Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

domingo, 7 de julio de 2019

LA MUJER ROTA de Simone de Beauvoir


El libro “La mujer rota” lo forman tres narraciones: La edad de la discreción. Monólogo. La mujer rota.
Cada uno independiente pero todos protagonizados y narrados en primera persona por mujeres. Los escribió Simone de Beauvoir en 1968, en una época donde empezaron a marcarse diferencias en pro de las libertades de las mujeres, avanzando hacia la libertad en las relaciones amorosas, en las actividades profesionales fuera del hogar y siendo activas políticamente. Pero también se especifica en el prólogo que hay que tener en cuenta que para la liberación de la mujer es necesaria la igualdad jurídica y social con el hombre. Y aunque en otros libros de la autora sí que trata el feminismo de la igualdad y el feminismo de la diferencia, sin embargo no lo hace en éste, pues aquí sus personajes expresan la realidad de las mujeres en aquellos años. Por lo que es una lectura recomendable para darnos cuenta de que desde entonces las mujeres tenemos más derechos y libertades pero que todavía queda mucho por hacer y conseguir.
En “La edad de la discreción” la narradora, que ama las palabras y las personas que saben servirse de ellas, que confiesa que no podría vivir sin escribir y que los libros le salvaron de la desesperación, habla de la relación con su marido, André, con su hijo, Philippe, y con su nuera, Irène. Y explica como su hijo ha cambiado, desviándose de la línea de educación de sus padres. Lo que influye en la relación del matrimonio, y particularmente a ella le hace sentir que la vida empieza a quitarle todo lo que le había ido dando, sintiéndose a su vez como si ya estuviera envejeciendo.
En “monólogo” es también la voz de una mujer la que emite un soliloquio desgarrador sobre la maternidad, los hijos y las parejas. Llegando al sentimiento desesperado de que necesita de un marido y de unos hijos para ser alguien.
En “La mujer rota” es Monique, de 44 años, quien escribe un diario, que empezó por soledad y lo siguió por malestar, por la actitud de su marido, Maurice, con quien tiene dos hijas, Colette y Lucienne, la primera ha seguido los pasos de su madre en el sentido de que se ha casado para formar una familia, mientras que la segunda prioriza su independencia por lo que se fue a vivir a New York.
El matrimonio se encuentra en ese momento de las parejas que llevan juntas mucho tiempo y la comunicación equivale a silencio. Además, Maurice está con otra. A lo que Monique parece que en un principio se adapta a esa infidelidad. Porque ella misma se pregunta ¿qué tiene que hacer? la actitud de Maurice la ha bloqueado. Al saber la relación de su marido con otra mujer, Monique, empezó siendo más comprensiva pero se fue exasperando, llegándose a sentir humillada. Por lo que su comportamiento deriva hacia una especie de obsesión por saber todos los detalles de la infidelidad. Mientras tanto, Maurice opta por un doble juego, manteniendo su matrimonio y su amante.
Durante los 6 meses que escribe el diario se ve el proceso que pasa ella, llegando a una dicotonomía: ¿él es el culpable o ella ha hecho algo mal? Lo que le hace dudar y no creer en sí misma, sintiéndose vacía. Y es que el amor de Maurice es lo que la mantiene viva.
Los tres relatos son un retrato de mujeres de clase media en el París de finales de los 60. Mostrando el comportamiento social desde el punto de vista femenino. Son testimonios en primera persona cargados de sufrimiento, desasosiego, ansiedad, depresión. Que les lleva en su existencia al sentimiento de culpa y vacío interior. Convirtiéndose en mujeres que no encuentran su lugar en el mundo.

Algunas frases del libro:

“Si uno quiere comunicarse, generalmente lo logra.”

“Es necesario dejar a la gente en libertad.”

“Curiosa cosa, un diario: lo que se calla es más importante que lo que anota.”

“Creía saber quién era yo, quién era él: y repentinamente ya no nos reconozco, ni a él ni a mí.”

Contraportada o parte de la misma:
“La mujer rota es la víctima estupefacta de la vida que ella misma eligió; una dependencia conyugal que la deja despojada de todo y de su mismo ser cuando el amor le es rehusado.” Simone de Beauvoir

Traducción del francés: Dolores Sierra y N. Sánchez





1 comentario:

  1. La verdad es que nunca he leído nada de esta autora. Es de esos eternos pendientes que no te acaban de llamar. Pero la época de este me gusta y si es retrato social sin tanta reivindicación puede que me vaya mejor. Lo dejo por si un día decido intentarlo con la autora.
    Un abrazo

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