Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

miércoles, 24 de julio de 2013

EL MAPA Y EL TERRITORIO de Michel Houellebecq

Premio Goncourt

El protagonista de esta novela es Jed Martín, nieto de fotógrafo e hijo de arquitecto, y continuando esas raíces familiares, él que desde siempre había dibujado, estudió Bellas Artes, para posteriormente pasar como artista épocas de pintor, fotógrafo y viceversa.
Su vida son etapas donde a nivel profesional van cambiando pero a nivel personal siguen una misma línea, es un ser humano poco experimentado, reservado y triste. No siente optimismo en cuanto a las relaciones humanas, aparte de que han sido escasas, y es que en lo relativo a conocimiento sobre seres humanos sólo conocía a su padre, y eso es poco. La relación con él es extraña, le hace revivir la esperanza y el fracaso que forman la historia de su vida, pero consiguen llegar a cierto entendimiento sobre como abordar la vida. Aunque Jed seguirá sintiéndose neutro en ella.
Y en este recorrido vital se tratan muchos temas: el suicidio, la adolescencia en un internado, la relación con su padre, el trabajo, las relaciones amorosas, el arte, la muerte, la eutanasia, etc. Basándose en un retrato de la sociedad francesa de los últimos años.
Utiliza muchas descripciones que son muy detallistas, cualquier tema es bueno para describirlo minuciosamente, desde una cámara fotográfica a un ordenador, coches o hasta aguas minerales, incluso el sueldo de un policía. Dando muchísima información sobre materias muy variadas. Llamándome la atención una sobre pintura en la que comenta que los grandes pintores del pasado lo son porque su método no había sido usado antes. Y cuando se habla de los mapas Michelin en un período en que el protagonista de esta novela los utiliza como medio de trabajo. Curioso el título de la exposición que tiene mucho que ver con el título de este libro.
También resulta llamativo que el propio autor, Michel Houellebecq, sea uno de los personajes, representándose así mismo como escritor y haciendo referencia a los títulos de varios de sus libros. Además, con un protagonismo especial.
Para terminar con una tercera parte donde se produce un giro en la temática añadiendo un aporte de intriga inesperado.
Una novela de la que hace meses oí hablar bastante, pero no esperaba encontrarme este tipo de lectura donde la existencia humana juega un papel tan importante, donde la crítica a la sociedad se esconde en todo momento. Por tanto, me ha sorprendido en positivo, esperaba menos y he hallado mucho. Desde que el calentador empezó a emitir chasquidos he quedado atrapada en las páginas de este libro.

Algunas frases del libro:

“Es curioso, podría creerse que la necesidad de expresarse, de dejar huella en el mundo, es una fuerza poderosa; y, sin embargo, por lo general, no basta. Lo que mejor funciona, lo que empuja a la gente con la mayor violencia a superarse sigue siendo la pura y simple necesidad de dinero.”

“Imaginaba que la vida ofrece posibilidades variadas, que una relación humana puede experimentar en el curso del tiempo evoluciones sucesivas, contradictorias.”

“Hay que interesarse por algo, creo que ayuda en la vida.”

“En general, la vida humana es poca cosa, puede resumirse en un número restringido de acontecimientos.”

“En medio del derrumbamiento físico generalizado en que se resume la vejez, la voz y la mirada aportan el testimonio dolorosamente irrecusable de la persistencia del carácter, las aspiraciones, los deseos, de todo lo que constituye una personalidad humana.”

“Un ser humano era una conciencia, una conciencia única, individual e irremplazable.”

Contraportada:

Si Jed Martín, el protagonista de esta novela, tuviera que contarles la historia, quizá comenzase hablándoles de una avería del calentador, un 15 de diciembre. O de su padre, arquitecto conocido y comprometido, con quien pasó a solas muchas noches navideñas.
Evocaría, desde luego, a Olga, una rusa muy bonita, a la que conoce al principio de su carrera en la exposición inaugural de su obra fotográfica, consistente en los mapas de carreteras Michelin. Esto sucede antes de que llegue el éxito mundial con la serie oficios, retratos de personalidades de todos los sectores (entre ellas el escritor Michel Houellebecq), captados en el ejercicio de su profesión.
También debería referir cómo ayudó al comisario Jasselin a dilucidar un caso criminal atroz, cuya aterradora puesta en escena dejó una impronta duradera en los equipos de la policía. Al final de su vida, Jed alcanzará cierta serenidad y ya sólo emitirá murmullos.

Traducción de Jaime Zulaika

miércoles, 17 de julio de 2013

EL LÁPIZ DEL CARPINTERO de Manuel Rivas

No es una historia más sobre la Guerra Civil Española, es una historia única, es una descripción diferente de aquel interminable verano de 1936, cuando los presos de la cárcel de Santiago de Compostela organizaron una orquesta sin instrumentos, su música la tocaban con el viento y las manos. Mientras algunos de ellos sobrevivían gracias a las balas de fogueo al azar entre los prisioneros escogidos para ser asesinados, con aquella terrible práctica de la muerte aplazada.
Un periodista, Carlos Sousa, a quién no le interesa la política sino la persona, entrevista al doctor Daniel Da Barca, rojo irreductible, exiliado en México, que consiguió salvarse de la pena de muerte. Pero será con el relato del guardia Herbal a Maria da Vistaçao por quien conoceremos el sentimiento y las vivencias de aquel tiempo de guerra y cárcel, donde vivió de cerca el amor de Da Barca por Marisa Dallo mientras un pintor cartelista pintaba las ideas. Y ese ayer y hoy se unen por un lápiz de carpintero que se posa en la oreja a través de la realidad inteligente, esa que se define como: Todos soltamos un hilo, como los gusanos de seda. Roemos y nos disputamos las hojas de morera pero ese hilo, si se entrecruza con otros, si se entrelaza, puede hacer un hermoso tapiz, una tela inolvidable."
Esta novela está contada con explicaciones mágicas y metáforas como las uñas de las lavanderas, la forma en que se conocen el pintor y el doctor en un manicomio, el dolor fantasma del miembro amputado, la historia de las hermanas Vida y Muerte, las visitas que recibe el guardia Herbal al crepúsculo, la descripción de la comida del doctor al preso Gengis Khan consiguiendo la misma ilusión en el lector y, por supuesto, las partes referidas a la Santa Compaña, y es que la muerte con sus zapatos blancos está presente aunque sea de manera subjetiva.
Ya lo he dicho, es una libro diferente, empezando por el principio que descoloca un poco al cambiar de narrador principal, por lo que tuve que volver a empezarlo. Pero tiene de positivo la forma y el estilo de este autor, quien utiliza pocas o ninguna descripción de los hechos, sino que transmite con escasas palabras sensaciones que llevan a la reflexión, de una manera suave y, a veces, hasta bella y poética, a pesar del relato de una situación que sabes que es trágica.

Algunas frases del libro:

“Lo único bueno que tienen las fronteras son los pasos clandestinos.”

“La Biblia es el mejor guión que se hizo, por ahora, de la película del mundo.”

“El pintor quería retratar las heridas invisibles de la existencia.”

“los que mejor pintan el mar, los campos y la nieve son los niños. Porque la nieve puede ser verde y el campo blanquear como las canas de un anciano campesino.”

Contraportada:

En la cárcel de Santiago de Compostela, en el verano de 1936, un pintor dibuja el Pórtico de la Gloria con un lápiz de carpintero.
Los rostros de los profetas y de los ancianos de la Orquesta del Apocalipsis son los de sus compañeros republicanos de presidio. Un guardián, su futuro asesino, lo observa fascinado... La historia de ese lápiz, conductor de memorias, portador de almas, continuará hasta nuestros días.

miércoles, 3 de julio de 2013

EL CIELO EN UN INFIERNO CABE de Cristina López Barrio

Intriga, misterios, enigmas, inquisidores, hermandades secretas, herejías, magia y amor envuelven la vida de los personajes de esta novela. 
Berenjena es la testigo principal en el juicio de una mujer acusada de hechicería por el Tribunal de la Santa Inquisición en Toledo en el año 1625. Narra hasta los más mínimos detalles de la vida de Bárbara de la Santa Soledad o ¿es Isabel de Mendoza? Siguiendo un orden para que se pueda comprender su historia, así sabremos que todo empezó cuando veintiséis años antes fueron unidos en una caja de salazones la belleza y la fealdad. Hasta entonces la existencia de Berenjena se reducía a fregar y lavar cuando se le ordenaba en el hospicio de la Santa Soledad, mas la llegada de Bárbara y Diego llenaron su vida. Ellos se complementaban, mientras trastocaban la vida de esta huérfana, de la nodriza Blasa y de la hermana Ludovica.
Con una primera parte, encabezada por unos versos de Lope de Vega, de los que se extrae el título, se inicia una trama con misteriosos acontecimientos, un chal con unos extraños dibujos y las manos ardientes de un bebé, que intrigarán a Berenjena e iniciará una investigación para saber el origen de esta niña. Pero esa curiosidad por entender la verdadera naturaleza de esta pequeña que encierra ciertos poderes mágicos, le puede costar su propia vida. En el camino de su investigación se cruzará con la muerte de otras personas.
En la segunda parte, encabezada por unos versos de Francisco de Quevedo, la trama pierde algo de fuerza, aquí la lectura se me ha hecho más lenta por no haberme atrapado tanto la intriga. Pero lleva a un final que va sucediéndose con algunas sorpresas, para mi ha sido insospechado en cuanto a algunos personajes.
Es un libro donde la Inquisición, los herejes y las hermandades secretas tienen un papel principal, bien documentado tal y como aporta la autora en la bibliografía del final, y a la vez dándole su propio toque personal y novelado. Pero entre ese mundo de cábalas, fórmulas, ceremonias, dones, alquimia, endemoniadas y beatas, donde el poder de la vida y de la muerte hace que se mezclen el lado más amable, bello y bondadoso, junto al más terrorífico y salvaje. Hay un trasfondo que puede ser más importante que es el triángulo amoroso entre Bárbara, Diego y Tomás. Si ella esconde un misterioso pasado ellos no son menos. Con destinos marcados desde la infancia y guiados por las estrellas sus vidas se entrecruzan una y otra vez.
También nos encontramos con otros personajes secundarios que resultan curiosos, como el notario Rafael de Osorio que es insomne y el fiscal Iñigo de Moncada que es sonámbulo, y un gigante que encandila con su bello canto.
Ya me gustó esta autora en su novela “La casa de los amores imposibles” (reseña aquí), y lo ha vuelto a hacer. Esta vez por el tema, ese acercamiento a una época de brujería, pasadizos secretos y magia, acechados de cerca por la Inquisición. También por su estilo narrativo, sus minuciosas descripciones y el vocabulario que te traslada a aquel tiempo donde solo sobrevivían los elegidos.

Algunas frases del libro:

“La codicia de los hombres, señorías, es como un velo que ciega sus conciencias.”

“Comenzaba a comprender que en la observación paciente de los seres radica la sabiduría respecto a ellos. Tarde o temprano la verdad soma tras sus gestos, sus miradas, o simplemente tras los hechos que cometen cuando se creen solos, a salvo de los demás.”

“El aprendizaje del dolor es un arte que nunca se olvida: marca el corazón como herrero con el fuego de su fragua, y el hierro que un día quemó toda bondad deja serpiente en cicatriz negruzca.”

“El destino juega con la vida de los hombres, los separa para reunirlos de nuevo cuando se le antoja y en el lugar más insospechado.”

“Pocas veces el hombre tolera lo que no entiende, así que lo destruye.”

Contraportada:

El Santo Tribunal de la Inquisición juzga a una bella y misteriosa mujer de la que se dice que puede sanar y destruir con el roce de sus manos. Pero lo que comienza siendo un proceso rutinario por hechicería acaba revelando una trágica historia de amor repleta de intriga, pasión, muerte, orgullo y pecado.

Gracias a la Editorial Plaza y Janés por el envío de este libro.