Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

domingo, 27 de septiembre de 2009

UN GRAN CHICO de Nick Hornby

Novela entretenida y divertida que a la vez toca temas muy serios: suicidio, adolescencia.
Domina muy bien el sabio equilibrio entre humor y dolor, y hace reír y reflexionar a partes iguales. Hornby hace una combinación con estos elementos suavizando la lectura.
Según avanza la historia vemos como Will va evolucionando, y creciendo, porque su forma de vida se quedó en la adolescencia. Primero es neutral porque no conocía a esas personas, no le importaban. Aunque empieza a experimentar un afecto especial por Marcus.


Algunas frases del libro:

“Tenía su vida entera programada de manera que no le afectasen los problemas de nadie, y ahora los problemas de todos eran también los suyos, y no tenía la menor solución para ninguno”.


Luego esa neutralidad desaparece. Y todo el cambio es gracias a Marcus, un adolescente que es más maduro que él. Mutuamente se ayudan.
“Pensó que había que otorgarle a Marcus todo el mérito: el chico era torpe y raro, pero poseía la curiosa capacidad de crear puentes entre las personas, y eso era algo que muy pocos adultos estaban en condiciones de hacer”.

Acaba entendiendo el sentido de la vida “y al final me di cuenta de que siempre habría algo, y de que esas pequeñas razones serían suficientes”.

Contraportada:
Will tiene treinta y seis años y no necesita trabajar porque su padre compuso una cursi canción navideña, de esas que cada año suenan y suenan, y dan miles de libras en derechos a los descendientes del autor. Y como además es guapo y muy enrollado, lleva una vida estupenda. Porque nuestro héroe es un soltero recalcitrante, que jamás le ha visto ninguna gracia al milagro de la procreación. No al acto, que le encanta, sino a los resultados. Hasta que un día conoce a Angie en su tienda de discos favorita. Y entonces Will, que jamás ha querido nada serio, se da cuenta de que las mujeres solas con hijos son una inagotable cantera de polvos estupendos y rollos con fecha de caducidad. Se inventa un hijo propio, y comienza a frecuentar una asociación de padres –y madres, sobre todo madres– separados. Pero como la vida nos da sorpresas, Will seducirá a las madres, pero también se hará amigo de uno de los hijos, el rarito y desamparado Marcus, que a los doce años parece mucho más viejo que el treintañero Will.

Traducción de Miguel Martínez-Lage

martes, 15 de septiembre de 2009

LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE de Stieg Larsson

El último libro de la trilogía Millenium, ¿qué hubiese sucedido si Stieg Larsson no hubiese muerto?, que ahora estaría deseando leer el siguiente. Porque lo mejor de estos libros es que no puedes parar de leer y siempre te quedas con ganas de más. Menos mal que en este último la historia queda terminada. Se imaginan que muere al acabar el segundo y nos deja con ese final tan abierto y emocionante. Aún así, si es cierto que existe un borrador de un cuarto libro y, según he leído, está bastante avanzado, me encantaría leerlo y seguir disfrutando de esta historia. Porque en cada libro va descubriendo nuevos datos de los personajes.
Está claro que no son libros para grandes literatos, pero lo importante es que llegan a mucha gente, y este verano me ha encantado el escuchar comentarios de unos y de otros recomendando la lectura.
El fenómeno Larsson ha conseguido que muchas personas lean.


Contraportada:

Los lectores que llegaron con el corazón en un puño al final de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina quizás prefieran no leer lo que publicaremos en breve y descubrir por sí mismos cómo sigue la serie y, sobre todo, qué le sucede a Lisbeth Salander.
Como ya imaginábamos, Lisbeth no está muerta, aunque no hay muchas razones para cantar victoria: con una bala en el cerebro, necesita un milagro, o el más habilidoso cirujano, para salvar la vida. Le esperan semanas de confinamiento en el mismo centro donde un paciente muy peligroso sigue acechándola: Alexander Zalachenko, Zala. Desde la cama del hospital, y pese a su gravísimo estado, Lisbeth hace esfuerzos sobrehumanos para mantenerse alerta, porque sabe que sus impresionantes habilidades informáticas van a ser, una vez más, su mejor defensa.
Entre tanto, con una Erika Berger totalmente inmersa en las luchas de poder y las estrategias comerciales del poderoso periódico Svenska Morgon-Posten, en horas bajas tras el descenso de las ventas y de los anunciantes, Mikael se siente muy solo. Quizás Lisbeth le haya apartado de su vida, pero a medida que sus investigaciones avanzan y las oscuras razones que están tras el complot contra Salander van tomando forma, Mikael sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de Lisbeth. Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento, así que Kalle Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacerle saber que sigue allí, a su lado, para siempre.


Traducción de Martin Lexell y Juan José Ortega Román