Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

jueves, 14 de diciembre de 2017

EL CIELO ES AZUL, LA TIERRA BLANCA de Hiromi Kawakami

Una historia de amor.

Tsukiko Omachi de 38 años y su antiguo maestro Harutsuna Matsumoto, unos 30 años mayor, se reencuentran por casualidad en una taberna. Ellos son dos solitarios que empiezan a compartir parte de su tiempo, coinciden en los mismos gustos por los aperitivos, por las comidas, por la bebida. Iniciando una amistad que convierte la soledad de cada uno en compañía.
Él es respetuoso, protector, tradicional, siempre lleva su viejo maletín, y aún le pesa el recuerdo de su mujer, pues es un pasado que no ha cerrado todavía. Sin embargo está bien con Tsukiko.
Ella no es tan tradicional, siente cierta angustia interior, preguntándose qué está haciendo con su vida, si realmente ha sido como creía, la nueva compañía de su maestro le hace sentirse a gusto, aunque también reaparece un antiguo compañero de instituto.
Son dos personas que a pesar de la diferencia de edad establecen una relación especial, que evoluciona lentamente, en la que se acercan y se alejan continuamente. Y aunque parezca que las horas pasan entre referencias gastronómicas y sumergidos en el alcohol, esconde mucha más belleza en la narración, compartiendo hermosos momentos que descubren al otro su interior.
Es un relato sin grandes descripciones, muy al uso japonés, escrito mas bien de forma casi poética, como alguno de los haikus que recoge, convirtiendo su lectura en algo reposado, pues la escritura de esta autora me ha parecido pausada, sencilla, delicada y sensible.

Algunas frases del libro:

“Estábamos de acuerdo en la distancia que dos personas deben mantener.”

“Con la disposición adecuada, las personas podemos aprender muchas cosas en cualquier lugar.”

”Si realmente no te pasara nada, no te esforzarías tanto en negarlo.”

“¿Por qué no conseguía sentirme a gusto conmigo misma si estaba acostumbrada a estar sola?”

Contraportada o parte de la misma:
Tsukiko tiene 38 años y lleva una vida solitaria. Considera que no está dotada para el amor. Hasta que un día encuentra en una taberna a su viejo maestro de japonés. Entre ambos se establece un pacto tácito para compartir la soledad. Escogen la misma comida, buscan la compañía del otro y les cuesta separarse, aunque a veces intenten escapar el uno del otro: el maestro, en el recuerdo de la mujer que un día lo abandonó: Tsukiko, en un antiguo compañero de clase.

Traducción del japonés de Marina Bornas Montaña




9 comentarios:

  1. No me importaría leerlo =)

    Besotes

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  2. Adoro Acantilado. No tengo este título, pero lo tengo en cuenta, cada vez me gusta más la literatura japo.
    BEsos.

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  3. Un libro que lleva tiempo entre mis pendientes. Por lo que cuenta, me va a gustar mucho.
    Besotes!!!

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  4. Me encanta Acantilado, pero la literatura oriental me cuesta un poco, esa contención de las emociones de los personajes se me hace siempre muy difícil de entender y me cuesta entrar en las historias.

    Besines

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  5. Lo leí hace años y no me convenció, igual no entendí la historia o no era el momento. Besinos.

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  6. me encantó cuando lo leí hace tiempo.

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  7. Buenas.
    Me da la impresión de ser una historia demasiado pausada para mi gusto y no creo que supiera apreciarla como merece así que la dejo pasar.
    Un saludo.

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  8. Me gustan este tipo de historias pausadas y poéticas.
    Un besito.

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  9. Kawakami es una autora que me gusta mucho. Está lejos de la narrativa occidental. Como dices, es prosa pero parece poesía, son palabras que acarician más que cuentan. No me interesa tanto la historia como el modo de aproximarse a ella. Desde luego, es preciso acercarse a la literatura japonesa, y no sólo al conocidísimo Murakami y al último Nobel. Yo también recomiendo esta autora y este bello libro.

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