Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

viernes, 30 de diciembre de 2016

LA VÍSPERA DE CASI TODO de Víctor del Árbol

Premio Nadal 2016

Como de este autor ya leí “Un millón de gotas” (reseña aquí) y me pareció una buenísima historia, por como está construida, por los temas y por el estilo. Pensé que “La víspera de casi todo” lo mismo se quedaba corta. Pero no ha sido así, Víctor del Árbol lo ha vuelto a conseguir, ha escrito otra buena novela. En esta ocasión empieza narrando por separado las historias de los distintos personajes, pero según avanza el libro los hilos entretejen una red que va tomando cada vez más forma, creando una conexión entre ellos. Todos tienen un denominador común que es un pasado complicado, con experiencias muy duras, con la marca que dejan los traumas. Y que por mucho que intentan dejar atrás, olvidarlos, no pueden. A pesar de que han querido huir, alejarse, empezar de nuevo.
Ninguno de ellos, Germinal Ibarra, Eva Malher, Paola, Dolores, Mauricio, Daniel, Martina, tiene la función de hilo conductor, sin embargo, cada uno tiene su momento o momentos de protagonismo dentro de la novela, gracias a los giros que va introduciendo el autor, que van componiendo el puzzle.
La novela comienza con un prefacio que cuenta un terrible hecho que sucedió en el año 2007 en Málaga, y que marca la vida de Eva Malher y del policía Germinal Ibarra. A continuación los capítulos se alternan en fechas, que van hacia delante y hacia atrás, durante el verano del 2010. Combinando, a su vez, la ambientación en varios lugares, La Coruña, Costa da Morte y Barcelona, habiendo también situaciones que transcurren en Argentina. Y concluye con un epílogo que sucede tres años después.
Aunque pueda parecerlo, para nada es liosa esa alternancia de fechas y de espacios temporales. Las diferentes tramas están bien definidas, y el avanzar y retroceder, incluso con diferencia de días u horas, va generando mayor intriga a las mismas. Las cuales arrancan con la contundencia del asesinato de Amanda, y abordan temas tan complejos como los abusos infantiles, trastornos mentales, desapariciones, la dictadura Argentina, el amor, la muerte. Ahondando en casi todos, y pasando un poco por encima en otros, como el síndrome de Williams que padece Samuel, el hijo de Germinal. Lo mismo que los personajes secundarios, Carmela la mujer de Germinal, la Pecosa la mujer de Mauricio, que parecía que iban a tener más protagonismo.
La verdad es que cada personaje podría haber tenido su propia novela, porque las complejas vidas de cada uno de ellos dan para mucho, y ese peso es el que da fuerza al conjunto.

Algunas frases del libro:

“Hay lecciones que nunca se aprenden.”

“En realidad, no le gustaba hablar demasiado de nada. Era una persona de silencio.”

“Uno no quiere creer que detrás de una sonrisa bondadosa se esconde lo inconcebible.”

“A veces hay que mantenerse un tiempo alejado del mundo para poder permanecer en él.”

“Me dicen que hay que olvidar, como si se pudiera coger los sentimientos, estrujarlos y arrojarlos al mar.”

Contraportada o parte de la misma:
Germinal Ibarra es un policía desencantado al que persiguen los rumores y su propia conciencia. Hace tres años que decidió arrastrar su melancolía hasta una comisaría de La Coruña, donde pidió el traslado después de que la resolución del sonado caso del asesinato de la pequeña Amanda lo convirtiera en el héroe que él nunca quiso ser. Pero el refugio y el anonimato que Germinal creía haber conseguido queda truncado cuando una noche lo reclama una mujer ingresada en el hospital con contusiones que muestran una gran violencia.
Una misteriosa mujer llamada Paola que intenta huir de sus propios fantasmas ha aparecido hace tres meses en el lugar más recóndito de la costa gallega. Allí se instala como huésped en casa de Dolores, de alma sensible y torturada, que acaba acogiéndola sin demasiadas preguntas y la introduce en el círculo que alivia su soledad.


Nota: otro libro reseñado en este blog que trata el tema del síndrome de Williams es “El síndrome de Mozart” de Gonzalo Moure (reseña aquí)

@AlCalordeLibros

Os deseo un Feliz 2017 lleno de buenos momentos lectores.

8 comentarios:

  1. Tanto Un millón de gotas como esta novela están esperando en mi estantería desde comienzos de año. Mucho estoy tardando en ponerme con ellas.
    Besotes!!!

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  2. A mí "Un millón de gotas" me pareció durísima en todos los sentidos. Tanto lo que narra como la forma de hacerlo, incluso dura de leer, por lo mucho que me costó entrar en ella y lo tocada que me dejó al final. Este lo tengo en casa y quiero leerlo este año, pero con el ánimo adecuado.
    Besos y feliz nuevo año.

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  3. Me conquistó este libro y descubrí al autor con él. Un beso ;)

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  4. A mí también me gustó.
    Feliz 2017!
    Abrazo!

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  5. Aún no me he estrenado con este autor, pero le tengo ganas.

    bsos!

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  6. A ver si me estreno con Víctor, que no hago más que leer buenas críticas de sus novelas.

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  7. Yo no la leí en un buen momento, aunque reconozco que es una muy buena novela. Respirar por la herida me gustó mucho más. Este año quiero ponerme con Un millón de gotas.

    Un beso!

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  8. Me quedan dos por leer de Víctor: Un millón de gotas y este que reseñas. Los tengo en casa, esperando, pero creo que para leerlos necesito estar en las condiciones adecuadas y últimamente no lo estoy. A ver si este año caen.

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Pido disculpas si tardo en publicar comentarios y en contestarlos. Este blog es muy importante para mí pero no lo único que hay en mi vida.
Gracias por comentar.