Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

martes, 20 de agosto de 2013

CASA DE VERANO CON PISCINA de Herman Koch

Si has leído “La cena” (reseña aquí) no puedes perderte esta nueva novela de Koch, otra vez a causa de un grave incidente se desarrolla una historia que no deja indiferente, que trata temas delicados y, a la vez, debatibles, jugando con la ética y la duda entre lo correcto y lo incorrecto, dirigiendo al lector a la complicada pregunta ¿tú que hubieras hecho?
Desde el principio consigue mantener la tensión hasta el final. Va relatando hechos de forma cronológica, así sabremos como Marc, un médico de cabecera, casado y con dos hijas casi adolescentes, conoce a Ralph, un actor, también casado y con dos hijos de casi la misma edad que ellas, y tras una reconstrucción de esa situación sabremos como surge la relación de amistad entre las familias. El desarrollo de la historia transcurre poco a poco, pero sin perder la intensidad en ningún momento, porque sabes que algo va a suceder. A la vez esta recomposición de hechos sirve para analizar la profesión de médico del protagonista, mientras realiza un crítica sobre sus pacientes, todos artistas: pintores, escritores, actores, etc.
Todo gira entorno a situaciones que generaron un cambio en la vida de Marc, a que las cosas podrían haber sido de otro modo. Utilizándose las metáforas para explicar el momento en que se convierte en otra persona, cuando se produce un cambio en su vida. También juega con los recuerdos de algunos detalles que al principio no parecen nada pero luego al recordarlos él mismo los interpreta de otra manera. Recibió una gran influencia de Aarón Herzl, su profesor de Biología Médica, recordando sus clases y explicaciones en varias ocasiones. Sus propios pensamientos conducen a muchas suposiciones. Y es que en la vida de este médico ocurren demasiadas cosas que le llevan a poner orden en su existencia, desde que una noche sintió que empezaba el resto de su vida.
Se tocan asuntos complejos, como el sentido de culpa, la encrucijada moral, la falsedad de las relaciones sociales, desde el punto de vista de una sociedad permisiva donde nadie es inocente. Todo tratado con cierto cinismo y, a su vez, dirigiendo al lector a la reflexión y al planteamiento de muchas preguntas sobre cómo actuarías en situaciones complejas, en donde las respuestas sin dudarlo llevan a un debate ético.
Otra discusión que plantea es si como médico podría dejar morir sin contemplaciones, en sus manos está la vida de otras personas, y ve lo fácil que le resultaría desde su consulta, con el sencillo razonamiento de que “nadie perdería nada por dejar de escribirse una novela o dejar de pintarse un cuadro”.
Está claro que las novelas de Herman Koch no dejan para nada indiferentes, es casi imposible no debatir sobre su contenido, pues genera multitud de opiniones.
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Algunas frases del libro:

“A veces repasas tu vida para ver en qué punto habría podido tomar otro derrotero.”

“Si volviese a ocurrir volvería a hacer lo mismo, dice la gente para justificar sus propias acciones precipitadas. Yo no. Yo lo habría hecho todo distinto. Todo.”

Contraportada:

Próspero médico de cabecera en Ámsterdam, Marc Schlosser ejerce su profesión con cierta dosis de cinismo. Su nutrida clientela valora especialmente el tiempo que dedica a las consultas, pero esta aparente generosidad esconde unas intenciones menos nobles, que Marc disimula con habilidad. Cuando uno de sus pacientes, el famoso actor Ralph Meier, lo invita a pasar unos días de verano junto a su familia, Marc Acepta pese a las reticencias de Caroline, su esposa, molesta por la arrogante vulgaridad de Ralph y su actitud de seductor irresistible. Así, los Schlosser y los Meier, con sus respectivos hijos adolescentes, compartirán con un maduro director de Hollywood y su novia, cuarenta años más joven, una casa con piscina a pocos kilómetros de una playa mediterránea. Los días transcurren con apacible monotonía, entre comidas, paseos, largas conversaciones de sobremesa, excesos con el alcohol y flirteos más o menos inocentes, hasta que una noche se produce un grave incidente que interrumpirá las vacaciones y cambiará para siempre la relación entre las dos familias.

Traducción de María Rosich


viernes, 2 de agosto de 2013

HABITACIONES CERRADAS de Care Santos

Es una novela contada en dos tiempos, el actual, en concreto el año 2010, centrándose en la vida de Violeta Lax, especialista en arte, sobre todo, en el pintor Amadeo Lax, su abuelo. Y remontándose a sus bisabuelos, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, en aquella Barcelona modernista, con los almacenes El Siglo, la Exposición Universal de 1929, la Semana Trágica, el estallido de la Guerra Civil.
El narrador alterna las dos épocas, reconstruyendo el pasado para que podamos entender el presente. Pero no se sigue un orden cronológico, adelanta acontecimientos y otras veces vuelve hacia atrás, constituyendo un puzzle a veces difícil de componer. Sin embargo el momento actual si está ordenado. Tal vez, por este motivo, me ha enganchado más el presente, he seguido con más interés y me ha mantenido más en vilo los pasos en la vida de Violeta Lax y los personajes que la rodean que los de sus antepasados, aunque cada uno tiene sus puntos de intriga. Ambas épocas se complementan dando como resultado una buena novela.
También es destacable la forma de presentarnos el relato al combinar narración con e-mails, artículos de prensa y fichas de obras pictóricas. Aportando cada uno datos relevantes para reconstruir el pasado familiar de Violeta. Lo mismo que es una estupenda guía el árbol genealógico y el índice de personajes del final del libro. En este último los nombres subrayados corresponden a personas reales. Y es que la autora ha realizado una documentada ambientación histórica, pero como ella misma especifica es una historia de ficción.
Me ha llamado la atención que en algún momento el narrador muestra la escena como si fuese el siguiente acto de una obra de teatro, y en una ocasión el mismo se refiere a los lectores como “seres fuera del tiempo” y dice que sabemos todo sobre los personajes. Cuestiones que los propios protagonistas en ocasiones desconocen.
Sobre el tema del arte, tratado continuamente en la novela, puesto que para algunos de los personajes es su profesión, se hace una crítica a las instituciones públicas, a veces, incapaces de cumplir sus promesas. Y son muy detalladas las fichas descriptivas de los cuadros, por cierto, cada una en el momento más adecuado dentro del curso de la novela.
“Habitaciones cerradas” es una historia familiar donde los fantasmas del pasado están presentes, y la cuestión es qué pasaría si se supiera toda la verdad sobre ellos. Violeta lleva ese peso sobre su espalda, y en un momento de su vida donde está huyendo para avanzar, sin saber que su bisabuelo, su abuelo y su padre también lo hicieron, tendrá que tomar importantes decisiones para hacer las paces con el pasado y recuperar el presente.

Algunas frases del libro:

“El arte siempre es la prueba de algo. Del dominio de los muertos sobre los vivos, al menos. Ésa es su finalidad. Nos permite retener lo que el tiempo destruye.”

“La memoria inédita que esconden las hemerotecas del mundo.”

“El tiempo avanza más deprisa que el olvido.”

“Amores imposibles los hay en los rincones polvorientos de todas las vidas humanas.”

“Cada uno de nosotros somos muchas personas. Y a cada cual mostramos una sola de esas múltiples caras.”

Contraportada:

En la convulsa y fascinante Barcelona del modernismo, la matriarca de una de las sagas más prestigiosas de la ciudad prepara el traslado a su nuevo hogar, un precioso palacete vecino del por entonces incipiente Paseo de Gracia. Las paredes de esa casa serán el celoso guardián de unas vidas repletas de ambición, secretos inconfesables y pasiones ocultas. Ésa es la herencia que el tiempo confiará a Violeta, última de la estirpe: el pasado, visto desde el presente, siempre es un rompecabezas al que le faltan piezas...

Otro libro de esta autora reseñado en este blog: "La ruta del huracán" (enlace aquí)