Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

lunes, 17 de julio de 2017

AÑOS LUZ de James Salter

Años luz es la distancia que se va produciendo en el matrimonio de Viri y Nedra con el paso del tiempo.
A través de sus ojos, de los de sus hijas y de los de sus amigos, hablan de la vida, de los pequeños detalles de cada día. Esa vida en pareja, donde la convivencia es una rutina, y tiene dos caras, la de ellos y la que muestran a sus hijas. Son buenos amigos, pero ¿y lo demás? ¿y la vida conyugal?
Porque entre ellos hay comprensión, pero es un arreglo. Lo que les lleva a plantearse ¿qué es la felicidad? Y es que su matrimonio se ha desgastado, y hay una parte vivida y que persiste, y otra vacía y consumida.
El tiempo transcurre, las hijas crecen. Pasa la vida sin apenas darnos cuenta. Avanzando estación tras estación: primavera, verano, otoño, invierno, de nuevo primavera... Dejando atrás las largas veladas de inviernos y veranos ociosos de una familia que parecía que duraría siempre. Mientras la vida seguía su curso.
Y mientras Viri parece que está en conformidad con la vida cotidiana. A Nedra le dan miedo las palabras “vida ordinaria” Y le gusta “Descubrir la vida a través de su hija, saborearla por segunda vez.” Quiere que sus hijas lleguen más lejos que ella, que sean libres. Mientras sus amigos se preguntan si con sus decisiones ¿es feliz o infeliz?
Según iba leyendo me quedaba la sensación de que no iba pasando nada, pero el tiempo va transcurriendo, y con él el matrimonio de Viri y Nedra les deja su poso a ellos, pero también al lector, produciendo en algunos momentos un sentimiento de empatía. Y es que ellos (como todos) se enfrentan a las cosas importantes que no sobreviven, como es la fugacidad del amor. Así que en esta historia si que pasa y mucho.

Algunas frases del libro:

“Hay en realidad dos clases de vida. Hay, como dice Viri, la que la gente cree que estás viviendo y hay la otra vida. Es esta otra la que causa el problema, la que anhelamos ver.”

“Por la mañana todo es distinto, las cosas son reales.”

“Hay momentos en que uno es importante y otros en que uno casi no existe.”

“A veces es imposible ver con claridad las cosas de tu propia vida. Tienes que recurrir a alguien de fuera para que te las explique.”

“Uno de los últimos grandes descubrimientos es que la vida no será lo que soñabas.”

“La libertad de la que hablaba era la conquista de una misma.”

Contraportada o parte de la misma:

La escritura diáfana, leve y luminosa de Salter nos asoma al interior del matrimonio de los Berland, cuya vida transcurre entre Manhattan y un vieja casa al norte de Nueva York. , Allí, en una suerte de paraíso natural, rodeados de prados y con vistas al río Hudson, Viri, arquitecto al que le apasiona su profesión, y Nedra, una mujer de marcado carácter y una rara elegancia, disfrutan de los paseos, las cenas con amigos y los incontables momentos de sosiego dedicados a jugar con sus dos hijas. Sin embargo, detrás de esta apariencia idílica, el lector descubre las finas líneas de fractura que asoman en la superficie y se van convirtiendo en grietas hasta que, finalmente, desfiguran el paisaje sin posibilidad de reparación.

Traducción del inglés de Jaime Zulaika



2 comentarios:

  1. Una lectura que me atrae, no la conocía pero le ha recordado, salvando las distancias, a "Nadie se salva solo" de Mazzantini, en versión civilizada. Lo leería.
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Es verdad que con este tipo de libros puedes tener la sensación de que no hay trama y por eso son menos populares, pero luego si te tomas tiempo te das cuenta de que sí hay historia detrás de lo que estás leyendo. Es curioso lo de la madre, creo que es muy común eso de vivir a través de los hijos lo que no pudieron hacer por sí mismos.
    Besos

    ResponderEliminar

Pido disculpas si tardo en publicar comentarios y en contestarlos. Este blog es muy importante para mí pero no lo único que hay en mi vida.
Gracias por comentar.