertad, se le conoce como el barco de la esperanza. Como curiosidad, llegaron a Chile el 3 de septiembre de 1939, el día que estalló la Segunda Guerra Mundial en Europa.
Resulta llamativo que parte de Chile no quisiera recibir a los refugiados españoles, pues temían que les quitasen los trabajos y, además, los definían como posibles criminales (la humanidad no ha evolucionado mucho... por desgracia hoy hay gente que opina lo mismo de cualquier refugiado). Cuando eran gente que había sufrido mucho, y querían rehacer sus vidas.
Ya en Chile la situación política irá marcando la vida de los personajes, con el gobierno de Salvador Allende. El golpe de estado. Y la dictadura de Augusto Pinochet.
Hay algo común en los distintas situaciones que suceden en España, en Francia y en Chile, y es el miedo de la gente, así como el exilio.
Isabel Allende ha escrito una buena historia, entre ficción y realidad. Que al ir desarrollándose con las vivencias de los personajes principales, hace amena la lectura, a la vez que abre los ojos a lo que sucedió política y socialmente en esos países.

Algunas frases del libro:
“Entre todos los recuerdos de la guerra, ese sería el más pertinaz y recurrente: aquel niño de quince o dieciséis años, todavía imberbe, sucio de batalla y sangre seca, tendido en una esterilla con el corazón en el aire. Nunca pudo explicarse por qué introdujo tres dedos de la mano derecha en la espantosa herida, rodeó el órgano y apretó varias veces, rítmicamente, con la mayor calma y naturalidad, durante un tiempo imposible de recordar, tal vez treinta segundos, tal vez una eternidad. Y entonces sintió que el corazón revivía entre sus dedos, primero con un temblor casi imperceptible y pronto con vigor y regularidad.”

“Murieron cerca de quince mil personas en esos campos franceses de hambre, inanición, maltrato y enfermedades. Nueve de cada diez niños perecieron.”

Neruda definió Chile como: “Largo pétalo de mar y vino y nieve...”.

“Venía de la pobreza, había sobrevivido a una guerra perdida y sufrido desolación del destierro, era madre y esposa, había cruzado los mares y llegado a tierra ajena con una mano delante y otra detrás, sin miedo a nada. Quiso ser digna, fuerte y valiente, quiso ser ella.”

“La guerra es un huracán que deja mucho destrozo a su paso.”

“Si uno vive lo suficiente, los círculos se cierran.”

“Lo importante es que somos familia. No vamos a pelear por política.”

Contracubierta o parte de la misma:
En plena Guerra Civil española, el joven médico Víctor Dalmau, junto a su amiga pianista Roser Bruguera, se ven obligados a abandonar Barcelona, exiliarse y cruzar los Pirineos rumbo a Francia. A bordo del Winnipeg, un navío fletado por el poeta Pablo Neruda que llevó a más de dos mil españoles rumbo a Valparaíso, embarcarán en busca de la paz y la libertad que no tuvieron en su país. Recibidos como héroes en Chile -ese «largo pétalo de mar y nieve», en palabras del poeta chileno-, se integrarán en la vida social del país durante varias décadas hasta el golpe de Estado que derrocó al doctor Salvador Allende, amigo de Victor por su común afición al ajedrez. Víctor y Roser se encontrarán nuevamente desarraigados, pero como dice la autora: «si uno vive lo suficiente, todos los círculos se cierran».
Un viaje a través de la historia del siglo XX de la mano de unos personajes inolvidables que descubrirán que en una sola vida caben muchas vidas y que, a veces, lo difícil no es huir sino volver.

En las guardas delantera y trasera hay una serie de imágenes cuyos créditos están relacionados al final.
Ilustración de la sobrecubierta: Ignasi Font


8 comentarios:

  1. Me gustaba muchísimo Isabel Allende, ahora menos desde que abandonó el realismo mágico y se volvió más moderna. Aunque me sigue gustando no me apasiona como antes. Este tiene de malo que la guerra está demasiado presente y ya he tenido bastante con mi última lectura. Seguro que por ser ella lo acabaré leyendo pero más adelante.
    Besos

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  2. Hola! Tengo muchas ganas de leer el libro porque me encantan la autora, me alegra ver que te ha parecido una buena historia. Muy buena reseña.

    Un saludo!

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  3. Llevo tiempo sin leer nada de Allende. Y ´por lo que cuentas, éste sería un buen libro para volver. Tiene todos los elementos para gustarme.
    Besotes!!!

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  4. Me encantó conocer esta historia. Besos

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  5. De Isabel Allende he leído Paula, La casa de los espíritus, El cuaderno de Maya, pero hace mucho que no leo nada de ella. Me gusta, pero tampoco es una autora que me entusiasme. Muchos besos.

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  6. ¡Fíjate qué casualidad! Durante mucho tiempo llevo pensando hacer algo a propósito del Winnipeg, historia que conocía porque la figura del poeta Pablo Neruda siempre me atrajo y su papel como cónsul o/y embajador de Chile en España durante la IIª República fue muy importante en la salida de no pocos republicanos evitando así las cárceles franquistas.
    Desconocía que este título de Isabel Allende tratase el asunto. O sea que al saberlo ya no me queda otra que echarle el guante y leerlo. Además hace tiempo que no leo nada de la autora. De ella he leído "La casa de los espíritus", "Paula" y alguna otra que no recuerdo.
    Un beso

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  7. Hola, hace bastante tiempo que no leo nada de Isabel Allende, y lo que cuentas me parece interesante. Así que me lo apunto por si en algún momento puedo leerlo. Un abrazo.

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  8. Hola.
    Este libro lo voy a dejar pasar, no me llama mucho y ademas tengo demasiados pendientes y quiero centrarme en ellos. Gracias por la reseña.
    Nos leemos.

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Pido disculpas si tardo en publicar comentarios y en contestarlos. Este blog es muy importante para mí pero no lo único que hay en mi vida.
Gracias por comentar.