Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

viernes, 26 de octubre de 2012

SIEMPRE PAGAMOS LOS MISMOS de Paco Pastor


“¿Por qué no sufren la crisis los verdaderos culpables?”

Si leéis más abajo lo que pone en la contraportada de este libro sabréis como surgió la idea de publicarlo. Aunque en el prólogo encontrareis una explicación más amplia. Así como la carta al director a la que se refiere.
Es un ensayo corto que expresa la inquietud que siente un ciudadano normal y corriente sobre la situación actual que estamos viviendo. En un momento en el que estamos perdiendo muchos derechos, y que en lugar de avanzar y progresar la sensación es que regresamos al pasado. Este libro expone unos puntos de vista con mucho sentido común. Expresando de forma muy clara y sencilla la realidad de los políticos y de los bancos.
Paco Pastor ha escrito este libro siguiendo el espíritu de la carta, ha puesto palabras al sentir de muchas personas, se ha convertido en portavoz involuntario de mucha gente. Aunque por supuesto también ha recibido críticas.
Yo me sentí identificada con su carta al director por ese motivo quise leer este libro, donde amplía su sentir respecto a la política, la economía, la educación y la sanidad. Habla de cómo hemos llegado hasta aquí, del mundo en qué vivimos, de las soluciones de los políticos a la crisis. Con respecto a la sanidad alega que la vida de una persona no tiene precio. Y defiende la necesidad de dar una buena educación a sus hijos. Terminando con un epílogo donde clama que ha llegado la hora de las personas. Todo expresado desde el respeto y con un gran sentido común.
Me ha gustado cuando dice: “lo mejor que puedo hacer por mis hijos es enseñarles a utilizar la libertad” y también “inculcarles respeto a los demás, sentido de la responsabilidad, confianza en sus posibilidades y, sobre todo, seguridad en su absoluta independencia personal.”
Aconsejo leer primero la carta al director y si sientes empatía por lo que dice, entonces, no debes perderte este libro.

Algunas frases del libro:

“No era importante quién fuera yo, sino lo que piensa la gente.”

“Otro mundo es posible y únicamente nosotros podemos conseguirlo. Quizá mi aportación a ese otro mundo sea este libro.”

“Nos venden la realidad según les interesa. Confían en que no les escuchemos o no les prestemos demasiada atención. O directamente nos toman por tontos.”

“La maquinaria económica y financiera del mundo está organizada para convertir el trabajo de la base, es decir, de la inmensa mayoría de la humanidad, en la riqueza de unos cuantos miles de personas.”

“He escrito este libro para que las personas corrientes podamos decir, de una vez por todas, lo que pensamos. Lo he escrito yo, pero en realidad este libro es de todos.”

Contraportada:

El pasado 17 de enero, la carta al director de un ciudadano anónimo fue la noticia más leída de la edición digital de “El País”. El autor, Paco Pastor, lograba expresar en pocas líneas el enfado de millones de españoles hacia los políticos y los bancos. Más de 500.000 personas leyeron la carta, que acumuló miles de recomendaciones en Twitter y Facebook. Se había convertido en un fenómeno.
En este libro, Pastor amplía el foco hacia temas como la ineptitud de los políticos, la perversidad del sistema económico o el enorme peligro de los recortes sociales. Se asombra y desespera ante lo que está pasando. Es difícil no compartir sus puntos de vista, llenos de sentido común y pegados a la realidad.

Enlace a la carta al director pulsando aquí.

Gracias a Ediciones B por el envío de este libro

martes, 16 de octubre de 2012

LA CAÍDA DE LOS GIGANTES de Ken Follett


En esta novela me he reencontrado con un autor que me fascinó con su libro “Los pilares de la tierra” y, sin embargo, me desilusionó con “Un mundo sin fin”. En “La caída de los gigantes” he vuelto a notar la más pura esencia de la escritura de Ken Follet. Ahora espero que continúe esta misma línea en el segundo libro de la trilogía “The Century”.
“La caída de los gigantes” es una extensa novela que abarca un amplio período histórico, de junio de 1911 hasta enero de 1924, centrándose en grandes acontecimientos como la Primera Guerra Mundial y la Revolución rusa.
Al principio del libro nos encontramos con una guía de personajes divididos por países, imprescindible para no perderse, aunque la verdad es que en contadas ocasiones he recurrido a ésta. No la he necesitado con los personajes principales, porque en todo momento los tenía situados, aquí el mérito es del propio autor que ha desarrollado la historia de manera muy ordenada, y con una justa extensión de los capítulos para que en la intercalación de las diferentes historias no diese tiempo a perdernos. Sin embargo, si he acudido a la guía con algunos personajes secundarios, más que nada los que apenas aparecen.
Con respecto a los personajes algunos son reales, lo que te lleva a la pregunta de donde traza la línea entre historia y ficción, y al final del libro encontraremos la respuesta, en una nota aclaratoria sobre los personajes históricos.
En más de tres cuartas partes del libro la historia avanza mes a mes, por tanto utiliza largas descripciones muy detalladas, llegando a ser tan minuciosos los detalles que mi imaginación me ha trasladado a aquella época y a aquellos lugares, involucrándome con los cinco sentidos en el desarrollo de la trama y metiéndome en la piel de los personajes, convirtiéndome en partícipe de la historia.
Combina la vida cotidiana y la política junto a la situación de los pobres y de los ricos, intercalando el día a día de cinco familias de diferente origen, tanto geográfico como social. Entrelazando la vida de algunos personajes. Y aquí es donde aparece la magia de una novela, el deseo de su autor de que ocurran hechos increíbles, haciendo que las casualidades existan y que en medio del campo de batalla se encuentren dos viejos amigos en bandos distintos, o que una pareja se encuentre paseando por un parque en un país distinto al suyo, o que dos hermanos vuelvan a encontrarse después de varios años.
Destacable las partes donde se habla de la lucha por los derechos, tanto de hombres como de mujeres, encontrando personajes como Ethel y Maud que procediendo de clases sociales muy diferentes las une un mismo sueño, por el que lucharán toda su vida.
También me ha gustado como finalizan algunos subcapítulos, al utilizar una frase corta y contundente que deja cerrado el párrafo anterior. Dándole fuerza al contexto.
Me ha sorprendido gratamente esta novela, tenía mis dudas sobre si encontraría al Follett de “Los pilares...” o al de “Un mundo...”, ahora me alegro de haberlas vencido. Las mil páginas me han mantenido enganchada desde el primer momento, he sentido a cada personaje, y la historia de cada uno de ellos me ha tenido en vilo hasta el final. Ahora me espera la continuación.

Algunas frases del libro:

“Billy descubrió que a la mayoría de los hombres les gustaba ridiculizar y burlarse de la ignorancia de los muchachos más jóvenes, y decidió no hacer lo mismo cuando fuese mayor.”

“Los pobres recorrían cojeando o caminando con gran esfuerzo las mismas carreteras por las que los ricos transitaban con paso seguro y arrogante.”

“Fitz observaba cómo hacían cola los hijos de los mineros para la comida... para el almuerzo, como decían ellos. Tenían la cara sucia, iban despeinados y llevaban la ropa hecha harapos, pero parecían felices. Los niños eran asombrosos.”

“Ahora solo estaba asustada: la guerra o la paz, el matrimonio o la soledad, la vida o la muerte... su destino.”

“Todo el mundo tenía miedo, salvo los que estaban muertos.”

“Le aterraba un futuro asolado por el caos, la crueldad y la destrucción de la guerra.”

“Maud reflexionó que, en la lucha por la igualdad de derechos para las mujeres, algunas veces también había que luchar contra las propias mujeres, no solo contra los hombres.”

“Soy uno más del millón de hombres que vivimos separados de la mujer que amamos, y el viento del norte azota nuestras almas.”

“Tenía que existir una libertad sin caos.”

“Todo el mundo está harto de gobiernos que hablan de democracia pero no hacen nada para que baje el precio del pan.”

“Todos habían vivido cuatro años en los que esa clase de tragedias sucedían a diario. A esas alturas, era imposible ser demasiado pesimista: el luto era la norma.”

“¡Es que deberían desmoralizarse! Los dirigentes de Europa hicieron algo infame y necio, y diez millones de hombres han muerto de resultas de ello. ¡Al menos deje que la gente comprenda eso para que nunca permitan que vuelva a pasar!”

“Tomó la decisión de ser feliz.”

“Después de haber estado en el campo de batalla, se dio cuenta de que le resultaría difícil tomarse en serio muchas de las cosas que preocupaban a la gente en tiempo de paz.”

“No se puede encarcelar a la oposición y seguir fingiendo que crees en la libertad.”

Contraportada:

Ken Follet presenta esta gran novela épica que narra la historia de cinco familias durante los años turbulentos de la Primera Guerra Mundial, la Revolución rusa y la lucha de hombres y mujeres por sus derechos.

Solapa:

La historia empieza en 1911, el día de la coronación del rey Jorge V en la abadía de Westminster. El destino de los Williams, una familia minera de Gales, está unido por el amor y la enemistad al de los Fitzherbert, aristócratas y propietarios de las minas. Lady Maud Fitzherbert se enamorará de Walter von Ulrich, un joven espía en la embajada alemana en Londres. Sus vidas se entrelazarán con la de un asesor progresista del presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, y la de dos hermanos rusos a los que la guerra y la revolución les ha arrebatado su sueño de buscar fortuna en América.
Desde Washington hasta San Petersburgo, desde la inmundicia y los peligros de las minas de carbón hasta los candelabros lujosos de los palacios de la aristocracia, pasando por los pasillos de la Casa Blanca y el parlamento de Westminster, Ken Follett nos ofrece, en su novela más ambiciosa, un esmerado retrato de una época y de las pasiones que espolearon la vida de sus personajes.

Traducción de ANUVELA

Gracias a la Editorial Plaza y Janés por el envío de este libro

lunes, 8 de octubre de 2012

LA CENA de Herman Koch


Es mejor no saber mucho del argumento de esta novela, porque su autor nos plantea un tema serio, grave y cruel, un suceso violento, protagonizado por adolescentes, que lleva a la reflexión de una pregunta: ¿hasta dónde se puede llegar por el amor a un hijo?
Narrado en primera persona por Paul, quién estará acompañado en esa cena por Claire, su mujer, su hermano Serge y su cuñada Babette. Nos llevará junto al aperitivo, los entrantes, el segundo, los postres, la digestión y la propina, que componen las seis partes de esta novela a un desarrollo de los hechos muy bien planteados. Cada una de esas partes se inicia con una descripción detallada de los platos, con cierto sarcasmo hacia los restaurantes de superlujo. La crítica es predominante en este libro, una crítica hacia la sociedad actual que abarca desde la clase social acomodada, pasando por la relación padres-hijos, hasta la política, con cierta incidencia en este último tema puesto que Serge es un renombrado político. Centrándose en los Países Bajos pero siendo extensible a toda Europa. Mientras avanza la cena también lo hace la conversación que se inicia con temas banales sobre el veraneo o el cine, como una forma de no llegar al tema principal y preocupante para estas dos parejas, el suceso acontecido a sus hijos de 15 años.
Es clave la personalidad de los personajes, analizados cada uno a través de los ojos de Paul. Al principio parecen una cosa y al final otra. Porque hay datos que Paul desconoce y, por tanto, como narrador nos los hace desconocidos a los lectores, y conjuntamente los iremos descubriendo. Haciéndonos cambiar de parecer, primero te caen bien unos personajes y después otros.
Es una historia dura y cruel, por desgracia es un reflejo de la sociedad y, lo peor, es que podría ser una realidad, o incluso más terrible todavía, ya lo ha sido. Vemos como la vida puede cambiar en un momento, como sale a la luz lo peor del ser humano, como reaccionan las personas ante un hecho irracional, como florece la sobreprotección y la justificación de los hechos. Provocando la reacción del lector, una reacción contradictoria, como madre siento esa complicidad que siente Claire con su hijo, esa actitud de defensa, de protección, pero también siento ira y desesperación por ver cómo alguien es capaz de cometer un acto de salvajismo contra otro ser humano. Y una y otra vez te planteas la misma pregunta “¿Hasta dónde es capaz de llegar un padre para encubrir a un hijo que comete un delito injustificable?” ¿Hasta dónde llegarías tú?
Un libro que no te deja indiferente, sobre todo, si tienes hijos, porque te provoca una serie de preguntas que son difíciles de contestar por mucho que las reflexiones. Plantea una situación límite en la que la primera conclusión que saqué fue: esto no puede ocurrirme a mi. Para a continuación pensar: ¿y si ocurriese? ¿cómo actuaría?
Tras leer esta novela corta pero intensa, que fluye de menos a más, que provoca tu reacción, que te saca tu instinto de protección junto a la ira que produce el desenlace. Surgen temas de debate como: en qué sociedad vivimos, cómo estamos educando a nuestros hijos y en qué nos estamos convirtiendo los seres humanos.

Algunas frases del libro:

“La felicidad se basta a sí misma, no necesita testigos.”

“No se trata de que vayamos huyendo de los problemas o de las situaciones difíciles. Pero para los problemas se puede, se debe buscar soluciones.”

“Y en ese preciso instante me asaltó un nuevo pensamiento. Un pensamiento como una pesadilla de la que uno despierta sudando, el edredón en el suelo, la almohada empapada de sudor, el corazón desbocado, pero hay luz en el dormitorio, en realidad no ha pasado nada, sólo ha sido un sueño.”

Contraportada:
Dos parejas se han citado a cenar en un moderno y exclusivo restaurante de Ámsterdam. Mientras saborean el aperitivo charlan con aparente despreocupación sobre la última película de moda y sus planes para las vacaciones, son conscientes de que, tarde o temprano, deberán abordar el incierto y acuciante asunto que los ha llevado a reunirse: el futuro de Michel y Rick, sus hijos de quince años, que según algunos indicios podrían estar envueltos en un caso de violencia grave. Así pues, tras los postres, cuando la cena llegue a sus últimos compases, la tensión entre los comensales habrá alcanzado su punto culminante y la cadena de secretos y revelaciones confluirán en un final dramático en el que nadie podrá esgrimir su inocencia.

Traducción del holandés de Marta Arguilé Bernal