Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

lunes, 30 de diciembre de 2013

PARADERO DESCONOCIDO de Kressmann Taylor

Este libro fue publicado por primera vez en 1938 en EE.UU., y este dato es importante saberlo porque su contenido es un mensaje de advertencia sobre el Nazismo que está creciendo en Europa.
La autora sacó la idea de una experiencia que vivió, su intención era dar a conocer al mundo lo que estaba sucediendo en Alemania, cuando nadie quería verlo. Para ello creó esta novela epistolar.
Es un libro muy corto que contiene la correspondencia, de noviembre de 1932 a Marzo de 1934, que mantuvieron dos socios de una galería de arte en California, un judío estadounidense Max Eisenstein y un alemán Martin Schulse. Cuando este último regresa con su familia a Alemania.
Su relación de muchos años es tanto profesional como personal, lo que aún hace más impactante el cambio que se va produciendo en ambos personajes. En pocas cartas se va viendo la transformación, sobre todo del alemán, y a través de su cambio de actitud y de pensamientos vemos como Alemania está cambiando. Como se llega de la esperanza de una Alemania democrática y una vida maravillosa queriendo que desaparezca la pobreza y las carestías, a preguntarse ¿Quién es ese tal Adolf Hitler? A las dudas ideológicas, al miedo a las represalias, a modificar el pensamiento. Pero atención a la actitud de Max que tampoco deja indiferente.
Quiero agradecer a todos los blogs que, sobre todo en los últimos meses, han hablado de este libro, pues desconocía la existencia de éste, y desde luego me estaba perdiendo un documento que tuvo una gran repercusión por su contenido como denuncia contra el Nazismo cuando fue publicado, que incluso fue modificado el nombre de su autora Catherine Kressman Taylor por el seudónimo de Kressman Taylor, porque el editor consideró que era una historia demasiado dura para ser firmada por una mujer.

Algunas frases del libro:

“Somos vanos y deshonestos porque es necesario pasar por encima de quienes también son vanos y deshonestos.”

“Siempre hay un refugio donde encontrar algo que sea auténtico. La charla íntima con un amigo ante quien nos despojamos de nuestra estúpida fatuidad, en quien encontramos calor y comprensión, con quien el egoísmo mezquino es impensable. Un refugio donde el vino y los libros le dan a la vida un significado distinto.”

Contraportada:
Está en blanco.

Traducción de Carmen Aguilar

Al calor de los libros os desea Feliz Año Nuevo 2014


lunes, 23 de diciembre de 2013

LAS NAVIDADES de Anna Canyelles y Roser Calafell

A ritmo de villancico el gato de una familia observa los preparativos de las Navidades, todo lo que sucede desde que se saca la caja con los adornos y el árbol hasta el día después de Reyes que se vuelven a guardar.
Daniel y Paula son los niños de esta casa que vivirán y sentirán de manera especial estos ajetreados días.
Una bonita historia con simpáticas ilustraciones que nos harán compartir con los peques el espíritu navideño y las tradiciones. Así como recordar nuestra infancia.
Un álbum ilustrado, que por su caligrafía es recomendable para primeros lectores, pero que es genial para todos los públicos.
Texto de Anna Canyelles e ilustraciones de Roser Calafell.

Algunas frases del libro:

”Hacia Belén va una burra ¡rin, rin!”

Contraportada:

Daniel y Paula están nerviosos:
¡llegan las Navidades!
Nochebuena, el día de Navidad,
las inocentadas, Nochevieja,
las campanadas de Fin de Año... y los Reyes.
¡Y comidas y villancicos. Y el belén
y el árbol de Navidad.
Qué días tan bonitos... ¡y cuánto trabajo!

Gracias a la editorial La Galera por el envío de este libro


Al calor de los libros os desea ¡Feliz Navidad!

lunes, 16 de diciembre de 2013

INTEMPERIE de Jesús Carrasco

Personajes sin nombre, en alguna época y en algún lugar sin concretar. Sólo descripciones muy detalladas de una comarca despoblada, de un páramo dejado de la mano de Dios, de los llanos bañados por el sol que deja el pasto seco. Transmitiendo sensaciones de sequía, de terrenos baldíos y yermos, de suelo pedregoso y tierra árida, donde el sol cae a plomo. Y en estos parajes es donde un muchacho quería alejarse de su casa, de su padre, del alguacil y de su pueblo. Huir. Y acaso ¿el tiempo y la distancia harán que se tranquilice?
Se fugó porque necesitaba alejarse del infierno y sufrimiento en que vivía. Pero no planificó cómo hacerlo ni que tendría que sobrevivir en condiciones extremas. Llegando a pensar que algo malo habría hecho para merecer el hambre y a su familia. Cree que ese es su lugar, resignándose, le da igual morir que regresar. Pero el encuentro con un viejo pastor ¿le ayudará?
Este libro está escrito con un léxico cuidado, rico y rebuscado, un vocabulario de términos rurales en desuso que nos recuerda la belleza del castellano. Aunque conviene tener a mano un diccionario si queremos ampliar el significado de cada palabra. Es un texto denso que deja la sensación de que el tiempo no avanza. Tan denso como la sequía que provocó la ruina del pueblo, sometiendo a sus habitantes a las reglas de la tierra seca, originando la desolación que desencadenó la despoblación. Y avanzaremos despacio con este niño desde que empezó su huida una noche sin luna, y para él se inició, o tal vez se terminó, todo.
Podemos imaginar el lugar, e incluso la época, por las descripciones tan minuciosas y los términos utilizados. Podemos sentir la sed y el hambre, la aridez de las tierras, el desasosiego de los personajes. Podemos ver el contraste entre los caciques y la pobreza. Podemos preguntarnos si este niño crecerá ejerciendo la violencia que siempre ha visto a su alrededor. Podemos ver como un viejo podría cambiar ese futuro. Podemos leer despacio, con la misma lentitud que el paso del tiempo en este libro. Podemos pensar que no sucede nada. Pero según avancemos la lectura, entre el paisaje que cada vez cobra más protagonismo, irán surgiendo algunos personajes, pocos, pero suficientes, conoceremos algo del pasado y la historia irá teniendo cada vez más sentido. Y terminaremos con una novela que, aunque empezó pareciéndome lenta y recargada de vocabulario, ha conseguido dejarme pensando en la dureza de ese lugar y en esos personajes anónimos que crecen en la intemperie.

Algunas frases del libro:

“Frente a aquella marmita de dolor, el chico pensó que sólo su extrema debilidad le impedía matarse.”

“El recuerdo de que podría existir un lugar en el que respirar mejor.”

“La intemperie le había empujado mucho más allá de lo que sabía y de lo que no sabía acerca de la vida.”

“Puede que la distancia, el tiempo y el roce incesante con la tierra limaran sus asperezas y lo calmaran.”

Contraportada:

Un niño escapado de casa escucha, agazapado en el fondo de su escondrijo, los gritos de los hombres que lo buscan. Cuando la partida pasa, lo que queda ante él es una llanura infinita y árida que deberá atravesar si quiere alejarse definitivamente de aquello que le ha hecho huir. Una noche, sus pasos se cruzan con los de un viejo cabrero y, a partir de ese momento, ya nada será igual para ninguno de los dos. 

jueves, 12 de diciembre de 2013

MUERTE EN LA FENICE de Donna Leon

En poco tiempo he vuelto a leer novela negra o policiaca, esta vez con el primer caso de un comisario italiano, Guido Brunetti, creado por una autora norteamericana.
Este personaje es veneciano hasta la médula, ama su ciudad, la cual le parece bella de noche, cuando no se ven los desperfectos. Está definido como observador, pulcro, con ojos de policía,  por experiencia piensa que la gente mata por dinero o sexo, y se equivoca si se deja llevar por la intuición. Está casado con Paola, quién lee cada día un periódico diferente para saber de cuántas maneras distintas se pueden decir las mismas mentiras, y con ella tiene dos hijos adolescentes. Su casa le produce serenidad compensando la locura de su trabajo. Y como yo, necesita café por la mañana para sentirse persona.
Entremezclado con la intriga, el desarrollo de la investigación y las pistas que pueden llevar al culpable del asesinato de un conocido director de orquesta. Recorreremos los canales, el teatro de La Fenice, los palacios, las fiestas señoriales y los rincones más ensombrecidos de Venecia, que al ser una ciudad en la que he estado me ha resultado fácilmente imaginable. También nos habla de algunas costumbres venecianas y, por supuesto, de los turistas. Haciendo una reflexión sobre cuando la ciudad sólo sea un lugar de visitas y ya no habite nadie, sobre el daño del agua y la contaminación.
Una novela corta, de ágil lectura, que entretiene, aunque no es una gran novela negra, pero el comisario Brunetti hace agradable ese paseo por la bella Venecia.

Algunas frases del libro:

“La ciudad necesitaba de la penumbra para aparentar la belleza perdida.”

“El exilio sigue siendo exilio aun en la ciudad más bella del mundo.”

“Todos merecemos morir, pero nadie debe decidir por nosotros cuándo ha de ser.”

Contraportada:

El renombrado director de orquesta Helmut Wellauer aparece muerto, envenenado con cianuro potásico, durante una representación de La Traviata en el célebre teatro veneciano de La Fenice. Hasta el comisario Guido Brunetti, acostumbrado a la laberíntica criminalidad de Venecia, se asombra de la cantidad de enemigos que el músico ha dejado en su camino a la cumbre. Pero, ¿cuántos tenían motivos suficientes para matarle?


Traducción del inglés de Ana Mª de la Fuente

miércoles, 4 de diciembre de 2013

LOS RECUERDOS de David Foenkinos

Novela con 68 capítulos cortos de los que la mitad, los números pares, son recuerdos. Siempre de alguien que ha salido en el capítulo anterior, algunos de ellos son personajes reales del mundo de la cultura: escritores, cineastas, músicos, pintores, arquitectos, filósofos. Que nos descubren su alma.
La otra mitad de los capítulos, los impares, son los recuerdos que ha intentado reunir el joven narrador, quien trabaja de noche en un hotel de París para así disponer de tiempo para escribir, o por lo menos ese es su deseo.
Y esos recuerdos nos hablan de la relación con su abuela, de como es la vida en una residencia de ancianos, vista desde la perspectiva de un joven que piensa que un día esos ancianos tuvieron su edad, y algún día él llegará a la suya. Por tanto recorrer los pasillos de la residencia le sirve para saber en quién se convertirá. Ve ancianos que se dejan morir porque no desean sufrir más, y que más que el miedo a la muerte tienen el miedo a que la muerte no llegue nunca. Hace una crítica a como la sociedad en general tratamos a los ancianos.
El tema de la muerte también es tratado desde la reflexión de que sabemos que llegará pero sigue sorprendiéndonos. En este caso para hacer más llevadera esta cuestión habla de las situaciones absurdas y administrativas que a veces conlleva la muerte de una persona.
También trata el tema de la huida como el hecho de querer alejarse de la realidad, por la necesidad de volver al lugar donde se ha sido feliz, refugiándose en un recuerdo. Y hace la comparación de que el olvido es como una huida.
A grandes rasgos habla de la vida, del amor, de la belleza del inicio de una relación, de la pareja, de la relación con los hijos y con los padres, por extensión con los abuelos.
En conjunto es un libro reflexivo, con momentos emotivos y con frases muy bonitas, sobre todo, al terminar algunos capítulos. Incluso intercalada en sus páginas hay una historia dentro de la historia, es un relato de los antepasados del protagonista, sobre aquel París ocupado de los años 40.
Pienso que ha entrelazado muy bien la relación de sus padres y la suya con su pareja. Haciendo coincidir momentos claves. Así como la relación con su abuelo cuando era niño y su relación con su hijo, reviviendo la misma experiencia, cerrando el círculo.
Me ha mantenido en tensión porque repite muchas veces “no podía imaginar lo que iba a ocurrir”, por lo que pasaba las páginas esperando que pasase algo importante, ¿Pasará?
El autor utiliza pequeñas notas a pie de página que son pensamientos del propio narrador, puntualizaciones sobre algo, y algunas tienen un punto de ironía. Dejándome la sensación de querer relajar al lector cuando los temas se hacen delicados, como lo que he comentado unas líneas antes sobre la muerte, o la situación absurda de la policía ante la desaparición de la abuela. Que por cierto a nivel personal me ha hecho recordar una vivencia de hace un par de años, cuando desapareció el padre de una amiga y es cierto que fueron “unos días de horas infinitas por su búsqueda”. Aunque mejor recordar algo más entretenido como la desaparición de otro anciano “El abuelo que saltó por la ventana y se largó” (reseña aquí) de Jonas Jonasson quien no quería renunciar al placer de vivir.
Bueno, que recordando me he ido por las ramas, y como dijo David Foenkinos de su libro “La delicadeza” (reseña aquí) que si no te ha gustado siempre puedes quedarte con la receta del risotto de espárragos, pues en esta novela siempre puedes acabar pensando en las canciones ligadas a un instante que despiertan recuerdos.

Algunas frases del libro:

“Muchas veces en mi vida me he quedado como desfasado con respecto a las palabras que me hubiera gustado decir.”

“Nunca se llega a conocer del todo la vida de un hombre.”

“La cuestión de la ancianidad. ¿Qué quieren los viejos? Se van aislando despacio en ese camino que los conduce a la blancura. Todo aquello que constituye la materia de las conversaciones desaparece. Y los demás estamos ahí, velando su tristeza.”

“Hay momentos en que lo que vemos todos los días se nos aparece de pronto bajo una luz diferente.”

“Me encanta la capacidad que tienen los niños de protegerse de la desgracia a través de la fantasía.”

“Hay que transitar despacio por el camino que lleva a algunos recuerdos.”

“Cuán frágiles son los instantes de felicidad.”

“Evolucionamos bajo la mirada del niño que hemos sido.”

Contraportada:

Cuando su abuelo muere, el joven narrador se da cuenta de la cantidad de cosas que no ha compartido con él. Decide entonces aprovechar al máximo el tiempo junto a su abuela. La visita a menudo y consigue espantar su soledad y hacerla reír. Pero un día, como si de una adolescente se tratara, la abuela se fuga de la residencia en la que vive.

Traducción del francés por Isabel González-Gallarza