Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

lunes, 6 de mayo de 2019

TODO LO DEMÁS ERA SILENCIO de Manuel de Lorenzo


Al principio en una nota del autor hace referencia al poeta Félix Grande y recuerda uno de sus versos: “donde fuiste feliz alguna vez no debieras volver jamás”. Y expresa su propia opinión, diciendo que sí hay que volver “porque en ocasiones es la única forma de recuperar esa pequeña parte de uno mismo que se quedó para siempre en aquel lugar. Esa parte que nos falta”. Y este inciso antes de comenzar la novela cobra su sentido cuando la terminas. Porque la historia de Julián y de Lucía, sobre todo, de ella, tiene algo de búsqueda de uno mismo.
Para mi, aparte de que me trae a la memoria la canción “Peces de ciudad” cantada tanto por Joaquín Sabina como por Ana Belén. Me ha dado que pensar y me quedo en un término medio, pues a un lugar que ha sido especial en determinada ocasión, podría volver y seguiría siendo especial, pero las sensaciones no serían las mismas, podrían ser parecidas pero no iguales a esa vez tan feliz, porque cada momento es único e irrepetible.
Pero volviendo a los protagonistas de este relato, una pareja dichosa, que se quiere, de la que sabremos como se conocieron, como han compartido su vida, y como en un momento determinado el azar les juega una mala pasada. Mostrándonos a partir de ese hecho el cambio que se produce en su interior, como se enfrenta cada uno a esa circunstancia, y la forma en que lo interiorizan y lo exteriorizan.
Mientras Julian necesita trocitos de normalidad, y asimila lo que va sucediendo, intentando comprender a su pareja. Lucía busca reencontrarse con su pasado, e inicia un viaje que le llevará a Galicia. Por cierto, hace una escueta referencia a los incendios forestales, que tanto mal han hecho en esa tierra. Y se refugia en sus recuerdos y en la lectura y relectura de un libro de Josefina Vicens, “Los años falsos”. Que he leído que es una novela existencialista. A su vez hay referencias a otras escritoras mexicanas, Elena Garro e Inés Arredondo.
Y lo que les está ocurriendo a esta pareja da pie a la reflexión, a que pensemos en nosotros mismos, en momentos parecidos, en cómo afrontaríamos una situación así, o todavía más profundamente sopesemos si estamos en manos del destino, de la casualidad o del azar.
Por tanto el tema da para mucho, sin embargo no he conseguido empatizar con los personajes, porque no he sentido emociones, no me ha transmitido sentimientos. Tan solo alguna frase me ha conmovido y en concreto el mensaje que deja escrito Lucía a Julián, ese sí me ha llegado.
Además, tal vez porque también acabo de pasar por una situación de acompañante en un hospital, y el personal sanitario ha sido claro y no ha ido con rodeos, pues no me ha sido muy creíble el papel del médico en esta novela, poco comunicativo y dejando más bien un halo de misterio en sus apariciones. Así como me ha descolocado el salto que hay del capítulo 27 al 28, pues he tenido la sensación de que falta algo que transmita más emociones en un momento de tanta delicadeza como el que sucede.
Aún así la historia de Lucía y Julián lleva a la reflexión, porque podría ser la de cualquiera, la nuestra, la de alguien cercano, la de tantas y tantas personas que un día, en un determinado momento, su (mi, nuestra) vida gira inesperadamente y hace que te replantees todo.

Algunas frases del libro:

“Asombrosamente, la vida parecía seguir adelante a pesar de sus circunstancias.”

“Uno se da cuenta de que su amistad con otra persona ha dejado de ser frágil o indecisa cuando un día observa que esa relación se ha vuelto indiferente al silencio.”

“Me pregunto si es posible echar de menos algo que no se ha tenido. Si es posible echar de menos aquello que no se ha vivido.”

Contraportada o parte de la misma:
Lucía y Julián son una pareja como tantas otras, dos personas que saben aprovechar las pequeñas dosis de felicidad cotidiana que les regala la vida. Sin embargo, de un día para otro su realidad da un vuelco y se topan de frente con el dolor y el abismo.
Eso hará que los dos emprendan un viaje hacia los orígenes – un viaje físico y psicológico, conjunto e individual – en el que descubrirán el inmenso valor de los recuerdos.

Fotografía de la portada: Reilika Landen / Arcangel

Gracias a la editorial Suma de Letras, Penguin Random House Grupo Editorial y al proyecto Edición Anticipada por el envío de este ejemplar.





9 comentarios:

  1. Me producen tristeza estas historias, hay tanto desencanto en ellas. Pero me gusta que ahonden en las emociones y que inviten a la reflexión. Lo dejo en posibles.
    Un abrazo

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  2. Pintaba bien esta novela, pero esa falta de empatía con los personajes protagonistas y esa falta de emoción me echan para atrás.
    Besotes!!!

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  3. Pues la verdad es que me llama la atención a pesar de esa falta de empatía que mencionas, tendría que encontrarle el momento, ahora mismo no estoy para este tipo de lecturas pero de todas formas tomo nota.
    Un beso

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  4. Me ha ocurrido lo mismo que te comenta Margari. Y es que la falta de empatía con los personajes hace que la historia me resulte poco agradable de leer.
    Muchas gracias por darme a conocer este título
    Muchos besos

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  5. Es una historia atractiva, pero pide empatía...y si no has sido capaz de empatizar me frena un poco. De momento no me animaré ;)

    Besitos

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  6. lo anoto en la libreta, aunque creo difícil encontrarlo por acá.
    Un beso,
    Ale.

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  7. Pues no me convence por esa falta de empatía y ahora mismo creo que me pasaría algo parecido.
    Un beso ;)

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  8. No lo conocía, pero, tras haberte leído, creo que no es para mí. Un besote.

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  9. No sé yo, creo que no me convence esta vez
    Besos

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