Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

viernes, 6 de julio de 2018

CUANDO ÉRAMOS HERMANAS de Sheila Kohler


Los dos temas que trata la autora en este libro son terribles: violencia de género y apartheid.
Sin embargo su forma de abordarlos es simple, y esa sencillez hace que no se convierta en una lectura dolorosa. Sino más bien abre los ojos a una época, mediados del siglo XX. En un país, Sudáfrica. Donde familias blancas y adineradas, como la suya, educaban a sus hijas “para casarse con alguien rico y vivir en una casa grande con muchos criados.”
Ambas crecieron en ese ambiente, aunque las dos estudiaron y viajaron por Europa, y mientras Sheila a los 17 años se marchó de Sudáfrica, Maxine se quedó y se casó con un cirujano. Sus vidas quedaron marcadas por la muerte de su padre, tenían 8 y 10 años, por la actitud y ausencias de su madre, y por unos maridos que eligieron equivocadamente. Cada una lleva su procesión por dentro pero no se lo cuentan todo para no herir a la otra.
Este libro es una historia real sobre la vida y muerte de la hermana de la autora. Para Sheila el fallecimiento de su hermana Maxine es el comienzo de su vida escribiendo. Porque escribir sobre ésto es una especie de terapia. Desde ese momento busca respuestas a un montón de porqués. La invaden los sentimientos de amor y de culpa, por no haber hecho más, por no haber sabido escucharla, por no haberla protegido.
Por otra parte su madre sabe lo que ocurre, pero tampoco reacciona. Y cuando ya no hay nada que hacer su decisión es evitar el escándalo, la excusa son sus nietos, pero la realidad es que “la verdad queda apagada, escondida, silenciada”.
En apenas 200 páginas están los recuerdos de las vidas de las dos hermanas, sin orden ni cronología, entremezclados en la memoria de la autora, hasta ella misma duda de qué es recuerdo y qué es ficción, pues lleva 30 años escribiendo sobre sus fantasmas.
Es un relato que no deja indiferente. Contado desde la intimidad (se lo dedica a los 6 hijos de Maxine). Con preguntas que aún buscan respuesta.

Algunas frases del libro:

Nos encanta contemplar la vida por nuestra cuenta, ver el mundo como hacíamos, de niñas, con nuestro jardín, a través del prisma de nuestra imaginación o la de los artistas que admiramos. Estamos ansiosas por conseguir por lo menos una ilusión efímera de libertad. Nos encanta estar juntas. El recuerdo de esos momentos perdidos viene a mí ahora con todo el dolor de sus intensos detalles.”

Le cuento que en realidad no me siento en casa en ninguna parte, nunca, y sin duda no en París, excepto quizá con ella, mi hermana. Maxine asiente, dice que nadie habla el idioma que hablamos nosotras; nadie encuentra divertidas las mismas bromas; nadie se ríe como hacemos nosotras juntas. Nadie entiende.
El idioma de la infancia.”

Contraportada o parte de la misma:
Es la historia real de Maxine y Sheila Kohler. Criadas en la sociedad elegante y a la vez sofocante de la Sudáfrica de los años 50, crecen con la esperanza de una vida esplendorosa que las aleje de su dominante madre y de la larga sombra de su difunto padre. Maxine va a cumplir cuarenta años cuando su marido, un cirujano brillante y respetado, se sale de la carretera en su coche y la mata.

Traducción Mariano Antolín Rato

Imagen de la cubierta: cortesía de la autora.



3 comentarios:

  1. Pues aunque lo cuente con elegancia y sin ahondar en lo crudo para impactar, a mí me parece una historia muy dura. Pero la lectura es asequible teniendo el estado de ánimo adecuado. A ver si más adelante.
    Besos

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  2. Estos días estoy viendo muchas lecturas ambientadas en el continente africano. Con ésta me tientas, pese a que algo dura se ve.
    Besotes!!!

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  3. Ya solo el título me atrae un montón, la portada y la editorial, con la que he tenido muchos ratos buenos.
    Lo anoto, porque este libro se me había pasado por alto y quiero indagarlo.
    Besitos.

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Pido disculpas si tardo en publicar comentarios y en contestarlos. Este blog es muy importante para mí pero no lo único que hay en mi vida.
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