Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

miércoles, 31 de agosto de 2016

IRÈNE de Pierre Lemaitre

Cuando leí “Vestido de novia” (reseña aquíme sorprendió el estilo de novela negra tan particular de este escritor. Así que tenía claro que leería más libros suyos.
“Irène” es el primero de una tetralogía protagonizada por el comandante Camille Verhoeven, al que le siguen “Alex”, “Rosy & John” y “Camille”, todos ya publicados en España, y que deseo ir leyendo.
Camille, cuya descripción física le condiciona, pues sólo mide 1'45 cm., es un policía de primera clase, que no explica los casos, sino que los resuelve, es un hombre impulsivo, de acción y de resultados. Bastante observador por lo que va dándose cuenta de detalles que no le cuadran, se fija en las zonas oscuras, empezando sus investigaciones por esos elementos.
En esta ocasión su trabajo se inicia con un caso de asesinato de dos mujeres. Pero la escena del crimen se convierte en un espectáculo sin nombre con la visión de los cuerpos de las víctimas. Dos chicas troceadas, con una puesta en escena salvajemente aterradora y macabra. Parece la obra de un psicópata.
Junto con la policía científica se enfrenta a la complicada reconstrucción del modus operandi. Surgiendo incógnitas desde el principio. Y llevando a Verhoeven a relacionarlo con otros crímenes. Pudiendo ser obra de un asesino en serie.
Me ha parecido sensacional la relación de los casos de asesinatos con novelas policíacas, todas reales, por lo que resulta interesante las referencias de escritores y sus obras.
La trama está bien hilada, aunque he deducido algunas cosas con un poco de anterioridad, pero aún así seguía manteniendo la esperanza de otro final. Con lo que tengo claro que este autor no se corta en escenas fuertes. Recomiendo tener bien el estómago antes de iniciar la lectura, pues para mi esta novela es un poco más que negra.

Algunas frases del libro:

“Camille necesitó varios minutos para recuperarse. Le sería imposible pensar mientras permaneciese en aquel escenario, porque todo lo que veía representaba un desafío al pensamiento.”

“Mientras salía de la tienda, se imaginó el número de muertos que debían de habitar en todos los libros de la librería de Lesage.”

Contraportada o parte de la misma:

El comandante Camille Verhoeven vive la vida perfecta: está casado con la maravillosa Irène, con la que espera su primer hijo. Pero su felicidad se resquebraja tras un asesinato inusualmente salvaje. Desde que la noticia se hace pública, la prensa lo acecha y cada uno de sus movimientos se convierte en noticia de portada.
Verhoeven descubre que el asesino ha matado antes. Cada uno de sus crímenes parece rendir homenaje a una novela negra clásica, por lo que los periodistas se apresuran a darle un sobre nombre: “El Novelista”. Quienes pueden ayudar a encontrarlo se suman a la lista de sospechosos: un librero y un profesor universitario expertos en novela negra. La investigación se convierte así en un duelo intelectual, y en una aterradora carrera contra el reloj.

Traducción de Juan Carlos Durán Romero


viernes, 26 de agosto de 2016

UN PERRO de Alejandro Palomas

Aunque son libros independientes y se pueden leer por separado, mi consejo es que se lea previamente “Una madre” (reseña aquí). Pues en esta nueva historia, Alejandro Palomas, retoma a los personajes de aquella entrañable historia, Amalia, sus hijos Fer, Silvia y Emma, la abuela Ester, y hace referencias a Ingrid, al tío Eduardo, a Max, y a los demás. Con el añadido de que tanto aquella novela como esta son de las imprescindibles.
Ha vuelto a parecerme sorprendente como consigue el autor llevar al lector de las escenas divertidas, casi hilarantes, protagonizadas por Amalia, con esa actitud de niña de casi 70 años, y su verborrea imparable, produciendo escenas que hacen saltar la risa, como la presentación en familia de John, el yerno, o la de la consuegra, Hermione, y sobre todo cuando Amalia se monta una rocambolesca historia tras ver una escena de una mujer (a la que llama Chus) y unos galgos.
Y de estos instantes que rozan el absurdo y la propia risa de Amalia se hace contagiosa y anima a acompañarla, siendo una risa que alivia. Giramos 180 grados para llegar a la profundidad de sus sentimientos, de su disposición hacia sus hijos, de mostrar como tiene dominada la situación aunque no lo aparente, y maravillarnos de esa forma tan particular de entender a sus hijos, el como está aunque parezca que no esté.
La historia está estructurada en cuatro capítulos, cuyos títulos tienen su propio significado:
Libro primero: Cuando cambia el viento y queda la luz.
Libro segundo: Esa gran balsa de pequeños naufragios.
Libro tercero: Ese pequeño hueco en el tiempo.
Libro cuarto: Un perro y una madre.
Está narrado en primera persona por Fer. Quien espera una llamada muy importante en un cafetería cuando aparece su madre. Y la conversación de ambos le lleva a recuperar recuerdos, mientras viven nuevas situaciones en el momento presente.
Y es que el comportamiento de esta mujer es tremendo, tiene reacciones casi ridículas, habla mezclando temas sin orden ni concierto, tiene salidas inexplicables, aunque sus preguntas y comentarios son lógicos y sencillos. Y es que esta madre en acción es una bomba de relojería, pero todo lo hace por el bien de sus hijos. Y a pesar de que ve poco, cuando ve, lo ve todo. Y si ella se hunde se va al garete la balsa en la que están todos. En los últimos años ha aprendido que la única manera de que las cosas no se nos pierdan es nombrándolas. Pero para poner nombre a lo que importa hay que ser valiente, y casi nunca lo somos.
Y para Fer es su amarre. Pues ha tenido baches en su vida, y desde que perdió a su perro Max sin poder despedirse de él, sin pasar el duelo, tiene miedo a querer y que no dure. Pues el cupo de ausencias es demasiado grande.
Mientras Silvia y Emma continúan atrapadas por el pasado, tomando decisiones en el presente que tal vez no sean las que necesitan.
Y aunque cada uno haya naufragado en ocasiones pero siempre ha podido salir otra vez a flote. Pues se rescatan entre ellos. A pesar de que les cuesta decirse las cosas y de que haya algún que otro secreto. Cada uno está presente en la vida de los otros. Y ese contacto y compañía va generando las piezas del rompecabezas familiar, del que también forma parte R, un cachorro que da título a este libro. Y en el que siempre está presente el recuerdo de la abuela Ester y de sus frases.

Algunas frases del libro:

“Los demás no son tú, porque casi nunca son ellos mismos.”

“Cuando más queremos, más cuesta perdonar, porque el miedo al dolor repetido es también mayor y porque cuando alguien muy querido nos falla, la vida se derrumba entera, el niño que hay dentro se queda desnudo y todo duele más.”

“Las respuestas a las heridas más profundas suelen llegar cuando lo que somos queda definitivamente atrás y las explicaciones ya no sirven para calmar el dolor, sino para integrarlo en lo que somos o fuimos.”

“A mamá hay que hablarle con el código Amalia, lo demás es jugársela.”

“Las familias giran alrededor de lo que se dice y lo que no se dice, de lo que se dijo a tiempo y evitó catástrofes que lamentar y de lo que se dijo cuando no procedía y causó males que cicatrizaron mal y que tardaron generaciones en sanar.”

“Nadie nace para morir tan joven estando vivo.”

Contraportada o parte de la misma:

Sentados en una cafetería una tarde de principios de verano, Fer y su madre, Amalia, esperan una llamada que no llega. Durante las horas siguientes, Fer hará lo posible por ocultar lo que se esconde tras esa temida llamada que puede hacer añicos la calma que se ha instalado en la familia desde que, siendo apenas un cachorro, R llegó a su vida. Pero quizá esa calma sea más precaria de lo que parece. Cuando el teléfono por fin suena, la noche traerá consigo una inesperada compañía, y con ella llegarán un torrente de confesiones, verdades que quizá no lo eran tanto y las cinco letras de un nombre que, tirando del álbum familiar, Fer deberá atreverse a invocar para que la vida vuelva a mostrarle, a él y a los suyos, su mejor versión.




martes, 23 de agosto de 2016

LA HABITACIÓN DE INVITADOS de Helen Garner

Esta corta novela plantea muchas reflexiones sobre los límites de la generosidad, la paciencia, los sacrificios que exige la amistad. Creando a su vez preguntas en relación a cómo actuaríamos en una situación así, tanto desde el punto de vista de Helen, que prepara con todo el cariño del mundo la habitación de invitados para su amiga Nicola. Como desde el sentir de ésta y cómo lleva su enfermedad.
Helen duda de la medicina alternativa, pero está al lado de su amiga. Aunque llega un momento en que se ve desbordada, necesita ayuda, pues ella sola no puede cuidar a Nicola.
Mientras, Nicola, que está muy enferma no quiere saber nada de los cuidados paliativos porque piensa que es lo último antes de la muerte. Y creer que se puede curar es su salvación, si no es como abandonarse y rendirse. Así se agarra a un clavo ardiendo por no aceptar que está muy enferma y que tiene la muerte cerca.
Dentro de la dureza de la historia, en momentos puntuales, aparece un personaje, la nieta de Helen, que es como un pequeño soplo de aire fresco, pues tiene la gracia y la naturalidad infantil. Y dentro de esa espontaneidad protagoniza una escena en la que charlando con su abuela reflexiona sobre la muerte. Momento que no me ha dejado indiferente.

Algunas frases del libro:

“La miré allí tendida en el sofá azul lavanda, luchando por disimular el terror, y el corazón se me encogió de pena, amor y rabia.”

Contraportada o parte de la misma:

Helen prepara con esmero el cuarto de invitados a la espera de la llegada de su vieja amiga Nicola, tan bohemia e independiente como ella. Nicola va a quedarse tres semanas para someterse a un tratamiento de medicina alternativa, aunque muy pronto se hace evidente que se encuentra más enferma de lo que ella misma está dispuesta a aceptar. Por su parte, Helen, convertida en enfermera, ángel de la guarda y juez, apenas puede disimular su disgusto por la extravagante cura en la que su amiga confía ciegamente. El desacuerdo entre ambas no sólo genera una inesperada brecha en su amistad, sino que las mueve a reflexionar hasta qué punto están dispuestas a sacrificar los intereses propios por ayudar a otra persona, poniendo en peligro un estilo de vida al que no desean renunciar.

Traducción del inglés de Isabel Ferrer Marrades




viernes, 19 de agosto de 2016

CICATRIZ de Juan Gómez-Jurado

Es de esas historias que te absorben desde la primera página, pues la estructura de los capítulos no te permite un descanso en la lectura, deseas continuar e ir descubriendo como se va desencadenando todo, y saber el por qué de esos errores que cometió el protagonista.
Por un lado está la historia de Simón Sax, quien a nivel profesional es un experto informático que está trabajando en un gran proyecto junto a su socio y amigo Tom. Mientras que a nivel personal es un solitario, un friki con fobia social. Que en un momento determinado decide buscar pareja por internet.
Por otro lado se desarrolla la historia de Irina, en dos espacios temporales, el actual, en Chicago, donde para Simón es la chica de los ojos tristes con una cicatriz. Y el tiempo pasado, desde 1999 en Ucrania, cuando era una niña pequeña y de golpe tuvo que hacerse mayor.
Hay más personajes: Arthur, el hermano de Simón, que tiene síndrome de Down; los policías Freeman y Ramírez; un hombre conocido como el Afgano que tiempo atrás salvó al padre de Irina; Boris que está implicado en la mafia rusa; y algún que otro personaje más. Y todos ellos tienen diferentes grados de implicación en el desarrollo de la trama, unas veces de manera clara y directa y otras en un segundo plano, ayudando a encajar las piezas de este thriller donde hay sitio para la maldad, los asesinos, la venganza, el miedo a todo esto, pero también el miedo a la soledad, y la necesidad del amor.

Algunas frases del libro:

“Aparecía la tentación de no luchar, de dejarse caer a través de los salones inexistentes, de las vidas como la suya que no habían llegado a fraguar, a completarse, por la maldad de otros.”

“La muerte no viene cuando te viene bien, Simón. La muerte viene cuando viene.”

Contraportada o parte de la misma:

Una historia de amor. Algunas mentiras. Una enigmática cicatriz en la mejilla. ¿Conoces de verdad a la persona con la que duermes?



martes, 16 de agosto de 2016

ALGUIEN DICE TU NOMBRE de Luis García Montero

A simple vista esta novela cuenta las aventuras y desventuras de un futuro escritor durante el verano del 63 en Granada. Las de un joven, León Egea, de 20 años, estudiante de filosofía y letras, que no quiere regresar a su pueblo en las vacaciones estivales porque prefiere quedarse en la ciudad, donde empieza a trabajar en la editorial Universo vendiendo enciclopedias.
Frecuentemente nombra a su profesor de literatura, Ignacio Rubio, haciendo referencia a sus consejos. Por lo que dentro de la narración menciona cualidades para ser un buen escritor, así como también curiosidades de algunos escritores, como Valle-Inclán que utilizaba siempre tres adjetivos seguidos, o de Juan Ramón Jiménez que todas las palabras con g las escribía con j, como su “Antolojía”. De esta manera León ya tiene sus propias manías, como es no poner en mayúscula las palabras relacionadas con la iglesia. Y destaca una de las recomendaciones de su profesor: “mirar, observar, escribir.”
También hay partes dedicadas al mundo de la venta de enciclopedias, donde su compañero Vicente es un gran experto y se convierte en su mentor, explicándole y mostrándole su estrategia de venta. Curiosa e instructiva sin duda.
Y por supuesto hay relaciones amorosas para el joven protagonista.
Pero hay mucho más debajo de esta sencilla historia camuflada bajo los calores estivales, de repente un giro inesperado la convierte en un complejo entramado, que hará que León recuerde siempre la geografía de ese verano.

Algunas frases del libro:

“Uno vive cada día de acuerdo con la actualidad de su meta.”

“El saber afecta a los grandes asuntos filosóficos, tanto como a las cosas modestas de la vida cotidiana.”

Contraportada o parte de la misma:

En el verano de 1963 España se muestra triste, espesa y encogida. El tiempo parece haberse detenido en el calendario y a todos les duelen los pies al caminar por la vida, como si les hicieran daño los zapatos. Pero en cualquier momento la suerte puede cambiar: por las grietas del presente gotea un poco de esperanza.
Este verano seco, caluroso y desatinado es el del despertar de León Egea. Alejado del ambiente claustrofóbico de su pueblo y herido por la literatura, comienza a trabajar en la editorial Universos y vive su primer amor. En los momentos difíciles es importante apostar por el futuro en cómodos o incómodos plazos. Porque el futuro no será de los indiferentes.