Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

miércoles, 28 de octubre de 2015

CIUDAD ABIERTA de Teju Cole

Es un libro para leer despacio, incluso recomiendo releerlo, para extraerle al máximo su contenido. Pues aunque está clasificado como novela podría ser perfectamente un ensayo. No sigue una línea argumental, ni una trama, más bien es un paseo por los pensamientos de un joven psiquiatra que trabaja en un hospital de New York. Son divagaciones y reflexiones sobre escenas cotidianas que pone en marcha su mente. Mientras va encadenando pensamientos a los que su mente asigna un lugar: felicidad o tristeza. Basándose en que la condición humana está sujeta a una lucha constante por modular los pensamientos.
Ese paseo también es algo físico, pues camina por su ciudad, New York. Unas caminatas que satisfacen una necesidad: le sirven de desahogo tras su trabajo. Descubriendo su calidad terapeútica. Pues deambula en libertad, sin que sus decisiones tengan consecuencias. Mientras, observa a la gente.
Esa faceta de observador la inicia desde una ventana de su casa, fijándose en las aves migratorias. Y este tema tiene su vínculo con el final del libro.
No sólo recorre New York, también hace un recorrido por Bruselas y Nigeria. Y de estos lugares cuenta variedad de situaciones, de experiencias personales, de hechos pasados y presentes. Que llevan de unos temas a otros: soledad; inmigración; racismo; política; islamismo; Palestina; relaciones personales; música; arte; literatura; psiquiatría; sus orígenes africanos.
Con amplitud de personajes con los que tiene contacto en algún momento.
Recordando alguno de los instantes de este libro destaco:
las visitas a su antiguo profesor Saito, de quién aprendió el arte de escuchar y adquirió la capacidad de deducir una historia de lo que se omitía;
el momento y cruce de palabras con un maratoniano;
el encuentro con su vecino, planteando hasta que punto son dos desconocidos, que ni sabía que había muerto su mujer en la pared de al lado de su casa;
la experiencia sin palabras junto a su abuela (oma) mientras sus padres hacían una excursión en Nigeria;
la conversación con su compañera de viaje en el vuelo a Bélgica;
la relación que establece con Faruk en Bruselas, sus conversaciones, y la reflexión sobre un locutorio, como un sitio donde personas de diferentes lugares comparten un pequeño espacio;
la reflexión en un pub en Bruselas, donde piensa que los clientes son congoleños (sería lo lógico, su lógica), pero son ruandeses, entonces sus pensamientos cambian, y se plantea qué hay detrás de esos jóvenes que han vivido en Ruanda (lo mismo que los que han vivido en Serbia, Croacia, Sierra Leona o Liberia) países que han tenido graves conflictos, esos jóvenes puede que hayan matado y hayan aprendido a parecer inocentes;
la relación con su madre, y a su vez la de su madre y su abuela, marcada por el trasfondo de la guerra en Alemania;
el reencuentro con Moji, la hermana de un compañero de Nigeria. Y la historia que ella le cuenta;
la referencia a la película española “El espíritu de la colmena” de Víctor Erice. Como dato curioso;
y la referencia al atentado de las torres gemelas, con la reflexión de que se quiso reconstruir muy rápido, no completándose el duelo, dando como resultado una capa de angustia en la ciudad.
Y mucho más, porque entre sus páginas se recogen muchas reflexiones sobre la condición humana.

Algunas frases del libro:

“Nueva York fue tramándose en mi vida a ritmo de caminata.”

“El solar era un palimpsesto, como la ciudad toda: escrito, borrado, reescrito.”

“La gente puede vivir junta sin dejar de mantener intactos sus propios valores.”

“Tomé conciencia de lo fugaz que era el sentimiento de felicidad, de cuán endebles son sus bases: un restaurante cálido después de la lluvia, olor a comida y vino, conversación interesante, la tenue luz del día en la lustrada madera de cerezo de las mesas. Mover el ánimo de un estado a otro costaba tan poco esfuerzo como mover piezas en un tablero de ajedrez.”

“Era imposible imaginar cuántas historias pequeñas cargaba consigo gente de toda la ciudad.”

“Me asombré por dentro de cómo quemaba etapas la vida.”

“Leer en voz alta es dar voz a las palabras de otros.”

“En el campo de los problemas mentales el diagnóstico es un arte más delicado, porque a veces ni los síntomas de mayor peso son visibles. Es un arte especialmente resbaladizo porque fuente de información sobre la mente es la propia mente, y la mente es capaz de engañarse a sí misma.”

Contraportada:

Julius, un joven psiquiatra nigeriano residente en un hospital neoyorquino, deambula por las calles de Manhattan. Caminar sin rumbo se convierte en una necesidad que le brinda la oportunidad de dejar la mente libre en un devaneo entre la literatura, el arte o la música, sus relaciones personales, el pasado y el presente. En sus paseos explora cada rincón de la ciudad. Pero Julius no sólo recorre un espacio físico, sino también aquel en el que se entretejen otras muchas voces que le interpelan.

Traducción del inglés de Marcelo Cohen



17 comentarios:

  1. Con este libro tengo mis reservas, me llama mucho la atención pero no sé si sabré disfrutarlo.
    Besos

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    1. Marilú: es un tipo de lectura al que hay que encontrarle su momento. Y su tiempo.
      Un abrazo

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  2. No lo conocía, pero tiene buena pinta, sobre todo por eso que cuentas de la condición humana. Me lo llevo anotado. Abrazo!

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    1. Zamarat: sin profundizar pero plantea interesantes reflexiones.
      Un abrazo

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  3. Un libro muy interesante por lo que cuentas. Me lo llevo bien apuntado.
    Besotes!!!

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    1. Margari: entonces si al final lo lees ya contarás tu opinión.
      Un abrazo

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  4. Para esta novela se necesita una tranquilidad que no tengo.

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    1. albanta: requiere de lectura reposada. Incluso relectura para sacarle más provecho. Lo que significa: tiempo.
      Un abrazo

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  5. Puede ser un paseo físico y mental de lo más interesante, pero ahora mismo lo veo algo exigente para lo que estoy buscando en literatura. 1beso!

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    1. Tizire: si con el tiempo se sigue interesando ya le encontrarás su momento.
      Un abrazo

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  6. Yo tengo pocos libros que me guste releer, pero este tiene pinta de que podría pasar a engrosar mi lista.

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    1. Espe: para mi releer me resulta complicado, porque siempre priorizo por nuevas lecturas. Pero libros como este se merecen dedicarle un poco más de atención.
      Un abrazo

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  7. Me lo anoto blanca, que creo que puede gustarme.

    Una petición muy personal: ¿puedes agrandar la letra de los post? Lo mismo sólo me pasa a mí, que me hago viejuna, pero es que me cuesta leerlos ya :(

    bsos!

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    1. rossy: gracias a tu petición he indagado por la configuración de blogger y he conseguido hacer la letra más grande. Ahora yo también lo leo mejor :)
      Un abrazo

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    2. ¡Mil gracias! Ahora veo la de mi blog muy pequeña también, así que esta noche indagaré yo, o si ves esto: ¿me mandas un mail o me contestas por aquí diciéndome dónde has tocado exactamente?

      bsos!

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  8. Jo, qué buena pinta. Y es que esta editorial pocas veces falla. Me lo apunto
    Besos

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    1. Mientras Leo: tienes razón con la editorial, porque edita muy buenos libros. Como los de Stefan Zweig.
      Un abrazo

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Pido disculpas si tardo en publicar comentarios y en contestarlos. Este blog es muy importante para mí pero no lo único que hay en mi vida.
Gracias por comentar.