Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

viernes, 27 de marzo de 2015

TRES MANERAS DE VOLCAR UN BARCO de Chris Stewart

El verano pasado leí “Entre limones” (reseña aquí) de este mismo autor. Fue una lectura entretenida, porque tiene su punto gracioso al relatar sus aventuras, aunque yo personalmente no conecté mucho con su humor, y no me hizo reír a carcajadas, pero si sonreír. De aquella experiencia de un inglés en Las Alpujarras, publicó dos libros más, “El loro en el limonero” y “Los almendros en flor”, que no creo que los lea. Pero sí me ha apetecido acompañar a Chris en su experiencia como navegante, más que nada porque este libro lo tenía muy a mano en la estantería de mi casa.
En esta corta novela comparte su experiencia y aventuras vividas en un barco desde un puerto inglés hasta las islas griegas, y otro viaje por el mar del Norte. Empezando porque Chris no ha navegado nunca ya podemos imaginar que su relato va a estar cargado de anécdotas y situaciones entre divertidas y absurdas. Él es una persona que tiene una actitud despreocupada, que no le da importancia a los detalles que a otros nos agobiarían, es muy autocrítico, está desvinculado de los bienes materiales, disfruta de los pequeños y grandes placeres de la vida y es muy optimista. Así que su narración es desenfadada, fresca y algo irónica. Lo que da como resultado un libro para pasar un rato entretenido de lectura.

Algunas frases del libro:
“¿Existían palabras para describir el sencillo placer de surcar velozmente, a pleno sol, el brillante mar azul en un barco de vela, sintiendo todo el empuje del timón?”

“Elegiría con los ojos cerrados explorar la belleza que ofrece el mundo. Conozco personas que nunca han dormido bajo las estrellas. De hecho, es probable que haya gente que jamás haya subido a una montaña ni nadado en un río o un lago. Ya es tiempo de que lo hagan.”

Contracubierta o parte de la misma:
Todo comienza de forma fortuita cuando una amiga le ofrece un trabajo tentador: ser el patrón de un velero para navegar en las islas griegas. La propuesta parece un sueño hecho realidad, si no fuera por un pequeño inconveniente: Chris no ha navegado en su vida, ni sabe por dónde empezar.

Traducción del inglés de Alicia de Benito Harland

Imagen de la cubierta: Peter Dyer

sábado, 14 de marzo de 2015

“813 TRUFFAUT” por Paula Bonet

La ilustradora Paula Bonet hace en este libro un homenaje a la obra del cineasta François Truffaut. Es una edición que me ha parecido muy cuidada en detalles, lo que la hace especial. El libro semeja un cuaderno, está impreso sobre papel ahuesado Oria de ciento cincuenta gramos, usándose una tipografía que parece escritura manual, y la ilustradora ha utilizado pincel y tinta.
Al final del libro encontramos la filmografía de Truffaut como director. Además de bibliografía sobre él, por cierto, uno de los libros lo tengo en mi biblioteca personal, el cual leí hace bastantes años, una época en que estuve leyendo bastante sobre cine, es “El cine según Hitchcock” escrito por el propio François Truffaut, también recomendable para los amantes del séptimo arte.
Hay una parte de biografía y otra de fragmentos de su filmografía. Su infancia fue complicada, y en sus películas su biografía es punto de partida. Ficción y realidad se confunden, se unen. Hay muchos elementos autobiográficos en sus filmes: “Literatura, cine y vida real forman un todo.” Convirtió su afición en pasión. Haciendo de su autobiografía una obra de arte.
Como representante de la Nouvelle Vague, habla de sus experiencias cotidianas en la pantalla, mostrando la vulnerabilidad de los individuos.
Es destacable el actor Pierre Léaud con su personaje de Antoine Doinel, pues es el alter ego de Truffaut. Lo que me ha recordado la canción de Luis Eduardo Aute “Cine, cine”.
En esa parte dedicada a su filmografía, la autora hace un análisis breve de los siguientes filmes: “Los cuatrocientos golpes”, “Jules y Jim”, “La piel suave” (primera película influenciada por Hitchcock) y “La mujer de al lado”.
El número 813, que forma parte del título, tiene su significado, pues aparece con mucha frecuencia en sus filmes.
Me ha parecido un libro muy interesante porque me ha acercado un poco más la figura de este cineasta, escrito e ilustrado maravillosamente por una mujer que admira su obra. Y creo que el complemento perfecto para este libro sería ver sus películas, algunas de estas las vi hace muchos años, pero creo que sería el momento de volver a verlas.

Algunas frases del libro:
“Empiezo una película pensando que será divertida y, luego, me doy cuenta de que únicamente podrá salvarla la tristeza.”

“Cuando oigo a un adulto añorar su infancia tiendo a pensar que tiene mala memoria.”

“Busco la intensidad en el cine, como en la vida.”

Contracubierta:
Me dijiste: te quiero,
Yo te dije; espera.
Iba a decirte: tómame,
Y me dijiste: vete.

Gracias a la editorial La Galera por el envío de este libro.

lunes, 2 de marzo de 2015

LA LLAVE DE SARAH de Tatiana de Rosnay

La alternancia de capítulos cortos, con dos espacios temporales, 1942 y 2002, consigue que ambas historias te atrapen, esperando la conexión entre las dos en cualquier momento, con cualquier nuevo personaje.
Las páginas dedicadas a 1942 están escritas en letra cursiva. Creando así una clara diferenciación entre un relato y otro. En esta época la protagonista es Sarah, de 10 años. Y a partir del momento en que la policía francesa llama a la puerta de su casa y se los llevan (me ha recordado al libro “Entre tonos de gris” de Ruta Sepetys, reseña aquí), su vida quedará marcada para siempre, como ya lo fue el día que le cosieron en la ropa una estrella amarilla. Lo que le sucede a ella, y a miles de judíos, hace que tomen fuerza palabras como: tristeza, horror, hambre, desesperación, muerte. Y que uno de sus mayores deseos sea querer volver a su vida de antes de esa estrella y de antes de que los hombres aporrearan su puerta. Entre tanto terror siempre hay aunque sea un poquito de esperanza, y son Jules y Geneviève quienes ayudándola se la dan. Lo que no quita que tenga que convivir con pesadillas por el peso de la culpa que le produce una llave (una escena que aunque la esperas no deja de dolerte).
Las páginas que relatan lo que sucede en 2002 están escritas con letra normal. Aquí será Julia el personaje principal, periodista americana que vive desde hace bastantes años en París, casada con un francés, con una hija, Zöe de 11 años, que se van a mudar a casa de mamé (abuela de su marido). En la revista que trabaja le encargan que escriba sobre el sexagésimo aniversario del Vel’d’Hiv, Vélodrome d’Hiver, un hecho que ocurrió en la capital francesa el 16 de julio de 1942. En su investigación se encuentra con que parece que es algo olvidado, y según estira del hilo se siente abrumada por las emociones. Removiendo recuerdos tristes y dolorosos que destapan un secreto oscuro guardado 60 años, en el que su familia política, los Tézac, y en concreto su suegro Eduard, tienen un papel especial.
Como todas las historias sobre el holocausto hay mucha dureza en esta novela, escenas trágicas y que remueven los sentimientos. Algunos de los acontecimientos son reales, y otros muy parecidos a la realidad. Lo que sucedió aquel 16 de julio de 1942, conocido como Vel’d’Hiv, fue una gran redada de la policía francesa que detuvo a miles de familias judías, sobre todo, muchísimos niños, y estuvieron varios días en el Velódromo de Invierno, en condiciones infrahumanas, para después ser metidos como ganado en vagones de tren para llevarlos  a Auschwitz y gasearlos. Y no fue hasta 1995, con Jacques Chirac como presidente de Francia, cuando se llamó la atención sobre el papel del gobierno francés durante la Ocupación. Aquellos fueron los días más oscuros de la historia de Francia. Ahora aquella terrible tragedia, aquel viaje hacia el horror, la sombra de la Shoah (holocausto en hebreo), las personas inocentes, la persecución, acoso y terrible destino de miles de judíos franceses y la complicidad del Estado francés, no serán olvidados.
La autora se ha documentado, y ha puesto una bibliografía al final del libro. También al principio hay una referencia al libro “Suite francesa” de Irene Némirovsky (reseña aquí), una lectura de las imprescindibles. Y se ha hecho una película en 2010, dirigida por Gilles Paquet-Brenner, y protagonizada por Mélusine Mayance y Kristin Scott Thomas.
Este relato es un homenaje a los niños. Porque es muy importante:
Zakhor, Al Tichkah = Recordar, nunca olvidar

Algunas frases del libro:
“Pero cualquier cosa era mejor que estar allí, pensó. Cualquier cosa antes que ese infierno, entre el hedor, el calor y el polvo, la gente gritando y muriendo.”

“Escapar era la única forma de recuperar cierto control sobre esta nueva vida que no podía entender.”

“Se preguntó cómo las calles y los edificios podían permanecer inmutables y en cambio las vidas se podían transformar y destruir de golpe.”

Contracubierta o parte de la misma:
París 1942. Las autoridades arrestan a 13.000 judíos. El pequeño Michel se oculta en un armario. Su hermana Sarah cierra la puerta para protegerle y se guarda la llave. Pero el destino de la familia Starzynski es protagonizar una de las páginas más tristes de la historia.
París 2002. Julia Jarmond prepara un reportaje con ocasión del sexagésimo aniversario de la redada. La reportera reconstruye el itinerario de los Starzynski y la lucha de Sarah por salvar a su hermano. La epopeya de la niña judía será un ejemplo a seguir para Julia y para quienes han vivido marcados por el peso de la culpa.

Traducción de José Miguel Pallarés

miércoles, 18 de febrero de 2015

LEGADO EN LOS HUESOS de Dolores Redondo

Segundo volumen de la trilogía del Baztán, del primero “El guardián invisible” podéis leer la reseña aquí, y el tercero “Ofrenda a la tormenta” ya ha sido publicado.
Continua siendo la protagonista la inspectora Amaia Salazar, a quien han ascendido en su trabajo y ahora es jefa de homicidios de la policía foral. Además, empieza la novela estando embarazada. La escena del parto está muy bien descrita, y me ha hecho recordar el de mis hijas. Ella creía que iba a tener una niña, pero tiene un niño, Ibai, circunstancia que tiene su significado dentro de la historia. En este principio hay algunas escenas simpáticas con sus suegros, Thomas y Clarice.
También en las primeras páginas nos pone a los lectores en situación hablándonos de sus hermanas, Flora y Ros, de su tía Engrasi (este personaje en concreto y su casa me parecen especiales) y de su pareja James, personajes que ya conocimos en la primera parte. Así como, vuelve a describir la zona del Valle del Baztán y en concreto Elizondo.
Enlaza el caso anterior, conocido como Basajaun, con una nueva investigación, en la que la clave es esta palabra: Tarttalo. Volviendo a ser importante la mitología vasco-navarra. Y así nos encontramos con temas como: el mairu-beso; los agotes; la segregación; la brujería; la profanación; las teorías históricas y místicas.
El argumento tiene esa magia que envuelve el valle del Baztán, donde todo cambia muy lentamente. En ese lugar había nacido Amaia, de donde siempre quiso irse, al que regresó para cazar a un asesino y donde concibió a su pequeño. Desarrolla un sentido de superprotección sobre su hijo, porque no quiere ser como su madre (quien reaparece en escena). Aún la invaden pesadillas y malos sueños, produciéndole miedo. Siente la irrealidad de los sueños y la certeza de estar viviendo algo real.
Parte de la novela trata sobre la propia Amaia y su familia, con nuevas sorpresas. Pero a su vez tiene relación con la parte mágica de la mitología vasco-navarra. Y todo está entrelazado con las investigaciones policiales, donde veremos la parte profesional de la inspectora, y como sus silencios valen tanto como la mejor de las explicaciones. Como es capaz de captar el interés sobre el caso al juez Markina para reabrir la investigación, y de la misma manera captarnos a nosotros los lectores, pues la intriga va en aumento. Por cierto, este juez no pasa desapercibido. También siguen en escena el subinspector Jonan Etxaide, antropólogo y arqueólogo, un policía nada corriente. Y el inspector Fermín Montes, que tiene una escena especial con Amaia. Sin olvidar la extraña relación de ella con el agente Dupree del FBI.
Ha sido una estupenda lectura, al igual que lo fue la primera, desde el principio atrapa la trama compleja pero bien desarrollada, los distintos personajes que están bien definidos, y la ambientación y descripciones de los lugares que permiten imaginarlos. Y en sus páginas encontramos: desde asesinos caóticos; un coleccionista de brazos de mujeres; psicópatas; psiquiatras; enfermedades mentales; hasta algunos incisos con saltos hacia atrás en el tiempo, retrocediendo a 1979 y 1980, con sus padres Juan y Rosario. Que nos servirán como información sobre su pasado. Y mucho más, porque no ha parado de sorprenderme, dejándome muchas ganas de leer la tercera parte.

Algunas frases del libro:
“El miedo era un viejo vampiro que se cernía sobre su cama mientras dormía, oculto en las sombras, y que llenaba de horribles presencias sus sueños.”

“No hay que creer que existen, no hay que decir que no existen. – Dijo Engrasi citando la antigua defensa contra las brujas que fuera tan popular apenas un siglo atrás.”

“Las costumbres y las creencias resisten con terquedad a la lógica y la razón.”

“Ése es el problema, no aprendemos de la historia, las noticias dejan de serlo apenas unos días después de producirse, en ocasiones en horas y todo parece del pasado en poco tiempo, pero olvidamos que si no les damos importancia porque ya pasaron, las mismas injusticias vuelven a repetirse una y otra vez.”

“No hay memoria tan precisa, tan vivida y evocadora como la que se recupera a través del olfato, y va tan unida a las sensaciones que se experimentaron junto al olor, que es sobrecogedor lo que se llega a recordar incitada la mente por unas pocas notas de aroma.”

“Las personas que se dedican a la ciencia forense son la voz de las víctimas.”

Contracubierta o parte de la misma:
El juicio contra el padrastro de la joven Johana Márquez está a punto de comenzar. A él asiste una embarazada Amaia Salazar, la inspectora de la Policía Foral que un año atrás había resuelto los crímenes del llamado basajaun, que sembraron de terror el valle del Baztán. Amaia también había reunido las pruebas inculpatorias contra Jasón Medina, que imitando el modus operandi del basajaun había asesinado, violado y mutilado a Johana, la adolescente hija de su mujer. De pronto, el juez anuncia que el juicio debe cancelarse: el acusado acaba de suicidarse en los baños del juzgado. Ante la expectación y el enfado que la noticia provoca entre los asistentes, Amaia es reclamada por la policía: el acusado ha dejado una nota suicida  dirigida a la inspectora, una nota que contiene un escueto e inquietante mensaje: <>. Esa sola palabra que remite al personaje fabuloso del imaginario popular vasco destapará una trama terrorífica que envuelve a la inspectora hasta un trepidante final.

lunes, 9 de febrero de 2015

DÍAS SIN HAMBRE de Delphine de Vigan

Leer este libro ha supuesto un auténtico reto para mi por el tema que trata, la anorexia. Pues una de mis hijas tiene esta enfermedad desde hace tres años. Después de este tiempo, continuo intentando como madre entender todo lo que conlleva esta enfermedad, así como vencer el miedo y la ansiedad que me produce todo lo relacionado con los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Ahora mismo, en este largo camino, mi hija está venciendo, poco a poco, sus miedos, por eso creo que era el momento de enfrentarme a conocer la experiencia de esta mujer. Y ha ido bien, a pesar de todo lo que me ha hecho revivir, he comprendido lo que quería transmitir. Porque si hace tres años yo ignoraba qué es la anorexia, y la relacionaba con los típicos clichés, ahora gracias a la información y ayuda recibida por psicólogos y psiquiatras, sé lo que es. Y en esta novela está reflejado.
En “Días sin hambre” su autora, Delphine de Vigan, narra su propia experiencia al haber tenido anorexia de joven. En concreto cuando a los 19 años, al límite de sus fuerzas, ingresa en un hospital. Lo cual debió de ser por 1985, por eso algunas circunstancias de esa estancia hospitalaria me han resultado muy diferentes a hoy en día. Pero lo que no ha cambiado son los comportamientos y conductas, pues según leía frases como:
días enteros sin sentarse. El cuerpo, que vuela desvalido por encima de las aceras. Caídas. El insomnio que acompaña al hambre. El frío. Subir escaleras como otros se pinchan las venas. No quiere perder el control. Necesidad de controlarlo todo. Rabia. Gritos. Ira, que descarga hacia su tía, hacia quien quiere, porque sabe que no cambiarán sus sentimientos. Harta de todo y de todos. La angustia que le invade cada vez que come. La angustia de la comida como una angustia de muerte. No puede más. Abdominales. Hablar por teléfono de pie, salir, bailar, ya no aguanta quieta. Su recuerdo de cuando comía patatas fritas con queso, la despreocupación, y entonces, sin saberlo, era libre. Los síntomas de la desnutrición. En ayunas se  sentía más fuerte, inaccesible. Cada vez se hundía más en la soledad. No sabía hacer otra cosa más que quemar su cuerpo por dentro. Quería morirse. Recetas. Cocinar para otros. Busca todos los medios de gastar lo que absorbe, de frenar un aumento de peso que ya no controla. Le da miedo curarse. Se aferra a esa enfermedad como si fuese el único modo de existir.

Y no sólo lo anterior, pues la autora aún dice mucho más. Sino todo el libro hacía que de vez en cuando se me saltasen las lágrimas porque el personaje de este relato, Laure, no sólo era la propia autora, sino también mi hija, a quién veía en esas actitudes.
Es una historia dura, y así la puede sentir cualquier lector, pero si conoces la enfermedad, aún entiendes más cada palabra, haciendo el dolor que transmite más intenso.
El personaje de Laure (Delphine de Vigan) lucha consigo misma para vencer la anorexia. Elige entre vivir o morir. Sabe que la vida puede reanudarse. Pero le da miedo salir de eso y no salir. Ha aceptado la hospitalización para mitigar el sufrimiento, para ganar lo justo de peso y sobrevivir, pero no para curarse. Encuentra el apoyo del Dr. Brunel, a quien necesita como refugio. Él le otorgó confianza. Ella está en el camino que la devuelve a la vida. En el hospital se siente protegida del mundo. Todos los días las mismas ocupaciones, las mismas rutinas. Es lo que necesitaba para acabar con la angustia y la soledad. El peligro es encadenarse a la enfermedad. Quedarse ahí protegida de la angustia que corroe el alma. Hasta que se da cuenta de que ya no es cuestión de sobrevivir sino de curarse. Quiere gritar hasta quedarse sin aliento el terror que le da haber llegado hasta ese punto. Quiere curarse.
Un aspecto que me ha hecho sufrir todavía un poco más ha sido la relación con su familia, cuando cuenta que ha crecido marcada por suicidios familiares, su propia madre quería morirse. La mala relación con el padre y la madrastra. El que quería hacer daño a sus padres. Que con su madre llevaba años sin apenas hablar. Me han parecido situaciones muy duras y traumáticas.
En conclusión, es una historia impactante, que habla de una enfermedad de la que son más conocidos algunos tópicos que la realidad. Pero hay que saber que la anorexia es un trastorno de la conducta alimentaria, es un trastorno mental, que tiene un montón de causas, tiene factores predisponentes, precipitantes y mantenedores. Por lo que no hay que confundir con una moda o un capricho de adolescentes. Por tanto, recomiendo este libro porque hace una descripción del proceso de la enfermedad muy cercana a la realidad.

Algunas frases del libro:
“Hay que luchar consigo mismo para entender algún día que se está luchando por uno mismo.”

“Va echando grasa, poco a poco. No obstante, resulta aterrador. No se opone, pero el proceso ha de ser lento. Si el cuerpo va más aprisa que la cabeza, la cabeza se niega, se defiende, ordena al cuerpo que pare. Le ordena que se amotine. Durante unos días el peso se estanca.”

“Se siente atrapada en un cuerpo que la engaña y la domina.”

“Si no piensas, todo va bien.”

Contracubierta o parte de la misma:
La primera novela de Delphine de Vigan, publicada en el año 2001 con el pseudónimo de Lou Delvig por razones familiares, cuenta, en una intensa e inquietante primera persona, la historia de una joven anoréxica de diecinueve años. El relato que Laure hace en su diario de un cuerpo al borde de la muerte, un cuerpo vaciado que se hiela de frío durante sus primeros días en el hospital, con sus treinta y seis kilos de peso y su metro setenta y cinco, es verosímil y perturbador.
Desde las primeras líneas de la novela el lector se sumerge en la historia sobrecogedora de una verdadera metamorfosis. Acompaña a la joven a través de su recuperación y de su aprendizaje: volver a comer es aprender a ingerir los alimentos pero, ante todo, a sentirse poseedora de un cuerpo susceptible de despertar el deseo de otro.
En el hospital, Laure establece una intensa relación de transferencia con el doctor Brunel que será determinante para su recuperación. Él inventa historias sólo para ella; y la joven va desgranando detalles de su biografía que acercan al personaje a la propia Delphine de Vigan, y a “Nada se opone a la noche”, su fascinante biografía novelada. Y aun pudiendo ser leída como parte de aquélla turbadora, apasionante saga familiar, esta novela de trama mínima es también una poderosa bildungsroman, un despertar a la vida y al amor, donde el viaje de su protagonista es interior y se desarrolla entre las cuatro paredes de un hospital.

Nota personal: pongo el enlace a una página donde otra madre con una hija que también tiene anorexia está recogiendo firmas para que prohíban las páginas pro-anorexia y pro-bulimia en internet  (pinchar aquí)

Traducción de Javier Albiñana


martes, 27 de enero de 2015

EL VERANO SIN HOMBRES de Siri Hustvedt

En esta novela me he encontrado con los sentimientos, divagaciones, recuerdos, presencias, don nadies, amigos imaginarios, y meditaciones de lo que le ha sucedido a Mia, una mujer de cincuenta y cinco años, que se enfrenta a una situación en su matrimonio que le rompe su rutina de treinta años. Esa “pausa” (con nombre y apellido) que le pide Boris, le produce un trastorno psicótico transitorio.
Narrada en primera persona, casi como un diario personal, dirigiéndose en ocasiones a los lectores, preguntando si seguimos ahí, llegando a considerarnos amigos, fieles lectores, queridos para ella, incluso agradeciendo la lealtad de seguir ahí. Recurso que me ha parecido curioso y que le da un punto de ironía.
La historia transcurre durante un verano que pasó en Bonden, su ciudad natal,  con su madre, los Cisnes (las amigas ancianas de su madre), Lola y sus pequeños hijos Flora y Simon (vecinos), las jóvenes brujas (grupo de adolescentes a quienes imparte un taller de poesía), y la Doctora S. (psiquiatra con la que habla por teléfono). Personajes femeninos que forman este verano sin hombres. Esta pausa y los hombres fuera de escena producen un corte en su vida, y en el lugar donde se refugia espera a ver si alguna anciana, adolescente poeta, vecina afable, una niña de 4 años o el pequeño Simon pueden hacer algo.
Me ha dejado la sensación de normalidad y cercanía, pues me ha resultado fácil empatizar con sus emociones producidas por los recuerdos compartidos de tantos años de matrimonio. Por la sensación que deja cada objeto conocido al estar cargado de significados acumulados por el tiempo. Por la fugacidad del sentimiento humano cuando en un segundo se puede pasar de la autocompasión a la cima de la alegría. Por la fragilidad de los seres vivos.  Por el efecto de rabia, odio y amor. Por la huella que van dejando los intrincados caminos de la vida marital. Por el intentar regresar emocionalmente con tu pareja dentro de las posibilidades. Por la distancia entre los dos. Por la pregunta de si ¿podemos cambiar y seguir siendo los mismos? Por la respuesta de que mucho de lo que nos pasa depende del azar, depende de otros, pues no podemos controlarlo todo. Y, tal vez, porque me voy aproximando a esa edad y a esos años de matrimonio y, a veces, la realidad supera a la ficción (espero que no).
También dice que somos seres de carne y hueso, así que el adulterio como la furia de la esposa engañada podrían ser excusables. Pero cuando llega el momento de perdonar y olvidar, como conseguir lo último, si no se produce amnesia (a mi personalmente me ha dado que pensar). A partir de ahí ¿las cosas son diferentes en la pareja? ¿podría volver a ser como antes?  Preguntas que inducen a la reflexión, que a la protagonista de esta historia le llevan a valorar el tiempo compartido, la hija en común, a avanzar hacia ese algo que hay dentro de ella.
Me han llamado la atención los pequeños incisos con guiños literarios, con poemas (Mia es poetisa) y con referencias al cine. Pero, sobre todo, me ha parecido un relato algo intimista, escrito por una mujer, sobre personajes femeninos de todas las edades, lo que da distintas perspectivas sobre los temas. Pero no es un libro feminista.

Algunas frases del libro:
“Ante mí estaba lo que sería el hiato entre la Locura Invernal y la Serenidad Otoñal, un lapso de tiempo sin otra perspectiva que llenarlo con poemas.”

“Es imposible adivinar el final de una historia mientras la estás viviendo; carece de contornos y se constituye como una serie de palabras y datos incipientes y, para ser sinceros, nunca recuperamos toda la información de aquello que fue.”

“En esa historia nuestros cuerpos, pensamientos y recuerdos están entretejidos de tal forma que es difícil discernir dónde termina una persona y empieza otra.”

Contracubierta o parte de la misma:
Cuando Boris Izcovich dijo la palabra “pausa”, Mia Fredricksen, de cincuenta y cinco años, que llevaba casada treinta con Boris, enloqueció. Porque lo que deseaba su marido era una pausa en su matrimonio, después de treinta años sin adulterios por parte de ninguna de las partes –aunque parezca increíble--, una hija encantadora que iniciaba su carrera de actriz y una relación entre ellos que había ido evolucionando desde el ardor guerrero de los primeros tiempos a la simbiosis casi telepática de los últimos. Hay que decir que la “pausa” de Boris es francesa, compañera de trabajo en el laboratorio –ambos son neurocientíficos--, joven y con buenas tetas. Pero la locura de Mia no fue más que una breve psicosis reactiva, y a la semana y media la dejaron marchar de la clínica donde había sido internada. Y éstos son los prolegómenos del verano en que Mia regresa a Bonden, la ciudad de su infancia, donde aún vive su madre en una residencia para ancianas activas e independientes.

Traducción de Cecilia Ceriani

jueves, 15 de enero de 2015

LA CIUDAD DE LOS OJOS GRISES de Félix G. Modroño

Esa ciudad es Bilbao, la de los primeros años del siglo XX, descrita hasta el mínimo detalle, tanto que, sin conocerla en persona, me ha permitido viajar allí con mi imaginación, y apreciarla con los cinco sentidos, pues son numerosos los datos que describen cada lugar.
Esos ojos son de Izarbe, personaje que se va conociendo poco a poco, pues a raíz de su muerte sabremos sobre su pasado.
Y ambas son los grandes amores de Alfredo Gastiasoro, profesor de arquitectura en París, apasionado de la pintura, la fotografía y la literatura, un bohemio frustrado. Tras la muerte de su madre huyó de Bilbao a París, que es la eterna huída. Tras la muerte de Izarbe regresa de París a Bilbao, que es el eterno retorno.
Ahora se enfrenta a su pasado, tratando de averiguar la verdad sobre su vida, pues durante años ha guardado un secreto de labios de su madre. Y también desea averiguar la verdad sobre la muerte de Izarbe, de quién se enamoró desde niño, pero ella se casó con Javier Gastiasoro. Mientras Alfredo ha continuado buscando el calor en otros brazos.
La relación entre los hermanos Gastiasoro es distante, incluso Alfredo tiene dudas sobre su hermano, y es que ahora se encuentran solos ante su pasado.
Por otra parte está la investigación policial al haber aparecido el cadáver de Izarbe en el río, llevada a cabo por el comisario Fernando Zumalde, amigo desde niño de Alfredo y Javier.
Me ha parecido una novela muy completa, por la parte que tiene de intriga, de romance, de descripción de los lugares (también se habla de París) y de repaso histórico a los primeros años del siglo XX. Haciendo un conjunto muy bueno. Además, está muy bien tramado el desarrollo de la historia combinando el momento presente con los recuerdos que reconstruyen el pasado. Insertando en determinados momentos nuevas revelaciones, como la del mendigo o la de su madre, dándole pequeños giros al argumento. Pero sin perder en ningún momento el aire de nostalgia que transmite “La ciudad de los ojos grises”.

Algunas frases del libro:
“Y es que al final, algunos ideales son alimentados por estómagos hambrientos.”

“Sus ojos, del color del cielo de Bilbao en los días de niebla tenue.”

“Uno siempre recuerda el día en el que conoce a las personas que quiere.”

“Determinó que no seguiría acomodado en una silla de recuerdos, mirando un mar de incertidumbres.”

Contracubierta o parte de la misma:
Tras varios años viviendo en París, Alfredo Gastiasoro regresa a Bilbao cuando se entera de que Izarbe ha muerto. Su retorno pretender ser el último homenaje a la mujer que amó, pero pronto se convertirá en una pesquisa sobre las inquietantes circunstancias que rodearon su muerte.
Alfredo tendrá que enfrentarse a su propio pasado, reviviendo una historia de amor que coincide con la época en que Bilbao deja de ser una población casi rural para convertirse en una de las ciudades más prósperas del Viejo Continente.

jueves, 8 de enero de 2015

EL TESTIGO INVISIBLE de Carmen Posadas

Cuando un escritor (en este caso escritora) tiene delante una historia real y la convierte en novela, contribuye a que la imaginación del lector (en este caso lectora) se traslade a esa época determinada y se convierta en observador/a directa de esos acontecimientos. De esta manera he sido testigo (invisible) de los cambios producidos en Rusia a principios del siglo XX, del período histórico que abarca de la Primera Guerra Mundial hasta la Revolución Rusa.
Son los años donde tuvo cierto protagonismo la familia imperial, con un final trágico. Lo mismo que el que tuvo Rasputín. Sucesos relatados por Leonid Sednev, quien en 1994, y con 91 años, escribe una larga confesión de lo que sabe, de lo que vio y de lo que oyó, durante el tiempo que fue sirviente de los Romanov. Y como tal, sordo, mudo y ciego, con muchos secretos a sus espaldas, guardados durante años. Ahora sus recuerdos los completa con memorias y testimonios de otros, vistos con la perspectiva que da el tiempo. De esta manera conoceremos un retazo de la historia de Rusia, con sus secretos, rumores y mentiras, sus revoluciones, muertes y desprestigio.
Parece que de la Revolución rusa sólo interesa la muerte del zar Nicolás II y su familia, pero es importante conocer que tipo de sociedad deseaban instaurar los que propiciaron su caída. Y así Leonid, a quién le interesa la naturaleza humana, narra el curso de la historia de aquellos años convulsos, pasando por la siniestra figura de Rasputín, capaz de lo mejor y de lo peor. Por el día a día de las hijas de la familia imperial, Olga, Tatiana, Masha (María) y Anastasia, (para Leonid el reino de OTMA). Sin olvidar al pequeño Alexei, su compañero de juegos.
Me ha gustado la estructura de esta novela, contada en dos espacios temporales, teniendo por un lado los acontecimientos históricos de los años 1914 a 1918, de los cuales ya se conoce el final, y por otro el momento vivido por Leonid en 1994 que mantiene el misterio de qué va a suceder. También me ha parecido estupenda la interpretación de los hechos que ha desarrollado la autora, pues a partir de personajes y hechos reales ha reconstruido una historia que podría haber sucedido así, o no, donde comparten espacio los criados imperiales y las duquesas, donde reviviremos la época de los zares y la revolución bolchevique, pero lo veremos desde los ojos de un joven que sin quererlo fue testigo del cambio del Imperio Ruso, y ya anciano jamás pudo olvidar una mirada.

Algunas frases del libro:
“Los grandes secretos son como los hechizos, se desvanecen cuando uno los cuenta.”

“No hay en el mundo nada tan apasionante como estudiar a las personas, sobre todo cuando creen que nadie las está observando, y ser algo así como un testigo invisible.”

“En Rusia decimos que no se debe volver a donde uno ha sido feliz y que en este mundo solo existe un tipo de paraíso posible, el paraíso perdido...”

“Es triste ver de qué pequeñeces depende el destino de las personas.”

“Creo que hay pocos momentos más gratificantes en la vida que cuando lejanos retazos de información, conversaciones inconexas oídas aquí o allá e intuiciones vagas se alinean de pronto como planetas en el cielo o, mejor aún, como piezas de un calidoscopio que encajan hasta formar un dibujo perfecto.”

Contracubierta o parte de la misma:
Leonid Sednev, deshollinador imperial y más tarde pinche de cocina, tenía quince años la noche del 17 de julio de 1918, cuando un grupo de militares de la revolución bolchevique asesinó brutalmente a la familia imperial rusa. Leonid fue el único superviviente y testigo invisible de la tragedia.
Mucho tiempo después, un Leonid ya anciano decide recomponer sus recuerdos y comienza este relato, desde los ojos del sirviente de la familia imperial, con el que recrea los últimos años del Imperio ruso y el cambio de régimen.

Imagen de la cubierta: Hulton Deustch Collection / Getty Images

Al calor de los libros os desea Feliz Año Nuevo 2015 y muchas lecturas.


miércoles, 24 de diciembre de 2014

PRINCESAS olvidadas o desconocidas... de Philippe Lechermeier y Rébeca Dautremer

Este álbum ilustrado es una pequeña joya, y es que las ilustraciones de Rébeca Dautremer son maravillosas y llenas de detalles, vale la pena detenerse en cada una de ellas, observarlas y deleitarse. Junto al texto escrito por Philippe Lechermeier que no se queda atrás con las descripciones y frases ingeniosas de este mundo de Princesas, con el atractivo de las diferentes tipografías, no puedes perderte ni una letra.
Página tras página conoceremos desde el nacimiento de una princesa, el lenguaje internacional del abanico, los escudos y blasones, los animales, el bosque, los palacios y residencias, el jardín, la comida, hasta cómo se llega a ser reina, junto a una guía práctica sobre princesas, más la presentación una a una de varias de ellas, a cual más curiosa y con nombres significativos, hasta ahora eran desconocidas u olvidadas, pero desde este momento inolvidables.
Difícil destacar algunas, pues cada una tiene algo atractivo, misterioso o diferente, sin embargo, me han hecho mucha gracia la Princesa Invisible, la Princesa Ana Al Fabeta y la Princesa Incompleta.
Todavía estás a tiempo de pedirlo a los Reyes Magos, porque en estas fechas especiales es maravilloso regalar o que te regalen libros.

Algunas frases del libro:
“Soñar es contarse historias que todavía no se conocen.”

“El azar es una historia de final desconocido.”

“Los secretos están encerrados y su único deseo es escapar.”

Contracubierta:
En Princesas aparecen Cenicienta y algunas celebridades, pero sobre todo, hay princesas desconocidas, princesas injustamente olvidadas.
Esto no es todo.
En Princesas hay historias, anécdotas, secretos y retratos. Hay cosas que hacen reír, otras que dan miedo y algunas que hacen soñar.
Y esto no es todo.
En Princesas no sólo hay princesas. Hay también cofres, sombrillas y besos. Hay jardines, un príncipe y mariposas negras. Un planisferio y misterios.
Hay amor. Como siempre.
Pero no sólo hay eso.
Princesas habla de las princesas como no lo había hecho nadie jamás, las muestra como nadie las había visto antes.
Pero esto no es todo...

Traducción de P. Rozarena

Al calor de los libros os desea ¡Feliz Navidad!


viernes, 12 de diciembre de 2014

EL OTRO LADO de Lidia Ribera Muñoz

No suelo leer literatura de terror, la verdad es que soy bastante miedosa, sobre todo, con los fenómenos paranormales. Pero este libro me lo regaló una amiga que, a su vez, conoce a la autora, (hasta me ha escrito una dedicatoria), así que decidí que debía darle una oportunidad, y qué buena decisión, porque no me ha impresionado tanto como mi imaginación presagiaba, me ha resultado una lectura ágil y entre sus páginas junto a algunos espíritus también he encontrado intriga y romance. Así que además de abrirme la puerta al otro lado, también me ha abierto la puerta a este género literario.
Este libro es el primero de esta autora y, como muchos en su comienzo, lo ha autoeditado.
Ha escrito una historia ambientada en Canadá, centrándose, sobre todo, en un hospital y entre otros temas trata el estado de coma y la amnesia. Pero hay mucho más en esta aventura hacia el otro lado.
Uno de los personajes principales es Alissa, una enfermera, solitaria, positiva, vital, optimista, que se implica demasiado en su trabajo, preocupándose mucho de todos los pacientes, pero en especial de un joven desconocido que está en coma. Y aquí una de las cuestiones importantes ¿qué le sucede a alguien que está en coma? ¿puede escuchar? Dentro de su inconsciencia ¿puede ser consciente de lo que le está pasando?
El poder de la mente, ese mundo desconocido, nos dirige a otra realidad, que hace que lo que sucede escape a nuestro entendimiento y nos resulte inverosímil. Y es que, al igual que les pasa a los propios personajes de esta novela, hay que tener la mente abierta para creer en presencias extrañas, en el más allá o en la extracción corporal.
Leyendo este libro me han venido a la mente otros, por diferentes razones y en momentos precisos, “Si decido quedarme” (reseña aquí) y “Dos velas para el diablo” (reseña aquí), así como la serie “El internado”.
Me ha llamado la atención como la autora ha resuelto muy bien situaciones que podrían ser poco creíbles, lo ha hecho justificándolas en boca de los propios personajes. Como cuando el detective Ian Harper le pide ayuda a Alissa, y él mismo le dice que no es muy común pero que debe hacer una excepción. Y resulta llamativo porque en “El juego de Ripper” (reseña aquí) ocurre algo parecido (el inspector de policía le cuenta casi todos los detalles de la investigación a su hija adolescente), sin embargo, ahí se queda (creíble o no).
Aparte ha habido unos pequeños detalles que me han desconcertado un poco. El que en medio de un capítulo salta hacia atrás en el tiempo, para a continuación volver a la actualidad. El que en las primeras páginas utilice la letra cursiva para un personaje y después ya no. Y entre tantos doctores, enfermeras y celadores he echado de menos a los fisioterapeutas.
Quitando esos mínimos “peros”, el relato va de menos a más, aumentando la intriga, la curiosidad por lo desconocido y la incorporación hacia el final de nuevos personajes que le dan un giro sorprendente.

Algunas frases del libro:
“Es bueno saber que puedes contar con alguien.”

“El poder de la mente es inmenso.”

“No está bien creer sólo en lo que se ve.”

Contracubierta o parte de la misma:
Jake, un joven apasionado por las motos, sufre un accidente grave. Mientras está en coma, en una cama del hospital, recibe una visita nada casual que le ayudará a salir de su improvisada cárcel, su propio cuerpo. Pero... ¿qué pasa cuando uno tiene ese poder? ¿Podemos cambiar nuestra vida y la de los que se cruzan en ella? ¿Cuáles pueden ser las consecuencias para uno mismo y los demás?

viernes, 5 de diciembre de 2014

MI VIDA QUERIDA de Alice Munro

Premio Nobel de Literatura 2013

Saber que el libro que está entre tus manos lo ha escrito una premio Nobel crea cierta presión, parece que por necesidad tenga que ser la mejor literatura, creando unas expectativas demasiado altas. Como consecuencia no se disfruta tanto de la lectura. Pero obviando esos hechos y dedicándole su tiempo (precisa leerse despacio) se pueden apreciar los detalles del estilo narrativo de Alice Munro, el cual he empezado a valorar tras unas cuantas páginas, dejándome con la sensación de que debería releerlos pasado un tiempo.
“Mi vida querida” está formado por diez relatos de temáticas variadas, en apariencia sencillos pero que sorprenden, pues están muy bien entrelazados los hechos dentro de cada historia y, además, tienen un rasgo común muy atractivo, y es que hasta casi el final de cada uno no sabes que personajes lo cerrarán. Me ha parecido magnífico ese modo de darle la vuelta a cada historia.
Más un finale con otros cuatro relatos, entre autobiográficos y ficticios, que nos acercan un poco más la personalidad de esta autora.
Destacan por encima de todo los grandes personajes, predominando los femeninos. También la cotidianeidad y las relaciones interpersonales. Transmitiendo sensibilidad y credibilidad.
De todos el que más me ha llegado ha sido “A la vista del lago” y los últimos, por esa parte autobiográfica.
Si te apetece acercarte a la obra de esta premio Nobel de Literatura no olvides la recomendación de leer con tranquilidad sus cuentos.

Algunas frases del libro (he escogido una de cada relato):
LLEGAR A JAPÓN. 
“Era poeta y en sus poemas había cosas que no eran ni mucho menos alegres o fáciles de explicar.”
AMUDSEN. 
“No puede haber olvidado lo que pasó, solo habrá arreglado la escena para guardarla en un armario, junto a otras sombras del pasado.”
IRSE DE MAVERLEY. 
“Qué manera de perder el tiempo, de desperdiciar la vida tenía la gente, todos a la rebatiña de emociones pasajeras sin prestar atención a las cosas que importaban de verdad.”
GRAVA. 
“Se aceptan las cosas y la tragedia desparece. O pesa menos, en cualquier caso, y de pronto descubres que estás en paz con el mundo.”
SANTUARIO. 
“El hogar de un hombre es su castillo.”
ORGULLO. 
“La vida es más dura para algunos, nos dicen. No es culpa suya, aunque los golpes sean puramente imaginativos. Quien los recibe o no los recibe, según el caso, los siente en lo más vivo.”
CORRIE. 
“Siempre hay una mañana en que uno se da cuenta de que todos los pájaros se han ido.”
TREN. 
“”¿Qué haces aquí? ¿Adónde vas? Una sensación de que te observan cosas de las que no sabías nada. De ser un intruso. De que la vida que te rodea llega a conclusiones sobre ti desde ángulos privilegiados que no puedes ver.”
A LA VISTA DEL LAGO.
“¿Usted nunca piensa que antes había explicaciones más lógicas de las cosas que ahora?”
DOLLY. 
“Irse cuando la cosa todavía va bien.”
(finale)
EL OJO.
“No hay nada en este mundo que deba darte miedo, solo hay que saber cuidarse.”
NOCHE. 
“A la gente se le ocurren ideas que preferirían no tener. Es algo que pasa en la vida.”
VOCES. 
“Por lo visto había gente valiente por naturaleza y gente que no lo era.”
VIDA QUERIDA. 
“Esto no es un cuento, tan solo es la vida.”

Contracubierta o parte de la misma:
¿Bastan un beso robado, un salto desde un tren en marcha, la sombra furtiva de una mujer, una borrachera de media tarde o las preguntas arriesgadas de una niña para conformar un mundo que tenga peso propio y cuente la vida entera? Si quien escribe es Alice Munro un simple adjetivo sirve para cruzar las fronteras de la anécdota y colocarnos en el lugar donde bullen los sentimientos y las emociones.
La gran autora canadiense nos sorprende de nuevo con “Mi vida querida”, una colección de cuentos en los que vemos a hombres y mujeres obligados a traficar con la duda, el dolor y la decepción sin más recursos que su humanidad.

Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino

Ilustración de la cubierta: Puntobipolar


miércoles, 26 de noviembre de 2014

PALMERAS EN LA NIEVE de Luz Gabás

Es una de esas novelas que reúne los ingredientes necesarios para engancharte a su lectura, secretos familiares, romance, dos espacios temporales, historia de Guinea Ecuatorial, colonos y nativos. Consiguiendo una estupenda combinación de géneros. Más una narración con descripciones minuciosas y detalladas que recrean una buena ambientación de los lugares y de los personajes.
Entre realidad y ficción, pues al final del libro hay una explicación de la autora sobre dónde se ha documentado y el por qué lo ha escrito. Nos hace viajar desde un pequeño pueblo del Pirineo a una pequeña isla de África para terminar de nuevo en la montaña. ¿O fue de una pequeña isla de África a un pequeño pueblo del Pirineo para terminar de nuevo en el mar? Clarence, nieta, hija y sobrina de coloniales había escuchado cientos de historias de la vida de los hombres de Casa Rabaltué en tierras lejanas, Antón, Jacobo y Kilian. Ha crecido marcada por ese pequeño y lejano lugar incluso sin haber vivido allí. Atraída por la curiosidad de leer las intimidades de aquellos que todavía vivían, por la casualidad de encontrar un pedazo de papel y por unas palabras de Julia, una vieja amiga de su padre y su tío, la empujan a viajar a uno de sus sueños. De Pasolobino a la isla de Fernando Poo. En una aventura para descubrir su pasado e intentar entender la huella tan profunda que dejó a esos hombres de montaña vivir entre tornados tropicales, haciéndolos simples y complejos, enigmáticos y transparentes, como lo es esa isla.
Desde la primera página me atrapó la curiosidad, y sin poder evitarlo me adentré en esta historia intentando descubrir el secreto familiar y el pasado de los personajes. Habiéndoseme hecho una lectura amena, también motivada por los saltos en el tiempo, así como por la alternancia entre Guinea Ecuatorial y un pueblo de Los Pirineos, destacando el contraste geográfico y cultural que suponen estos lugares.
La autora ha conseguido por un parte que disfrute de la lectura gracias a la combinación de elementos que comento al principio, y por otra parte ha hecho que busque más información sobre la época colonial. Es lo bueno de este tipo de novelas, te acercan un trocito de historia, dejándote con ganas de conocer un poco más. Si tú también tienes deseos de saber por qué la isla de Fernando Poo y Pasolobino están tan lejos o tan cerca, tendrás que sumergirte entre las páginas de este libro.

Algunas frases del libro:
“Sonrió al imaginarse a esos hombres rudos y cerrados de la montaña, de carácter taciturno y serio, poco expresivos y acostumbrados a una gama cromática limitada al blanco de la nieve, al verde de los pastos y al gris de las piedras, descubriendo los colores llamativos del trópico, las oscuras pieles de los cuerpos semidesnudos, las construcciones livianas y la caricia de la brisa del mar.”

“A veces también es necesario saber preguntar, que no basta con creerse a pies juntillas todo lo que nos dicen.”

“No puedo decirte ni cómo ni cuándo, pero llegará un día en que esta pequeña isla se apoderará de ti y desearás no abandonarla... No conozco a nadie que se haya marchado sin derramar lágrimas de desconsuelo.”

Contracubierta o parte de la misma:
Es 1953 y Kilian abandona la nieve de la montaña oscense para iniciar junto con su hermano, Jacobo, el viaje de ida hacia una tierra desconocida, lejana y exótica, la isla de Fernando Poo. Allí los espera su padre, un veterano de la finca Sampaka, el lugar donde se cultiva y tuesta uno de los mejores cacaos del mundo.
En esa tierra cálida y voluptuosa, los jóvenes hermanos descubren la ligereza de la vida social de la colonia en comparación con una España encorsetada y gris; comparten el duro trabajo necesario para conseguir el cacao perfecto de la finca Sampaka; aprenden las diferencias y similitudes culturales entre coloniales y autóctonos; y conocen el significado de la amistad, la pasión, el amor y el odio. Pero uno de ellos cruzará la línea prohibida e invisible y se enamorará perdidamente de una nativa. Desde entonces, el curso de sus vidas cambiará, y nacerá un secreto cuyas consecuencias alcanzarán el presente.
En el año 2003, Clarence, hija y sobrina de ese par de hermanos, llevada por la curiosidad, se zambulle en su ruinoso pasado y descubre los hilos polvorientos de ese secreto que finalmente será desentrañado.

Fotografía de la mujer de la cubierta: Clayton Bastiani / Trevilion Images
Imágenes del interior de la cubierta: archivo familiar de la autora