Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

martes, 29 de abril de 2014

CUENTOS MACABROS de Edgar Allan Poe

Un libro exquisito en todos los sentidos, tanto por su contenido y por sus autores como por su cuidada edición.
Está dividido en:

8 cuentos macabros.
Edgar Poe, su vida y sus obras (esta parte escrita por Charles Baudelaire).
Notas y reseñas.
Biografías y bibliografías: Edgar Allan Poe, Julio Cortázar, Charles Baudelaire, Benjamin Lacombe.

Así que es una gran obra que por una parte tiene los relatos de un autor clásico, Edgar Allan Poe, son ocho cuentos que nos muestran el talento para lo grotesco y lo horrible que le define, su elocuencia, su respeto caballeresco a las mujeres, con finales inesperados, referencias a la locura y ensueños, y la melancolía que derraman sus palabras en esta serie de narraciones fantásticas. Además, en sus personajes encontramos algo de él mismo, por lo que resulta interesante conocer su biografía, incluida en este libro, así como la de los otros autores. Y como añadido la traducción de los cuentos es de Julio Cortázar.
Por otro lado están las ilustraciones de Benjamín Lacombe que acompañan a todas las narraciones, y reflejan perfectamente esa melancolía, sobre todo, en los ojos de los personajes.
Con respecto a la edición tiene muchos detalles que la hacen atractiva, desde la calidad del papel, a la combinación del negro y rojo tanto en la escritura como en las imágenes.
En concreto, para mi que no me atrae como género literario el terror, estos relatos tienen el punto justo, lo mismo que las ilustraciones que representan algunas de las escenas. También como curiosidad el final del primer cuento, Berenice, me ha recordado uno de Félix Albo, “El pueblo de los mellados", que está incluido en su libro “Yayerías” que podéis ver aquí.
En conjunto me ha parecido un libro magnífico con el que he disfrutado leyendo, mirando y pasando las hojas de papel, porque esta clase de libros no son lo mismo en forma digital.

Algunas frases del libro (he escogido una de cada cuento):

BERENICE:
“Y la tarde cayó sobre mí, y vino la oscuridad, duró y se fue, y amaneció el nuevo día, y las brumas de una segunda noche se acumularon y yo seguía inmóvil, sentado en aquel aposento solitario.”

EL GATO NEGRO:
“La perversidad es uno de los impulsos primordiales del corazón humano, una de las facultades primarias indivisibles, uno de esos sentimientos que dirigen el carácter del hombre.”

LA ISLA DEL HADA:
“La felicidad experimentada en la contemplación del paisaje natural.”

EL CORAZÓN DELATOR:
“Oí de pronto un leve quejido, y supe que era el quejido que nace del terror. No expresaba dolor o pena. ¡Oh, no! Era el ahogado sonido que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge.”

LA CAÍDA DE LA CASA USHER:
“Un aire de dura, profunda e irremediable melancolía lo envolvía y penetraba todo.”

EL RETRATO OVAL:
“El hechizo del cuadro residía en una absoluta posibilidad de vida en su expresión que, sobresaltándome al comienzo, terminó por confundirme, someterme y aterrarme.”

MORELLA:
“Los años pueden pasar, pero el recuerdo de aquel momento, nunca.”

LIGEIA:
“No hay, entre las muchas anomalías incomprensibles de la ciencia psicológica, punto más atrayente, más excitante que el hecho de que nuestros intentos por traer a la memoria algo largo tiempo olvidado, con frecuencia llegamos a encontrarnos al borde mismo del recuerdo, sin poder, al fin, asirlo.”

Contraportada:
La desdicha es diversa. La desgracia cunde multiforme sobre la tierra. Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris, sus colores son tan variados como los de este y también tan distintos y tan íntimamente unidos.
“¡Algo profundo como el sueño, enigmático y perfecto como el cristal! ¡Un inmenso genio, intenso como el cielo y el infierno!” Charles Baudelaire a propósito de la obra de Poe.

Traducidos por Julio Cortázar.

La parte Edgar Poe, su vida y sus obras ha sido traducida por Elena Gallo Krahe

miércoles, 9 de abril de 2014

CARTAS A PALACIO de Jorge Díaz

Desde el primer capítulo intercala en cortos subcapítulos la presentación de los diferentes personajes, a los que iremos situando geográficamente y conociendo la relación entre ellos. Esta estructura engancha a la lectura desde la primera línea, haciendo la lectura ágil y dejando con ganas de saber como va a continuar la historia de cada uno.
Basada en un hecho real de la historia de España de principios del siglo XX, como fue la existencia de la Oficina Pro-Cautivos, creada por el rey Alfonso XIII, con los objetivos de: ayudar a las víctimas de la Primera Guerra Mundial, a los prisioneros y familias, a los más necesitados, a los que habían perdido su casa y no encontraban a sus hijos, a sus padres, a sus hermanos. Marcando como prioridad que todas las peticiones se tendrían en cuenta y no se dejaría a nadie sin respuesta.
Este relato supone que haya personajes, así como datos, tanto reales como ficticios. Y entre esa diversificación está representada casi toda la sociedad, pues aparecen distintas clases sociales, políticas y procedencias, destacando entre otros:
Blanca Alerces, que es aristócrata, pero sobre todo una mujer adelantada a su época, que hace lo que tiene que hacer, y desea tomar el control de su vida, además de defender los derechos de la mujer.
Manuel, que es anarquista, y como paradoja trabaja para Alfonso XIII. Además se vuelca en ayudar a los demás, en barrios muy pobres como Las Injurias en Madrid.
Álvaro Giner, que fue médico militar, y ahora es nombrado director de la oficina Pro-Cautivos por el propio Rey, del cual es muy amigo.
Gonzalo, hijo de militar, hermano de la mejor amiga de Blanca, es homosexual, y quiere ser periodista en lugar de estudiar Derecho como marca la tradición.
Frank, es un alemán que estando de paso en Madrid se convierte en la pareja de Gonzalo. Su país lo llamará a filas.
Jean Marie, es un pintor francés que vive en Andalucía, y tiene una relación con Carmen, gitana. También su país lo llamará a filas.
Gavrilo, es un personaje real, es el serbio que atentó contra el archiduque Francisco Fernando en Sarajevo, hecho que originó la Primera Guerra Mundial.
Y como es lógico Alfonso XIII, del que nos da una visión cercana y borbónica.
En conjunto es una narración llena de casualidades, porque como llega a decir en la misma “éstas existen”, llevando a encuentros en lugares lejanos y a la interrelación de algunos personajes y sus vidas. Porque desde el comienzo vamos a seguir los pasos de cada uno, menos de Gavrilo. Lo que me ha llamado la atención, y me parece que lo poco que conoceremos de él es más como una nota informativa para saber como empezó la Gran Guerra. También resulta llamativa la crítica a la Función Pública, a la lentitud de la burocracia, haciendo referencia a que siempre ha sido así, pues ya se refirió a ello Mariano José de Larra con su “Vuelva usted mañana”. Pero lo que destaca por encima de todo es el recordatorio a la Oficina Pro-Cautivos, al trabajo que se realizó desde allí, mientras media Europa estaba en guerra, ahora hace 100 años.

Algunas frases del libro:

“Es más difícil mantener la paz en casa que en Europa.”

“Los corresponsales que los periódicos han enviado al frente no hablan sólo de batallas y soldados muertos, también de pueblos abandonados y destruidos, de miles de personas huyendo desesperadas por los caminos para alejarse del frente con todo lo que han logrado salvar a cuestas, de niños huérfanos perdidos, vagando de un lado a otro en busca de comida...”

“Somos neutrales, pero en ningún caso podemos ser indiferentes. Tenemos que ayudar en lo que podamos. Conseguir acuerdos entre los países para no atacar a la población civil, a las ambulancias...”

“La vida es una fuente inagotable de sorpresas.”

“Hay mucho más que contar de la guerra en las lágrimas de una joven que ve partir a su novio hacia el frente que en el movimiento de cien mil hombres de un frente a otro.”

Contraportada:

Se acerca el final del año más triste que se recuerda en el viejo continente. La guerra ha estallado hace unos meses y avanza sin piedad, sembrando de muertos y heridos el corazón de Europa, cuando al Palacio Real llega una carta que remueve profundamente el ánimo de Alfonso XIII: una niña francesa suplica su ayuda para dar con el paradero de su hermano, desparecido en el frente. Conmovido por tal petición, el monarca emplea la diplomacia española para saber de la suerte del hermano de la pequeña Sylvie, pero su acción navideña tiene consecuencias imprevistas y provoca la llegada de un alud de solicitudes a palacio.
Impresionado por la magnitud de la tragedia, Alfonso XIII reúne a un excepcional grupo de colaboradores entre los que se encuentran su íntimo amigo y médico militar Álvaro Giner; Manuel Campos, profesor de mecanografía y simpatizante anarquista, o Blanca Alerces, una joven aristócrata madrileña decidida a tomar las riendas de su vida. Con ellos, el rey pondrá en marcha la Oficina Pro-Cautivos donde, gracias a la ayuda de funcionarios y diplomáticos, buscarán el modo de dar respuesta a todas esas familias rotas por la guerra, desesperadas por encontrar a sus seres queridos.

Gracias a la editorial Plaza y Janés por el envío de este libro.