Libros para leer junto al fuego en invierno y a la sombra de un árbol en verano

lunes, 24 de agosto de 2009

VIENTO DEL SUR de Ian Gibson


Novela autobiográfica donde mezcla la ficción con sus vivencias.
Ian Gibson comentó:
era más fácil convertirse en personaje y mezclar realidad con ficción. 
Nos cuenta en el prólogo que el libro está escrito directamente en castellano, lo que le ha obligado a cambiar su estilo.
Son las memorias de John Hill, un autor literario que huye de una vida que no le gusta y consigue su propia felicidad.
Hace muchas referencias literarias. Así como también narra algunos momentos de la historia de España, sobre todo, antes y durante la transición.

Algunas frases del libro:

“Aquellos primeros años de represiones, miedos y prohibiciones me marcarían para toda la vida.”

“Estoy convencido de que el miedo es el peor enemigo del hombre.”

“Pero en muchos aspectos esto ha sido mi vida: no saber qué quería, o no tener voluntad o valor suficiente para oponerme a lo que querían de mí los demás.”

“Intento de huir para siempre de un país que me ahogaba.”

“...el surtidor, con el glu-glu de su mínimo chorro, iba a refrescar las noches de la canícula y nos induciría a meditar –como a los musulmanes- sobre la fragilidad de la vida y el tiempo que fluye inexorable.”

“Jamás he entendido a quienes han negado la españolidad a los musulmanes o a los sefardíes que estuvieron aquí mil años, o a quienes olvidan que una de las fuentes de riqueza cultural que ha tenido España radica en la mezcla de culturas, de sangres, de idiomas, de textos literarios… Increíble. Este país es el único de Occidente donde se ha producido esa mezcla.”

“Vivir al lado de aquel olivo, alimentarse de él en todos los sentidos, suponía un enorme enriquecimiento emocional y cultural y me ratificó en mi vocación mediterránea. Sabía ya que nunca abandonaría Andalucía.”

Contraportada:
En la marisma andaluza, cerca de Doñana, John Hill, un autor muy conocido por sus célebres obras literarias, ultima los detalles de la primera parte de sus memorias. En ellas cuenta cómo él, un inglés de Cornualles nacido en una estricta familia metodista, es "salvado" gracias a la literatura y sobre todo al descubrimiento de España. Desde su infancia en Bridgetown, donde no se cansa de observar la migración de los misteriosos ánsares que llegan cada otoño desde Escandinavia, hasta su reencuentro con ellos años más tarde en Doñana, el protagonista narra toda una vida plagada de peripecias vitales y sucesos entrañables.
Con el aderezo de la "flema británica" y de no pocas gotas de humor, a veces cáustico, esta luminosa novela describe cómo una existencia que en principio parecía condenada a no ser más que insignificante e insustancial, sufre una increíble transformación. Siguiendo los pasos de Brenan y otros ingleses en las feraces Alpujarras granadinas, John Hill no desfallecerá en la permanente búsqueda de su ansiado lugar en España, en la permanente búsqueda del Sur.

lunes, 17 de agosto de 2009

EL PINTOR DE BATALLAS de Arturo Pérez Reverte

Una historia profunda que describe situaciones muy duras. Una reflexión sobre el horror, las injusticias, la crueldad que provocan las guerras. Nos acerca a la realidad que viven los corresponsales de guerra, concretamente los fotógrafos.
Faulques recibe una visita inesperada, alguien que se cruzó en su pasado, Ivo Markovic. Las conversaciones entre ellos y las posteriores reflexiones del fotógrafo-pintor son el eje principal de la narración, donde nos relata recuerdos de la mujer que amó, Olvido, junto a terribles momentos vividos en diferentes guerras.
Ambos personajes necesitan respuestas.



Algunas frases del libro:

“Sólo quería comprender el código del trazado, la clave del criptograma, para que el dolor y todos los dolores fueran soportables.”

“No dejaría perderse una mirada que tal vez nunca más volvería a estar allí”...”y cuando él, cinco minutos más tarde, volvió a acercarse con las dos cámaras otra vez cargadas y a punto, la mirada de la muchacha ya no era la misma y el momento había pasado.”

“Pinto la foto que no pude hacer.”

“Usted le hizo una foto a un soldado con quien se cruzó un par de segundos. Un soldado del que ignoraba hasta el nombre. Y esa foto dio la vuelta al mundo. Luego olvidó al soldado anónimo e hizo otras fotos. A otros cuyo nombre también ignoraba, imagino. Tal vez los hizo famosos como a mí... era un curioso trabajo, el suyo.”

“La guerra sólo puede fotografiarse bien cuando, mientras levantas la cámara, lo que ves no te afecta... el resto hay que dejarlo para más tarde.”

“Mi cámara no fotografió eso, luego no existe.”

“Una foto que me destrozó la vida.”

“No es terrible. Es la vida, nada más. Una parte de ella.”

“No era posible fotografiar el peligro, o la culpa. El sonido de una bala al reventar un cráneo”

“La conclusión está ahí. Pintada en la pared.”

“Cuando vine en su busca, señor Faulques, creía que iba a matar a un hombre vivo.”


Contraportada:
En una torre junto al Mediterráneo, en busca de la foto que nunca pudo hacer, un antiguo fotógrafo pinta un gran fresco circular en la pared: el paisaje intemporal de una batalla. Lo acompañan en la tarea un rostro que regresa del pasado para cobrar una deuda mortal, y la sombra de una mujer desaparecida diez años atrás. En torno a esos tres personajes, Arturo Pérez-Reverte ha escrito la más intensa y turbadora historia de su larga carrera de novelista. Deslumbrante de principio a fin, El pintor de batallas arrastra al lector, subyugado, a través de la compleja geometría del caos del siglo XXI: el arte, la ciencia, la guerra, el amor, la lucidez y la soledad, se combinan en el vasto mural de un mundo que agoniza.