Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

lunes, 28 de julio de 2014

EL CORAZÓN HELADO de Almudena Grandes

Al final del libro hay un apartado titulado “Al otro lado del hielo”, el cual es imprescindible para comprender mejor el desarrollo de esta novela, de dónde y con quién se ha documentado la autora para escribir estas historias repetidas y parecidas a tantas otras anónimas.
Combina la historia de dos familias, de varias generaciones, alternando el pasado y el presente. Dando mucha información y datos sobre cada personaje, por lo que es conveniente hacerse un árbol genealógico.
A partir del fallecimiento de Julio Carrión González, un hombre que se hizo a sí mismo. Y por una pura coincidencia, al ver Álvaro Carrión a una extraña en el entierro de su padre, se forma una cadena de acontecimientos triviales, casuales. Hasta ese momento para Álvaro su familia son sus padres y sus hermanos. No sabe nada de su pasado. No tiene recuerdos familiares. Ahora tendrá que redefinir a su padre. Y necesitará tiempo para entender, interpretar y aceptar los nuevos datos sobre él.
En la otra familia uno de los ejes es Raquel Fernández Perea, quien sí tiene recuerdos desde niña, conoce lo que vivieron sus padres y sus abuelos, manteniendo una relación especial con su abuelo Ignacio Fernández Muñoz, juntos vivieron un episodio misterioso, extraño y que, entonces, siendo pequeña no entendió, pero no ha podido olvidar al hombre que hizo llorar a su abuelo.
Almudena Grandes habla de viejas historias familiares, frustraciones, esperanzas, guerra, drama, derrota, exilio, vencedores, vencidos, refugiados, traición, regreso. Historias españolas descritas con abundantes metáforas, dejando sensaciones de añoranza y nostalgia.
Nos cuenta el significado del verbo “volver” para los españoles que vivían en París u otros lugares. Personas que perdieron muchas cosas en su vida, echándolas de menos, con el miedo a no pertenecer a su ciudad, como si fueran ciudadanos provisionales de ninguna parte. También estaban los que tuvieron que tomar decisiones en unas circunstancias terribles.
En la actualidad Álvaro y Raquel se enfrentan por una parte a descubrir el pasado de su familia y, por otra, a curar heridas que no se han cerrado. Siempre habrá demasiada gente, vivos o muertos, alrededor de ellos. Forman parte de una historia antigua, que es difícil de valorar para nadie que no la viviese, porque ¿qué habríamos hecho en una situación tan difícil, con tanto odio? ¿qué hubiéramos hecho en la España del 36?
Hacía tiempo que quería leer esta novela, me gusta la escritura de Almudena Grandes, además, había leído en otros blogs que “El corazón helado” es uno de sus mejores libros. Lo había ido posponiendo más que nada por la gran extensión, algo más de 900 páginas, lo que también me ha hecho dejar en la lista de espera, por esas manías propias como lectora, sus nuevas historias que tratan temas similares, como “Inés y la alegría”, “El lector de Julio Verne” y “Las tres bodas de Manolita”, que los tres forman parte de la serie “Episodios de una guerra interminable”, y creo que le faltan por publicar otros tantos para completarla.
Ahora, ya leída y empezando a madurar en mi interior, ha sido una magnífica lectura, donde he ido conociendo poco a poco a cada personaje, con los datos adecuados para que me fuese sorprendiendo, para que me emocionase con las vivencias de cada uno, para que estas historias españolas me hiciesen pensar en mis padres, en mis abuelos, para que el silencio y el miedo de tantos años tuviesen nombre y apellidos, aunque sean los personajes de una novela.

Algunas frases del libro:

“Una de las dos Españas ha de helarte el corazón” Antonio Machado

“Le enseñó que una ciudad puede ser algo más que un conjunto de calles con casas donde vive la gente.”

“Es curioso cómo cambian las cosas, ¿no? Por un lado, una familia como la tuya, que vivía en esta ciudad, en una casa como ésa, y lo perdió todo. Por otro, un hombre como mi padre, hijo de un pastor de ovejas, dueño de su rebaño pero un simple pastor al fin y al cabo, y de una maestra de escuela que no tenía donde caerse muerta, que se crió en un pueblo de la sierra, que ni siquiera fue a la universidad, y se hizo tan rico como para comprar edificios enteros. Todo en dos generaciones, en tres, y tú y yo aquí, ahora...”

“Eso era lo único que les quedaba, la cultura. Educación, educación y educación, decían, era como un lema, una consigna repetida muchas veces, la fórmula mágica para arreglar el mundo, para cambiar las cosas, para hacer feliz a la gente. Lo habían perdido todo, habían salido adelante trabajando en puestos que estaban muy por debajo de sus capacidades, academias, panaderías, centralitas telefónicas, pero les quedaba eso. Siempre les quedó eso.”

Contraportada:

El día de su muerte, Julio Carrión, prestigioso hombre de negocios cuyo poder se remonta a los años del franquismo, deja a sus hijos una fortuna considerable pero también una herencia de sombras, con muchos puntos oscuros en su pasado. Nunca le gustó recordar su juventud, ni sus peripecias en la División Azul. En su entierro, en marzo de 2005, su hijo Álvaro, el único que no ha querido dedicarse a los negocios familiares, se sorprende por la presencia de una mujer joven y atractiva, a la que nadie reconoce y que tal vez fue la última amante de su padre. Raquel Fernández Perea, por su parte, hija y nieta de exiliados republicanos en Francia, conoce muy bien el pasado de su familia, sus frustraciones y esperanzas, y no ha podido olvidar el episodio más misterioso de su infancia, la extraña visita en la que acompañó a su abuelo, recién regresado a Madrid, a casa de unos desconocidos con los que intuyó que existía una deuda pendiente. Ahora, el azar hará que Álvaro Carrión y Raquel Fernández Perea se conozcan y se sientas atraídos sin remedio. Así descubrirán hasta qué punto sus viejas historias familiares son capaces de proyectarse en sus propias vidas, donde se entrecruzan y convergen de manera dramática.

lunes, 14 de julio de 2014

TODO LO QUE PODRÍAMOS HABER SIDO TÚ Y YO SI NO FUÉRAMOS TÚ Y YO de Albert Espinosa

Un libro extraño igual que el nombre que le da a uno de sus personajes. ¿Ciencia ficción?  ¿Historia de amor? Sí, así podrían definirse los temas que trata. Junto a la parte reflexiva de algunas de sus frases, transmitiendo una sensación de libro autoayuda, como es habitual en este escritor.
Su protagonista, Marcos, acaba de perder a su madre. Justo en el momento que su vida va a dar un gran giro, una llamada de teléfono lo cambia todo. Sabremos que tiene un don.  El cual tiene que ver con la bondad y la maldad, con esa dualidad de sentimientos, con el deseo más placentero y el recuerdo más horrible de cada persona.
Y en este gran mar que es la vida nos encontramos con la definición del ser humano como mágico e indescriptible. Y en esa magia y amor, a veces sucede que hallamos sentimientos especiales hacia alguien que no conocemos, en ocasiones más intensos que hacia las personas mas cercanas. Concluyendo como mensaje que la vida de cada persona no tiene límites para estar con quien desea.
Rareza es la palabra que para mi define este libro. No me ha gustado porque no le he sacado nada, me he quedado igual al terminarlo. Qué diferente a los otros libros que he leído de Albert Espinosa, “Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven” y “Brújulas que buscan sonrisas perdidas”, reseñas aquí y aquí, que tanto me transmitieron y me hicieron sentir. Ambos los recomiendo.

Algunas frases del libro:

“Rompes a llorar o a reír. Creo que vale la pena hacerse añicos por esos sentimientos.”

“Hay cosas, pequeños detalles, que forman parte de uno mismo y te hacen ser como eres.”

Contraportada:

¿Y si con sólo mirarte pudiera desvelar tus secretos más profundos?
¿Y si con sólo mirarte pudiera sentir tu corazón?
¿Y si en sólo un instante fuera posible saber exactamente quiénes somos el uno para el otro?